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Manzana Sunset de chocolate y relleno de orange curd sin huevo

Manzana Sunset

Esta Manzana Sunset surge por pura inspiración. Es una maravilla tener algo en la cabeza y lanzarte a realizarlo. Sé que no es una mezcla nueva, pero para mí el valor está en idearlo de principio a fin con las cuatro cosas que sé y que el resultado sea algo de lo que sentirme orgullosa y mostrarlo.

Por un lado tenía una nueva crema de naranja que hice siguiendo la lemond curd que tanto gusta. Además quería usar el aerógrafo para pintar chocolate y tenía pendiente volver a usar el molde de manzana. Así que uniendo todo eso he hecho este postre que además está muy rico.

El nombre surgió al ver el corte. Sigue leyendo y lo verás.

Como otras veces, la propuesta se puede adaptar a moldes más sencillos. Cuéntame lo que se te ocurra hacer o consúltame tu idea y le damos una vuelta.

 

 

Elaboración

En la elaboración de este postre he usado tres recetas que ya están publicadas en el blog. Así que en ingredientes te dejo los enlaces directos a las mismas para que puedas leer con detalle el proceso. De todas formas aquí abajo te indico los ingredientes y el proceso muy resumido.

Orange curd o crema de naranja sin huevo

Esta crema de naranja la he hecho con la intención de usarla para el relleno de la manzana Sunset. Necesitaba que tuviera cierta consistencia.

Ingredientes:

    • 165 g zumo de naranja
    • 110 g mantequilla
    • 110 g azúcar blanca
    • 80 g agua
    • 25 g maicena
    • 2 cdtas. ralladura naranja
    • 2,6 g hojas gelatina

 

Proceso resumido:

En un cazo echa el zumo de naranja y la mantequilla. Añade azúcar, ralladura, maicena, gelatina y que espese.

Para hacer las semiesferas del relleno de la Manzana Sunset, he usado dos huecos de un molde de silicona de 7 cm de diámetro. Una vez que se enfrió lo metí en la nevera para que terminara de cuajar bien y poder desmoldarlo sin problema.

Cuando se enfríe puedes guardar la crema en la nevera.

Manzana

La receta del bizcocho es la del bundt de chocolate que tengo publicada y este es el enlace, donde tienes el proceso detallado. Las cantidades para hacer este molde de 8 a 10 raciones son las siguientes:

    • 80 g agua
    • 30 g cacao en polvo
    • 122 g mantequilla sin sal
    • 180 g azúcar
    • 2 huevos M
    • 180 g harina de trigo
    • 8 g bicarbonato
    • 120 g buttermilk
    • 12 g pasta de vainilla
    • 55 g naranja confitada

 

El proceso resumido:

    1. Unta molde.
    2. Tamiza harina con bicarbonato y sal.
    3. Hierve agua y mezcla con el cacao.
    4. Enciente horno a 180º.
    5. Bate la mantequilla hasta blanquear con el azúcar.
    6. Añade los huevos 1 a 1.
    7. Echa harina, buttermilk, harina, buttermilk y harina.
    8. Vierte el cacao, la vainilla y los cubos de naranja confitada.
    9. Hornea a 180º 40 minutos, aproximados.
Crema de cobertura

La cobertura exterior será una buttercream de cacao. Es la que usé para la tarta de huesos.

La cantidad necesaria para este molde:

    • 80 g mantequilla a temperatura ambiente
    • 80 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
    • 1/2 cdta. de vainilla
    • 10 g leche

 

El proceso resumido:

    1. Bate la mantequilla unos 5 minutos, bien con tu robot de cocina o con batidora de mano con las varillas.
    2. Añade el azúcar tamizado y sigue batiendo.
    3. Añade el cacao tamizado.
    4. Vierte la leche y la vainilla. Mezcla y listo.
Montaje de la Manzana Sunset

Los bizcochos tenían un poco de barriga y con un cuchilo de sierra le quité lo que sobraba.

Los huecos en el bizcocho se hacen con una puntilla. Haz un corte en forma de cruz en el centro y luego mete la puntilla inclinada al centro para sacar los triángulos que se forman. Con ayuda de una cuchara pequeña redondea el hueco.

