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Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Magdalenas de gofio

Magdalenas de gofio

Me gustan mucho las recetas con gofio y cuando vi estas magdalenas me lancé a prepararlas. Las he ido ajustando hasta dar con lo que buscaba porque mis testadores me pedían más gofio. Así que tras varios intentos me han dado el visto bueno.

El resultado es una magdalena esponjosa, ligera, con el dulzor justo y con mucho sabor a gofio.

  • Ingredientes

    • 120 g claras de huevo (4 huevos M)
    • Una pizca de cremor tártaro o gotas de limón
    • 65 g aceite
    • 100 g panela
    • 20 g almendra molida
    • 50 g gofio
    • 5 g levadura química
    • 100 g yogur griego
    • Una pizca de sal
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de vainilla
    • crocante de almendra
  • Raciones: 12

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

En un bol batimos el aceite con la panela durante unos minutos. Sin dejar de batir, vamos añadiendo las almendras, el gofio y la levadura. Incorporamos el yogur y la sal. Por último, la harina y batimos solo para integrar. Reservamos.

A continuación, en otro bol montamos las claras con la pizca de cremor tártaro o el limón.

Con cuidado volcamos las claras montadas en bol con la masa. Con una pala realizamos movimientos envolventes hasta unificar la mezcla. De este modo tendremos una masa aireada que se transformará en unas magdalenas esponjosas.

Llenamos ¾ partes de cada cápsula y decoramos con almendras crocantes, al gusto, aunque es opcional, sin embargo el punto crujiente se agradece.

Con el horno caliente las metemos en la segunda posición de tal forma que queden centradas. Bajamos la temperatura a 170ºC y las horneamos durante 15 minutos sin aire. Pincha una en el centro y si el palo sale limpio, es señal de que están hechas. Sacamos del horno, esperamos 10 minutos y desmoldamos con cuidado. Son muy frágiles calientes, así que ve con cuidado.

Notas

La receta de partida es de 'El Zurrón de los postres' y llevaba 150g de azúcar.

Las almendras que usé son laminadas y machacadas en el mortero, pero puedes usar molidas.
Bombones rellenos de mousse

Bombones mousse de chocolate

Me han regalado un molde para hacer bombones y estaba ansiosa por estrenarlo. Me he liado la manta a la cabeza y he preparado estos bombones mousse de chocolate.

El chocolate es todo un mundo y hay mucho por leer, pero yo me aventuré con la técnica del atemperado para hacer mis primeros bombones, que no serán de libro pero han quedado bien. Para rellenarlos hice la mousse de chocolate fácil de Paco Torreblanca y ha sido todo un acierto.

Como entiendo que el molde no es algo que tengamos habitualmente en casa pero quiero que tengas un postre rico por San Valentín, te cuento la mousse y por si acaso te da por hacer alguna decoración, también el proceso con el chocolate.

  • Ingredientes

    • Exterior
    • 100 g chocolate 70%
    • Relleno
    • 50 g chocolate 60%
    • 50 g nata líquida
    • 13 g nata líquida
    • 12 g leche
    • pizca de sal
  • Raciones: 15 bombones

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Tenemos dos preparaciones distintas que hacer. Podemos empezar con la mousse de chocolate y mientras esta se enfría, preparar el bombón. Como cuestiones previas:

1. los ingredientes indicados son solo para los bombones y su relleno;

2. si duplicas la cantidad del relleno tendrás además para dos vasitos de mousse, pero mientras mantengas las proporciones puedes hacerte todo el que quieras;

3. el chocolate de cobertura del 70% quedará con un toque amargo pero lo compensamos con el de la mousse;

4. la nata debe estar muy fría para que monte mejor;

5. un termómetro, para mí es imprescindible por lo pronto.

Para la mousse

Necesitamos derretir el chocolate y dejarlo enfriar un poco. Mientras tanto, por un lado, calentamos ligeramente los 13 g de nata líquida con la leche y, por el otro, montamos el resto de la nata, es decir los 50 g.

Una vez hecho eso tenemos que mezclarlo, pero ojo con el orden y proceso:

Primero echamos un tercio de la nata con la leche tibia en el chocolate. Mezclamos bien. Añadimos el resto y volvemos a mezclar. Quedará un chocolate brillante. Incorpora la pizca de sal.

