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El bosque

El bosque

Este Bosque fue mi idea para endulzar la mesa de Navidad. ¡Dónde quedará ya la Navidad y yo sin publicar mi receta! Lo bueno es que "El bosque" se puede preparar para cualquier ocasión porque todos sus ingredientes se consiguen fácilmente. Lo más complicado quizá son las frambuesas pero se pueden comprar congeladas.

Así que si te gusta el chocolate y quieres un postre equilibrado, con un toque contrastado y un sabor que no esperas, "El bosque" es tu receta. ¡Descúbrelo!

 

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 180 g harina
    • 135 g mantequilla sin sal fría
    • 37 g azúcar glas
    • Pizca de sal
    • Mousse de chocolate
    • 200 g chocolate negro o con leche
    • 160 g leche entera
    • 320 g nata 35 % mg fría
    • Aroma: ¾ cda. Ron o 3 g café pasta
    • Mousse de chocolate blanco
    • 65 g chocolate blanco
    • 45 g nata 35 % mg
    • 105 g nata 35 % mg muy fría
    • 3 vainas de cardamomo
    • Frambuesa
    • 350 g frambuesas
    • 30 g azúcar
    • Capa impermeable
    • 70 g chocolate blanco
  • Raciones: 10

  • Duración: 4 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Este postre lleva varias elaboraciones que recomiendo hacer en un día y montar al siguiente. De esta forma todo tiene su reposo, enfriamiento y textura adecuada. Solo la capa impermeable se puede hacer en el momento ya que solo necesita unos minutos para poder seguir con el proceso de montaje de nuestro bosque.

Este es el dibujo que hice cuando diseñé el postre. Las cantidades que doy son para hacer una base de 23 x 20 cm. De ahí puedes hacer una sola pieza o varias unidades montando con distintos aros. Lo que sí te recomiendo es que la galleta no sea muy fina y que no cambies la frambuesa por otra fruta porque no se logra el mismo efecto.

MASA QUEBRADA. Base

Tamiza la harina y el azúcar, añade la pizca de sal y mezcla todo.

Corta la mantequilla en lascas y desmenuza junto con la mezcla. Primero se formarán pegotes grandes que debes seguir trabajando sin amasar hasta que se convierta en arena. Es cuestión de ir frotando entre las manos hasta que la mantequilla se integre.

Forma una bola, aplánala y deja que se enfríe una hora en la nevera. Debes envolverla con film para que no se reseque.

Con ayuda de un rodillo y entre dos papeles sulfurizados extiende la masa. Debe tener unos 0,7 cm de grosor y una extensión de 23 x 20 aproximados. Lo que debes tener en cuenta es que puedas cortar las piezas que necesites. Yo saqué 4: dos cuadradas de 12 y 8 cm y dos circulares de 12 y 8 cm.

MOUSSE DE CHOCOLATE

Hierve la leche y retírala del fuego. Añade el chocolate en pepitas o troceado. Incorpora lo que hayas elegido para darle un toque de sabor (café o ron). Reservamos.

Mientras se enfría un poco, semimonta la nata, es decir bate con las varillas hasta que empieza a marcarse. No nos interesa que se monte porque entonces quedará duro.

Echa un par de cucharadas de nata semimontada al chocolate y remueve. Añade el resto y mezcla suavemente con movimientos envolventes hasta que sea uniforme.

Guarda en la nevera tapado a piel.

MOUSSE DE CHOCOLATE BLANCO. Árboles

Abre las vainas para sacar las semillas de caradamomo y machácalas en un mortero hasta hacerlas polvo.

Funde el chocolate blanco al baño maría. Puedes hacerlo al microondas pero es delicado y se puede pasar de temperatura con facilidad.

Hierve los 45 g de nata en un cazo. Retira del fuego y vierte de 3 veces sobre el chocolate derretido removiendo a mano hasta unificar. Añade el polvo de cardamomo.

Batimos con la túrmix a velocidad baja, sin mover ni levantar para no meter aire en la mezcla. Emulsionaremos hasta lograr una textura lisa y brillante.

Añadimos 105 g de nata fría y mezclamos a mano un par de minutos para unificar.

Tapamos a piel y guardamos en la nevera 4 horas o mejor hasta el día siguiente.

Si no vas a teñir la mousse monta con cuidado hasta lograr una textura cremosa.

Si vas a teñir la mousse de chocolate blanco, te recomiendo colorante en gel o pasta pero no líquido. Echa color poco a poco en un bol y mezcla hasta lograr el tono deseado. Monta la mezcla.

Para hacer los árboles del bosque necesitamos una manga pastelera. La boquilla es opcional pero quedan más bonitos con una. Yo usé mi adorada estrella abierta, la 4B de Wilton.

FRAMBUESAS

En un cazo ponemos las frambuesas, yo usé congeladas pero pueden ser frescas también. Añade el azúcar y deja al fuego. Tritura cuando estén blandas, deja al fuego unos 10 minutos a fuego medio bajo y cuela. Deja que escurra bien.

CAPA IMPERMEABLE de chocolate blanco

Tan simple como derretir al baño maría el chocolate blanco. Deja que se enfríe un poco y ya está listo para usar.

El bosque

MONTAMOS “El bosque”

Para montar este postre iremos poco a poco, dejando que cada capa coja consistencia en la nevera antes se seguir con la siguiente.

Corta la masa quebrada con el aro, o aros, que hayas elegido.