Saca la semiesfera de orange curd sin huevo. Tócala primero para ver que está cuajada. Las semiesferas se desmoldan con facilidad en un molde de silicona y si te sobresalen al ponerla en el bizcocho puedes cortar ese poquito.

Echa un poco de crema para que las dos piezas peguen y monta cuidando que encajen bien.

Proceso bundt de chocolate y orange curd sin huevo

 

La cobertura de la manzana la he hecho delgada y con ayuda de una espátula pequeña la he ido repartiendo por toda la superficie. Si ves que se reblandece, mete la pieza en la nevera unos 10 minutos. Con la misma espátula le fui dando pinceladas impresionistas en vertical.

Acabado con aerógrafo de la Manzana Sunset

Finalmente, con ayuda de un aerógrafo y con pintura comestible apta para chocolate cubre la superficie. Le di una capa roja y un sutil salpicado en dorado. Con algunas capas más el color hubiera quedado más intenso pero no quería ese rojo.

Para conservarla recomiendo que esté en la nevera por la mantequilla exterior principalmente y tapada para que no se seque. Antes de su consumo déjala 15 minutos a temperatura ambiente.

Manzana Sunset

No tenía claro el nombre, porque lo de manzana de chocolate rellena de crema de naranja sin huevo, sí es descriptivo, pero aburrido. Así que cuando corté la pieza mi imaginación vio una puesta de sol. ¿La ves tú?

 

Corte bundt de chocolate orange curd sin huevo

Sea como sea, solo he de decir que el bizcocho de chocolate con el corazón de naranja está equilibrado en sabores y dulzor. No basta con que dos sabores vayan bien, sino en encontrar que vayan en armonía.

Truco

Para no estar dando vueltas en el momento de colocar las piezas una encima de otra, se coloca un palillo en ambas partes en el lugar que deben encajar.

Religiosas

Religiosas

Si hace tiempo vimos la masa choux del París Brest, hoy te traigo unas Religiosas de masa choux de chocolate. Así tendrás otro formato en el que presentar esta deliciosa masa. Personalmente prefiero más las Religiosas porque el relleno aún siendo con las mismas cremas se reparte de forma distinta y el resultado en boca es más rico así.

  • Ingredientes

    • Masa choux
    • 260 g agua
    • 4 g sal
    • 130 g mantequilla sin sal
    • 130g harina todo uso
    • 240 g huevos (4 huevos L)
    • 15 g cacao en polvo
    • 1 cda. vainilla
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 200 g nata vegetal
    • 85 g chocolate repostería
  • Raciones: 8 a 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para las religiosas de chocholate

Comenzamos estas religiosas pesando los ingredientes y disponemos de la bandeja del horno que vayamos a usar. Tenemos que hacer piezas de dos tamaños: de 6 y de 3 cm, aproximados pero iguales. Si no te ves capaz, dibuja en el papel de horno los círculos y dale la vuelta.

Calcula que con las cantidades indicadas podrás hacer entre 6 y 9 religiosas según la masa que emplees en cada una.

Tamiza la harina y el cacao. Reserva.

Comenzamos echando en un cazo grande toda el agua, la sal y la mantequilla cortada en trozos. Dejamos que llegue a hervir y retiramos del fuego.

Volcamos de un golpe la harina y el cacao y mezclamos enérgicamente con la espátula. Volvemos a poner al fuego a fuego medio y removemos para secar un poco la masa.

Dejamos 5 minutos para que se enfríe o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Pasado ese tiempo tenemos que ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista? Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella. Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 3 huevos, empieza a comprobar el punto de la mezcla. El cuarto no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos, no tengas prisa.

Con ayuda de una manga pastelera y sobre el papel de horno en el que hicimos los dibujos echaremos con la manga en vertical un poco de crema para hacer las piezas del cuerpo de las religiosas. Las cabezas las haremos en otro horneado porque llevan un poco menos de tiempo y no se puede abrir el horno casi hasta el final.

