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foskitos de chocolate

Foskitos de chocolate

El reto #dale1vueltaa nos proponía hacer algo con tres elaboraciones de chocolate y yo rescaté de mi lista de creaciones pendientes estos foskitos de chocolate 100%.

La propuesta del reto es de Teresa de La cocina de Tesa quien hizo Muerte por chocolate y los participantes:

Mi toque en la cocina, Triple tarta de chocolate

El zurrón de los postres, Blondie cremoso de Moras y Chocolate al Caramelo

Repostería con emoción, Brownie flan de chocolate rubí

De flores comestibles, Tarta de chocolate con chocolate

Para hacer estos foskitos de chocolate 100% y lograr un bizcocho flexible tuve que modificar varias recetas hasta dar con el equilibrio adecuado.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 55 g leche entera
    • 55 g aceite suave
    • 4 yemas
    • Pizca de sal
    • 77 g harina
    • 80 g azúcar blanca
    • 11 g cacao
    • 4 claras
    • Mantequilla
    • Relleno
    • 100 g chocolate 70% cacao
    • 200 g nata 35% mg
    • 17 g miel
    • 1/2 cdta ron
    • Cobertura
    • 200 g de chocolate 70 %
    • 45 g de nata líquida 35% grasa
    • 30 g de mantequilla sin sal
  • Raciones: 8 - 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

El molde que vamos a usar debe ser como máximo de 30 x 40 cm para que la plancha de bizcocho no quede muy delgada, ni menos de 25 x 35 cm.

Cubre la base del molde con papel de hornear y úntalo con mantequilla.

Enciende el horno con calor arriba y abajo, 170º sin aire.

Comenzamos con la mezcla de la leche con el aceite. Usé la batidora de mano con las varillas. Añadimos las yemas mientras continuamos batiendo. Seguimos con la harina, 25 g del azúcar y la sal. Batimos hasta lograr una textura cremosa homogénea. Reservamos.

Para montar las claras usé el robot de cocina. Cuando empezaban a espumar fui añadiendo los 55 g de azúcar restantes. Montaremos hasta lograr picos suaves. No nos interesa que quede un merengue duro.

Sobre el bol del merengue echamos la crema que reservamos y mezclamos con una espátula. Debemos hacer movimientos suaves y envolventes hasta que quede uniforme.

Vierte la mezcla en el molde, extiende uniformemente y alisa la superficie.

Hornea unos 15 minutos, hasta que al pincharlo el palillo salga limpio.

Saca del horno y voltea en otro papel de horno. Despega el de la base y haz un rollo. Déjalo envuelto con su papel hasta que se enfríe sobre una rejilla.

Bizcocho

Relleno

Como nuestros foskitos son 100% chocolate el relleno será con chocolate, nata, miel y ron. Hay que tener en cuenta que en función del porcentaje de cacao necesitaremos más o menos miel. El ron en cualquier caso será opcional.

Comenzamos derritiendo el chocolate. Yo prefiero siempre hacerlo al baño maría. Una vez empiece a derretirse lo retiro del fuego y remuevo para que se derrita por completo. Añade la miel y el ron al gusto. Mezcla bien. Reservamos y esperamos que se enfríe antes de añadirlo a la nata.

Por otro lado comenzamos a montar la nata. Recuerda que debe estar muy fría para que monte bien. Cuando ya tenga cuerpo añadimos el chocolate y acabamos de montar. No le quites la vista de encima que se corta con facilidad.

Si te llegara a pasar, ponla al baño maría y añade un par de cucharadas de nata. Remueve hasta que se vuelva uniforme. Deja enfriar y guarda en la nevera. Una vez esté fría podrás volver a montarla.

Montaje

Cuando el bizcocho está frío lo extendemos y cubrimos con la crema todo salvo un par de dedos en el extremo final. Yo lo enrollo por el lado de 30 cm, el corto.

Guarda en la nevera al menos 30 minutos para que al cortarlo la crema se mantenga en su sitio. Si ya está frío, corta los extremos para que queden rectos. Luego corta los foskitos del grosor que prefieras, dos dedos me pareció una buena medida.

Cobertura de los foskitos de chocolate 100%

Interior del foskito de chocolate

Un buen foskito necesita una cobertura de chocolate adecuada. He probado varias y sin duda esta es la mejor para mí.

Derrite el chocolate de cobertura 70% cacao al baño maría. Añade luego la nata y la mantequilla. Mezcla bien y procede al baño de los foskitos.

Coloca en una rejilla para bañarlos, aunque también puedes pincelarlos o meterlos en el chocolate, como prefieras.

Una vez estén bien cubiertos mételos en la nevera hasta su consumo. Para manipularlos con comodidad los puse sobre papeles de magdalenas.

Así tenemos ya nuestros foskitos de chocolate 100%, una merienda sencilla pero deliciosa que disfrutamos mucho los amantes del chocolate.

Nota

Si van a estar fuera de la nevera puedes hacerlo con la llamada 'nata vegetal' tal y como explico en esta receta pero reduciendo a la mitad porque los foskitos no llevan mucho relleno.

La elección del chocolate en mi caso es del 70% de cacao, pero si te gusta más suave puedes usar el que quieras, solo debes tener en cuenta que quizá lleve menos miel para el relleno. Aquí no hay reglas fijas, todo es personalizable, ¡no lo olvides!

Dátiles cremosos

Dátiles cremosos

Seguimos con el reto #dale1vueltaa que nos lleva a utilizar dátiles en la receta. Después de ver muchas elaboraciones quise llevarme ese fruto a una textura suave y de ahí surgen estos Dátiles cremosos.

