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Natillas de chocolate

Natillas de chocolate

Toda la vida me han gustado las natillas, sobre todo cuando quedan espesas. Así que las de chocolate no iban a ser distintas. La textura es muy suave, casi parece mousse.

La receta de las natillas clásicas es de La cocina de Tesa y son las que he adaptado para hacer con chocolate. He usado uno 70% y he tenido que compesar el amargor del mismo con el azúcar. Si quieres usar uno con leche o con un porcentaje de cacao inferior, debes tenerlo en cuenta y reducir la cantidad de azúcar.

A modo de sugerencia, yo con un chocolate 55%  pondría 150 g de azúcar.

 

  • Ingredientes

    • 4 yemas de huevo L
    • 750 ml leche entera
    • 215 g azúcar
    • 40 g maizena
    • 200 g chocolate 70%
    • 1 cucharadita vainilla
    • 1 pizca de sal
  • Raciones: 6

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos y reservamos un vasito de leche para disolver la maizena.

Al fuego medio en un caldero ponemos el resto de la leche y el chocolate partido. Removemos para que se disuelva.

Por otro lado en la batidora, bien en la Kitchen Aid o con una de mano, ponemos las yemas con el azúcar para que espumen y blanqueen.

Una vez que el chocolate se ha derretido y está caliente, pero sin hervir, retiramos del fuego y lo vamos echando poco a poco a las yemas en la batidora que tendremos a velocidad baja. Disolvemos bien la maizena en la leche que reservamos para eliminar los grumos y se la añadimos a la mezcla anterior.

Incorporamos la vainilla y la sal. Pasamos todo a fuego medio nuevamente y no dejaremos de remover hasta que se espese al gusto.

Retiramos del fuego y servimos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

Esta vez te lo he puesto fácil, así que espero ver tus natillas.

Natillas de chocolate

 

trumisús o trufas de tiramisú

Trumisús, trufas de tiramisú

Esta receta de hoy, nace de un reto de varios blogueros para darle la vuelta a un postre. Se trata de crear a partir de una propuesta de unos de nosotros y con ciertos requisitos, un postre diferente. Algo así como una deconstrucción reconstrucción.

La primera vuelta que vamos a dar será al tiramisú, y debemos emplear para ello mascarpone, café y bizcochos de soletilla. De todo lo que se me ocurrió, esta es mi propuesta: unas trufas de tiramisú, a las que he bautizado como trumisús. Suaves y ligeras bolitas de crema de mascarpone con sabor a café y bizcochos sutiles, con un corazón de crema de cacao y redondeadas en cacao en polvo. ¿A que suena bien? Pues son muy fáciles de hacer y no requieren nada especial, así que lánzate a por ellas.

Como resultado del reto de tiramisú surgieron estas ideas tan variadas:

- Tartaletas en De flores comestibles  

- Gofres en Panes con garra 

- Helado en La cocina de Tesa

- Milkshake en Mi toque en la cocina

- Polos en El zurrón de los postres

- Repostería con emoción  presentó un Trifle

- Y mis Trumisús: trufas de tiramisú, de las que tienes la receta a continuación.

 

 

Elaboración

  1. Saca el mascarpone un rato antes de la nevera para que se ablande.

Trituramos los bizcochos de soletilla hasta lograr un polvo fino. Reservamos.

Mezclamos el mascarpone con el azúcar con ayuda de una espátula. Añadimos el café soluble y seguimos mezclando. Solo hace falta remover con movimientos envolventes un par de minutos en total. Añadimos los bizcochos en polvo y unificamos la mezcla.

Como hace calor,  es aconsejable meterlo en la nevera durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo la masa estará fría y nos permitirá trabajarla mejor. Coge porciones iguales de masa, puedes pesarla si eres como yo y no logras hacer dos iguales, y forma bolitas. Cada una pesó 15 g en mi caso. Coloca un film transparente o papel de horno sobre un plato para que no se peguen las bolas de masa.

Una vez tengas todas las bolas, déjalas en la nevera otros 20 minutos.

Para rellenarlas con la crema de cacao se me ocurren dos opciones:

1. ponerla en una manga pastelera con una boquilla redonda de para rellenar las trumisús con cuidado pinchando por debajo.

2. puedes hundir un poco el centro de la bolita, rellenar y cerrar con cuidado. Bolea con cuidado si ha perdido la forma.

Cuando acabes con todas, déjalas en la nevera otro rato.

