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Bola de Navidad

Bola de Navidad

Este año cuando me planteé el postre de Nochebuena, allá por octubre, tenía claro que debía ser individual y quería que fuera muy navideño, y ¿qué más navideño que una Bola de Navidad?

Con la forma ya clara solo me faltaban los sabores; por un lado te traigo esta pareja clásica de turrón y chocolate, pero si quieres algo diferente en breve te propongo otros sabores.

Si hacerlo con la forma de bola te resulta complicado o no tienes el molde, puedes hacerlo en unas bonitas copas. Es tan sencillo como ir poniendo, por ejemplo, capa fina de bizcocho, bavaroise de turrón, capa fina de bizcocho y finalmente el sabayón de chocolate con Marsala. Es más fácil de lo que puede parecer.

Esta receta forma parte del reto #dale1vueltaa y me tocaba proponerlo. Quise dar mucha libertad para que la creatividad y el espíritu navideño saliera a la luz. Mi propuesta se inspiraba en la Navidad como concepto. Debía ser individual, con forma y/o sabor navideño, estar a la altura de una mesa de estas fechas y que gritara Navidad. Quería que pusieran mucho cariño en la elaboración así que este es el abrazo navideño de los participantes:

Lo bueno de este postre es que lo puedes hacer con antelación y mantener en el congelador hasta que decores con el glaseado espejo. Para servirlo hay que dejar en la nevera que se descongele para que tenga la textura suave que caracteriza a las elaboraciones interiores.

  • Elaboraciones

    • Bizcocho
    • Bavaroise
    • Sabayón de chocolate
    • Cobertura chocolate
    • Glaseado espejo
    • Teja coral
  • Raciones: 6

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

Comenzamos preparando los ingredientes de la primera elaboración: el bizcocho de vainilla con especias.

Ingredientes

    • 1 huevo L
    • 60 g azúcar blanco
    • 57 g aceite de girasol
    • 57 g leche entera
    • 90 g harina de trigo
    • 3,5 g levadura química
    • 0,5 cdta. pasta vainilla
    • ½ cdta. canela
    • ½ cdta. jengibre
    • ¼ cdta. clavo en polvo
    • pizca sal
    • Colorante en gel*

 

Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray desmoldante. Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. El molde que usé mide 18 de largo por 8 de ancho.

Comenzamos batiendo el huevo a velocidad media hasta que esté espumoso. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla con las especias.

A continuación incorpora la mezcla de harina y la levadura química tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Si lo quieres colorear, echa ahora una pizca y remueve bien para que el color sea uniforme. Así hasta lograr la intensidad deseada. Ten en cuenta que al hornear el tono se apaga un poco.

Vierte la masa en el molde y mete al horno en una posición centrada, con calor arriba y abajo. Serán necesarios unos 30 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Una vez frío corta y saca con cuidado los cilindros. Yo usé un vaciador de magdalenas de cm de diámetro, pero si tienes un cortapastas de esa medida también va perfecto.

Bavaroise de turrón con jengibre

La bavariose de turrón es una de esas recetas que gustó tanto hace años a la familia que merece un segundo paseo por la mesa. Lo único que he añadido es jengibre, que aunque suene raro le va muy bien. Si quieres puedes omitirlo, pero te animo a que al menos espolvorees un poco en un trozo de turrón de jijona, lo desmenuces y vuelvas a unir. Prueba y me cuentas.

Necesitas los siguientes ingredientes:

    • 1 yema de huevo
    • 10 g de azúcar
    • 30 g de leche
    • 30 g de nata 35% mg
    • 1,5 g de gelatina en hojas
    • 125 g de turrón de jijona
    • 125 g de nata 35% mg
    • ⅓ cdta. jengibre en polvo

Ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Con las manos desmenuzamos el turrón y reservamos.

Blanquea la yema con el azúcar; esto es, bate con batidora eléctrica hasta lograr una crema blanquecina y que haya doblado el volumen inicial.

A continuación, lleva a ebullición la leche con los 30 g de nata, cuando rompa a hervir añade poco a poco y batiendo enérgicamente las yemas blanqueadas. Sin dejar de remover se deja a fuego medio unos 4 minutos y a fuego medio alto hasta que espese un poco, teniendo la precaución de que no hierva.

Añade a la crema caliente las hojas de gelatina escurridas y remueve bien hasta su completa disolución.