La propuesta correspondió a Repostería con emoción, quien preparó una preciosa Cheesecake de dátiles y nueces. Estas son las demás recetas presentadas:

La cocina de Tesa, Flan de leche condensada con dátiles

Mi toque en la cocina hizo Bundt cake de pudín de dátiles con salsa de caramelo salado

Panes con garra, Bollitos de yogur y dátiles

De flores comestibles, Dulces de dátiles y almendras

El zurrón de los postres, Cake dátiles con azahar

Vamos ya con la receta de los Dátiles cremosos que es un visto y no visto.

  • Ingredientes

    • 130 g dátiles sin hueso
    • 45 g zumo de naranja colado
    • ⅓ cdta. Canela
    • 100 g queso crema
    • 100 g queso batido
    • Almendras en cubo
    • Ralladura de naranja
  • Raciones: 4

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para preparar esta receta compré dátiles medjoul, me gusta su sabor y textura. La tentación de comerlos tal cual era grande, pero me hacía ilusión transformarlos en Dátiles cremosos y lo logré.

En un cazo ponemos a fuego medio los dátiles sin el hueso, el zumo de naranja y la canela. Deja que rompa a hervir y retira del fuego. Tritura hasta tener una pasta uniforme.

En un bol bate los dos tipos de queso con una batidora de mano con las varillas para montarlos.

Mezcla ambas preparaciones con la batidora de mano. Ahora puedes servirlo directamente en cuencos o copas individuales y decorar con los cubos de almendra y la ralladura de naranja.

Dátiles cremosos

Otra opción, para un emplatado posterior, es guardarlo en un táper cerrado en la nevera. Cuando quieras servirlo ayúdate de una manga pastelera como hice yo. En la base puse unas migas de bundt cake de chocolate que había hecho y por encima unos cubos de almedras y ralladura de naranja.

El toque de la ralladura refuerza el zumo de naranja de los Dátiles cremosos y los cubos de almendra aportan el toque crujiente. Recomiendo que no dejes de añadirlo.

Dátiles cremosos

Se conserva en la nevera hasta su consumo.

Tarta de queso para San Valentín. Me ha robado el corazón

Tarta de queso en San Valentín

Son muchas las formas de decir que quieres a alguien en San Valentín. Este año he creado este postre al que he titulado: "Me ha robado el corazón". La idea se basa en preparar la clásica tarta de queso en un formato diferente y decorarlo para la ocasión.

Con los ingredientes indicados puedes preparar 4 semiesferas.

El acabado de la foto que ilustra la entrada está pintado con aerógrafo, pero te propongo otras opciones más sencillas e incluso otro sabor.

  • Ingredientes

    • 100 ml nata líquida
    • 100 g queso de untar
    • 50 g agua
    • 21 g gelatina de limón
    • galletas Graham
    • mermelada de arándanos
  • Raciones: 4

  • Duración: 10 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

La presentación de "Me ha robado el corazón" precisa de un molde de silicona semiesférico.

Necesitas tener unas galletas para la base. Mi sugerencia es que prepares las galletas Graham y que algunas sean en forma de corazón. Así podrás elegir la presentación, bien con corazones o con ayuda de un mortero las puedes machacar y ponerlas de base.

Preparamos el relleno

En un bol y con ayuda de un brazo con varillas, semimonta la nata que debe estar fría y añade el queso de untar. Mezcla bien y reserva.

Calienta el agua y cuando hierva, retira el cazo del fuego y vierte la gelatina de limón. Remueve bien y añade al bol de la nata y el queso. Unifica la mezcla y vierte en los huecos de los moldes sin llenarlos por completo. Pon una cucharada de mermelada de arándanos y termina de rellenar. Alisa y guarda en la nevera unas 6 horas. Cuando ya haya cuajado, mete entre 45 minutos y una hora en el congelador. ¡OJO! No se puede congelar del todo porque el queso de untar se desliga y queda mal, así que activa una alarma.

Desmolda con cuidado porque es blanda.

Me ha robado el corazón_San Valentín

Montaje de "Me ha robado el corazón"

Yo las he pintado con el aerógrafo. Como opciones de presentación te sugiero que pinceles el molde con mermelada licuada y dejes que se congele antes de rellenarlo. Al desmoldar, pincela nuevamente la mermelada. Echa en el plato las galletas molidas, coloca las semiesfereas y añade unas galletas de corazón bañadas en chocolate blanco coloreado y ya tienes el toque. Quedaría algo así.

Otra presentación del postre para San Valentín

Las preparé con gelatina de fresa y quedan con un ligero tono rosado propio de San Valentín. Luego sencillamente puse unas galletas en forma de corazón sin más.

San Valentín

Por último, y entendiendo que no tienes el molde de semiesferas, te propongo que lo hagas en unas copas o vasitos echando las galletas trituradas en la base, la mezcla y mermelada una vez haya cuajado.

Opciones muchas, y todas hechas con cariño para esta tarta de queso para San Valentín.

Nota

Si quieres hacer una cantidad diferente te recomiendo la calculadora de Su para prorratear los ingredientes.

 

tarta de manzana

Tarta de manzana

Hoy traigo una receta del baúl de los recuerdos: la Tarta de manzana que hacía mi madre. Son muchos los años que no la comía y a pesar del tiempo, recuerdo muy bien su sabor.

Lleva las manzanas dentro trituradas y por encima de decoración. Las más ricas para prepararla son las reineta por su sabor.