Ahora echamos una cucharada de la nata montada en el chocolate y suavemente lo mezclamos.

Por último en el bol que montamos la nata añadimos el chocolate y con movimientos envolventes unificamos la mezcla.

Así de sencillo tenemos una deliciosa mousse sin huevo lista para comer en cuanto se enfríe unas horas en la nevera. Ahora bien, esta misma elaboración podemos usarla para rellenar unos bombones, por ejemplo, que es lo que hice yo.

Lo único que tenemos que hacer es meterla en una manga pastelera para que sea más fácil rellenarlos.

Bombones rellenos de mousse de chocolate

Para los bombones

Si eres de los valientes y te has decidido por prepararlos verás que merece la pena. Para ello vamos a emplear la técnica del atemperado, pero  no hay que temer.

El atemperado consiste en derretir el chocolate hasta alcanzar cierta temperatura, enfriarlo y volver a subir solo un poco. No es difícil pero sí requiere toda nuestra atención y un termómetro, no te voy a engañar.

Fase uno: atemperado

Ponemos un bol, sin contacto con el agua, al baño María, con 2/3 del chocolate de cobertura que vayamos a usar. Lo dejamos que se derrita y alcance los 45ºC.

Retiramos del fuego y añadimos el tercio de chocolate que reservamos al tiempo que removemos con la espátula.

Cuando la tempertura baje a 27ºC volvemos a poner al baño María hasta que suba a 32ºC y ya estará listo para su uso.

Mientras se mantenga en esas condiciones tendremos nuestro chocolate atemperado; si se enfría se endurecerá o si se calienta más perderá el punto ideal y tendremos que volver a empezar. Por ello te recomiendo que tengas muy claro qué vas a hacer y dispongas de lo necesario antes de empezar.

Fase dos

Llegados a este punto, para mí lo más práctico es echarlo en una manga y rellenar los huecos del molde. Según acabes, golpea suavemente para eliminar posibles burbujas de aire. Luego dale la vuelta para que escurra el chocolate sobrante. Deja el molde unos minutos en la nevera. El chocolate restante podemos mantenerlo a la temperatura de 32ºC y tenerlo listo para acabar los bombones. En caso contrario lo volvemos a atemperar para hacer la base del bombón cuando los hayamos rellenado, en mi caso con la mousse de chocolate anterior.

Necesitamos cerrar los bombones. Para ello una vez que el chocolale esté en su punto, con ayuda de la manga cubrimos uno a uno los bombones. Con una rasqueta o un elemento plano, retiramos TODO EL SOBRANTE de chocolate del molde. Es importante para que cuando desmoldemos el bombón no tenga pegotes sobrantes sino que quede liso. Dejamos unos minutos en la nevera y voilá. Desmoldamos y a ver cuánto te duran porque por aquí volaron. Ojo porque llevan nata y lo ideal es mantenerlos fríos.

Resumiendo

El proceso de atemperado lleva para el chocolate negro: calentarlo a 47ºC, bajarlo a 27ºC y finalmente subirlo a 32ºC.

Si seguimos esas franjas lograremos un chocolate brillante y duro que lucirá en nuestras elaboraciones.

Crema de trufa

Crema de trufa

Esta crema de trufa ha sido todo un descubrimiento. Tanto para un relleno como para cobertura o incluso servir en copas. Confieso que la he adaptado a mis necesidades porque la original se hace con nata líquida y me iba mejor que aguantase fuera de la nevera.

Las cantidades indicadas son para el relleno de un brazo de gitano del tamaño de la bandeja del horno (40 x 50 cm aproximados). Para un roscón también es una crema perfecta porque aguanta muy bien el peso.

  • Ingredientes

    • 400 g “nata vegetal”
    • 160 g chocolate de postre
    • 34 g miel
    • 1 cucharadita de ron (opcional)
  • Raciones: Un buen relleno

  • Duración: 12 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la nata esté fría para que monte mejor. Así que procura tenerla en la nevera desde el día anterior.

Respecto al chocolate usa uno de repostería. El porcentaje de cacao lo dejo a tu gusto. Ten en cuenta por un lado, que la receta no lleva más dulzor que la miel y por otro, qué uso vas a darle.

