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polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 15 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego almendras y manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y entre 0,75 y 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Puedes colocarlos cerca entre sí en la bandeja del horno porque no van a crecer, pero que no se toquen. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno y con ayuda de una pala pásalos a una rejilla enfriadora o si te ves capaz y tienes ayuda, pasa el papel del horno directamente con los polvorones. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

Tartaleta de crema de turrón y chocolate

Tartaletas de turrón y chocolate

Este año para la cena de Nochebuena me apetecía un sabor tradicional, así que me decidí por idear algo con turrón. Para acallar a los chocolateros añadí una pequeña base de chocolate y la decoración estrellada con brillos propios de la época. Así nace esta tartaleta de turrón y chocolate.

Para la masa quebrada probé varias opciones y esta cumple todo lo que esperaba. Por su parte la mezcla de turrón con el chocolate es una pareja ideal. Además es de esas elaboraciones que vas anotando y probando hasta dar con las proporciones del sabor y textura que quieres.

Espero que si te animas a prepararla la disfrutes tanto como nosotros.

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 240 g de harina de trigo
    • 180 g de mantequilla fría
    • 50 g azúcar glas
    • una pizca de sal
    • Crema de turrón
    • 100 g turrón de Jijona (molido)
    • 100 g queso mascarpone
    • 125 g nata vegetal
    • ½ cucharadita de pasta de vainilla
    • Chocolate
    • 75 g chocolate de postre
  • Raciones: 8 - 10 tartaletas grandes

  • Duración: 2 horas + reposo

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas. La mantequilla debe estar fría. La necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

Las he hecho en moldes de dos tamaños. Medidas de base: grande, 6 cm y pequeña, 4 cm.

Inicio

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Sacamos la masa y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular. Aconsejo que la partas en dos y guardes un trozo en la nevera para que se mantenga fría porque formarlas puede llevar un ratito según la habilidad de cada uno.

Formación

Si el molde que vas a usar es de aluminio usa espray antiadherente o mantequilla y harina. Si es de silicona no es necesario.

Cubre el fondo de la tartaleta y los laterales con unos 2 cm de alto, aproximados. Es importante que no aplastes los bordes más que el resto porque en ese caso se te van a quemar. Mientras más uniforme sea mejor quedará. Reserva en la nevera media hora.

Los moldes que usé son los de muffins y magdalenas, así que me adapté. Busqué un vaso que tuviera la boca del tamaño de la base de la tartaleta. Cortaba con él y ya tenía el fondo. Para el lateral hice una tira para cubrirlo y con los dedos y alguna herramienta de corte o modelado la dejé uniforme.

Horneado

Calienta el horno a 160ºC. Pincha con un tenedor la base de la tartaleta para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que queden doradas. Otra opción es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubiertas y el resto quitándolo.

Sacamos y esperamos un par de minutos antes de desmoldar. Cuidado que son frágiles. Dejamos encima de una rejilla hasta que estén completamente frías. Se conservan muy bien en una lata cerrada.

Estrellas

La misma masa quebrada nos servirá para las estrellas, salvo que las haremos más finas. En mi caso usé un anillo más estrecho del rodillo.

Extendemos la masa, cortamos tantas estrellas como tartaletas hagamos y alguna más por si se nos rompe.

Se hornean hasta que estén doradas, unos 10 - 15 minutos.

Crema de turrón

Desmenuzamos el turrón lo máximo posible. Es importante hacerlo bien porque tendremos que retirar los trozos que puedan obstruir la manga pastelera. Añadimos el queso mascarpone y lo mezclamos.

Respecto a la nata, opté por nata vegetal tanto por sabor como por textura y aguante fuera de la nevera. Montamos la nata fría, sin añadirle nada. Una vez que esté montada la incorporamos a la mezcla de turrón. Batimos un poco más para uniformarla y la metemos en la manga pastelera con una boquilla lisa de 1 cm.

Chocolate

Ponemos un cazo con un poco de agua al fuego y encima un bol que no toque el agua. En el bol echamos el chocolate y esperamos que empiece a derretirse. Podemos retirar del fuego y remover hasta que no queden trozos. Normalmente con ese calor nos basta para derretirlo.

Montamos las tartaletas

Una vez que esté listo el chocolate echamos una cucharada en la base de la tartaleta y movemos para que cubra el fondo. Te puedes ayudar de un pincel de silicona.

A continuación, ponemos la manga del turrón en el centro de la tartaleta, apretamos y subimos solo un poco para que se forme una montaña redondeada.