¿Te animas a preparar esta Tarta de manzana?

  • Ingredientes

    • 2 huevos M
    • 2 yogures de limón
    • 4 o 5 manzanas
    • 150 g azúcar blanco*
    • 180 g harina
    • 105 g aceite girasol*
    • ½ cda. whisky
    • ½ cdta. canela molida
    • pan rallado
    • mantequilla o spray antiadherente
    • mermelada
  • Raciones: 12 a 16

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Pelamos, troceamos y limpiamos 3 manzanas.

En un bol iremos mezclando las yemas con los yogures. Añadimos las manzanas troceadas que iremos triturando en la mezcla. Seguimos incorporando y batiendo poco a poco, azúcar, harina y aceite.

Por otro lado montamos las claras y las añadimos a la mezcla anterior con movimientos envolventes.

Cuando esté todo, le añadimos un chorrito de whisky, es opcional pero le da un gusto muy rico, y canela para darle un puntito más de sabor.

Horneado de la tarta de manzana

Enciende el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

En un molde que untaremos de mantequilla o spray antiadherente y pan rallado verteremos la mezcla que se decorará con las otras 2 manzanas peladas y cortadas en gajitos para la decoración.

Con el horno ya caliente, metemos la tarta unos 50 minutos aproximados. Para saber si está hecha podemos pincharla con un palillo en el centro y si sale limpio ya podemos sacarla.

Como toque final si quieres, puedes untar ligeramente con una brocha la superficie con mermelada al gusto. Yo le he puesto de melocotón.

A mí me gusta fría, así que en cuanto ha perdido el calor del horno la meto en la nevera y la saco un ratito antes de comerla.

Tarta de manzana_corte
 

 

Notas

*La receta original indicaba 200 g de azúcar, pero opté por reducirla y para mí va bien así. Respecto al aceite puedes usar la de girasol o de oliva pero de sabor suave.

 

Sabayón de cava y limón

Sabayón de cava y limón

Como en Navidad no todo tiene que ser turrón, te propongo una alternativa de cava y limón que seguro te sorprende.

  • Ingredientes

    • Sabayón de cava
    • 3 yemas de huevo M
    • 50 g azúcar blanco
    • 100 g cava
    • 3,5 g gelatina
    • 200 ml nata
    • Lemon curd
    • 45 g zumo de limón
    • 30 g azúcar blanca
    • 30 g mantequilla
    • 1/2 cdta. ralladura de limón
    • 20 g agua
    • 6 g maicena
    • 8 - 16 g leche condensada
  • Raciones: 4 bolas

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Vamos a comenzar con el corazón de limón. La receta es la del lemon curd sin huevo que publiqué hace tiempo y que tanto gusta a la familia. Lo ideal es hacerlo el día anterior para que se enfríe y poder congelarlas.

Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Echa en un cazo la mantequilla a fuefo medio y deja que se derrita. Añade el zumo de limón colado sin dejar de remover. Añade la mantequilla y sigue removiendo. Espera que se disuelva e incorpora la ralladura de limón.

La maicena que reservamos la removemos antes de añadirla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Mezclamos todo bien y retiramos del fuego cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado. Lo ideal es que conserve el punto ácido y solo un poquito el dulce.

Deja que se enfríe y guarda en el congelador. Necesita endurecerse para poder sacar bolas de unos 4 cm de diámetro con la ayuda de un vaciador. Otra alternativa sería rellenar una cubitera de media esferas, congelar y sacar. Luego unes dos piezas y ya tienes tu corazón de limón. Si se deforma, bolea con las manos y listo. Reserva en el congelador.

Sabayón de cava

Hidrata la gelatina en agua fría.

En un cazo mezcla las yemas, el azúcar y el cava.

Ponemos a fuego suave y removemos continuamente hasta que espese. No debe hervir, así que no pares de remover.

Escurrimos la gelatina hidratada y removemos hasta que se disuelva por completo. Colamos para eliminar posibles grumos y esperamos que enfríe a 30º C.

Mientras tanto monta la nata a picos suaves.

Una vez alcanzados los 30º C añadimos la nata de tres veces e integramos suavemente con la espátula.

corte
Interior de la bola
Montaje

Te voy a dar dos opciones.

La sencilla sería echar un poco de sabayón de cava en una copa, meter la bola y tapar con más sabayón. Derrite un poco de chocolate (120 g)  y viértelo con cuidado por encima.

La que yo hice fue usando este molde. Rellena cada hueco con un poco más de la mitad del sabayón, mete la bola de limón y termina de rellenar. Mete en el congelador hasta que endurezca. Las cantidades dadas te permiten preparar 4 bolas de unos 120 ml.

Luego bañas con una fina capa de chocolate (150 g chocolate 70% cacao) y le das la cobertura espejo de cacao que queda ligera.

Cobertura espejo de cacao

Necesitas:

    • 12 g de gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con los 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata y el cacao tamizado. Revuelve a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38º C para usarlo. Si lo preparas con antelación puedes volver a calentarlo.

Antes de echarlo sobre la bola, coloca debajo un bol o una bandeja que te permita recuperar la cobertura que caiga. La bola debe estar congelada.

Al bañarla es mejor hacerlo con un vaso sin pico para que caiga en cascada ancha. Espolvorea poco a poco la purpurina comestible para darle el toque definitivo.

Finalmente tenemos un postre delicioso y original en sabores para nuestra mesa.

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender doblemente a los tuyos?

Notas

El sabayón de cava es de Ettore Cioccia.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes un sabor diferente de la Navidad.