Comenzamos poniendo un cazo al fuego con dos dedos de agua y encima un bol que no la toque con el chocolate, la miel y el ron del que puedes prescindir según tu gusto o los comensales. Dejamos que se derrita a fuego medio. Recuerda que el chocolate y el agua no se llevan bien, así que si sale mucho vapor baja la intensidad del calor.

Mientras esperamos que se derrita por completo podemos montar la nata. La utilizada es la llamada vegetal que se monta más fácilmente, que no se corta y no exige estar en la nevera para aguantar entera, así que según tus necesidades puede ser la mejor opción. Bátela con varillas de repostería hasta que coja volumen.

Con la mezcla de chocolate ya derretida, esperamos unos 5 minutos para que se enfríe y la echamos en la nata montada. Continuamos batiendo hasta que se integre y tengamos una crema uniforme.

Si vas a usar manga pastelera debes tener en cuenta que si la metes en la nevera se endurece lo suficiente para darte problemas. Así que te recomiendo bien dejarla no más de 30 minutos para que se enfríe pero sea manejable o sacarla ese tiempo antes de su uso. En cualquier caso siempre podrás volver a batir.

De esta forma tan sencilla obtenemos una crema de trufa deliciosa para nuestros postres. Yo la he usado recientemente para un tronco de navidad y el roscón de reyes. Ha sido una navidad muy chocolatera.

polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 15 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego almendras y manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y entre 0,75 y 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Puedes colocarlos cerca entre sí en la bandeja del horno porque no van a crecer, pero que no se toquen. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno y con ayuda de una pala pásalos a una rejilla enfriadora o si te ves capaz y tienes ayuda, pasa el papel del horno directamente con los polvorones. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

Tartaleta de crema de turrón y chocolate

Tartaletas de turrón y chocolate

Este año para la cena de Nochebuena me apetecía un sabor tradicional, así que me decidí por idear algo con turrón. Para acallar a los chocolateros añadí una pequeña base de chocolate y la decoración estrellada con brillos propios de la época. Así nace esta tartaleta de turrón y chocolate.

Para la masa quebrada probé varias opciones y esta cumple todo lo que esperaba. Por su parte la mezcla de turrón con el chocolate es una pareja ideal. Además es de esas elaboraciones que vas anotando y probando hasta dar con las proporciones del sabor y textura que quieres.

Espero que si te animas a prepararla la disfrutes tanto como nosotros.

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 240 g de harina de trigo
    • 180 g de mantequilla fría
    • 50 g azúcar glas
    • una pizca de sal
    • Crema de turrón
    • 100 g turrón de Jijona (molido)
    • 100 g queso mascarpone
    • 125 g nata vegetal
    • ½ cucharadita de pasta de vainilla
    • Chocolate
    • 75 g chocolate de postre
  • Raciones: 8 - 10 tartaletas grandes

  • Duración: 2 horas + reposo

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas. La mantequilla debe estar fría. La necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

Las he hecho en moldes de dos tamaños. Medidas de base: grande, 6 cm y pequeña, 4 cm.

Inicio

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Sacamos la masa y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular. Aconsejo que la partas en dos y guardes un trozo en la nevera para que se mantenga fría porque formarlas puede llevar un ratito según la habilidad de cada uno.

Formación

Si el molde que vas a usar es de aluminio usa espray antiadherente o mantequilla y harina. Si es de silicona no es necesario.

Cubre el fondo de la tartaleta y los laterales con unos 2 cm de alto, aproximados. Es importante que no aplastes los bordes más que el resto porque en ese caso se te van a quemar. Mientras más uniforme sea mejor quedará. Reserva en la nevera media hora.

Los moldes que usé son los de muffins y magdalenas, así que me adapté. Busqué un vaso que tuviera la boca del tamaño de la base de la tartaleta. Cortaba con él y ya tenía el fondo. Para el lateral hice una tira para cubrirlo y con los dedos y alguna herramienta de corte o modelado la dejé uniforme.

Horneado

Calienta el horno a 160ºC. Pincha con un tenedor la base de la tartaleta para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que queden doradas. Otra opción es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubiertas y el resto quitándolo.