El último paso es la decoración de las estrellas. Solo hay que mojar una de las caras en el chocolate derretido y con ayuda de un palillo espolvorear purpurina comestible al gusto. Colocamos la estrella en el pico de la montaña de turrón y listo.

Podemos meterlas en la nevera en una lata o un tupper y sacarlas un rato antes de comer.

Así será el postre de esta Nochebuena para la familia. Haré algunas más de la cuenta porque sé de algunos golosos que al rato repetirán.

Idea
Puedes rellenarlas con crema de limón sin huevo o preparar un delicioso pastel de limón.
Bundt de speculoos

Bundt de speculoos

Hace ya un tiempo hicimos una deliciosa crema de speculoos y hoy la recuperamos para poder preparar este bundt. Así que si te apetece dar un buen bocado con ese sabor tan peculiar aquí tienes la receta.

Para prepararlo usé un molde Nordic Ware con forma de manzana que tiene capacidad para 5 tazas, aproximadamente 1,2 litros. Lo importante es la capacidad y no el molde en sí, pero puse el enlace para los curiosos.

  • Ingredientes

    • 120 g mantequilla
    • 230 g panela
    • 120 g crema de speculoos
    • 2 huevos M
    • 250 g harina de trigo
    • 0,6 g levadura química
    • 0,3 g bicarbonato
    • 0,6 g sal
    • 72 g leche entera
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Para esta receta necesitamos que la mantequilla, la leche y los huevos estén a temperatura ambiente.

Pesamos y preparamos todos los ingredientes, tamizando el harina junto con la levadura y el bicarbonato. Engrasamos el molde con mantequilla y enharinamos, o usamos un spray antiadherente. Una vez todo listo, encendemos el horno a 180ºC.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esponje y se aclare. En ese momento añadimos la pasta de speculoos y mezclamos. Batimos ligeramente los huevos y los agregamos de uno en uno hasta homogeneizar antes de añadir el siguiente.

Añadimos la mezcla de harina alternando con la leche. Un tercio de harina, la mitad de la leche, otro tercio, el resto de la leche y la harina restante. Integramos suavemente, con el robot o con espátula, como quieras. Echamos la sal. No hay que pasarse de batido porque de lo contrario quedaría más prieto.

Finalmente vertemos la mezcla en el molde y lo golpeamos sobre un paño para eliminar burbujas. Horneamos durante 40-45 minutos en la bandeja central. Ojo, en otro molde más largo o con hueco central es probable que el tiempo cambie. Mientras no abras el horno durante la primera media hora estamos salvados. Eso se aplica a este y en general a cualquier bizcocho horneado. Pasado ese tiempo lo podemos pinchar por el centro y si sale limpio lo sacamos.

Una vez fuera del horno, dejamos 10 minutos sobre una rejilla, tras los que sacudiremos ligeramente el molde para que termine de despegarse y poder dar la vuelta. Dejamos enfriar, y en mi caso montamos y decoramos con unas hojas y unos gusanitos de fondant.

Básicamente el proceso en este tipo de bunt cake es similar, solo tienes que ajustar lo que le vayas a añadir para no perder el equilibrio en la mezcla.

Si la crema de speculoos que vas a usar es muy dulce te recomiendo reducir el azúcar que añadas en el momento de hacer este bundt de speculoos. Del resto solo queda disfrutar.

Crema de speculoos

Crema de speculoos

Si así de entrada no sabes de qué hablo, quizá si te digo galletas caramelizadas belgas especiadas ya las saborees. Las conozco bajo la marca Lotus. La crema de speculoos, tal cual, aquí no la encuentro pero la necesito para otras recetas, así que la he hecho. Por lo pronto no tiene mucho mérito porque he comprado las galletas de speculoos directamente para probar qué tal quedaba. Éxito. Pero esto no quedará así.

Basándome en una receta que me gustó he hecho esta crema de speculoos más a mi gusto y los conocedores de la misma me han dado su visto bueno. El bote cayó parte a cucharadas y parte untada en pan.

  • Ingredientes

    • 180 g galletas Lotus
    • 70 g chocolate blanco
    • 150 g leche entera
    • 10 g miel
    • 1 cucharadita de maizena
    • 1/2 cucharadita de canela
    • ¼ cucharadita de jengibre
  • Raciones: 400 g

  • Duración: 25 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

En una picadora o vaso americano trituramos las galletas hasta conseguir dejarlas en polvo fino. Troceamos el chocolate blanco, lo echamos en el vaso y trituramos junto a las galletas ya en polvo. Lo dejamos ahí y calentamos la leche en un cazo. Retiramos del fuego, servimos un poco en un vaso y disolvemos la maizena. Una vez hecho, ponemos el cazo al fuego añadiendo ya la miel, la canela y el jengibre. Removemos durante un par de minutos sin dejar que hierva.