Pincela, para hacer la capa impermeable, con el chocolate blanco sobre la masa quebrada. De esta forma no se humedece y se mantiene crujiente. Deja que se seque el chocolate.

Extiende la capa de frambuesa.

Bate a mano mínimamente la mousse de chocolate hasta tener una textura cremosa. Échalo sobre la masa quebrada rellenando bien el borde y alisa. A mí me fue bien hacerlo con manga pastelera para reducir la manipulación. Guarda en la nevera un rato antes de hacer los árboles.

Para los árboles solo necesitas un poco de mano con la manga. Los repartí sin seguir ningún patrón y haciendo distintos tamaños e intercalando blancos con verdes. ¡Es lo más divertido!

El postre se conserva en la nevera hasta el momento de disfrutarlo. Al comerlo encontrarás chocolate blanco con cardamomo, acompañado de una suave mousse de chocolate, seguida del toque ácido de la frambuesa para acabar con una delicada y crujiente masa que se deshace dulcemente.

Casita de Navidad

Casita de Navidad

Esta Casita de Navidad es mi versión de la clásica "gingerbread" para el reto #daleunavueltaa que nos propone hacer algo navideño. Además me incliné por usar los sabores clásicos de estas fechas: jengibre, almendra y canela no podían faltar.

Son varias elaboraciones, pero sencillas. Lo más complicado es cortar el tejado y la chimenea. Te contaré cómo lo hice yo, pero si se te ocurre algo mejor, soy toda oídos.

Las otras propuestas son:

      • Galletas de jengibre, de Teresa
      • Tarta de Navidad, de Déborah
      • Y un tronco semifrío de namelaka de naranja y chocolate, de Irmina

Todo un despliegue navideño lleno de sabor. Vamos ya con la elaboración de la Casita de Navidad.

  • Ingredientes

      • Bizcocho de jengibre
      • 3 huevos L
      • 125 g azúcar moreno
      • 120 g harina trigo
      • 5 g maicena
      • ralladura 1 naranja
      • 1,5 cdta. jengibre en polvo
      • ¼ cdta. clavo
      • ¾ cdta. canela
      • ½ cdta. pimienta rosa
      • Bizcocho de almendra
      • 3 huevos L
      • 125 g azúcar glas
      • 2 claras L
      • 20 g harina trigo
      • 125 g harina de almendra
      • 20 g mantequilla sin sal
      • pizca de sal
      • Crema de trufa
      • 200 g nata vegetal (o 35%mg)
      • 85 a 95 g chocolate
      • BCMS
      • 2 claras
      • azúcar blanca
      • mantequilla sin sal

    Raciones: 8 a 10

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer los bizcochos de la Casita de Navidad he usado un molde extensible de 20 x 23 cm forrado con papel de horno.

El horno debe ir a 180º C con calor arriba y abajo.

Bizcocho de jengibre

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen con unas varillas eléctricas o en el robot de cocina.

Mientras tamiza todos los ingredientes secos: harina, maicena y especias.

Añade la naranja rallada y para la máquina. Los ingredientes tamizados se añaden poco a poco y se mezclan a mano con movimientos envolventes para no bajar la elaboración.

Vierte la masa en el molde bien repartida. Te aconsejo que la eches repartida porque no se extiende con facilidad y hay que evitar aplastarla.

Hornea a 180º durante unos 15 minutos, hasta que al pincharlo salga limpio.

Deja que se enfríe en una rejilla retirando el molde y el papel.

 

Muñeco de nieve en casita de Navidad
Lateral Casita de Navidad
Bizcocho de almendra

Derrite la mantequilla y tamiza la harina de trigo, reserva.

En el bol de la batidora echamos los 3 huevos a temperatura ambiente. Añadimos el azúcar y la harina de almendra. Batiremos hasta que esté espumoso y haya doblado de volumen.

En otro bol, montamos las 2 claras a punto de nieve con una pizca de sal.

Echamos la harina sobre el bol de las yemas espumosas y mezclamos a mano con suavidad. Realiza movimientos envolventes a la redonda del bol y desde abajo, alternando los movimientos siempre suaves.

Luego añadimos las claras montadas del mismo modo, con movimientos envolventes.

Por último, vertemos la mantequilla derretida y mezclamos suavemente.

Al igual que hicimos con el otro bizcocho, vertemos a lo largo del molde de 20 x 23 cm forrado en papel de horno.

Hornea a 180º unos 15 minutos, hasta que al pincharlo salga limpio.

Deja que se enfríe en una rejilla retirando el molde y el papel.

Arbol en casita de Navidad
Lateral izquiero de la Casita
Trufa de chocolate 55 % cacao

Para la crema que usaremos entre bizcochos y en el exterior de la casita he optado por una trufa con chocolate al 55 % buscando un equilibrio en sabores y dulzor. Usé nata vegetal porque se deja maltratar.

Derrite el chocolate como prefieras: microondas o baño maría, sin que el bol toque el agua, no lo olvides. Deja que se enfríe un poco antes de añadirlo a la nata.

Monta la nata y añade el chocolate derretido. Bate hasta que la mezcla esté homogénea.

BCMS: buttercream de merengue suizo

También llamado crema de mantequilla y merengue suizo, pero para abreviar opto por lo de BCMS, que también podrás verlo escrito como SMBC. Es lo mismo, un merengue hecho calentando las claras para luego añadir la mantequilla.

Pesa las claras. Necesitas el doble de su peso en azúcar. La cantidad de mantequilla será tres veces el peso de las claras.