Sacamos y esperamos un par de minutos antes de desmoldar. Cuidado que son frágiles. Dejamos encima de una rejilla hasta que estén completamente frías. Se conservan muy bien en una lata cerrada.

Estrellas

La misma masa quebrada nos servirá para las estrellas, salvo que las haremos más finas. En mi caso usé un anillo más estrecho del rodillo.

Extendemos la masa, cortamos tantas estrellas como tartaletas hagamos y alguna más por si se nos rompe.

Se hornean hasta que estén doradas, unos 10 - 15 minutos.

Crema de turrón

Desmenuzamos el turrón lo máximo posible. Es importante hacerlo bien porque tendremos que retirar los trozos que puedan obstruir la manga pastelera. Añadimos el queso mascarpone y lo mezclamos.

Respecto a la nata, opté por nata vegetal tanto por sabor como por textura y aguante fuera de la nevera. Montamos la nata fría, sin añadirle nada. Una vez que esté montada la incorporamos a la mezcla de turrón. Batimos un poco más para uniformarla y la metemos en la manga pastelera con una boquilla lisa de 1 cm.

Chocolate

Ponemos un cazo con un poco de agua al fuego y encima un bol que no toque el agua. En el bol echamos el chocolate y esperamos que empiece a derretirse. Podemos retirar del fuego y remover hasta que no queden trozos. Normalmente con ese calor nos basta para derretirlo.

Montamos las tartaletas

Una vez que esté listo el chocolate echamos una cucharada en la base de la tartaleta y movemos para que cubra el fondo. Te puedes ayudar de un pincel de silicona.

A continuación, ponemos la manga del turrón en el centro de la tartaleta, apretamos y subimos solo un poco para que se forme una montaña redondeada.

El último paso es la decoración de las estrellas. Solo hay que mojar una de las caras en el chocolate derretido y con ayuda de un palillo espolvorear purpurina comestible al gusto. Colocamos la estrella en el pico de la montaña de turrón y listo.

Podemos meterlas en la nevera en una lata o un tupper y sacarlas un rato antes de comer.

Así será el postre de esta Nochebuena para la familia. Haré algunas más de la cuenta porque sé de algunos golosos que al rato repetirán.

lemond curd o crema de limón sin huevo

Lemon curd o crema de limón sin huevo

Esta crema de limón es un complemento ideal para muchos rellenos. Hoy veremos la receta del lemon curd y más adelante la usaremos en otras recetas. Por lo que sé, la crema de limón tradicional se hace con huevo, pero la he probado y no me convenció. Así que busqué opciones sin huevo y esta es mi versión de lo que encontré. El resultado es una crema ácida a la vez que dulce al gusto. ¡Sé de algunos que la comen a cucharadas!

  • Ingredientes

    • 165 g zumo de limón colado
    • 125 g azúcar blanca
    • 110 g mantequilla sin sal
    • 80 g agua
    • 25 g maicena
    • 2 cucharaditas de ralladura de limón
    • 30 - 60 g leche condensada
  • Raciones: 325 ml

  • Duración: 35 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando todos los ingredientes. Para el zumo necesitarás unos 5 limones. Exprímelos y luego cuela el zumo. Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Ponemos la mantequilla a fuego medio y esperamos que se derrita. Añadimos entonces el zumo de limón poco a poco sin dejar de remover. Incorporamos el azúcar del mismo modo. Mantenemos al fuego dos minutos para que se disuelva bien. A continuación echamos la ralladura de limón.

La maicena que reservamos la removemos antes de incorporarla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Mezclamos todo bien y retiramos del fuego cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado. Al final tendrás una crema de limón para rellenos, para echarle al yogur, o lo que quieras. Recuerda, por ejemplo los pastelillos de limón que ya tienes en blog. Yo tengo ya otro postre en mente para usarla. Ya lo verás.

pastelillos de limón
Pastelillos de limón

 

Bundt de speculoos

Bundt de speculoos

Hace ya un tiempo hicimos una deliciosa crema de speculoos y hoy la recuperamos para poder preparar este bundt. Así que si te apetece dar un buen bocado con ese sabor tan peculiar aquí tienes la receta.

Para prepararlo usé un molde Nordic Ware con forma de manzana que tiene capacidad para 5 tazas, aproximadamente 1,2 litros. Lo importante es la capacidad y no el molde en sí, pero puse el enlace para los curiosos.