Sobre la mezcla de galletas y chocolate, vertemos la leche caliente y batimos hasta homogeneizar la mezcla. Se nos quedará una crema untuosa y deliciosa, bien para comer a cucharadas o para untar. Eso ya lo dejo a tu gusto, aunque mejor deja que se enfríe.

Como lleva leche hay que consumirla pronto y conservarla bien tapada en la nevera mientras tanto. Con un bote de medio litro de capacidad tienes para guardarla.

 

gluhwein o vino especiado

Gluhwein o vino especiado

Aunque no estemos en el norte de Europa donde es típico, lo bueno se disfruta en cualquier sitio. Con un poco de frío que haga ya apetece algo tan rico. Así que compra ya los ingredientes y saborea este gluhwein o vino especiado. Por supuesto el vino que usemos determinará mucho el resultado. Te aconsejo que no sea muy fuerte ni duro en boca, pero es cuestión de paladares.

  • Ingredientes

    • Una botella de vino tinto
    • 1 rama de canela
    • 3 clavos de olor
    • 2 granos de pimienta de Jamaica
    • piel de 1 naranja
    • piel de 1 limón
    • 4 cucharadas de panela
    • 1/2 cucharadita extracto de vainilla
  • Raciones: 4 - 6

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos la piel de una naranja y la de un limón. Lava las dos frutas y sécalas. Con la puntilla ve pelando con cuidado las dos piezas. Hay que ir con cuidado para no coger la parte blanca de la fruta, lo que llaman albedo, porque es amarga y no nos interesa para preparar este vino especiado.

En un caldero echamos todos los ingredientes, removemos inicialmente un poco para disolver el azúcar y dejamos a fuego bajo durante una hora. Colamos y ya tenemos un vaso delicioso de gluhwein.

Si lo vas consumir más tarde, guárdalo en una botella y caliéntalo en el momento de consumir.

Flores de vino. Roscos de vino

Roscos de vino

Hay sabores grabados a fuego en la memoria, y los de navidad tienen doble puntuación. Siempre que se abría una caja de polvorones yo iba a por dos: los de canela y los roscos de vino. Así que me hacía ilusión hacerlos en casa, y ya puestos usé el cortapastas de flores. 

Vivan los sabores navideños, vivan las flores de vino.

  • Ingredientes

    • 150 g harina de fuerza
    • 150 g harina de trigo
    • 50 g sésamo tostado
    • 85 g azúcar glas
    • 125 g manteca de cerdo
    • 1/3 cucharadita de canela
    • 2 cucharadita de anís en grano
    • 125 g de vino moscatel
    • 10 g de licor de anís
  • Raciones: 18 a 24 flores

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos enciendo el horno a 170ºC.

Pesamos las dos harinas y las mezclamos junto con el sésamo tostado. Extendemos la mezcla sobre un papel sulfurizado en la bandeja de horno. Vamos a tostarlo durante 25 minutos. Debe tomar un ligero tono dorado. Déjala enfriar un poco para poder manipularla.

A continuación echamos en un bol la mezcla ya tostada con el azúcar glas. Añadimos la canela y el anís en grano, removemos e incorporamos la manteca de cerdo. Finalmente echamos el vino y el anís. Tenemos que hacer una bola con la masa. Yo la dejé reposar una hora envuelta en papel film.

Encendemos el horno a 180ºC.

Extendemos la masa sobre un papel de horno con ayuda de un rodillo hasta que tenga 1 centímetro de grosor. Con el cortapastas iremos haciendo las piezas y colocándolas sobre la lámina de silicona en la bandeja del horno. Un par de centímetros entre ellas será suficiente porque no crecen mucho. Repetimos el proceso hasta acabar la masa.

Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que los bordes se vean dorados. Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Los roscos de vino mientras están calientes son frágiles. Una vez fríos estarán duros.

Notas
  • Si como yo, no tienes sésamo tostado, pásalo un par de minutos por la sartén a fuego alto y removiendo para que no se quemen. 
  • El cortapastas para hacer roscos de vino clásicos es redondo y luego con un descorazonador de manzanas se le hace el agujero central. Es estética, así que todo depende de ti. Yo opté por estas flores de vino.
  • Los tradicionales van cubiertos en azúcar glas, pero yo siempre he pensado que le sobraba, así que para mí están completos así. Sin embargo, si quieres dejarlos blancos, tamiza el azúcar glas y pasa los roscos por ella.
  • La receta base que seguí la vi en el blog de María Lunarillos, pero luego modifiqué algunos ingredientes para hacerlos más a mi gusto.
turrón de chocolate

Turrón de chocolate

La llegada de diciembre nos mete de cabeza en las fiestas y los dulces típicos de la época. Lo bueno de esta pasión por la cocina en general y la repostería en particular, es que puedes personalizar eso que gusta tanto en casa. Este turrón de chocolate de hoy es un claro ejemplo.