Ejemplo:

      • si las claras pesan 100 g
      • serán 200 de azúcar
      • 300 g de mantequilla

 

Ponemos las claras y el azúcar al baño maría, sin que el bol toque el agua. Remueve continuamente hasta que el azúcar se haya disuelto. Puedes comprobarlo tocando la mezcla o si usas un termómetro cuando alcance los 63º C. Retira del fuego y cuela al pasarla al bol de la batidora.

Con el globo bate unos 5 minutos a velocidad media, sube a media alta durante 10 minutos,  aproximadamente, hasta lograr un merengue de picos firmes y brillantes. Cambia el globo por la pala K para empezar a añadir la mantequilla cortada en cubitos. Si no tienes esa pala puedes seguir con el globo.

La mantequilla la puse a temperatura ambiente. La corto cuando está fría y la dejo fuera mientras hago todo el proceso hasta aquí. Comienza a echar poco a poco, no tengas prisa. Una vez que esté toda incorporada llega lo que yo llamo momento pánico, porque la mezcla pierde consistencia y parece cortada, pero conserva la calma que remonta.

Bate dos o tres minutos a velocidad media y tendrás un BCMS estupendo.

BCMS para los detalles

La mayor parte vamos a usarlo sin colorante y teniendo en cuenta las pequeñas decoraciones que teñiremos nos hace falta muy poco para cada color. Siéntete libre de decorar la casita de Navidad a tu gusto. Por un lado puse una galleta en forma de muñeco de nieve que tenía hecha y la decoré. Por el otro, hice un árbol. Para todo ello necesitas mangas pasteleras y algunas boquillas:

      • boquilla 234 para la nieve
      • 68 para las hojas del árbol
      • 4 B para el tejado
      • los puntos de colores son sin boquilla

Corte de tarta casita de Navidad

Montaje de la Casita de Navidad

Alinea los bordes de los bizcochos y divide cada plancha en 3 piezas iguales.

Coloca una pieza de jengibre, unta con trufa y coloca una de almendras. Repite el proceso y comprueba que va quedando recto. Los tres últimos pisos tendrás que cortarlos en triángulo. Te recomiendo que los apiles con su crema y con un cuchillo de sierra recorta el sobrante. Luego coloca el triángulo sobre la casa.

Cubre con una capa de trufa y deja en la nevera.

De los trozos de bizcocho podrás sacar la chimenea. Corta la base en forma de cuña como te muestro en la imagen.

Chimenea

Repasa con más crema y alisa. En el tejado dibujé unas líneas.

El resto es decoración con la ‘buttercream de merengue suizo’. Yo tenía unas galletas en forma de muñeco de nieve y la puse en un lateral. Siénte libre de decorar como te apetezca y disfruta.

Sabayón de cava y limón

Sabayón de cava y limón

Como en Navidad no todo tiene que ser turrón, te propongo una alternativa de cava y limón que seguro te sorprende.

  • Ingredientes

    • Sabayón de cava
    • 3 yemas de huevo M
    • 50 g azúcar blanco
    • 100 g cava
    • 3,5 g gelatina
    • 200 ml nata
    • Lemon curd
    • 45 g zumo de limón
    • 30 g azúcar blanca
    • 30 g mantequilla
    • 1/2 cdta. ralladura de limón
    • 20 g agua
    • 6 g maicena
    • 8 - 16 g leche condensada
  • Raciones: 4 bolas

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Vamos a comenzar con el corazón de limón. La receta es la del lemon curd sin huevo que publiqué hace tiempo y que tanto gusta a la familia. Lo ideal es hacerlo el día anterior para que se enfríe y poder congelarlas.

Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Echa en un cazo la mantequilla a fuefo medio y deja que se derrita. Añade el zumo de limón colado sin dejar de remover. Añade la mantequilla y sigue removiendo. Espera que se disuelva e incorpora la ralladura de limón.

La maicena que reservamos la removemos antes de añadirla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Mezclamos todo bien y retiramos del fuego cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado. Lo ideal es que conserve el punto ácido y solo un poquito el dulce.

Deja que se enfríe y guarda en el congelador. Necesita endurecerse para poder sacar bolas de unos 4 cm de diámetro con la ayuda de un vaciador. Otra alternativa sería rellenar una cubitera de media esferas, congelar y sacar. Luego unes dos piezas y ya tienes tu corazón de limón. Si se deforma, bolea con las manos y listo. Reserva en el congelador.

Sabayón de cava

Hidrata la gelatina en agua fría.

En un cazo mezcla las yemas, el azúcar y el cava.

Ponemos a fuego suave y removemos continuamente hasta que espese. No debe hervir, así que no pares de remover.

Escurrimos la gelatina hidratada y removemos hasta que se disuelva por completo. Colamos para eliminar posibles grumos y esperamos que enfríe a 30º C.

Mientras tanto monta la nata a picos suaves.

Una vez alcanzados los 30º C añadimos la nata de tres veces e integramos suavemente con la espátula.

corte
Interior de la bola
Montaje

Te voy a dar dos opciones.

La sencilla sería echar un poco de sabayón de cava en una copa, meter la bola y tapar con más sabayón. Derrite un poco de chocolate (120 g)  y viértelo con cuidado por encima.

La que yo hice fue usando este molde. Rellena cada hueco con un poco más de la mitad del sabayón, mete la bola de limón y termina de rellenar. Mete en el congelador hasta que endurezca. Las cantidades dadas te permiten preparar 4 bolas de unos 120 ml.