  • Ingredientes

    • 120 g mantequilla
    • 230 g panela
    • 120 g crema de speculoos
    • 2 huevos M
    • 250 g harina de trigo
    • 0,6 g levadura química
    • 0,3 g bicarbonato
    • 0,6 g sal
    • 72 g leche entera
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Para esta receta necesitamos que la mantequilla, la leche y los huevos estén a temperatura ambiente.

Pesamos y preparamos todos los ingredientes, tamizando el harina junto con la levadura y el bicarbonato. Engrasamos el molde con mantequilla y enharinamos, o usamos un spray antiadherente. Una vez todo listo, encendemos el horno a 180ºC.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esponje y se aclare. En ese momento añadimos la pasta de speculoos y mezclamos. Batimos ligeramente los huevos y los agregamos de uno en uno hasta homogeneizar antes de añadir el siguiente.

Añadimos la mezcla de harina alternando con la leche. Un tercio de harina, la mitad de la leche, otro tercio, el resto de la leche y la harina restante. Integramos suavemente, con el robot o con espátula, como quieras. Echamos la sal. No hay que pasarse de batido porque de lo contrario quedaría más prieto.

Finalmente vertemos la mezcla en el molde y lo golpeamos sobre un paño para eliminar burbujas. Horneamos durante 40-45 minutos en la bandeja central. Ojo, en otro molde más largo o con hueco central es probable que el tiempo cambie. Mientras no abras el horno durante la primera media hora estamos salvados. Eso se aplica a este y en general a cualquier bizcocho horneado. Pasado ese tiempo lo podemos pinchar por el centro y si sale limpio lo sacamos.

Una vez fuera del horno, dejamos 10 minutos sobre una rejilla, tras los que sacudiremos ligeramente el molde para que termine de despegarse y poder dar la vuelta. Dejamos enfriar, y en mi caso montamos y decoramos con unas hojas y unos gusanitos de fondant.

Básicamente el proceso en este tipo de bunt cake es similar, solo tienes que ajustar lo que le vayas a añadir para no perder el equilibrio en la mezcla.

Si la crema de speculoos que vas a usar es muy dulce te recomiendo reducir el azúcar que añadas en el momento de hacer este bundt de speculoos. Del resto solo queda disfrutar.

Galletas de mantequilla

Galletas de mantequilla

Se acerca la fecha de celebración de Halloween, finaos o lo que quieras. Lo cierto es que fue tan divertido el año pasado que no iba a dejar pasar la ocasión. Algo tan sencillo como un brownie y unas galletas de mantequilla decoradas hacen una fiesta. Confieso que los ojos, cerebros y similares no me llaman porque no son apetecibles, aunque hice un dedo y me reí mucho. Feo es un rato y al final sé que caerá.

Así que con ganas de estar un buen rato en la cocina, unos cortadores de fantasmas, personas y tumbas, se monta este postre. Aquí la receta del brownie y a continuación las galletas. Como ya es habitual la he adaptado reduciendo el azúcar de las recetas vistas.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla sin sal
    • 125 g azúcar glas
    • 2 huevos M
    • 1 cucharadita vainilla
    • Decoración
    • 60 g chocolate blanco
    • 75 g chocolate negro
  • Raciones: 40

  • Duración: 2,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la mantequilla esté suave, así que sácala unas horas antes de empezar con la elaboración. Los huevos también deben estar a temperatura ambiente. Tamiza el azúcar glas por un lado y la harina por otro.

Con todo esto listo, comenzamos batiendo la mantequilla y añadimos el azúcar. Basta con que se mezcle.

Incorporamos los huevos y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo y vamos añadiendo la harina. Cuidado porque toda es demasiada para la máquina, así que recomiendo que cuando lleves poco más de la mitad añadida, continúes amasando a mano. No te asustes, es muy tratable.

Debes conseguir una bola uniforme y suave que no quede pegada en tus manos. Una vez la tengas, divídela en dos, aplana ligeramente y a la nevera al menos cuarenta y cinco minutos. Con esto se enfría mejor y cuando empieces a estirar la masa, podrás dejar una mitad que siga enfriando.

Enciende el horno a 180º calor arriba y abajo. Saca las bandejas.