Seguidamente se añade el turrón desmenuzado y el jengibre. Mezcla bien hasta que quede una crema homogénea.

Se retira del fuego y se deja enfriar la mezcla hasta los 30ºC. Entretanto, semimonta los 115 g de nata, no nos interesa que esté dura.

La nata se añadirá en dos tandas, utilizando la mitad de la nata cada vez. La primera bate enérgicamente y la segunda tanda de forma suave, con movimientos envolventes, mezclando con la espátula en movimientos de abajo hacia arriba hasta lograr una mezcla uniforme y listo.

Sabayón de chocolate

Vamos ahora con esta delicada receta tiene y su toque de Marsala que particularmente me encanta. La receta que he seguido permite recalcular las cantidades fácilmente. Yo he hecho 300 g de sabayón usando dos tipos de chocolates: 70% de cobertura al 70% de cacao y 30% de cobertura al 55%.

Ingredientes

    • 16 g yemas
    • 11 g jarabe de glucosa
    • 72 g leche entera
    • 67 g chocolates
    • 135 g nata 35%
    • 1/2 cucharada de Marsala (opcional)

 

Antes que nada, pon el chocolate en un bol y reserva.

Comenzamos batiendo las yemas en un bol hasta que estén esponjosas.

En un cazo ponemos al fuego la leche con el jarabe de glucosa, removemos y dejamos que hierva. Echa la mitad sobre las yemas y revuelve enérgicamente. Añade el resto, mezcla bien y vuelve a poner al fuego hasta que alcance los 82º C.

Retira del fuego y cuela sobre el bol de chocolate. Deja que se funda y emulsiona. Esperamos a que enfríe hasta los 30º C. Añade el Marsala ahora si decides ponerlo.

Mientras tanto semimontamos la nata e incorporamos poco a poco con movimientos envolventes a la mezcla una vez alcance los 30º C hasta lograr una crema uniforme.

Con esto ya tenemos el interior de la bola de navidad.

Montaje del interior de la bola de Navidad

Esta foto es de una de las pruebas que hice y con la que decidí que el chocolate debe ir en la parte superior y no como se ve. También probé a hacerle un brillo espejo de color verde, pero no me convenció el acabado, así que opté por uno de cacao que queda más ligero y agradable.

Prueba de semifrío de turrón y chocolate

Echamos primero el sabayón de chocolate hasta llenar un tercio del molde. Sacude suavemente el molde para eliminar burbujas de aire. Colocamos en el centro el cilindro de bizcocho y rellenamos con la bavaroise de turrón. Puedes hacerlo con ayuda de mangas pasteleras o con una cuchara. Sacude el molde nuevamente y guárdalo en el congelador unas 6 horas al menos.

Cobertura de chocolate crujiente

Para darle un toque crujiente a la bola de navidad, como si la rompieras al comerla, vamos a pasarla por cobertura de chocolate negro derretido. 250 g de chocolate de cobertura, mejor 70% cacao, derretido al baño maría.

Lo habitual es colocar la bola sobre una rejilla con un bol debajo para recoger el chocolate que caiga y poder volver a usarlo. Sin embargo después de haber probado, queda mejor y es más facil si pinchas la bola congelada con un tenedor y la metes en el chocolate de forma que quede cubierta, pero debe ser rápido para que la capa no quede gruesa.

Se endurece en muy poco tiempo porque la bola está congelada y así debe seguir, así que vuelve al congelador con ellas.

Paso a paso

Cobertura de chocolate espejo

    • 12 g gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata, el azúcar y el cacao tamizado. Revolvemos a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38ºC para usarlo. Si lo preparas con antelación, puedes volver a calentarlo.

Aquí vuelve a dar mejor resultado pinchar la bola nuevamente y meterla en la cobertura. Usa un bol que permita introducir la bola completa y quede cubierta rápidamente. La bola de navidad debe estar congelada.

Espolvorea poco a poco la purpurina comestible.

Bolas de NavidadOpción de acabado solo con la capa de chocolate.

Teja coral

Ya como decoración final he hecho estas figuras. Habitualmente se hacen unas tortas redondas, pero como me gusta rizar el rizo he usado cortapastas al freírlas.

    • 10 g harina todo uso
    • 55 g agua
    • 50 g aceite de girasol
    • Pizca de sal
    • Colorante alimentario
    • Pasta de vainilla a la mezcla opcional

En el vaso de la batidora mezcla el agua, el aceite, la harina y la sal. Si quieres dar sabor, es el momento de añadir la vainilla. Reduje la cantidad de aceite porque quedaban demasiado aceitosas y no eran agradables de comer. Con 40 g se hacen igual de bien y son mása ricas de comer.