Con la idea fija de reducir el azúcar y disfrutar más de los sabores de lo que comemos, traigo este magnífico turrón. Se elabora en 15 minutos, así que corre a por tu chocolate de postre favorito para prepararlo.

  • Ingredientes

    • 170 g chocolate con leche de postre
    • 150 g chocolate 55% cacao de postre
    • 70 g manteca de cerdo
    • 80 g arroz inflado de chocolate
  • Raciones: 8

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

En un cazo al baño maría derretimos el chocolate con la manteca. Recuerda que el chocolate no debe mojarse ni con el vapor del agua, así que procura mantener el fuego bajo. De hecho según empiece a derretirse puedes retirarlo del fuego. Una vez derretido lo  mezclamos con el arroz inflado.

Solo nos queda echarlo en el molde y dejar enfriar. Suelo hacerlo por la tarde y que se enfríe por la noche en la nevera porque en casa gusta frío, pero no es necesario. Por la mañana se desmolda y a comer.

Notas

He probado varios chocolates y proporciones para saber cuál es la versión ideal y ya lo tengo claro. Aunque cuando como chocolate me gusta que sea con un 70% de cacao, para esta receta prefiero algo más suave y cremoso. Así conseguimos un turrón de chocolate perfecto.

Respecto al molde, si no dispones de uno de silicona específico para estos menesteres, puedes usar uno de plum cake rectangular y forrarlo con papel de horno, con los menos pliegues posibles, para poder desmoldarlo sin problema.

Galletas de jengibre

Galletas de jengibre

Estas galletas de jengibre son todo un clásico. Lo maravilloso de esta receta además de su sabor y textura es el recuerdo. Ese olor que nos embriaga con solo abrir la lata.

Son muy sencillas de elaborar, pero ten cuidado no excederte con las especias. Saca tus cortadores de galletas y que disfrutes.

  • Ingredientes

    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
  • Raciones: 50 galletas

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. A continuación añadimos el huevo batido y batimos suavemente hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos con lo tamizado. Lograremos así una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 1800C.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje, así que espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Cuando el horno ya esté a 1800C, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

volcanes de crema

Bundt de zanahoria o volcanes de crema

Hace ya unos años que soy la encargada del postre de nochebuena, un placer y un honor sin duda. Cada año uno diferente. Así que en esta ocasión quise hacer un guiño a un sabor de mi infancia, la zanahoria. Mi madre hacía uno con coco que me volvía loca. Tras dar varias vueltas y ver muchas recetas, elegí un bundt cake de zanahoria para empezar con mi idea. Un poco de chocolate, algo de crema y ganas de presentarlo de forma original y vistosa... Voilá. Bueno, no tan inmediato. Fueron necesarias tres versiones ajustando ingredientes hasta dar con el sabor global que quería. Así que aquí tienes el resultado: volcanes de crema.

En la foto superior, el de la izquierda tiene 15 gr de chocolate en polvo tipo Valor y el de la derecha el doble. Es la única diferencia entre ambos y yo personalmente prefiero el primero porque noto más la zanahoria, pero es al gusto.

  • Ingredientes

    • Masa bundt cake
    • 450 g zanahoria
    • 5 huevos
    • 250 g azúcar morena
    • 300 g aceite
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 310 g harina
    • 8,5 g levadura
    • 10 bicarbonato
    • 3 g canela
    • 0,5 g clavo molido
    • 15 g chocolate en polvo
    • 6,5 g sal
    • Crema
    • 80 g mantequilla sin sal
    • 150 g azúcar glass
    • 200 g queso de untar
  • Raciones: 15

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Rallamos las zanahorias y las secamos con dos o tres servilletas para eliminar algo de agua. Basta con presionarlas en el plato. Reservamos.

Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo.

En un bol tamizamos la harina y añadimos, bicarbonato, canela, clavo y levadura. Por otra parte batimos los huevos con el azúcar a media velocidad hasta que estén espumosos y hayan blanqueado.

Añadimos entonces el aceite y batimos. A continuación echamos la mezcla de harina y luego la sal con el chocolate y la vainilla. Batimos lo justo para hacer una masa homogénea. Por último la zanahoria que mezclaremos a mano con movimientos envolventes para repartirla bien.