Finalmente, echa un par de cucharadas de cacao en polvo en un cuenco y mete una a una cada bolita para que se impregne; cógela y sacúdela para eliminar el exceso. Así tendrás unas deliciosas trumisús lista para comer.

Se conservan en frío.

Notas

* Hice los bizcochos de soletilla de café por capricho. No hace falta que te compliques tanto y prepara las trumisús con galletas compradas que tienen nombres varios según el país, en Italia savoiardi. 

** Tras cada fase las he tenido que meter en la nevera porque hacía calor y la crema se vuelve pegajosa. Si no es tu caso, puedes hacerlas del tirón y en media hora las tendrás listas.

El nombre, trumisú, surge porque ya puestos a idear una elaboración siento la necesidad de ponerle nombre y ese fue el que se me ocurrió combinado trufas y tiramisú: trumisús.

Salsa de castañas

Salsa de castañas

A la hora de comer soy muy poco de salsas en el plato. Sin embargo hace poco comí en un restaurante un solomillo con salsa de castañas por recomendación de la camarera y estaba delicioso. Así que recordando aquel sabor he preparado esta salsa de castañas. Es simple aunque algo laboriosa por pelar las castañas, pero hay un truco que acelera el proceso.

  • Ingredientes

    • 1/2 k castañas
    • agua
    • sal
    • pimienta blanca
    • leche evaporada
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Hacemos un corte a cada castaña. Las escaldamos 5 minutos lo que facilita mucho el siguiente paso. Una a una las vamos pasando por agua fría para poder pelarlas. Una vez todas peladas, las ponemos en agua a fuego medio alto durante 15 minutos. Yo añadí puerro al agua. Las escurrimos y trituramos añadiendo unas 3 cucharadas del caldo para aligerarlo un poco.

Cuando ya no sea tan denso añadimos leche evaporada para darle cremosidad y seguimos batiendo. En mi caso fueron unos 150 g. Como quedó muy dulce para mí, le añadí sal y pimienta blanca para compensar un poco el dulzor.

Una vez hecha, te recomiendo marcar la carne que vayas a preparar y terminar de hacerla en la crema para que coja bien el sabor.

Es muy fácil y el sabor, único. Si te gusta más ligera puedes lograrlo con más caldo y un poco más de leche evaporada.

Vasitos tres chocolates

Tres chocolates

Hoy traigo una de esas recetas facilonas: los tres chocolates. Me había resistido a prepararla porque no me resultaba interesante a pesar de las maravillas que contaban. Pues por fin la hice, primero en tarta y luego en vasitos. Prefiero la presentación individual aunque personalmente no es una receta que me vuelva loca, pero que eso no te desanime porque gustó a todos.

El proceso es el mismo en ambos casos, solo cambian las cantidades. Hice 8 vasitos de 125 ml con las cantidades indicadas. Si quieres preparar la tarta solo tienes que duplicarlas y usar un molde de 24 cm desmoldable.

  • Ingredientes

    • 150 g galletas de mantequilla con 1/2 cdta de sal
    • 30 ml leche
    • Primera capa
    • 100 g chocolate negro
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Segunda capa
    • 100 g chocolate con leche
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Tercera capa
    • 100 g chocolate blanco
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
  • Raciones: 8

  • Duración: 45 min

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando las galletas para la base. Para hacerlas polvo las metí en una bolsa con cierre zip y las aplasté con un rodillo. Las galletas son las de mantequilla que hago habitualmente, así que para que no quede demasiado mantecosa cuando las troceo solo añado leche para humedecerlas. Si utilizas galletas tipo digestive o prefieres unas maría clásicas, puedes derretir unos 30 g de mantequilla con sal para hacer la mezcla.

Echamos en cada recipiente una cucharada y aplastamos con el dedo.

Vamos ahora con la primera capa. Mezclamos 45g de leche con los 6 g de cuajada y removemos para eliminar cualquier grumo. Mi truco es usar un batidor de esos a pilas que espuman la leche, así en unos segundos me aseguro de no tener grumos. Si no lo tienes dedícale un par de minutos para deshacerlos con ayuda de una cuchara.

Ponemos un cazo al fuego con la nata y 80 g de leche. Dejamos que se caliente y añadimos el chocolate negro troceado. Removemos continuamente hasta que se derrita por completo. Incorporamos la cuajada disuelta en la leche y seguimos moviendo hasta que hierva. Esperamos dos minutos para dar tiempo a la cuajada.

Echamos dos cucharadas en cada vasito sin demorarnos porque empieza a cuajar rápidamente.