Bola de Navidad

Bola de Navidad

Este año cuando me planteé el postre de Nochebuena, allá por octubre, tenía claro que debía ser individual y quería que fuera muy navideño, y ¿qué más navideño que una Bola de Navidad?

Con la forma ya clara solo me faltaban los sabores; por un lado te traigo esta pareja clásica de turrón y chocolate, pero si quieres algo diferente en breve te propongo otros sabores.

Si hacerlo con la forma de bola te resulta complicado o no tienes el molde, puedes hacerlo en unas bonitas copas. Es tan sencillo como ir poniendo, por ejemplo, capa fina de bizcocho, bavaroise de turrón, capa fina de bizcocho y finalmente el sabayón de chocolate con Marsala. Es más fácil de lo que puede parecer.

Esta receta forma parte del reto #dale1vueltaa y me tocaba proponerlo. Quise dar mucha libertad para que la creatividad y el espíritu navideño saliera a la luz. Mi propuesta se inspiraba en la Navidad como concepto. Debía ser individual, con forma y/o sabor navideño, estar a la altura de una mesa de estas fechas y que gritara Navidad. Quería que pusieran mucho cariño en la elaboración así que este es el abrazo navideño de los participantes:

Lo bueno de este postre es que lo puedes hacer con antelación y mantener en el congelador hasta que decores con el glaseado espejo. Para servirlo hay que dejar en la nevera que se descongele para que tenga la textura suave que caracteriza a las elaboraciones interiores.

  • Elaboraciones

    • Bizcocho
    • Bavaroise
    • Sabayón de chocolate
    • Cobertura chocolate
    • Glaseado espejo
    • Teja coral
  • Raciones: 6

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

Comenzamos preparando los ingredientes de la primera elaboración: el bizcocho de vainilla con especias.

Ingredientes

    • 1 huevo L
    • 60 g azúcar blanco
    • 57 g aceite de girasol
    • 57 g leche entera
    • 90 g harina de trigo
    • 3,5 g levadura química
    • 0,5 cdta. pasta vainilla
    • ½ cdta. canela
    • ½ cdta. jengibre
    • ¼ cdta. clavo en polvo
    • pizca sal
    • Colorante en gel*

 

Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray desmoldante. Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. El molde que usé mide 18 de largo por 8 de ancho.

Comenzamos batiendo el huevo a velocidad media hasta que esté espumoso. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla con las especias.

A continuación incorpora la mezcla de harina y la levadura química tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Si lo quieres colorear, echa ahora una pizca y remueve bien para que el color sea uniforme. Así hasta lograr la intensidad deseada. Ten en cuenta que al hornear el tono se apaga un poco.

Vierte la masa en el molde y mete al horno en una posición centrada, con calor arriba y abajo. Serán necesarios unos 30 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Una vez frío corta y saca con cuidado los cilindros. Yo usé un vaciador de magdalenas de cm de diámetro, pero si tienes un cortapastas de esa medida también va perfecto.

Bavaroise de turrón con jengibre

La bavariose de turrón es una de esas recetas que gustó tanto hace años a la familia que merece un segundo paseo por la mesa. Lo único que he añadido es jengibre, que aunque suene raro le va muy bien. Si quieres puedes omitirlo, pero te animo a que al menos espolvorees un poco en un trozo de turrón de jijona, lo desmenuces y vuelvas a unir. Prueba y me cuentas.

Necesitas los siguientes ingredientes:

    • 1 yema de huevo
    • 10 g de azúcar
    • 30 g de leche
    • 30 g de nata 35% mg
    • 1,5 g de gelatina en hojas
    • 125 g de turrón de jijona
    • 125 g de nata 35% mg
    • ⅓ cdta. jengibre en polvo

Ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Con las manos desmenuzamos el turrón y reservamos.

Blanquea la yema con el azúcar; esto es, bate con batidora eléctrica hasta lograr una crema blanquecina y que haya doblado el volumen inicial.

A continuación, lleva a ebullición la leche con los 30 g de nata, cuando rompa a hervir añade poco a poco y batiendo enérgicamente las yemas blanqueadas. Sin dejar de remover se deja a fuego medio unos 4 minutos y a fuego medio alto hasta que espese un poco, teniendo la precaución de que no hierva.

Añade a la crema caliente las hojas de gelatina escurridas y remueve bien hasta su completa disolución.

Seguidamente se añade el turrón desmenuzado y el jengibre. Mezcla bien hasta que quede una crema homogénea.

Se retira del fuego y se deja enfriar la mezcla hasta los 30ºC. Entretanto, semimonta los 115 g de nata, no nos interesa que esté dura.

La nata se añadirá en dos tandas, utilizando la mitad de la nata cada vez. La primera bate enérgicamente y la segunda tanda de forma suave, con movimientos envolventes, mezclando con la espátula en movimientos de abajo hacia arriba hasta lograr una mezcla uniforme y listo.

Sabayón de chocolate

Vamos ahora con esta delicada receta tiene y su toque de Marsala que particularmente me encanta. La receta que he seguido permite recalcular las cantidades fácilmente. Yo he hecho 300 g de sabayón usando dos tipos de chocolates: 70% de cobertura al 70% de cacao y 30% de cobertura al 55%.

Ingredientes

    • 16 g yemas
    • 11 g jarabe de glucosa
    • 72 g leche entera
    • 67 g chocolates
    • 135 g nata 35%
    • 1/2 cucharada de Marsala (opcional)

 

Antes que nada, pon el chocolate en un bol y reserva.