Luego bañas con una fina capa de chocolate (150 g chocolate 70% cacao) y le das la cobertura espejo de cacao que queda ligera.

Cobertura espejo de cacao

Necesitas:

    • 12 g de gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con los 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata y el cacao tamizado. Revuelve a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38º C para usarlo. Si lo preparas con antelación puedes volver a calentarlo.

Antes de echarlo sobre la bola, coloca debajo un bol o una bandeja que te permita recuperar la cobertura que caiga. La bola debe estar congelada.

Al bañarla es mejor hacerlo con un vaso sin pico para que caiga en cascada ancha. Espolvorea poco a poco la purpurina comestible para darle el toque definitivo.

Finalmente tenemos un postre delicioso y original en sabores para nuestra mesa.

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender doblemente a los tuyos?

Notas

El sabayón de cava es de Ettore Cioccia.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes un sabor diferente de la Navidad.

Bola de Navidad

Bola de Navidad

Este año cuando me planteé el postre de Nochebuena, allá por octubre, tenía claro que debía ser individual y quería que fuera muy navideño, y ¿qué más navideño que una Bola de Navidad?

Con la forma ya clara solo me faltaban los sabores; por un lado te traigo esta pareja clásica de turrón y chocolate, pero si quieres algo diferente en breve te propongo otros sabores.

Si hacerlo con la forma de bola te resulta complicado o no tienes el molde, puedes hacerlo en unas bonitas copas. Es tan sencillo como ir poniendo, por ejemplo, capa fina de bizcocho, bavaroise de turrón, capa fina de bizcocho y finalmente el sabayón de chocolate con Marsala. Es más fácil de lo que puede parecer.

Esta receta forma parte del reto #dale1vueltaa y me tocaba proponerlo. Quise dar mucha libertad para que la creatividad y el espíritu navideño saliera a la luz. Mi propuesta se inspiraba en la Navidad como concepto. Debía ser individual, con forma y/o sabor navideño, estar a la altura de una mesa de estas fechas y que gritara Navidad. Quería que pusieran mucho cariño en la elaboración así que este es el abrazo navideño de los participantes:

Lo bueno de este postre es que lo puedes hacer con antelación y mantener en el congelador hasta que decores con el glaseado espejo. Para servirlo hay que dejar en la nevera que se descongele para que tenga la textura suave que caracteriza a las elaboraciones interiores.

  • Elaboraciones

    • Bizcocho
    • Bavaroise
    • Sabayón de chocolate
    • Cobertura chocolate
    • Glaseado espejo
    • Teja coral
  • Raciones: 6

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

Comenzamos preparando los ingredientes de la primera elaboración: el bizcocho de vainilla con especias.

Ingredientes

    • 1 huevo L
    • 60 g azúcar blanco
    • 57 g aceite de girasol
    • 57 g leche entera
    • 90 g harina de trigo
    • 3,5 g levadura química
    • 0,5 cdta. pasta vainilla
    • ½ cdta. canela
    • ½ cdta. jengibre
    • ¼ cdta. clavo en polvo
    • pizca sal
    • Colorante en gel*

 

Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray desmoldante. Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. El molde que usé mide 18 de largo por 8 de ancho.

Comenzamos batiendo el huevo a velocidad media hasta que esté espumoso. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla con las especias.

A continuación incorpora la mezcla de harina y la levadura química tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Si lo quieres colorear, echa ahora una pizca y remueve bien para que el color sea uniforme. Así hasta lograr la intensidad deseada. Ten en cuenta que al hornear el tono se apaga un poco.

Vierte la masa en el molde y mete al horno en una posición centrada, con calor arriba y abajo. Serán necesarios unos 30 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Una vez frío corta y saca con cuidado los cilindros. Yo usé un vaciador de magdalenas de cm de diámetro, pero si tienes un cortapastas de esa medida también va perfecto.

Bavaroise de turrón con jengibre

La bavariose de turrón es una de esas recetas que gustó tanto hace años a la familia que merece un segundo paseo por la mesa. Lo único que he añadido es jengibre, que aunque suene raro le va muy bien. Si quieres puedes omitirlo, pero te animo a que al menos espolvorees un poco en un trozo de turrón de jijona, lo desmenuces y vuelvas a unir. Prueba y me cuentas.

Necesitas los siguientes ingredientes:

    • 1 yema de huevo
    • 10 g de azúcar
    • 30 g de leche
    • 30 g de nata 35% mg
    • 1,5 g de gelatina en hojas
    • 125 g de turrón de jijona
    • 125 g de nata 35% mg
    • ⅓ cdta. jengibre en polvo

Ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Con las manos desmenuzamos el turrón y reservamos.

Blanquea la yema con el azúcar; esto es, bate con batidora eléctrica hasta lograr una crema blanquecina y que haya doblado el volumen inicial.

A continuación, lleva a ebullición la leche con los 30 g de nata, cuando rompa a hervir añade poco a poco y batiendo enérgicamente las yemas blanqueadas. Sin dejar de remover se deja a fuego medio unos 4 minutos y a fuego medio alto hasta que espese un poco, teniendo la precaución de que no hierva.

Añade a la crema caliente las hojas de gelatina escurridas y remueve bien hasta su completa disolución.

Seguidamente se añade el turrón desmenuzado y el jengibre. Mezcla bien hasta que quede una crema homogénea.

Se retira del fuego y se deja enfriar la mezcla hasta los 30ºC. Entretanto, semimonta los 115 g de nata, no nos interesa que esté dura.

