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entrante de queso azul

Entrante de queso azul

Si te gusta el queso este entrante de queso azul te va a encantar. Fácil y rápido. Con las cantidades que indico salen unos 10, depende del tamaño elegido.

Si quieres complicarte más puedes hacer la masa quebrada como expliqué en esta otra receta. La opción cómoda es comprar las mini tartaletas o volovanes en el supermercado.

  • Ingredientes

    • 125 g mascarpone
    • 100 g queso azul
    • 10 nueces
    • 10 tartaletas o volovanes
  • Raciones: 10 - 14

  • Duración: 10 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Atento porque esto se hace en un abrir y cerrar de ojos.

En el baso de la batidora de mano echamos los dos tipos de queso. ¡Ojo! El queso azul se apelmaza fácilmente, así que recomiendo primero el mascarpone y poco a poco ir agregando el azul desmenuzado. Batimos hasta que se mezclen bien.

Echamos en una manga pastelera y rellenamos las mini tartaletas o los volovanes. Colocamos una nuez y a la mesa.

Si no tienes manga pastelera puedes improvisar con una bolsa pequeña de congelado. Corta una de las esquinas, con medio centímetro vale y forma un cono. Yo para estos menesteres tengo unas pequeñas desechables. Si puedes hazte con algunas.

Para que la base no se humedezca puedes preparar la mezcla y dejarla en la nevera, pero debes sacarla un rato antes para que se ablande y poder servirla.

Que los disfrutes.

milhojas de espinacas y queso

Milhojas de espinacas y queso o spanakopita

Antes de empezar debo aclarar que no es un 'spanakopita' propiamente dicho. Hace tiempo leí la receta y me quedé con la base: espinacas y queso. Me sedujo la combinación y de ahí salen estas milhojas de espinacas y queso. Así que me puse manos a la obra con lo que me apetecía y el resultado es fabuloso.

  • Ingredientes

    • 1 paquete de pasta filo
    • 300 g queso feta
    • 400 g rulo de queso de cabra
    • 1 cebolleta
    • 3 manojos de espinacas
    • 5 hojas de albahaca fresca
    • mantequilla sin sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Picamos una cebolleta mediana y la echamos en una sartén con una pizca de sal. Debemos dejarla que casi se dore. Añadimos espinacas y albahaca cortadas. Removemos apenas dos minutos y reservamos.

Por otro lado, vamos echando en un bol grande el queso feta desmenuzado y el de cabra cortado en trozos. Añadimos la mezcla de la sartén y removemos todo junto para conseguir un relleno uniforme.

Encendemos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Sobre una bandeja del horno con lámina de silicona o papel sulfurizado, extendemos tres hojas de pasta filo y con la brocha untamos ligeramente con mantequilla. Colocamos otro par de láminas y con cuidado vamos repartiendo la mezcla de nuestras milhojas de espinacas y queso.

Repetimos el proceso de las hojas de pasta filo para cubrir a mezcla: dos láminas, mantequilla, las restantes y mantequilla. Corta las raciones antes de hornear.

Metemos la bandeja al horno ya caliente durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.

Sacar y servir.

Tarta fría de queso

Tarta fría de queso

Sé que la tarta fría de queso es una clásica archiconocida, pero aún así quiero contarte cómo la hago yo. Hay muchísimas versiones pero la particularidad de esta es el toque de la gelatina de limón. Además no lleva azúcar añadida y créeme que no la necesita. Así que si quieres una apuesta segura y sin horno, esta es tu receta.

  • Ingredientes

    • 400 ml nata líquida
    • 400 g queso de untar
    • 200 g agua
    • 1 sobre gelatina de limón
    • 110 g mantequilla
    • 200 g galletas maría
    • 250 g mermelada de arándanos
  • Raciones: 10

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer esta tarta fría de queso necesitamos un molde redondo desmontable. La receta es para uno de 24 cm de diámetro.

Comenzamos con la base que es de galletas. Para ello uso la batidora de mano con su triturador, consiguiendo así que se hagan polvo. Luego añadimos la mantequilla a punto pomada a las galletas trituradas y lo mezclamos bien a mano hasta que la masa quede homogénea. La extendemos en el fondo del molde y presionamos suavemente.

En un bol echamos la nata líquida muy fría y batimos bien para que el resultado sea cremoso. Añadimos el queso en crema y mezclamos asegurándonos que no queden grumos.

Ponemos 200 g de agua a hervir. Cuando lo haga, retiramos del fuego, añadimos el sobre de gelatina de limón y lo disolvemos bien. Una vez disuelto lo incorporamos al bol con la nata y el queso, batimos todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Finalmente vertemos en el molde y guardamos en la nevera para que cuaje bien. Si puedes déjala toda la noche o al menos 6 horas. Mete también la mermelada a enfriar.

Una vez bien fría, con cuidado, echamos la mermelada por encima. Personalmente prefiero la de arándanos, pero puedes poner fresa, frambuesa o cerezas, por ejemplo.

Ya solo queda desmoldar y servir, aunque está más rica un día después de ponerle la mermelada que recién hecha. ¡Que la disfrutes!

pastel de queso japonés

Pastel de queso japonés

Esta receta de pastel de queso japonés fue amor a primera vista. La esponjosidad me sedujo y el resultado ha superado con creces mis expectativas. Espero que te guste tanto como a mí.