Se hornean por lo menos 35 minutos y no abras el horno una vez metida la masa hasta que estén prácticamente hechos. En el caso de la masa chocolateada es más difícil porque no hay cambio de color a dorado, así que tendrás que fijarte en cuánto han crecido, el olor y la consistencia que parezcan tener. Si abres pronto se desinflarán.

Cuando estén listos, apaga el horno, abre un poquito la puerta para que pierdan vapor. Con 5 minutos así ya puedes sacarlas. Deja que se enfríen antes de proceder a cortarlas.

Praliné

Vamos a hacer praliné con dos texturas: uno en crema y otro arenoso. Se consiguen parando el proceso de trituración en momentos distintos.

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En mi caso usé avellanas tostadas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas como las mías. Muévelas un par de veces. Según las saques échalas en la sartén para el paso siguiente.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Una vez hechas, comenzamos con el caramelo. Echa en una sartén grande, que te permita remover todo bien sin peligro, la mitad del azúcar y la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora por una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva una parte así para decoración. El resto debes triturarlo hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite de girasol, pero no es obligatorio.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor el calor de estos días, pero puedes usar nata para montar 35% de materia grasa. El procedimiento es el mismo solo que debes controlar el punto de batido para que no se corte.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el accesorio del globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar, pero puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Con esto acabamos las elaboraciones necesarias para nuestra París Brest de chocolate.

Montaje de las religiosas

Vamos a usar una manga con trufa para las cabezas. Pinchamos por la base y rellenamos.

Para el cuerpo de las religiosas usaremos una manga con ganaché y otra con praliné. En lo que sería el cuello abriremos un agujero justo para poder meter las mangas. Primero una y luego la otra, dos veces cada una. Así quedan capas de crema y es más agradable de comer. Es difícil calcular cuánto de cada, pero piensa que el cuerpo prácticamente es hueco. También notarás el peso.

Una vez rellenas las dos piezas, coge el cuerpo por la base y pásalo por la ganaché para que quede medio cubierto. Echa praliné del arenoso sobre ese chocolate y coloca la cabeza en su sitio. Así ya tenemos nuetras religiosas montadas. El chocolate ayudará a que se pegue. Las puedes meter en la nevera en un táper bien cerrado y sacarlas 10 minutos antes de comer.

Me gusta más esta elaboración que la París Brest, teniendo ambas la misma masa y las mismas cremas. Supongo que es una cuestión de la cantidad de cada cosa que eso sí que cambia.

Consejos
  • Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.
  • Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.
  • La masa choux con los 4 g de sal queda con un punto salado que si se come solo queda raro y que sin embargo combina muy bien con los rellenos. Eres libre de reducirle la sal.
  • Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.
  • La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse. Prefiero hacer mitad de agua y mitad de leche.

 

Bicis París Brest
Bicis París Brest
París Brest chocolate
París Brest chocolate
tarta de café

Tarta de café y nueces

Cuando pensé en la tarta de mi cumpleaños de este año lo tuve claro: tarta de café y nueces. Barajé varias opciones entre bizcochos y cremas y finalmente ambas llevan café.

Lo más difícil del proceso es elegir la combinación de sabores y texturas para lograr el equilibrio de dulzor, sabor y palatabilidad. Esta combinación es creación propia y espero que si te animas a prepararla, sea de tu agrado.

 

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 4 huevos L
    • 245 g azúcar blanco
    • 230 g aceite de girasol
    • 230 g leche entera
    • 360 g harina de trigo
    • 14 g levadura química
    • 20 g pasta de café
    • 1/2 cdta. sal
    • 40 g nueces
    • Para el relleno
    • 300 g nata 35% mg
    • 150 g mascarpone
    • 90 g azúcar glas
    • 10 g pasta de café
    • Para la cobertura
    • 100 g claras
    • 200 g azúcar blanca
    • 300 g mantequilla sin sal
  • Raciones: 12

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho para la tarta de café

Engrasa los moldes con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray. Pesa y prepara todos los ingredientes a temperatura ambiente.

Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo.

Comenzamos batiendo los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la pasta concentrada de café.