La nata se añadirá en dos tandas, utilizando la mitad de la nata cada vez. La primera bate enérgicamente y la segunda tanda de forma suave, con movimientos envolventes, mezclando con la espátula en movimientos de abajo hacia arriba hasta lograr una mezcla uniforme y listo.

Sabayón de chocolate

Vamos ahora con esta delicada receta tiene y su toque de Marsala que particularmente me encanta. La receta que he seguido permite recalcular las cantidades fácilmente. Yo he hecho 300 g de sabayón usando dos tipos de chocolates: 70% de cobertura al 70% de cacao y 30% de cobertura al 55%.

Ingredientes

    • 16 g yemas
    • 11 g jarabe de glucosa
    • 72 g leche entera
    • 67 g chocolates
    • 135 g nata 35%
    • 1/2 cucharada de Marsala (opcional)

 

Antes que nada, pon el chocolate en un bol y reserva.

Comenzamos batiendo las yemas en un bol hasta que estén esponjosas.

En un cazo ponemos al fuego la leche con el jarabe de glucosa, removemos y dejamos que hierva. Echa la mitad sobre las yemas y revuelve enérgicamente. Añade el resto, mezcla bien y vuelve a poner al fuego hasta que alcance los 82º C.

Retira del fuego y cuela sobre el bol de chocolate. Deja que se funda y emulsiona. Esperamos a que enfríe hasta los 30º C. Añade el Marsala ahora si decides ponerlo.

Mientras tanto semimontamos la nata e incorporamos poco a poco con movimientos envolventes a la mezcla una vez alcance los 30º C hasta lograr una crema uniforme.

Con esto ya tenemos el interior de la bola de navidad.

Montaje del interior de la bola de Navidad

Esta foto es de una de las pruebas que hice y con la que decidí que el chocolate debe ir en la parte superior y no como se ve. También probé a hacerle un brillo espejo de color verde, pero no me convenció el acabado, así que opté por uno de cacao que queda más ligero y agradable.

Prueba de semifrío de turrón y chocolate

Echamos primero el sabayón de chocolate hasta llenar un tercio del molde. Sacude suavemente el molde para eliminar burbujas de aire. Colocamos en el centro el cilindro de bizcocho y rellenamos con la bavaroise de turrón. Puedes hacerlo con ayuda de mangas pasteleras o con una cuchara. Sacude el molde nuevamente y guárdalo en el congelador unas 6 horas al menos.

Cobertura de chocolate crujiente

Para darle un toque crujiente a la bola de navidad, como si la rompieras al comerla, vamos a pasarla por cobertura de chocolate negro derretido. 250 g de chocolate de cobertura, mejor 70% cacao, derretido al baño maría.

Lo habitual es colocar la bola sobre una rejilla con un bol debajo para recoger el chocolate que caiga y poder volver a usarlo. Sin embargo después de haber probado, queda mejor y es más facil si pinchas la bola congelada con un tenedor y la metes en el chocolate de forma que quede cubierta, pero debe ser rápido para que la capa no quede gruesa.

Se endurece en muy poco tiempo porque la bola está congelada y así debe seguir, así que vuelve al congelador con ellas.

Paso a paso

Cobertura de chocolate espejo

    • 12 g gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata, el azúcar y el cacao tamizado. Revolvemos a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38ºC para usarlo. Si lo preparas con antelación, puedes volver a calentarlo.

Aquí vuelve a dar mejor resultado pinchar la bola nuevamente y meterla en la cobertura. Usa un bol que permita introducir la bola completa y quede cubierta rápidamente. La bola de navidad debe estar congelada.

Espolvorea poco a poco la purpurina comestible.

Bolas de NavidadOpción de acabado solo con la capa de chocolate.

Teja coral

Ya como decoración final he hecho estas figuras. Habitualmente se hacen unas tortas redondas, pero como me gusta rizar el rizo he usado cortapastas al freírlas.

    • 10 g harina todo uso
    • 55 g agua
    • 50 g aceite de girasol
    • Pizca de sal
    • Colorante alimentario
    • Pasta de vainilla a la mezcla opcional

En el vaso de la batidora mezcla el agua, el aceite, la harina y la sal. Si quieres dar sabor, es el momento de añadir la vainilla. Reduje la cantidad de aceite porque quedaban demasiado aceitosas y no eran agradables de comer. Con 40 g se hacen igual de bien y son mása ricas de comer.

Separa en tantos boles como colores quieras usar. Tiñe, mezcla bien hasta que el color sea uniforme y listo.

En una sartén antiadherente y limpia, coloca el cortapastas y echa la elaboración justa para rellenar la figura. Cuando empiece a freírse retira el cortapastas. Si lo dejas mucho la figura se pegará y no podrás separarla, y si lo quitas antes de tiempo se desparramará, así que permanece atento.

Estará hecho cuando los agujeritos sean todos huecos, así queda crujiente. Pasa a un papel absorbente y listo.

Bola de Navidad, del árbol a la mesa

Finalmente tenemos un postre delicioso y clásico en sabores para nuestra mesa en estas fiestas. Si eres de los que prefiere algo diferente, he preparado también una bola de cava y limón cubierta de chocolate. Sabores frescos y delicados para paladares más atrevidos.

Bola de Navidad

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender a los tuyos? ¡Cuéntamelo!

Notas

La receta del bizcocho es la de la tarta de vainilla que tengo ya publicada. Es un básico fácilmente adaptable que no defrauda.

El bavaroise de turrón es una receta que adapaté hace unos años y de la que desconozco el origen.