Siguientes capas

Lavamos los utensilios y repetimos el proceso con los otros dos chocolates. Así le das tiempo a que cuaje. Comprueba que haya espesado antes de echar la siguiente capa.

Cuando llenes los vasitos puedes jugar y añadir más o menos cantidad de cada chocolate para adaptarlo al gusto de los chocolateros que vayan a comerlo.

Si quieres preparar la tarta de tres chocolates, duplica las cantidades. Lo más importante es que cuando vayas a verter las sucesivas capas de chocolate uses un cucharón del revés y a baja altura, para que caiga suavemente y no se mezcle con la capa previa. Guarda en la nevera al menos 4 horas para que se enfríe bien. Desmolda y a disfrutar, pero en porciones pequeñas que no un postre ligero.

La receta en la que me inspiré es la del blog 'De flores comestibles' que ella prepara en Thermomix, por si prefieres hacerla con la maquinita.

 

papas arrugadas

Papas arrugadas

Comida típica canaria sin duda. Con o sin mojo, de entrante o acompañamiento. Lo cierto es que las papas arrugadas son tan fáciles de preparar que me pensé ponerlas o no, pero como nadie nace enseñado y siempre hay una primera vez, pues aquí van.

Como verás en la lista de ingredientes no hay cantidades. Esto es a ojo, pero te daré las referencias. Aún así intentaré pesarlo todo la próxima vez.

  • Ingredientes

    • papas para arrugar
    • sal
    • agua
  • Raciones: 4

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Las papas arrugadas se hacen y comen con piel, por lo que tenemos que lavarlas bien. Así que lávalas una a una y elimina cualquier resto.

Échalas en un caldero y cubre con agua sin llegar a cubrir las papas. Deja como un cuarto sin cubrir. Añadimos la sal. Aquí hay quien dice que la papa coge la sal que necesita o que llevan ¼ k de sal por kilo. Yo les pongo un puñito por 300 g de papas. Para mí es suficiente.

Ponemos a fuego medio alto y tapamos, en mi caso, con un paño limpio. Las dejo al fuego durante 20 minutos, pero las muevo dos veces en ese tiempo levantando el caldero y zarandeándolo. La duración dependerá del tipo y tamaño de las papas. Pasado ese tiempo las intento pinchar con un tenedor, y si entra con suavidad, se ha acabado la cocción. Entonces escurrimos y volvemos a poner el caldero al fuego, ahora destapado, durante un minuto para que se sequen. Las zarandeamos para que pierdan un poco de sal y, ahora sí, al plato.

Bombones rellenos de mousse

Bombones mousse de chocolate

Me han regalado un molde para hacer bombones y estaba ansiosa por estrenarlo. Me he liado la manta a la cabeza y he preparado estos bombones mousse de chocolate.

El chocolate es todo un mundo y hay mucho por leer, pero yo me aventuré con la técnica del atemperado para hacer mis primeros bombones, que no serán de libro pero han quedado bien. Para rellenarlos hice la mousse de chocolate fácil de Paco Torreblanca y ha sido todo un acierto.

Como entiendo que el molde no es algo que tengamos habitualmente en casa pero quiero que tengas un postre rico por San Valentín, te cuento la mousse y por si acaso te da por hacer alguna decoración, también el proceso con el chocolate.

  • Ingredientes

    • Exterior
    • 100 g chocolate 70%
    • Relleno
    • 50 g chocolate 60%
    • 50 g nata líquida
    • 13 g nata líquida
    • 12 g leche
    • pizca de sal
  • Raciones: 15 bombones

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Tenemos dos preparaciones distintas que hacer. Podemos empezar con la mousse de chocolate y mientras esta se enfría, preparar el bombón. Como cuestiones previas:

1. los ingredientes indicados son solo para los bombones y su relleno;

2. si duplicas la cantidad del relleno tendrás además para dos vasitos de mousse, pero mientras mantengas las proporciones puedes hacerte todo el que quieras;

3. el chocolate de cobertura del 70% quedará con un toque amargo pero lo compensamos con el de la mousse;

4. la nata debe estar muy fría para que monte mejor;

5. un termómetro, para mí es imprescindible por lo pronto.

Para la mousse

Necesitamos derretir el chocolate y dejarlo enfriar un poco. Mientras tanto, por un lado, calentamos ligeramente los 13 g de nata líquida con la leche y, por el otro, montamos el resto de la nata, es decir los 50 g.