A continuación incorpora la mezcla de harina y polvos de hornear tamizada, las nueces molidas y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Vierte la masa en los moldes engrasados, intentando repartirla bien. Mételos en el horno, posición dos (centrada) desde abajo con calor arriba y abajo. Según hayas usado dos, tres o cuatro moldes, el tiempo varía. En mi caso, con dos moldes de 18 cm fueron necesarios 40 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Crema del relleno de café

Esta crema prefiero prepararla usando la batidora de mano con las varillas.

Es fundamental que tanto la nata como el queso estén muy fríos y el azúcar glas tamizado.

En un bol batimos el queso a velocidad alta hasta que deje de estar apelmazado. Añadimos la nata y batimos hasta que empiece a montarse, momento en el que incorporamos el azúcar tamizada y batimos un minuto suave con cuidado de no terminar cubiertos de azúcar. Añade la crema de café y termina de batir la crema sin excederte.

Una vez lista, la tapamos y a la nevera.

Buttercream de merengue suizo

Esta es la crema más suave que me he encontrado hasta la fecha. La única pega que puedo ponerle es el dulzor, pero bien combinada es una delicia al paladar. Trabajar con ella también es muy agradecido.

Aprendí a hacerla con este video de Quiero Cupcakes! Te recomiendo que le eches un vistazo para ver todo el proceso. Lleva tiempo de batido, así que aquí un robot de cocina es una gran ayuda.

Comenzamos poniendo las claras y el azúcar al baño maría. Remueve continuamente hasta que el azúcar se haya disuelto. Puedes comprobarlo tocando la mezcla o si usas un termómetro cuando alcance los 63ºC. Retira del fuego y cuela al pasarla al bol de la batidora.

Con el globo bate unos 5 minutos a velocidad media, sube a media alta durante 10 minutos más hasta lograr un merengue de picos firmes y brillantes.

merengue BCMS

Cambia el globo por la pala K  para empezar a añadir la mantequilla cortada en cubitos.

Yo la puse a temperatura ambiente. La corto cuando está fría y la dejo fuera mientras hago todo el proceso hasta aquí. Comienza a echar poco a poco. Una vez que esté toda incorporada llega lo que yo llamo momento pánico, porque la mezcla pierde consistencia y parece cortada, pero conserva la calma que remonta.

Bate dos o tres minutos a velocidad media y tendrás una crema de mantequilla de merengue suizo (buttercream de merengue suizo, que también suele aparecer abreviado BCMS).

Montaje de la tarta de café y nueces

De los dos bizcochos, recorté las barrigas y con ayuda de una lira saqué dos discos de cada. Con ayuda de una manga pastelera hice un borde de BCMS. Luego rellené con la crema de café. Repite el proceso con todos los pisos. Es importante que tanto el primero que colocas como el último sean las bases, así que aseguras que sean lo más perfecto posibles.

Comprueba cada vez que coloques un piso que la tarta se mantiene lo más alineada que puedas.

Cuando hayas puesto el último disco mete en la nevera unos 20 minutos para que se afiance.

A partir de ahora nos queda la decoración de la tarta. Puedes dejarla tal cual, lo que se llama 'naked', cubrirla con la BCMS totalmente y luego decorarla al gusto, o teñir con colorante en gel.

En mi caso, como los Reyes Magos me regalaron un aerógrafo y estaba como loca por probarlo, me lancé a ello. No será mi mejor decoración, pero para ser la primera estoy satisfecha. Otras vendrán que la mejoren.

Corte de la tarta de café y nueces

Notas

Si quieres más presencia de las nueces puedes incorporarlas en trocitos en lugar de molidas.

París Brest chocolate

París Brest de chocolate

La masa choux que lleva este París Brest la conocerás seguramente por los profiteroles. Las presentaciones que permite son variadas y en esta ocasión además, la he hecho con cacao. Más no se puede pedir.