El sabayón de chocolate es de Callebaut.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

Y la teja coral de Ettore Cioccia.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes del sabor de Navidad.

polvorones de chocolate

Polvorones de chocolate

Estaba ya tardando en hacer los polvorones de chocolate. El año pasado hice dos intentos pero no encontré una receta a mi gusto. Para mí prima el sabor y me gusta que la textura sea la esperada. Así que por fin traigo unos polvorones de chocolate ricos.

Les he quitado casi un 30% de azúcar respecto de la receta original y los testeadores que no son los habituales no la han echado de menos.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 265 g manteca de cerdo
    • 150 g azúcar glas
    • 125 g almendras peladas
    • 25 g cacao
    • Pizca de sal
  • Raciones: 28 a 32 unidades

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Necesitamos tostar la harina y las almendras unas horas antes al menos de cuando vayamos a elaborarlos porque necesitamos que estén frías. La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente cuando vayamos a incorporarla a la mezcla.

En una bandeja del horno extendemos la harina y metemos al horno caliente durante 25 minutos a 180º C con calor arriba y abajo. A mitad de tiempo podemos removerla. Dejamos que se enfríe.

Las almendras también las tostaremos, pero ojo, una vez lleven 5 minutos las removemos y vigilamos para que no se tuesten demasiado porque amargan. Con 10 minutos a 180º C será más que suficiente. Una vez que estén frías las trituramos hasta obtener una crema fina. A mí se me pasaron un minuto y por eso el color de la crema es tan tostado.

Una vez esté todo frío, vamos a tamizar: la harina, el azúcar y el cacao en un bol. Añadimos la sal. Mezclamos, añadimos la manteca a temperatura ambiente y las almendras trituradas. Poco a poco y a mano mezclamos todo hasta que sea una masa uniforme. Formamos una bola y envolvemos en film transparente. Deja en la nevera una hora.

Proceso polvorones de chocolate

Extendemos la masa entre dos papeles de horno con ayuda de un rodillo con guía de 1 cm de grosor. Con un cortapastas de 4 cm de diámetro cortamos la masa y colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona. Te recomiendo dejar unos dos dedos de espacio porque se expanden un poco y te costará más sacarlos. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Se hornean a 210º C durante 10 o 12 minutos. Como son de chocolate no se ve fácilmente que cojan color, pero con ese tiempo, están listos. Eso sí, saca la bandeja del horno con cuidado y déjalos un buen rato antes de tocarlos porque se rompen con facilidad. Pásalos a una rejilla para que se enfríen bien y ya puedes envolverlos, si quieres, o guardarlos tal cual en una lata.

A mí me gusta estrujarlos para comer, pero eso ya lo dejo a tu gusto, como lo de espolvorear azúcar.

Bundt cake de calabaza especiado

Bundt cake de calabaza especiado

Sin duda este bundt cake de calabaza especiado es un delicioso bizcocho que no pasará desapercibido a tu paladar. Es jugoso, esponjoso y con muchos matices. Que no te asuste la variedad de especias pero controla bien las cantidades para que quede equilibrado.

La receta seguida es de Claudia&Julia, en una estupenda recopilación de 14 bundt cakes.

  • Ingredientes

    • Puré de calabaza
    • 500 g calabaza
    • 240 g agua
    • Para el bizcocho
    • 225 g mantequilla sin sal
    • 260 g azúcar blanco
    • 3 huevos L
    • 2 ctas. extracto vainilla
    • 350 g harina de trigo floja
    • 6,2 g levadura química
    • 3,5 g bicarbonato sódico
    • 2,5 g sal
    • 2 cdtas. de canela molida
    • ¼ cdta. de nuez moscada molida
    • ¼ cdta. de pimienta molida
    • ⅛ cdta. clavo molido
    • ⅛ cdta. jengibre molido
    • 225 g yogur natural sin azúcar
    • 245 g puré de calabaza
  • Raciones: 16

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Puré

Comenzamos preparando el puré de calabaza. Para ello vamos a cocer la calabaza al horno en lugar de sancocharla. De esta forma coge menos agua y la textura es mejor para nuestro propósito. Enciende el horno a 200ºC.

Quitamos las pipas y las hebras, cortamos en trozos medianos similares pero dejando la cáscara. En una fuente apta para el horno echamos unos 250 g de agua y colocamos los trozos de calabaza con la cáscara hacia arriba sin amontonar.

Horneamos entre 35 y 45 minutos, hasta que al pinchar la pulpa esté tierna. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo en un colador.

Una vez fría, retiramos la cáscara y trituramos la pulpa con la batidora hasta obtener una crema fina. Pasamos a un chino o un colador muy fino con un filtro de café y dejamos un par de horas para que elimine solo el agua. No te saltes este paso porque el exceso de agua podría chafar la receta.

Bundt cake

Precalentamos el horno a 180ºC sin aire. Untamos el molde con spray desmoldante y con ayuda de un pincel de silicona nos aseguramos de cubrir todos los rincones.

Tamizamos la harina con las especias, la levadura química, el bicarbonato y la sal. Reservamos.

Comenzamos a batir la mantequilla hasta que quede cremosa, un par de minutos a velocidad media serán suficientes. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo. La mezcla debe clarear y quedar esponjosa.

Añadimos ahora los huevos de uno en uno y ligeramente batidos. Ahora llega el momento pánico porque la mezcla parecerá cortada, pero no te preocupes y continua, volverá a tener aspecto cremoso.