El molde utilizado es un poco pequeño para la cantidad de masa que se obtiene, así que me sobró para 3 muffins grandotes y no llegó a todo su esplendor de esponjosidad. Aún así es fantástico. Te recomiendo que el molde que uses tenga una capacidad de al menos 1,5 litros para que no te pase como a mí. Además hay que tener en cuenta que la masa sube durante el horneado aunque luego baja un poco.

  • Ingredientes

    • 100 g de leche entera
    • 55 g de mantequilla sin sal
    • 110 g de azúcar blanca
    • 20 g azúcar morena
    • 450 g de queso crema
    • 5 huevos L
    • 60 g de harina de trigo
    • 20 g de almidón de maíz (Maicena)
    • 1/2 cdta. de cremor tártaro
    • Una pizca de sal
  • Raciones: 12 - 16

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Pesamos todos los ingredientes, tamizamos los ingredientes en polvo, separamos las yemas de las claras y preparamos el molde, en mi caso con spray antiadherente, pero puedes usar mantequilla y harina.

Comenzamos. En un bol ponemos la mantequilla cortada en trozos y el azúcar, las dos. Batimos hasta que se unifiquen. Calienta la leche y cuando vaya a hervir viértela en el bol. Bate despacio con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea, así evitarás que todo acabe salpicado.

Encendemos el horno a 150ºC con calor arriba y abajo.

Agregamos el queso crema y las yemas, y seguimos batiendo. Añadimos entonces la harina y el almidón de maíz, que removeremos para conseguir una masa uniforme.

En otro bol montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal y el cremor tártaro. Una vez bien montadas las añadimos a la mezcla de queso y con una espátula las mezclamos con movimientos envolventes suaves para que no bajen. Es importante para la textura final que las claras se mantengan.

Volcamos en el molde con cuidado y lo metemos al horno en la segunda posición desde abajo durante una hora y cuarto, aunque depende ya no solo del horno sino del molde. Como siempre, para asegurarnos pinchamos la masa en el centro y solo si sale limpio podemos sacarlo. Lo dejamos sobre una rejilla hasta que esté tibio y entonces desmoldamos con cuidado porque es muy blando y esponjoso.

 

corte pastel de queso japonés_EC

La tentación de probarlo es grande, pero deja que se enfríe por completo.

Notas:
  • Como es habitual, tiene un poco menos azúcar que la original, pero nadie me ha dicho que le falta. Por si quieres el dato, la receta decía 150 g de azúcar.
  • Cremor tártaro o gasificante. Básicamente es para la consistencia de las claras.
  • La receta del pastel de queso japonés que seguí es de Miriam García, del ebook de tartas de queso de María Lunarillos.
Delicioso Ratatouille con queso hecho al horno

Ratatouille con queso

El ratatouille es una receta que lleva poco en mi vida. Sin embargo se ha convertido rápidamente en una de mis favoritas, por eso la he elegido para dar el pistoletazo de salida a esta sección del blog, Edana cocina. Me encanta por la combinación de sabores de las verduras, lleve o no queso, pero para qué negarlo, el ratatouille con queso gana muchísimo sabor. Un buen aceite y las especias le darán el toque que redondean este plato.

Me gustan las recetas sencillas y versátiles como esta que permiten modificaciones al gusto; así que si no te gusta el queso, pues puedes no ponerlo y seguirá siendo rico, o las berenjenas no las encuentras, pues no pasa nada, más calabacín por ejemplo y asunto resuelto. Salvo los postres que son más exigentes, son bastantes las recetas que admiten nuestra personalización, que me perdonen los puristas. Así que no dejes de preparar platos así por un ingrediente, y quien sabe, quizá tu versión mejore la que ya existe. Anímate y cambia el menú.

  • Ingredientes

    • 2 Berenjenas
    • 1 Pimiento rojo
    • 1 Pimiento verde
    • 2 Calabacines
    • 2 Tomates
    • Rulo de queso de cabra
    • Queso semi curado
    • Queso griego salado
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal gorda
    • Media cucharada o al gusto de orégano, romero, tomillo, albahaca
    • Pimienta blanca molida
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

De los quesos, unos 200 g de cada

Elaboración

Para preparar este ratatouille con queso, empezamos por lavar bien las verduras y las cortamos en rodajas de un grosor aproximado de medio centímetro. Lo ideal es que sean similares no solo por vistosidad sino para que a la hora de meterlas al horno se hagan todas uniformemente y no queden unas duras y otras pasadas. En el caso de la berenjena y el tomate los dejo con piel, no así los calabacines. Los pimientos los corto en tiras a lo largo y las parto al colocarlas. El queso va un poco menos grueso. Finalmente en un bol echamos el aceite con la sal y las especies.

Encendemos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

Con todo ya cortado, iremos alternando las verduras y el queso, pincelando cada pieza antes de colocarla en la fuente, que deberá ser apta para horno. La que uso mide 30 x 20 cm. Así iremos poniendo berenjena, tomate, queso, calabacín, pimiento, queso... Se pueden colocar formando una espiral o en tiras a lo largo de la fuente, eso ya lo dejo al gusto o la maña y la fuente que tengamos.

Lo metemos al horno que ya estará caliente en la segunda posición desde abajo durante unos 30 minutos y listo.