Separa en tantos boles como colores quieras usar. Tiñe, mezcla bien hasta que el color sea uniforme y listo.

En una sartén antiadherente y limpia, coloca el cortapastas y echa la elaboración justa para rellenar la figura. Cuando empiece a freírse retira el cortapastas. Si lo dejas mucho la figura se pegará y no podrás separarla, y si lo quitas antes de tiempo se desparramará, así que permanece atento.

Estará hecho cuando los agujeritos sean todos huecos, así queda crujiente. Pasa a un papel absorbente y listo.

Bola de Navidad, del árbol a la mesa

Finalmente tenemos un postre delicioso y clásico en sabores para nuestra mesa en estas fiestas. Si eres de los que prefiere algo diferente, he preparado también una bola de cava y limón cubierta de chocolate. Sabores frescos y delicados para paladares más atrevidos.

Bola de Navidad

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender a los tuyos? ¡Cuéntamelo!

Notas

La receta del bizcocho es la de la tarta de vainilla que tengo ya publicada. Es un básico fácilmente adaptable que no defrauda.

El bavaroise de turrón es una receta que adapaté hace unos años y de la que desconozco el origen.

El sabayón de chocolate es de Callebaut.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

Y la teja coral de Ettore Cioccia.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes del sabor de Navidad.

Bizcocho Linzer Sacher

Linzer Sacher

El reto #dale1vueltaa de esta ocasión se inspiraba en la tarta Sacher y he creado estos Linzer Sacher. Teníamos que utilizar bizcocho y baño de chocolate, total o parcial. Basándome en esos requisitos y con la idea clara de hacer algo pequeño se me ocurrió una adaptación que mezcla dos elaboraciones clásicas. Por un lado las galletas Linzer que van rellenas de mermeladas y por otro la Sacher que lleva bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Así pues, tenemos estos bizcochos de chocolate con la forma de las Linzer y su relleno de albaricoque como la Sacher.

Las otras propuestas presentadas son:

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 80 g harina todo uso
    • 20 g cacao en polvo
    • 3 g polvos de hornear
    • 90 g chocolate 66%
    • 80 g mantequilla sin sal ablandada
    • 55* g azúcar glas
    • 60 g yemas M
    • 118 g claras
    • 55* g azúcar blanco
    • Relleno
    • 250 g mermelada de albaricoque
    • 3 hojas gelatina
    • Cobertura
    • 100 g chocolate negro de cobertura
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para el bizcocho de chocolate

Preparamos todos los ingredientes del bizcocho. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura juntos.

Comenzamos derritiendo el chocolate al baño maría y reservamos.

A mano, con una pala de silicona mezclamos la mantequilla ablandada con el azúcar glas hasta obtener una textura cremosa.

Añadimos una a una cada yema integrándose por completo antes de añadir la siguiente.

En otro bol batimos las claras con la batidora de mano y cuando espumen les añadimos la mitad del azúcar blanco. Seguimos y añadimos el azúcar restante. Necesitamos conseguir solo picos suaves, no montarlas. Reservamos.

Al bol con las yemas añadimos el chocolate y batimos hasta unificar la mezcla. A continuación echamos una cuarta parte de las claras y mezclamos bien. Incorporamos los ingredientes tamizados y mezclamos. Todo esto es a mano.

Añadimos el resto de las claras y suavemente vamos integrando. Debe desaparecer el blanco.

Extendemos la masa en el molde. Yo usé uno de 25 cm de diámetro y obtuve un resultado de un bizcocho de unos 2,5 cm de alto. Es importante que la masa quede bien repartida para lograr un bizcocho sin grandes diferencias de grosor.

Horneamos a 175º C con calor arriba y abajo, durante 15 minutos. Para comprobar que está hecho pincha en el centro con un palillo y debe salir limpio. Sacamos y dejamos 10 minutos en el molde para que se termine de despegar de las paredes y desmoldamos. Lo dejamos del revés sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el relleno

En un cuenco ponemos agua fría con las láminas de gelatina para que se ablanden.