Comenzamos batiendo las yemas en un bol hasta que estén esponjosas.

En un cazo ponemos al fuego la leche con el jarabe de glucosa, removemos y dejamos que hierva. Echa la mitad sobre las yemas y revuelve enérgicamente. Añade el resto, mezcla bien y vuelve a poner al fuego hasta que alcance los 82º C.

Retira del fuego y cuela sobre el bol de chocolate. Deja que se funda y emulsiona. Esperamos a que enfríe hasta los 30º C. Añade el Marsala ahora si decides ponerlo.

Mientras tanto semimontamos la nata e incorporamos poco a poco con movimientos envolventes a la mezcla una vez alcance los 30º C hasta lograr una crema uniforme.

Con esto ya tenemos el interior de la bola de navidad.

Montaje del interior de la bola de Navidad

Esta foto es de una de las pruebas que hice y con la que decidí que el chocolate debe ir en la parte superior y no como se ve. También probé a hacerle un brillo espejo de color verde, pero no me convenció el acabado, así que opté por uno de cacao que queda más ligero y agradable.

Prueba de semifrío de turrón y chocolate

Echamos primero el sabayón de chocolate hasta llenar un tercio del molde. Sacude suavemente el molde para eliminar burbujas de aire. Colocamos en el centro el cilindro de bizcocho y rellenamos con la bavaroise de turrón. Puedes hacerlo con ayuda de mangas pasteleras o con una cuchara. Sacude el molde nuevamente y guárdalo en el congelador unas 6 horas al menos.

Cobertura de chocolate crujiente

Para darle un toque crujiente a la bola de navidad, como si la rompieras al comerla, vamos a pasarla por cobertura de chocolate negro derretido. 250 g de chocolate de cobertura, mejor 70% cacao, derretido al baño maría.

Lo habitual es colocar la bola sobre una rejilla con un bol debajo para recoger el chocolate que caiga y poder volver a usarlo. Sin embargo después de haber probado, queda mejor y es más facil si pinchas la bola congelada con un tenedor y la metes en el chocolate de forma que quede cubierta, pero debe ser rápido para que la capa no quede gruesa.

Se endurece en muy poco tiempo porque la bola está congelada y así debe seguir, así que vuelve al congelador con ellas.

Paso a paso

Cobertura de chocolate espejo

    • 12 g gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata, el azúcar y el cacao tamizado. Revolvemos a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38ºC para usarlo. Si lo preparas con antelación, puedes volver a calentarlo.

Aquí vuelve a dar mejor resultado pinchar la bola nuevamente y meterla en la cobertura. Usa un bol que permita introducir la bola completa y quede cubierta rápidamente. La bola de navidad debe estar congelada.

Espolvorea poco a poco la purpurina comestible.

Bolas de NavidadOpción de acabado solo con la capa de chocolate.

Teja coral

Ya como decoración final he hecho estas figuras. Habitualmente se hacen unas tortas redondas, pero como me gusta rizar el rizo he usado cortapastas al freírlas.

    • 10 g harina todo uso
    • 55 g agua
    • 50 g aceite de girasol
    • Pizca de sal
    • Colorante alimentario
    • Pasta de vainilla a la mezcla opcional

En el vaso de la batidora mezcla el agua, el aceite, la harina y la sal. Si quieres dar sabor, es el momento de añadir la vainilla. Reduje la cantidad de aceite porque quedaban demasiado aceitosas y no eran agradables de comer. Con 40 g se hacen igual de bien y son mása ricas de comer.

Separa en tantos boles como colores quieras usar. Tiñe, mezcla bien hasta que el color sea uniforme y listo.

En una sartén antiadherente y limpia, coloca el cortapastas y echa la elaboración justa para rellenar la figura. Cuando empiece a freírse retira el cortapastas. Si lo dejas mucho la figura se pegará y no podrás separarla, y si lo quitas antes de tiempo se desparramará, así que permanece atento.

Estará hecho cuando los agujeritos sean todos huecos, así queda crujiente. Pasa a un papel absorbente y listo.

Bola de Navidad, del árbol a la mesa

Finalmente tenemos un postre delicioso y clásico en sabores para nuestra mesa en estas fiestas. Si eres de los que prefiere algo diferente, he preparado también una bola de cava y limón cubierta de chocolate. Sabores frescos y delicados para paladares más atrevidos.

Bola de Navidad

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender a los tuyos? ¡Cuéntamelo!

Notas

La receta del bizcocho es la de la tarta de vainilla que tengo ya publicada. Es un básico fácilmente adaptable que no defrauda.

El bavaroise de turrón es una receta que adapaté hace unos años y de la que desconozco el origen.

El sabayón de chocolate es de Callebaut.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

Y la teja coral de Ettore Cioccia.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes del sabor de Navidad.

Natillas de chocolate

Natillas de chocolate

Toda la vida me han gustado las natillas, sobre todo cuando quedan espesas. Así que las de chocolate no iban a ser distintas. La textura es muy suave, casi parece mousse.

La receta de las natillas clásicas es de La cocina de Tesa y son las que he adaptado para hacer con chocolate. He usado uno 70% y he tenido que compesar el amargor del mismo con el azúcar. Si quieres usar uno con leche o con un porcentaje de cacao inferior, debes tenerlo en cuenta y reducir la cantidad de azúcar.

A modo de sugerencia, yo con un chocolate 55%  pondría 150 g de azúcar.