Una vez hecho eso tenemos que mezclarlo, pero ojo con el orden y proceso:

Primero echamos un tercio de la nata con la leche tibia en el chocolate. Mezclamos bien. Añadimos el resto y volvemos a mezclar. Quedará un chocolate brillante. Incorpora la pizca de sal.

Ahora echamos una cucharada de la nata montada en el chocolate y suavemente lo mezclamos.

Por último en el bol que montamos la nata añadimos el chocolate y con movimientos envolventes unificamos la mezcla.

Así de sencillo tenemos una deliciosa mousse sin huevo lista para comer en cuanto se enfríe unas horas en la nevera. Ahora bien, esta misma elaboración podemos usarla para rellenar unos bombones, por ejemplo, que es lo que hice yo.

Lo único que tenemos que hacer es meterla en una manga pastelera para que sea más fácil rellenarlos.

Bombones rellenos de mousse de chocolate

Para los bombones

Si eres de los valientes y te has decidido por prepararlos verás que merece la pena. Para ello vamos a emplear la técnica del atemperado, pero  no hay que temer.

El atemperado consiste en derretir el chocolate hasta alcanzar cierta temperatura, enfriarlo y volver a subir solo un poco. No es difícil pero sí requiere toda nuestra atención y un termómetro, no te voy a engañar.

Fase uno: atemperado

Ponemos un bol, sin contacto con el agua, al baño María, con 2/3 del chocolate de cobertura que vayamos a usar. Lo dejamos que se derrita y alcance los 45ºC.

Retiramos del fuego y añadimos el tercio de chocolate que reservamos al tiempo que removemos con la espátula.

Cuando la tempertura baje a 27ºC volvemos a poner al baño María hasta que suba a 32ºC y ya estará listo para su uso.

Mientras se mantenga en esas condiciones tendremos nuestro chocolate atemperado; si se enfría se endurecerá o si se calienta más perderá el punto ideal y tendremos que volver a empezar. Por ello te recomiendo que tengas muy claro qué vas a hacer y dispongas de lo necesario antes de empezar.

Fase dos

Llegados a este punto, para mí lo más práctico es echarlo en una manga y rellenar los huecos del molde. Según acabes, golpea suavemente para eliminar posibles burbujas de aire. Luego dale la vuelta para que escurra el chocolate sobrante. Deja el molde unos minutos en la nevera. El chocolate restante podemos mantenerlo a la temperatura de 32ºC y tenerlo listo para acabar los bombones. En caso contrario lo volvemos a atemperar para hacer la base del bombón cuando los hayamos rellenado, en mi caso con la mousse de chocolate anterior.

Necesitamos cerrar los bombones. Para ello una vez que el chocolale esté en su punto, con ayuda de la manga cubrimos uno a uno los bombones. Con una rasqueta o un elemento plano, retiramos TODO EL SOBRANTE de chocolate del molde. Es importante para que cuando desmoldemos el bombón no tenga pegotes sobrantes sino que quede liso. Dejamos unos minutos en la nevera y voilá. Desmoldamos y a ver cuánto te duran porque por aquí volaron. Ojo porque llevan nata y lo ideal es mantenerlos fríos.

Resumiendo

El proceso de atemperado lleva para el chocolate negro: calentarlo a 47ºC, bajarlo a 27ºC y finalmente subirlo a 32ºC.

Si seguimos esas franjas lograremos un chocolate brillante y duro que lucirá en nuestras elaboraciones.

Crema de trufa

Crema de trufa

Esta crema de trufa ha sido todo un descubrimiento. Tanto para un relleno como para cobertura o incluso servir en copas. Confieso que la he adaptado a mis necesidades porque la original se hace con nata líquida y me iba mejor que aguantase fuera de la nevera.

Las cantidades indicadas son para el relleno de un brazo de gitano del tamaño de la bandeja del horno (40 x 50 cm aproximados). Para un roscón también es una crema perfecta porque aguanta muy bien el peso.

  • Ingredientes

    • 400 g “nata vegetal”
    • 160 g chocolate de postre
    • 34 g miel
    • 1 cucharadita de ron (opcional)
  • Raciones: Un buen relleno

  • Duración: 12 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la nata esté fría para que monte mejor. Así que procura tenerla en la nevera desde el día anterior.

Respecto al chocolate usa uno de repostería. El porcentaje de cacao lo dejo a tu gusto. Ten en cuenta por un lado, que la receta no lleva más dulzor que la miel y por otro, qué uso vas a darle.