A continuación, en el vaso de la batidora echa la mermelada de albaricoque hasta dejarla sin grumos, pasa a un cazo y calienta. Retira del fuego y añade la gelatina escurrida. Remueve hasta que se disuelva y listo.

bizcochos linzer sacher

Montaje de los bizcochos Linzer Sacher

Derrite al baño maría el chocolate y reserva.

Con ayuda de un cortador redondo de 6 cm de diámetro saca de la plancha de bizcocho todas las piezas posibles. Pues hacerlas de otra medida o si te apetece, cuadradas.

Corta por la mitad longitudinalmente y en la pieza superior con ayuda de un cortador extrae y deja el hueco para rellenar. En la foto puedes ver que usé estrellas, flores y corazones para el recorte.

Pincela los cortes interiores con la mermelada aún caliente y monta las dos piezas. Pincela la superior con el chocolate derretido y rellena el hueco con mermelada. Para decorar la silueta de la figura recortada echa chocolate derretido, que se haya enfriado un poquito, en una manga y a dibujar.

Opciones las que quieras. Puedes cubrir en su totalidad los discos de chocolate, solo el superior, perfilar la figura recortada o lo que te apetezca. Lo que sé es que queda muy bueno.

Linzer Sacher interior
Detalle interior
Notas

La receta del bizcocho de chocolate es de Ettore Cioccia, y lleva en origen 70 g de azúcares, pero lo reduje a 55. Quitar azúcar se traduce en algo menos de jugosidad, pero para mí el sabor gana, así que acepto el sacrificio.

Bicis París Brest

Bicis París Breast

Este mes el reto #dale1vueltaa se centraba en un París Brest. Es una elaboración que un pastelero aficionado a las bicicletas y al ciclismo creó en honor a la carrera entre las dos ciudades francesas. Se dice que en homenaje a la rueda de las bicis. La masa es ligera y bastante neutra que gana con el relleno. Así pues, teniendo que usar la masa choux como requisito se me ocurrió hacer las bicis de la carrera.

Para el relleno utilicé tres elaboraciones: praliné, ganache de chocolate 56% y trufa.

Te dejo el dibujo de las bicis que hice como plantilla. Caben tres en la bandeja del horno, y en total con la receta salen 6, aunque quedarían más definidas con una boquilla un poco más fina. Creo que con un poco de maña con la manga se pueden hacer cosas divertidas, que para mí, es lo mejor de los retos: inventar, experimentar y aprender. Para lo clásico ya tendremos tiempo más adelante, ¡no te lo pierdas!

Descarga plantilla bici

Las propuestas al reto de los otros participantes puedes verlas en sus blogs:

  • Ingredientes

    • Masa choux bicis
    • 100 g agua
    • 100 g leche entera
    • 90 g mantequilla sin sal
    • 110 g harina todo uso
    • 150 - 200 g huevos (4 huevos M)
    • Pizca de sal
    • Pizca de azúcar
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 400 g nata vegetal (o 35%mg)
    • 165 g chocolate repostería
  • Raciones: 6 bicis

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para las bicis

Antes de meternos en faena, dibuja en el papel de horno las bicicletas y coloca esa parte hacia abajo. Deja la bandeja fuera del horno.

En un cazo echamos la leche, el agua, la mantequilla sin sal, el azúcar y la sal. Mezclamos y removemos hasta que hierva. Retiramos del fuego y volcamos la harina del golpe. Removemos enérgicamente para que se unifique la masa y ponemos al calor otra vez. Vamos a seguir removiendo para secar un poco la masa y que se despegue del cazo.

Dejamos 10 minutos para que se enfríe un poco o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Con la masa algo más fría ya podemos ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista?

Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella, está perfecta, lo que se llama punto corbata.  Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 2 huevos y vayas a por el tercero; no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos.

Prepara una manga pastelera con la boquilla que quieras y pasa una vez por todas las piezas de las bicis. Repite encima de la masa y haz otra pasada. Empieza con las ruedas en la primera pasada y termina con las ruedas en la segunda.

Bicis París Brest

Hornea 40 minutos a 180ºC y no abras el horno en ningún momento hasta que estén casi hechos. Los últimos 5 minutos puedes dejar la puerta del horno entreabierta para que salga el vapor y la masa quede más seca.