 

  • Ingredientes

    • 4 yemas de huevo L
    • 750 ml leche entera
    • 215 g azúcar
    • 40 g maizena
    • 200 g chocolate 70%
    • 1 cucharadita vainilla
    • 1 pizca de sal
  • Raciones: 6

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos y reservamos un vasito de leche para disolver la maizena.

Al fuego medio en un caldero ponemos el resto de la leche y el chocolate partido. Removemos para que se disuelva.

Por otro lado en la batidora, bien en un robot de cocina o con una de mano, ponemos las yemas con el azúcar para que espumen y blanqueen.

Una vez que el chocolate se ha derretido y está caliente, pero sin hervir, retiramos del fuego y lo vamos echando poco a poco a las yemas en la batidora que tendremos a velocidad baja. Disolvemos bien la maizena en la leche que reservamos para eliminar los grumos y se la añadimos a la mezcla anterior.

Incorporamos la vainilla y la sal. Pasamos todo a fuego medio nuevamente y no dejaremos de remover hasta que se espese al gusto.

Retiramos del fuego y servimos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

Esta vez te lo he puesto fácil, así que espero ver tus natillas.

Natillas de chocolate

 

trumisús o trufas de tiramisú

Trumisús, trufas de tiramisú

Esta receta de hoy, nace de un reto de varios blogueros para darle la vuelta a un postre. Se trata de crear a partir de una propuesta de unos de nosotros y con ciertos requisitos, un postre diferente. Algo así como una deconstrucción reconstrucción.

La primera vuelta que vamos a dar será al tiramisú, y debemos emplear para ello mascarpone, café y bizcochos de soletilla. De todo lo que se me ocurrió, esta es mi propuesta: unas trufas de tiramisú, a las que he bautizado como trumisús. Suaves y ligeras bolitas de crema de mascarpone con sabor a café y bizcochos sutiles, con un corazón de crema de cacao y redondeadas en cacao en polvo. ¿A que suena bien? Pues son muy fáciles de hacer y no requieren nada especial, así que lánzate a por ellas.

Como resultado del reto de tiramisú surgieron estas ideas tan variadas:

- Tartaletas en De flores comestibles  

- Gofres en Panes con garra 

- Helado en La cocina de Tesa

- Milkshake en Mi toque en la cocina

- Polos en El zurrón de los postres

- Repostería con emoción  presentó un Trifle

- Y mis Trumisús: trufas de tiramisú, de las que tienes la receta a continuación.

 

 

Elaboración

  1. Saca el mascarpone un rato antes de la nevera para que se ablande.

Trituramos los bizcochos de soletilla hasta lograr un polvo fino. Reservamos.

Mezclamos el mascarpone con el azúcar con ayuda de una espátula. Añadimos el café soluble y seguimos mezclando. Solo hace falta remover con movimientos envolventes un par de minutos en total. Añadimos los bizcochos en polvo y unificamos la mezcla.

Como hace calor,  es aconsejable meterlo en la nevera durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo la masa estará fría y nos permitirá trabajarla mejor. Coge porciones iguales de masa, puedes pesarla si eres como yo y no logras hacer dos iguales, y forma bolitas. Cada una pesó 15 g en mi caso. Coloca un film transparente o papel de horno sobre un plato para que no se peguen las bolas de masa.

Una vez tengas todas las bolas, déjalas en la nevera otros 20 minutos.

Para rellenarlas con la crema de cacao se me ocurren dos opciones:

1. ponerla en una manga pastelera con una boquilla redonda de para rellenar las trumisús con cuidado pinchando por debajo.

2. puedes hundir un poco el centro de la bolita, rellenar y cerrar con cuidado. Bolea con cuidado si ha perdido la forma.

Cuando acabes con todas, déjalas en la nevera otro rato.

Finalmente, echa un par de cucharadas de cacao en polvo en un cuenco y mete una a una cada bolita para que se impregne; cógela y sacúdela para eliminar el exceso. Así tendrás unas deliciosas trumisús lista para comer.

Se conservan en frío.

Notas

* Hice los bizcochos de soletilla de café por capricho. No hace falta que te compliques tanto y prepara las trumisús con galletas compradas que tienen nombres varios según el país, en Italia savoiardi. 

** Tras cada fase las he tenido que meter en la nevera porque hacía calor y la crema se vuelve pegajosa. Si no es tu caso, puedes hacerlas del tirón y en media hora las tendrás listas.

El nombre, trumisú, surge porque ya puestos a idear una elaboración siento la necesidad de ponerle nombre y ese fue el que se me ocurrió combinado trufas y tiramisú: trumisús.

Tarta opereta

Tarta Opereta

Hace unas semanas preparé una Tarta Ópera que me gustó más de lo que esperaba. Me sedujo bastante el concepto de las capas finas de diversos sabores. Así que desde entonces llevo con la idea de hacer algo del estilo y aquí está lo que ideé, la 'Tarta Opereta'.

Tiene elementos comunes como son el bizcocho gioconda, que me parece una delicia, y la ganache de chocolate. La receta es larga y para que no te pierdas iré dando los ingredientes de cada capa junto con su elaboración. También es importante el orden en el que preparamos todo; de hecho se empieza por la última capa, el glaseado espejo.

Hay elaboraciones que he seguido tal cual de su creador y como están incluso con vídeo prefiero que lo veas directamente del autor. Te lo iré enlazando para que se te abra en otra ventana y no te pierdas.

Lo ideal es preparar en un día el glaseado y el bizcocho, para el siguiente hacer el resto y montar la tarta.