  • Ingredientes

    • Masa choux
    • 260 g agua
    • 4 g sal
    • 130 g mantequilla sin sal
    • 130g harina todo uso
    • 240 g huevos (4 huevos L)
    • 15 g cacao en polvo
    • 1 cda. vainilla
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 400 g nata vegetal
    • 165 g chocolate repostería
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para un París Brest de chocholate

Pesamos los ingredientes y disponemos de la bandeja del horno que vayamos a usar. En un papel de horno dibuja por un lado el contorno de la pieza que quieras hacer y dispón ese lado hacia abajo, aunque el papel de horno puede hacer que la base no quede tan crujiente. Pero mejor eso a que se peguen a la bandeja.

Calcula que con las cantidades indicadas podrás hacer unas 4 coronas de 12 cm de diámetro o una grande de unos 26 cm. La masa se expande, así que deja espacio entre las piezas.

Tamiza la harina y el cacao. Reserva.

Comenzamos echando en un cazo grande toda el agua, la sal y la mantequilla cortada en trozos. Dejamos que llegue a hervir y retiramos del fuego.

Volcamos de un golpe la harina y el cacao y mezclamos enérgicamente con la espátula. Volvemos a poner al fuego a fuego medio y removemos para secar un poco la masa.

Dejamos 5 minutos para que se enfríe o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Pasado ese tiempo tenemos que ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista? Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella. Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 3 huevos, el cuarto no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos.

Logrado el punto, verás que si pones un poco de masa en un plato no pierde la forma ni se desparrama.

Echa la masa en una manga pastelera. Puede ser con boquilla si quieres que quede listado o sin ella y quedará lisa. Yo usé una 6B de Wilton.

Sobre el papel de horno en el que hicimos los dibujos echaremos una primera vuelta de masa y sobre esa otra. La masa se expande bastante en el horno, así que deja el hueco del centro grande.

Se hornea por lo menos 35 minutos y no abras el horno una vez metida la masa hasta que estén prácticamente hechos. En el caso de la masa chocolateada es más difícil porque no hay cambio de color a dorado, así que tendrás que fijarte en cuánto han crecido, el olor y la consistencia que parezcan tener. Si abres pronto se desinflarán.

Cuando estén listos, apaga el horno, abre un poquito la puerta para que pierdan vapor. Con 5 minutos así ya puedes sacarlas. Deja que se enfríen antes de proceder a cortarlas.

Praliné

Vamos a hacer praliné con dos texturas: uno en crema y otro arenoso. Se consiguen parando el proceso de trituración en momentos distintos.

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En mi caso usé avellanas tostadas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas como las mías. Muévelas un par de veces. Según las saques échalas en la sartén para el paso siguiente.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Una vez hechas, comenzamos con el caramelo. Echa en una sartén grande, que te permita remover todo bien sin peligro, la mitad del azúcar y la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora por una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva una parte así para decoración. El resto debes triturarlo hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite de girasol, pero no es obligatorio.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor el calor por si va a estar fuera de la nevera, pero puedes usar nata para montar 35% de materia grasa. El procedimiento es el mismo solo que debes controlar el punto de batido para que no se corte.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el accesorio del globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar, pero puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Con esto acabamos las elaboraciones necesarias para nuestra París Brest de chocolate.

Montaje

Corta a lo largo con un cuchillo de sierra las coronas de París Brest. En la parte de la base echa un poco de praliné y de ganaché de chocolate. Para la trufa necesitarás una manga pastelera para que quede más bonita. Puede ser con alguna boquilla estriada o no, eso ya es al gusto.

Para decorarla cogí con una cuchara y repartí chocolate y crema de praliné irregularmente.

Consejos
  • Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.
  • Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.
  • La masa choux con los 4 g de sal queda con un punto salado que si se come solo queda raro y que sin embargo combina muy bien con los rellenos. Eres libre de reducirle la sal.
  • Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.
  • La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse. Lo hice a mitades, pero mejor hazlos con agua como te indico.