Praliné en crema y arenoso

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En este caso se hace con avellanas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas. Muévelas un par de veces.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Según las saques échalas en una sartén grande para el paso siguiente. Echa la mitad del azúcar a la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora pon una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva unas 4 cucharadas para la decoración o incluso para darle un toque crujiente al relleno. Sigue triturando el resto hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite. Yo no lo necesité.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor si va a estar rato fuera de la nevera. Si quieres hacerlo con la nata 35% de materia grasa, el proceso es el mismo, pero debes tener cuidado en no batir demasiado porque esta se puede cortar.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar. Puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché ponemos la nata en un cazo y la vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que la retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos. Puedes usar una manga o un biberón para echarlo, pero también puedes hacerlo con cuidado ayudándote de una cuchara pequeña.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla y así no humedezca la masa.

Montaje de las bicis

Con un cuchillo de sierra cortamos con cuidado las bicicletas. Echamos ganaché de chocolate en la pieza inferior, luego praliné y por último, con una manga pastelera y la boquilla que hayamos elegido, la trufa. Colocamos la otra parte que cortamos y decoramos al gusto.

Consejos

♦ Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.

♦ Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.

♦ Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.

♦ La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse, pero la masa pesa más y puede inflarse peor. Prefiero hacer mitad de agua y mitad de leche.

Próximamente en el blog tendrás dos deliciosas recetas más de pasta choux, ¡de chocolate!. Suscríbete y no te las pierdas.

volcanes de crema

Volcanes de crema

Hace ya unos años que soy la encargada del postre de nochebuena, un placer y un honor sin duda. Cada año uno diferente. Así que en esta ocasión quise hacer un guiño a un sabor de mi infancia, la zanahoria. Mi madre hacía uno con coco que me volvía loca. Tras dar varias vueltas y ver muchas recetas, elegí un bundt cake de zanahoria para empezar con mi idea. Un poco de chocolate, algo de crema y ganas de presentarlo de forma original y vistosa... Voilá. Bueno, no tan inmediato. Fueron necesarias tres versiones ajustando ingredientes hasta dar con el sabor global que quería. Así que aquí tienes el resultado: volcanes de crema.

En la foto superior, el de la izquierda tiene 15 g de chocolate en polvo tipo Valor y el de la derecha el doble. Es la única diferencia entre ambos y yo personalmente prefiero el primero porque noto más la zanahoria, pero es al gusto.

Si quieres hacer el bundt cake de zanahoria sin más, aquí tienes la receta.

  • Ingredientes

    • Masa bundt cake
    • 450 g zanahoria
    • 5 huevos L
    • 250 g azúcar morena
    • 300 g aceite suave
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 310 g harina
    • 8,5 g levadura química
    • 10 bicarbonato
    • 3 g canela
    • 0,5 g clavo molido
    • 15 g cacao en polvo
    • 6,5 g sal
    • Crema
    • 80 g mantequilla sin sal
    • 150 g azúcar glass
    • 200 g queso de untar
  • Raciones: 15

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Rallamos las zanahorias y las secamos con dos o tres servilletas para eliminar algo de agua. Basta con presionarlas en el plato. Reservamos.

Encendemos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

En un bol tamizamos la harina y añadimos, bicarbonato, canela, clavo y levadura. Por otra parte batimos los huevos con el azúcar a media velocidad hasta que estén espumosos y hayan blanqueado.

Añadimos entonces el aceite y batimos. A continuación echamos la mezcla de harina y luego la sal con el cacao y la vainilla. Batimos lo justo para hacer una masa homogénea.

Por último la zanahoria que mezclaremos a mano con movimientos envolventes para repartirla bien.

Reparte la masa en moldes pequeños de muffin o similares, no más de ¾ del mismo y hornea unos 20 minutos.

Bundt cake de zanahoria y chocolate

Deja enfriar 10 minutos y desmolda. Cuando estén fríos corta un poco lo que tenga de barriga y ponlos boca abajo. Con un vaciador de magdalenas o un descorazonador de manzanas hacemos un hueco sin llegar abajo. El trozo que sacamos lo conservamos.

Para la crema

Para hacer la crema batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glass. Cuando tengamos una masa cremosa y uniforme añadimos el queso. Mezclamos y a la nevera. Es un frosting habitual de magdalenas que gusta tanto que no dudé en usarlo para esta ocasión. Si tienes una manga pastelera puedes usarla para rellenar luego los volcanes, o si tienes buen pulso puedes hacerlo con una cuchara pequeña. Alisa con cuidado y listo.

Hagas los volcanes o no, te recomiendo hacer la crema para acompañar porque gana muchísimo.

Que lo disfrutes, a los míos les encantó.