Un detalle importante es que necesitamos un molde sin base, solo el aro, para montar la Tarta Opereta. En esta ocasión usé tres distintos: uno redondo de 12 cm de diámetro, uno de corazón de 9 cm y otro corazoncito de 5 cm, del que pude hacer dos. Si no quieres complicarte tanto puedes hacer una sola pieza de 20 x 12 cm con la plancha de bizcocho indicada.

  • Elaboraciones

    • Glaseado espejo
    • Bizcocho gioconda
    • Jarabe de fresas
    • Crema de fresas
    • Ganache de chocolate negro
    • Impermeabilizador
  • Raciones: 8

  • Duración: 2 días

  • Dificultad:

Elaboración

Primera elaboración: glaseado espejo rojo

Para el glaseado he seguido los pasos de este vídeo de Bavette-Gastronomia

Ingredientes

50 g agua
100 g azúcar blanco
100 g azúcar invertido
65 g leche condensada
100 g chocolate blanco
6 g gelatina
colorante rojo

Te recomiendo ver el vídeo. Los pasos, brevemente, son:

Hidratar las láminas de gelatina primero en agua fría y luego echarla en 36 g de agua caliente.

En un cazo ponemos agua, azúcar invertido y azúcar, hasta alcanzar los 103ºC.

Añadimos la mezcla a la leche condensada y batimos.

Echamos inmediatamente el chocolate y mezclamos bien.

Incorporamos la gelatina disuelta en el agua caliente. Batimos hasta que no queden grumos.

Por último echamos el colorante poco a poco hasta conseguir el color deseado.

Colamos y guardamos en una jarra en la nevera hasta el día siguiente para que espese. Para usarlo lo iremos calentando, poco a poco, en el microondas y batiendo enérgicamente hasta alcanzar los 30ºC y sin grumos.

Segunda elaboración: bizcocho Gioconda 25 x 39 cm, en bandeja de horno

Ingredientes para esa plancha de bizcocho que no es el tamaño de la tarta.

3 huevos M temperatura ambiente
105 g azúcar glas
105 g almendras molidas (harina de almendras)
2 claras M
pizca de sal
17 g harina de trigo
17 g mantequilla sin sal derretida

Este bizcocho es también de Ettore Cioccia y creo que no volveré a hacer el genovés en la vida conociendo este. Lo he adaptado al tamaño de la bandeja del horno.

Encendemos el horno a 180ºC para calentarlo.

Comenzamos poniendo los huevos en el recipiente de la batidora, añadimos el azúcar y laharina de almendras. Batimos hasta obtener una mezcla espumosa que doble su volumen. Reservamos.

En un bol batimos las claras de huevo con una pizca de sal a punto de nieve bien firmes.

Tamizamos la harina sobre la mezcla reservada y con una espátula de silicona suavemente unificamos. Le incorporamos suavemente las claras montadas, y por último la mantequilla derretida.

Colocamos un papel vegetal sobre la bandeja a usar y vertemos la masa extendiéndola de manera que nos quede uniforme, por un lado para una cocción uniforme, y por otro para que las capas nos queden iguales. Dejamos de 10 a 15 minutos en el horno, hasta que esté hecho y tenga un poco de color.

Sacamos del horno, y colocamos boca abajo con cuidado sobre otro papel vegetal para poder despegarlo. Deja unos minutos antes de proceder y luego deja enfriar por completo antes de manipularlo.

Una vez frío, cortamos los tres trozos de bizcocho que necesitamos para las capas de la Tarta Opereta. Tanto si haces una tarta o cortas con moldes diferentes, asegúrate de conseguir tres capas de cada uno. Si alguna no te sale completa puedes formarla con dos piezas y esa capa colocarla en segunda posición al montarla. No se va a notar.

Tercera elaboración: crema de fresas

Ingredientes

500 g fresas
120 g azúcar blanca
125 g mascarpone
125 g nata para montar muy fría
4 hojas de gelatina neutra (8 g)

Lavamos las fresas y les quitamos el tallo verde. Cortamos en 4 y ponemos en un cazo junto con 120 g de azúcar a fuego medio.

Hidratamos la gelatina en agua fría.

Dejaremos las fresas al fuego removiendo a ratos durante unos 12 minutos. Es suficiente con que se ablanden. Reservamos 4 cucharadas del almíbar de fresas antes de batirlas para el sirope. Batimos, colamos y añadimos la gelatina escurrida. Removemos para que se disuelva bien sin dejar grumos. Dejamos que se temple.

Batimos el mascarpone y añadimos las fresas batidas coladas por dos veces. En otro bol, semi montamos la nata y añadimos a la mezcla de fresas y mascarpone. Con una espátula de silicona y con movimientos envolventes unificamos la mezcla. Reservamos en la nevera.

Cuarta elaboración: jarabe de fresas

Ingredientes

200 g cava rosa
almíbar de fresas reservado

Mezclamos y ponemos todo en un cazo a fuego medio durante unos 10 minutos. Apartamos, pasamos a un bol y dejamos que se enfríe antes de usarlo.

Quinta elaboración: ganache de chocolate negro

Ingredientes

160 g chocolate negro
160 g nata
40 g mantequilla sin sal
15 ml de cava rosa

Troceamos el chocolate negro pequeño y lo ponemos en un bol. En un cazo calentamos la nata y la vertemos sobre el chocolate. Con una espátula removemos hasta que el chocolate se funda y tengamos una textura homogénea. Añadimos el cava y mezclamos. Por último se incorpora la mantequilla cortada en dados y mezclamos hasta que se integre. Reservamos.