Bizcocho Linzer Sacher

Linzer Sacher

El reto #dale1vueltaa de esta ocasión se inspiraba en la tarta Sacher y he creado estos Linzer Sacher. Teníamos que utilizar bizcocho y baño de chocolate, total o parcial. Basándome en esos requisitos y con la idea clara de hacer algo pequeño se me ocurrió una adaptación que mezcla dos elaboraciones clásicas. Por un lado las galletas Linzer que van rellenas de mermeladas y por otro la Sacher que lleva bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Así pues, tenemos estos bizcochos de chocolate con la forma de las Linzer y su relleno de albaricoque como la Sacher.

Las otras propuestas presentadas son:

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 80 g harina todo uso
    • 20 g cacao en polvo
    • 3 g polvos de hornear
    • 90 g chocolate 66%
    • 80 g mantequilla sin sal ablandada
    • 55* g azúcar glas
    • 60 g yemas M
    • 118 g claras
    • 55* g azúcar blanco
    • Relleno
    • 250 g mermelada de albaricoque
    • 3 hojas gelatina
    • Cobertura
    • 100 g chocolate negro de cobertura
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para el bizcocho de chocolate

Preparamos todos los ingredientes del bizcocho. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura juntos.

Comenzamos derritiendo el chocolate al baño maría y reservamos.

A mano, con una pala de silicona mezclamos la mantequilla ablandada con el azúcar glas hasta obtener una textura cremosa.

Añadimos una a una cada yema integrándose por completo antes de añadir la siguiente.

En otro bol batimos las claras con la batidora de mano y cuando espumen les añadimos la mitad del azúcar blanco. Seguimos y añadimos el azúcar restante. Necesitamos conseguir solo picos suaves, no montarlas. Reservamos.

Al bol con las yemas añadimos el chocolate y batimos hasta unificar la mezcla. A continuación echamos una cuarta parte de las claras y mezclamos bien. Incorporamos los ingredientes tamizados y mezclamos. Todo esto es a mano.

Añadimos el resto de las claras y suavemente vamos integrando. Debe desaparecer el blanco.

Extendemos la masa en el molde. Yo usé uno de 25 cm de diámetro y obtuve un resultado de un bizcocho de unos 2,5 cm de alto. Es importante que la masa quede bien repartida para lograr un bizcocho sin grandes diferencias de grosor.

Horneamos a 175º C con calor arriba y abajo, durante 15 minutos. Para comprobar que está hecho pincha en el centro con un palillo y debe salir limpio. Sacamos y dejamos 10 minutos en el molde para que se termine de despegar de las paredes y desmoldamos. Lo dejamos del revés sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el relleno

En un cuenco ponemos agua fría con las láminas de gelatina para que se ablanden.

A continuación, en el vaso de la batidora echa la mermelada de albaricoque hasta dejarla sin grumos, pasa a un cazo y calienta. Retira del fuego y añade la gelatina escurrida. Remueve hasta que se disuelva y listo.

bizcochos linzer sacher

Montaje de los bizcochos Linzer Sacher

Derrite al baño maría el chocolate y reserva.

Con ayuda de un cortador redondo de 6 cm de diámetro saca de la plancha de bizcocho todas las piezas posibles. Pues hacerlas de otra medida o si te apetece, cuadradas.

Corta por la mitad longitudinalmente y en la pieza superior con ayuda de un cortador extrae y deja el hueco para rellenar. En la foto puedes ver que usé estrellas, flores y corazones para el recorte.

Pincela los cortes interiores con la mermelada aún caliente y monta las dos piezas. Pincela la superior con el chocolate derretido y rellena el hueco con mermelada. Para decorar la silueta de la figura recortada echa chocolate derretido, que se haya enfriado un poquito, en una manga y a dibujar.

Opciones las que quieras. Puedes cubrir en su totalidad los discos de chocolate, solo el superior, perfilar la figura recortada o lo que te apetezca. Lo que sé es que queda muy bueno.

Linzer Sacher interior
Detalle interior
Notas

La receta del bizcocho de chocolate es de Ettore Cioccia, y lleva en origen 70 g de azúcares, pero lo reduje a 55. Quitar azúcar se traduce en algo menos de jugosidad, pero para mí el sabor gana, así que acepto el sacrificio.