Pon una de las piezas de masa entre dos papeles de horno, y con ayuda de un rodillo forma una lámina de grosor uniforme. Yo uso un rodillo con anillos en los extremos y va estupendo.

Corta las galletas, quita la masa entre las figuras y vuelve a amasar, dejar enfriar y vuelta. Así con toda la masa. Según llenes una bandeja, al horno entre 10 y 15 minutos, depende del grosor de las galletas. Mientras tanto ve preparando la siguiente horneada. A mí me salieron 5 bandejas, unas 40 galletas.

Déjalas enfriar.

Decoración

Galletas

Lo más sencillo para decorar estas galletas de mantequilla con motivo de Halloween es usar chocolate. Así tal cual. Derretir al baño maría y con una manga cortando apenas la punta, primero se hace el borde y luego se rellena. Espera que se seque un poco para decorar con el otro. Aquí la imaginación y la habilidad hacen el trabajo. Por suerte contaba con la maña de mi pinche favorita que disfruta como nadie con la manga. Una vez finalizadas déjalas en la nevera.

Las que no decores se conservan bien en una lata o bote bien cerrado.

Ya solo queda cortar el brownie y montar las galletas con cuidado. Haz un corte superficial del tamaño de la lápida para que entre con facilidad. El montaje es cuestión de imaginación y se puede complicar todo lo que quieras.

Dedo Halloween

 

Briouat Dulces árabes

Briouat. Dulces árabes de almedras

Estos pequeños briouat son contundentes y plenos de sabor. Para una sobremesa o merienda van perfectos acompañando al café o a una infusión. Eso lo dejo a tu gusto.

Solo hace falta un poco de maña y paciencia en el formado, pero de verdad que merece el tiempo que lleva. No te arrepentirás. La receta me enamoró según la leí en De flores comestibles y el resultado es toda una delicia, así que los añado a mi recetario particular.

  • Ingredientes

    • 250 g almendras molidas
    • 100 g azúcar glas
    • 1 cucharadita de canela
    • 40 g mantequilla sin sal
    • 2 cucharadas agua de azahar
    • 8 hojas pasta filo
    • Cobertura
    • 100 g mantequilla fundida
    • 2 cucharadas de miel
    • 1 cucharada de agua de azahar
    • sésamo tostado para decorar
  • Raciones: 30 dulces

  • Duración: 1 h y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Prepara la bandeja del horno con un papel de horno o lámina de silicona. Corta la mantequilla en dados y déjalos en una fuente apta para microondas.

Comenzamos remangándonos porque esto va todo a mano. Echamos en un bol la almendra molida, el azúcar glass, la canela, los 40 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y dos cucharadas del agua de azahar. Mezclamos todo bien con las manos hasta obtener una masa uniforme.

A continuación nos untamos las manos con mantequilla. Tenemos que hacer bolitas del tamaño de una nuez que dejaremos a un lado del espacio de trabajo. Una vez las tenemos listas, extendemos una hoja de la masa filo y cortamos tiras de unos 6 cm de ancho.

Fundimos la mantequilla en el microondas. Te recomiendo potencia baja dando unos 15 segundos y comprobando cómo va. Así te evitas que se caliente en exceso y lo ponga todo perdido.

Una vez derretida, pincela con un pincel de silicona cada tira y en uno de los extremos ponemos una de las bolitas de masa. Tenemos que ir haciendo triángulos rectángulos con cada tira envolviendo así la masa. Asegúrate de cerrar el triángulo y coloca el cierre hacia abajo en la bandeja del horno preparada.

Encendemos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo cuando aún te queden algunas láminas de pasta por elaborar. De este modo cuando acabes tendrás el horno listo para cocinar. Metemos los dulces durante 15 minutos o hasta que se hayan dorado un poco.

Para la cobertura

Mientras tanto, calienta la miel en un cazo a fuego medio con la cucharada de azahar.

Según los sacamos del horno hay que darles un baño en la miel, pero si te queman como a mí, colócalos en una rejilla y con un pincel de silicona los untas por los dos lados. Espolvorea el sésamo y déjalos ahí hasta que se enfríen.

Guárdalos en un recipiente hermético para que se conserven durante unos días, si es que te duran tanto en casa.