El ganache se volverá espeso con el paso del tiempo. Si no puedes extenderlo fácilmente mételo unos 10 segundo en el microondas, remueve y comprueba si así te sirve. Repite la operación en tantas breves.

Sexta preparación: impermeabilización

Ingrediente

70 g chocolate negro

Derretimos el chocolate y con un pincel cubrimos una de las capas de bizcocho. El chocolate se endurecerá lo que le dará un punto crujiente a la base de la masa e impedirá que el bizcocho se deshaga con lo que añadiremos.

Y por fin, ¡montamos la Tarta Opereta!
Corte de la tarta opereta
Corte de la Tarta Opereta

En el molde que vamos a montar la Tarta Opereta ponemos en primer lugar la capa de bizcocho con chocolate hacia abajo. Con ayuda de un pincel la emborrachamos con el jarabe que ya estará frío.

Echamos una capa de crema de fresa y la extendemos rellenando toda la superficie. Debe quedar fina y uniforme.

Ponemos ahora la segunda capa de bizcocho que también emborrachamos de jarabe. Apretamos ligeramente para que no queden huecos.

Añadimos una capa de ganache, que al igual que la de fresa debemos asegurarnos de cubrir toda la capa.

Toca ya la tercera capa de bizcocho, apretamos suavemente y emborrachamos bien de jarabe.

Echamos la última capa que será de fresa. Debe ser un poco más gruesa que las anteriores y debemos dejar lo más lisa posible pues de lo bien que quede dependerá que nuestro glaseado tenga un mejor acabado.

Metemos en el congelador entre 3 y 5 horas para asegurarnos que está bien frío y con consistencia para poder manipularlo sin que se desmorone.

Desmoldamos, colocamos una bandeja para poder recoger el glaseado y no ponerlo todo perdido, un molde más pequeño que nuestra tarta sobre el que la colocaremos y vertemos el glaseado rojo cubriendo bien toda la tarta. Recuerda que la tarta debe estar congelada y el glaseado a 30ºC. Dejamos que escurra y colocamos en una fuente en la nevera hasta que se descongele y poder disfrutar de todos sus sabores: en cada bocado saldrá la fresa, el cava, el chocolate suave...  Si te apetece como a mí darle una textura más, puedes decorar con unos dados de almendra. Conserva en la nevera hasta el momento de su consumo.

El resultado bien vale el tiempo invertido, pero tendrás que hacerla para comprobarlo.

Vasitos tres chocolates

Tres chocolates

Hoy traigo una de esas recetas facilonas: los tres chocolates. Me había resistido a prepararla porque no me resultaba interesante a pesar de las maravillas que contaban. Pues por fin la hice, primero en tarta y luego en vasitos. Prefiero la presentación individual aunque personalmente no es una receta que me vuelva loca, pero que eso no te desanime porque gustó a todos.

El proceso es el mismo en ambos casos, solo cambian las cantidades. Hice 8 vasitos de 125 ml con las cantidades indicadas. Si quieres preparar la tarta solo tienes que duplicarlas y usar un molde de 24 cm desmoldable.

  • Ingredientes

    • 150 g galletas de mantequilla con 1/2 cdta de sal
    • 30 ml leche
    • Primera capa
    • 100 g chocolate negro
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Segunda capa
    • 100 g chocolate con leche
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Tercera capa
    • 100 g chocolate blanco
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
  • Raciones: 8

  • Duración: 45 min

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando las galletas para la base. Para hacerlas polvo las metí en una bolsa con cierre zip y las aplasté con un rodillo. Las galletas son las de mantequilla que hago habitualmente, así que para que no quede demasiado mantecosa cuando las troceo solo añado leche para humedecerlas. Si utilizas galletas tipo digestive o prefieres unas maría clásicas, puedes derretir unos 30 g de mantequilla con sal para hacer la mezcla.

Echamos en cada recipiente una cucharada y aplastamos con el dedo.

Vamos ahora con la primera capa. Mezclamos 45g de leche con los 6 g de cuajada y removemos para eliminar cualquier grumo. Mi truco es usar un batidor de esos a pilas que espuman la leche, así en unos segundos me aseguro de no tener grumos. Si no lo tienes dedícale un par de minutos para deshacerlos con ayuda de una cuchara.

Ponemos un cazo al fuego con la nata y 80 g de leche. Dejamos que se caliente y añadimos el chocolate negro troceado. Removemos continuamente hasta que se derrita por completo. Incorporamos la cuajada disuelta en la leche y seguimos moviendo hasta que hierva. Esperamos dos minutos para dar tiempo a la cuajada.

Echamos dos cucharadas en cada vasito sin demorarnos porque empieza a cuajar rápidamente.

Siguientes capas

Lavamos los utensilios y repetimos el proceso con los otros dos chocolates. Así le das tiempo a que cuaje. Comprueba que haya espesado antes de echar la siguiente capa.

Cuando llenes los vasitos puedes jugar y añadir más o menos cantidad de cada chocolate para adaptarlo al gusto de los chocolateros que vayan a comerlo.

Si quieres preparar la tarta de tres chocolates, duplica las cantidades. Lo más importante es que cuando vayas a verter las sucesivas capas de chocolate uses un cucharón del revés y a baja altura, para que caiga suavemente y no se mezcle con la capa previa. Guarda en la nevera al menos 4 horas para que se enfríe bien. Desmolda y a disfrutar, pero en porciones pequeñas que no un postre ligero.

La receta en la que me inspiré es la del blog 'De flores comestibles' que ella prepara en Thermomix, por si prefieres hacerla con la maquinita.