Comenzamos poniendo un cazo al fuego con dos dedos de agua y encima un bol que no la toque con el chocolate, la miel y el ron del que puedes prescindir según tu gusto o los comensales. Dejamos que se derrita a fuego medio. Recuerda que el chocolate y el agua no se llevan bien, así que si sale mucho vapor baja la intensidad del calor.

Mientras esperamos que se derrita por completo podemos montar la nata. La utilizada es la llamada vegetal que se monta más fácilmente, que no se corta y no exige estar en la nevera para aguantar entera, así que según tus necesidades puede ser la mejor opción. Bátela con varillas de repostería hasta que coja volumen.

Con la mezcla de chocolate ya derretida, esperamos unos 5 minutos para que se enfríe y la echamos en la nata montada. Continuamos batiendo hasta que se integre y tengamos una crema uniforme.

Si vas a usar manga pastelera debes tener en cuenta que si la metes en la nevera se endurece lo suficiente para darte problemas. Así que te recomiendo bien dejarla no más de 30 minutos para que se enfríe pero sea manejable o sacarla ese tiempo antes de su uso. En cualquier caso siempre podrás volver a batir.

De esta forma tan sencilla obtenemos una crema de trufa deliciosa para nuestros postres. Yo la he usado recientemente para un tronco de navidad y el roscón de reyes. Ha sido una navidad muy chocolatera.

Risotto de queso azul y setas

Risotto de setas y queso azul

Ya sea un simple arroz blanco, toda una paella o este risotto de setas y queso azul que te cuento hoy siempre me apetece. Esos humildes granos tratados con cariño nos dan platos tan deliciosos como este. Sin demasiada complicación, pero con dedicación exclusiva, queda estupendo.

  • Ingredientes

    • 400 g arroz
    • 800 g caldo
    • 500 g setas
    • 1 pimiento verde
    • 1 cebolleta
    • vino blanco
    • aceite de oliva
    • 125 g queso azul
    • 40 g mantequilla
  • Raciones: 4

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

La realización no es complicada pero necesitamos disponer de caldo por un lado, una sartén para derretir la mantequilla y el queso azul cuando el arroz esté casi en su punto y un tercer caldero grande para preparar el risotto. Así que dispón todo esto antes de empezar.

Tras esa organización previa, comenzamos por picar la cebolleta pequeña y ponerla a fuego medio con un chorro de aceite de oliva. Picamos ahora el pimiento y lo añadimos a la cebolleta. Removemos a ratos mientras cortamos las setas en tiras largas de menos de un dedo de grosor. Cuando la cebolleta esté transparente incorporamos las setas. Tenemos que moverlo cada poco.

Una vez que las setas estén casi listas para comer, añadimos el arroz, mezclamos bien y echamos medio vaso de vino blanco. El fuego a 7 de 10. Revolvemos bien con las verduras y empezamos a echar cucharón a cucharón el caldo. En este paso sí tenemos que remover de continuo, y seguir añadiendo caldo para que el arroz se mantenga con líquido.

Mientras tanto, vamos derritiendo la mantequilla y el queso azul a fuego suave.

Seguimos con el risotto y cuando hayamos incorporado tres cuartas partes del caldo, probamos el arroz para ver si necesita más o no. Una vez que no esté duro le añadimos el queso que ya tendremos listo. Mezclamos bien y quitamos del fuego. Tapamos unos minutos y a comer.

No le añado sal porque con la del queso para mí es suficiente, pero eso siempre es al gusto. Si quieres añadirle más, ponla en el caldo si no tiene. Le va bien de pollo o de verduras, al que por cierto para este risotto de setas y queso azul me chifla que tenga buena presencia de puerro. Es un sabor fabuloso para estos arroces.

  • Trucos:

He encontrado arroz especial para risotto y va muy bien. Búscalo en tu supermercado.

El puerro como siempre sobra, córtalo en rodajas de un centímetro y congélalo. Así siempre tienes a mano. Solo hay que sacarlo y directo a lo que vayas a cocinar.

tarta fría de queso

Tarta fría de queso

Sé que la tarta fría de queso es una clásica archiconocida, pero aún así quiero contarte cómo la hago yo. Hay muchísimas versiones pero la particularidad de esta es el toque de la gelatina de limón. Además no lleva azúcar añadida y créeme que no la necesita. Así que si quieres una apuesta segura y sin horno, esta es tu receta.

  • Ingredientes

    • 400 ml nata líquida
    • 400 g queso de untar
    • 200 g agua
    • 1 sobre gelatina de limón
    • 110 g mantequilla
    • 200 g galletas maría
    • 250 g mermelada de arándanos
  • Raciones: 10

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer esta tarta fría de queso necesitamos un molde redondo desmontable. La receta es para uno de 24 cm de diámetro.