Continuamos incorporando la vainilla y batimos bien todo, asegurándonos que no quede mezcla en el fondo o las paredes del bol.

A continuación, iremos echando y batiendo cada vez, 1/3 de la mezcla que tamizamos, la mitad del yogur, otro tercio, el resto del yogur y el último tercio de ingredientes tamizados.

Por último añadimos el puré de calabaza, mezclamos a mano lo justo para dejar la mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla en el molde y sobre un paño doblado, damos unos golpecitos para eliminar las burbujas de aire y nivelar la masa. Metemos al horno ya caliente y lo dejaremos unos 50 - 60 minutos. Ya sabes, pincha con una brocheta y si sale limpia ya lo puedes sacar.

Déjalo sobre una rejilla y espera 10 minutos. Sacude ligeramente el molde para que se despegue y desmolda sobre la rejilla hasta que se enfríe por completo.

Ya solo queda disfrutar de su jugosidad y matices que tiene un montón.

Notas
  • La receta original es con 300 g de azúcar blanca.
  • El proceso completo de elaboración es aproximado de 4 horas, pero de trabajo es apenas 45 minutos.
polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: de 25 a 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 25 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego añadimos las almendras y la manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y aproximado a 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 o 5 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Colócalos en la bandeja del horno dejando unos dos dedos al menos entre ellos. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno, deja que se enfríen un poco para luego, y con ayuda de una pala pasarlos a una rejilla enfriadora. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

Tartaletas de crema de turrón y chocolate

Tartaletas de turrón y chocolate

Este año para la cena de Nochebuena me apetecía un sabor tradicional, así que me decidí por idear algo con turrón. Para acallar a los chocolateros añadí una pequeña base de chocolate y la decoración estrellada con brillos propios de la época. Así nacen estas tartaletas de turrón y chocolate.

Para la masa quebrada probé varias opciones y esta cumple todo lo que esperaba. Por su parte la mezcla de turrón con el chocolate es una pareja ideal. Además es de esas elaboraciones que vas anotando y probando hasta dar con las proporciones del sabor y textura que quieres.

Espero que si te animas a prepararla la disfrutes tanto como nosotros.

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 240 g de harina de trigo
    • 180 g de mantequilla fría
    • 50 g azúcar glas
    • una pizca de sal
    • Crema de turrón
    • 100 g turrón de Jijona (molido)
    • 100 g queso mascarpone
    • 125 g nata vegetal
    • ½ cucharadita de pasta de vainilla
    • Chocolate
    • 75 g chocolate de postre
  • Raciones: 8 - 10 tartaletas grandes

  • Duración: 2 horas + reposo

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas. La mantequilla debe estar fría. La necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

Las he hecho en moldes de dos tamaños. Medidas de base: grande, 6 cm y pequeña, 4 cm.

Inicio

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Continuamos y sacamos la masa para extenderla entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular. Aconsejo que la partas en dos y guardes un trozo en la nevera para que se mantenga fría porque formarlas puede llevar un ratito según la habilidad de cada uno.

Formación de la base de las tartaletas

Si el molde que vas a usar es de aluminio usa espray antiadherente o mantequilla y harina. Si es de silicona no es necesario.

Cubre el fondo de la tartaleta y los laterales con unos 2 cm de alto, aproximados. Es importante que no aplastes los bordes más que el resto porque en ese caso se te van a quemar. Mientras más uniforme sea mejor quedará. Reserva en la nevera media hora.

Los moldes que usé son los de muffins y magdalenas, así que me adapté. Busqué un vaso que tuviera la boca del tamaño de la base de la tartaleta. Cortaba con él y ya tenía el fondo. Para el lateral hice una tira para cubrirlo y con los dedos y alguna herramienta de corte o modelado la dejé uniforme.

Horneado

Comenzamos esta fase encendiendo el horno a 160ºC. Pincha con un tenedor la base de la tartaleta para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que queden doradas. Otra opción es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubiertas y el resto quitándolo.

Sacamos y esperamos un par de minutos antes de desmoldar. Cuidado que son frágiles. Dejamos encima de una rejilla hasta que estén completamente frías. Se conservan muy bien en una lata cerrada.

Estrellas

La misma masa quebrada nos servirá para las estrellas, salvo que las haremos más finas. En mi caso usé un anillo más estrecho del rodillo.

Extendemos la masa, cortamos tantas estrellas como tartaletas hagamos y alguna más por si se nos rompe.

Se hornean hasta que estén doradas, unos 10 - 15 minutos.

Crema de turrón

Desmenuzamos el turrón lo máximo posible. Es importante hacerlo bien porque tendremos que retirar los trozos que puedan obstruir la manga pastelera. Añadimos el queso mascarpone y lo mezclamos.

Respecto a la nata, opté por nata vegetal tanto por sabor como por textura y aguante fuera de la nevera. Montamos la nata fría, sin añadirle nada. Una vez que esté montada la incorporamos a la mezcla de turrón. Batimos un poco más para uniformarla y la metemos en la manga pastelera con una boquilla lisa de 1 cm.

Chocolate

Ponemos un cazo con un poco de agua al fuego y encima un bol que no toque el agua. En el bol echamos el chocolate y esperamos que empiece a derretirse. Podemos retirar del fuego y remover hasta que no queden trozos. Normalmente con ese calor nos basta para derretirlo.

Montamos las tartaletas

Una vez que esté listo el chocolate echamos una cucharada en la base de la tartaleta y movemos para que cubra el fondo. Te puedes ayudar de un pincel de silicona.