Bicis París Brest

Bicis París Breast

Este mes el reto #dale1vueltaa se centraba en un París Brest. Es una elaboración que un pastelero aficionado a las bicicletas y al ciclismo creó en honor a la carrera entre las dos ciudades francesas. Se dice que en homenaje a la rueda de las bicis. La masa es ligera y bastante neutra que gana con el relleno. Así pues, teniendo que usar la masa choux como requisito se me ocurrió hacer las bicis de la carrera.

Para el relleno utilicé tres elaboraciones: praliné, ganache de chocolate 56% y trufa.

Te dejo el dibujo de las bicis que hice como plantilla. Caben tres en la bandeja del horno, y en total con la receta salen 6, aunque quedarían más definidas con una boquilla un poco más fina. Creo que con un poco de maña con la manga se pueden hacer cosas divertidas, que para mí, es lo mejor de los retos: inventar, experimentar y aprender. Para lo clásico ya tendremos tiempo más adelante, ¡no te lo pierdas!

Descarga plantilla bici

Las propuestas al reto de los otros participantes puedes verlas en sus blogs:

  • Ingredientes

    • Masa choux bicis
    • 100 g agua
    • 100 g leche entera
    • 90 g mantequilla sin sal
    • 110 g harina todo uso
    • 150 - 200 g huevos (4 huevos M)
    • Pizca de sal
    • Pizca de azúcar
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 400 g nata vegetal (o 35%mg)
    • 165 g chocolate repostería
  • Raciones: 6 bicis

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para las bicis

Antes de meternos en faena, dibuja en el papel de horno las bicicletas y coloca esa parte hacia abajo. Deja la bandeja fuera del horno.

En un cazo echamos la leche, el agua, la mantequilla sin sal, el azúcar y la sal. Mezclamos y removemos hasta que hierva. Retiramos del fuego y volcamos la harina del golpe. Removemos enérgicamente para que se unifique la masa y ponemos al calor otra vez. Vamos a seguir removiendo para secar un poco la masa y que se despegue del cazo.

Dejamos 10 minutos para que se enfríe un poco o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Con la masa algo más fría ya podemos ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista?

Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella, está perfecta, lo que se llama punto corbata.  Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 2 huevos y vayas a por el tercero; no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos.

Prepara una manga pastelera con la boquilla que quieras y pasa una vez por todas las piezas de las bicis. Repite encima de la masa y haz otra pasada. Empieza con las ruedas en la primera pasada y termina con las ruedas en la segunda.

Bicis París Brest

Hornea 40 minutos a 180ºC y no abras el horno en ningún momento hasta que estén casi hechos. Los últimos 5 minutos puedes dejar la puerta del horno entreabierta para que salga el vapor y la masa quede más seca.

Praliné en crema y arenoso

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En este caso se hace con avellanas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas. Muévelas un par de veces.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Según las saques échalas en una sartén grande para el paso siguiente. Echa la mitad del azúcar a la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora pon una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva unas 4 cucharadas para la decoración o incluso para darle un toque crujiente al relleno. Sigue triturando el resto hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite. Yo no lo necesité.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor si va a estar rato fuera de la nevera. Si quieres hacerlo con la nata 35% de materia grasa, el proceso es el mismo, pero debes tener cuidado en no batir demasiado porque esta se puede cortar.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar. Puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché ponemos la nata en un cazo y la vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que la retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos. Puedes usar una manga o un biberón para echarlo, pero también puedes hacerlo con cuidado ayudándote de una cuchara pequeña.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla y así no humedezca la masa.

Montaje de las bicis

Con un cuchillo de sierra cortamos con cuidado las bicicletas. Echamos ganaché de chocolate en la pieza inferior, luego praliné y por último, con una manga pastelera y la boquilla que hayamos elegido, la trufa. Colocamos la otra parte que cortamos y decoramos al gusto.

Consejos

♦ Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.

♦ Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.

♦ Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.

♦ La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse, pero la masa pesa más y puede inflarse peor. Prefiero hacer mitad de agua y mitad de leche.

Próximamente en el blog tendrás dos deliciosas recetas más de pasta choux, ¡de chocolate!. Suscríbete y no te las pierdas.