Comenzamos con la base que es de galletas. Para ello uso la batidora de mano con su triturador, consiguiendo así que se hagan polvo. Luego añadimos la mantequilla a punto pomada a las galletas trituradas y lo mezclamos bien a mano hasta que la masa quede homogénea. La extendemos en el fondo del molde y presionamos suavemente.

En un bol echamos la nata líquida muy fría y batimos bien para que el resultado sea cremoso. Añadimos el queso en crema y mezclamos asegurándonos que no queden grumos.

Ponemos 200 g de agua a hervir. Cuando lo haga, retiramos del fuego, añadimos el sobre de gelatina de limón y lo disolvemos bien. Una vez disuelto lo incorporamos al bol con la nata y el queso, batimos todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Finalmente vertemos en el molde y guardamos en la nevera para que cuaje bien. Si puedes déjala toda la noche o al menos 6 horas. Mete también la mermelada a enfriar.

Una vez bien fría, con cuidado, echamos la mermelada por encima. Personalmente prefiero la de arándanos, pero puedes poner fresa que es la que lleva la tarta de la foto, frambuesa o cerezas, por ejemplo.

Ya solo queda desmoldar con cuidado y servir, aunque está más rica al día siguiente. Si ves que al abrir el molde se te empieza a romper porque se te queda pegada, pasa con cuidado una pala plana por todo el borde. Un truco sería poner acetato o papel de horno bien estirado. Elige la opción que mejor se te adapte. ¡Que la disfrutes!

Tiramisú

Tiramisú

El tiramisú, un maravilloso clásico. Llevo muchos recuerdos a la espalda asociados con sabores de siempre. Son sabores que recuerdan momentos únicos, algunos no se repetirán y eso los hace aún más especiales, más dulces. Añadamos nuevos recuerdos a ese gustillo. Revive conmigo la felicidad.

  • Ingredientes

    • 375 g de queso mascarpone
    • 3 huevos L
    • 4 cucharadas de azúcar blanca
    • 40 bizcochos de soletilla
    • 200 ml de café frío
    • 15 ml de licor de almendras
    • Cacao en polvo sin azúcar
  • Raciones: 8

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos haciendo el café para dejarlo que se enfríe un poco mientras hacemos la crema. Reservamos.

Separamos las yemas de las claras. Batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen, obteniendo así una crema espumosa.

Respecto al mascarpone dos cuestiones previas. Una, debemos sacarlo de la nevera antes para que se atempere y no esté tan duro. Dos, si batimos en exceso se puede cortar. Teniendo esto en cuenta, batimos el mascarpone hasta que quede cremoso.

A continuación añadimos la mezcla de yema y azúcar al mascarpone y batimos enérgicamente. En este momento echamos la mitad del licor y mezclamos. Metemos ese bol en la nevera.

Ahora debemos montar las claras a punto de nieve. Es importante que tanto las varillas como el bol estén limpios de cualquier resto de grasa y bien secos.

Una vez las dos preparaciones listas, sacamos el bol de la nevera y mezclamos, suavemente a mano, la crema con las claras ya montadas con movimientos envolventes. Es importante no ser bruscos para que se mantenga la cremosidad de la mezcla.

Montaje del tiramisú

Añadimos al café el resto del licor y comenzamos a hacer las capas. He usado un molde desmoldable redondo de 18 cm que he forrado con papel de horno. Mojamos una a una las galletas en el café y cubrimos el fondo. Según sean las galletas se empaparán más o menos en café. Procura que se mojen lo suficiente para que se les note el café pero no tanto como para que se deshagan. Luego las tapamos con crema y repetimos el proceso dos veces más. Metemos en la nevera de inmediato y en el momento de servir espolvoreamos cacao con ayuda de un colador.

tiramisú y en vasitos

Si no tienes un desmoldable puedes usar una fuente de tamaño similar y asegurarte que sean tres capas. Si es mayor lo dejas en dos capas.

Otra opción es preparar vasitos. El proceso es el mismo pero partiendo las galletas. En el momento de servir, cacao por encima y a disfrutar.

Lo ideal es hacerlo el día anterior a su consumo para que esté frío.

Las 8 raciones reseñadas es con el molde. Si haces vasitos vas a obtener muchas más raciones, calculo entre 15 y 20, pero no lo he hecho.