A continuación, ponemos la manga del turrón en el centro de la tartaleta, apretamos y subimos solo un poco para que se forme una montaña redondeada.

El último paso es la decoración de las estrellas. Solo hay que mojar una de las caras en el chocolate derretido y con ayuda de un palillo espolvorear purpurina comestible al gusto. Colocamos la estrella en el pico de la montaña de turrón y listo.

Podemos meterlas en la nevera en una lata o un tupper y sacarlas un rato antes de comer.

Así será el postre de esta Nochebuena para la familia. Haré algunas más de la cuenta porque sé de algunos golosos que al rato repetirán.

Idea
Puedes rellenarlas con crema de limón sin huevo o preparar un delicioso pastel de limón.
Bundt de speculoos

Bundt de speculoos

Hace ya un tiempo hicimos una deliciosa crema de speculoos y hoy la recuperamos para poder preparar este bundt. Así que si te apetece dar un buen bocado con ese sabor tan peculiar aquí tienes la receta.

Para prepararlo usé un molde Nordic Ware con forma de manzana que tiene capacidad para 5 tazas, aproximadamente 1,2 litros. Lo importante es la capacidad y no el molde en sí, pero puse el enlace para los curiosos.

  • Ingredientes

    • 120 g mantequilla
    • 230 g panela
    • 120 g crema de speculoos
    • 2 huevos M
    • 250 g harina de trigo
    • 0,6 g levadura química
    • 0,3 g bicarbonato
    • 0,6 g sal
    • 72 g leche entera
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Para esta receta necesitamos que la mantequilla, la leche y los huevos estén a temperatura ambiente.

Pesamos y preparamos todos los ingredientes, tamizando el harina junto con la levadura y el bicarbonato. Engrasamos el molde con mantequilla y enharinamos, o usamos un spray antiadherente. Una vez todo listo, encendemos el horno a 180ºC.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esponje y se aclare. En ese momento añadimos la pasta de speculoos y mezclamos. Batimos ligeramente los huevos y los agregamos de uno en uno hasta homogeneizar antes de añadir el siguiente.

Añadimos la mezcla de harina alternando con la leche. Un tercio de harina, la mitad de la leche, otro tercio, el resto de la leche y la harina restante. Integramos suavemente, con el robot o con espátula, como quieras. Echamos la sal. No hay que pasarse de batido porque de lo contrario quedaría más prieto.

Finalmente vertemos la mezcla en el molde y lo golpeamos sobre un paño para eliminar burbujas. Horneamos durante 40-45 minutos en la bandeja central. Ojo, en otro molde más largo o con hueco central es probable que el tiempo cambie. Mientras no abras el horno durante la primera media hora estamos salvados. Eso se aplica a este y en general a cualquier bizcocho horneado. Pasado ese tiempo lo podemos pinchar por el centro y si sale limpio lo sacamos.

Una vez fuera del horno, dejamos 10 minutos sobre una rejilla, tras los que sacudiremos ligeramente el molde para que termine de despegarse y poder dar la vuelta. Dejamos enfriar, y en mi caso montamos y decoramos con unas hojas y unos gusanitos de fondant.

Básicamente el proceso en este tipo de bunt cake es similar, solo tienes que ajustar lo que le vayas a añadir para no perder el equilibrio en la mezcla.

Si la crema de speculoos que vas a usar es muy dulce te recomiendo reducir el azúcar que añadas en el momento de hacer este bundt de speculoos. Del resto solo queda disfrutar.

Crema de speculoos

Crema de speculoos

Si así de entrada no sabes de qué hablo, quizá si te digo galletas caramelizadas belgas especiadas ya las saborees. Las conozco bajo la marca Lotus. La crema de speculoos, tal cual, aquí no la encuentro pero la necesito para otras recetas, así que la he hecho. Por lo pronto no tiene mucho mérito porque he comprado las galletas de speculoos directamente para probar qué tal quedaba. Éxito. Pero esto no quedará así.

Basándome en una receta que me gustó he hecho esta crema de speculoos más a mi gusto y los conocedores de la misma me han dado su visto bueno. El bote cayó parte a cucharadas y parte untada en pan.

  • Ingredientes

    • 180 g galletas Lotus
    • 70 g chocolate blanco
    • 150 g leche entera
    • 10 g miel
    • 1 cucharadita de maizena
    • 1/2 cucharadita de canela
    • ¼ cucharadita de jengibre
  • Raciones: 400 g

  • Duración: 25 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

En una picadora o vaso americano trituramos las galletas hasta conseguir dejarlas en polvo fino. Troceamos el chocolate blanco, lo echamos en el vaso y trituramos junto a las galletas ya en polvo. Lo dejamos ahí y calentamos la leche en un cazo. Retiramos del fuego, servimos un poco en un vaso y disolvemos la maizena. Una vez hecho, ponemos el cazo al fuego añadiendo ya la miel, la canela y el jengibre. Removemos durante un par de minutos sin dejar que hierva.

Sobre la mezcla de galletas y chocolate, vertemos la leche caliente y batimos hasta homogeneizar la mezcla. Se nos quedará una crema untuosa y deliciosa, bien para comer a cucharadas o para untar. Eso ya lo dejo a tu gusto, aunque mejor deja que se enfríe.

Como lleva leche hay que consumirla pronto y conservarla bien tapada en la nevera mientras tanto. Con un bote de medio litro de capacidad tienes para guardarla.