Bundt cake de zanahoria

Ahora tenemos varias opciones. La sencilla sería volcar la masa en un molde para bundt cake untado en mantequilla y cacao, o con spray y hornear  50 minutos*. La otra un poco más laboriosa sería echar la masa en moldes pequeños de muffin o similares, no más de ¾ del mismo y hornear unos 20 minutos.

Una tercera opción es usar esta mezcla para hacer una tarta. En ese caso te recomiendo que dividas la masa entre dos moldes porque es muy densa y el centro se te quedaría crudo.

Bundt cake de zanahoria y chocolate

Cuando estén fríos, los sacamos, cortamos un poco lo que haya crecido y ponemos boca abajo. Con un vaciador de magdalenas o un descorazonador de manzanas hacemos un hueco sin llegar abajo. El trozo que sacamos lo conservamos.

Para la crema

Para hacer la crema batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glass. Cuando tengamos una masa cremosa y uniforme añadimos el queso. Mezclamos y a la nevera. Es un frosting habitual de magdalenas que gusta tanto que no dudé en usarlo para esta ocasión. Si tienes una manga pastelera puedes usarla para rellenar luego los volcanes, o si tienes buen pulso puedes hacerlo con una cuchara pequeña. Alisa con cuidado y listo.

Hagas los volcanes o no, te recomiendo hacer la crema para acompañar porque gana muchísimo.

Que lo disfrutes, a los míos les encantó.

*La capacidad del molde es de 12 tazas. Recuerda que se debe volcar la masa en un solo punto y dar golpecitos al molde para quitar burbujas. Al sacarlo del horno, deja que repose 10 minutos y desmolda sobre una rejilla.   

tronco de navidad

Tronco de navidad

Hace ya unos cuantos años que soy la encargada de hacer el postre para las fiestas. El tronco de navidad es un clásico para estas celebraciones pero hasta el año pasado no me había animado a prepararlo. No es difícil pero hay que tener cierta maña para doblar el bizcocho y decorarlo.

Al final terminé haciendo varios para las fiestas y amigos. También preparé una versión en vaso, que es una opción que me gusta mucho.

Estás a tiempo de hacer esta receta tan cremosa y poner un toque dulce y vistoso en tu mesa.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 75 g de azúcar
    • 100 g de harina
    • 20 g de cacao puro en polvo
    • 1 g de sal
    • Relleno
    • 400 g de nata para montar 35% mg*
    • 200 g de chocolate para postre
    • Almíbar
    • 100 g de agua
    • 80 g de azúcar
    • 30 g de ron
    • Cobertura
    • 300 g de chocolate para postre
    • 75 g de mantequilla sin sal
    • 5 g de licor de naranja
  • Raciones: 10

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

*mg materia grasa

Elaboración

Primero hacemos el bizcocho. Enciende el horno a 180º con calor arriba y abajo. Con los huevos a temperatura ambiente los echamos en un bol y batimos hasta que doblen su volumen. Yo para batir usé una batidora de mano con las varillas de repostería. Añadimos ahora el azúcar y la sal. Volvemos a batir.

La harina y el cacao, tamizadas para deshacer grumos, las echamos a continuación y removemos lo justo para que se integren a velocidad suave. En nuestro caso necesitamos un bizcocho rectangular y no muy grueso por lo que lo hornearemos directamente en una de las bandejas de horno, sobre papel de hornear. Volcamos la masa y la repartimos por toda la bandeja intentando hacerlo rectangular. Horneamos unos 12 minutos.

Dejamos enfriar un poco para poder manipularlo. Tenemos que enrollar el bizcocho aún con el papel y dejarlo así.

La siguiente fase será la crema del relleno. Soy partidaria del baño maría para este paso aunque hay quien usa el microondas, pero ojo no se queme. Partimos el chocolate y dejamos que se derrita, removiendo un poco para ayudarle y retiramos del fuego.

Por otra parte, montamos la nata hasta que esté bien firme. Unimos nata y chocolate removiendo con una espátula con movimientos envolventes para que se integren bien. Tapamos y a la nevera.

Volvemos al bizcocho. Fase de emborrachado. Para preparar el almíbar echamos en un cazo el agua, el azúcar y el ron. Removemos hasta que el azúcar desaparezca. Abrimos entonces el bizcocho y con cuidado lo separamos del papel. Con una brocha vamos echando almíbar para humedecer bien el bizcocho. Si ves que no es suficiente el almíbar, repite el proceso. Es importante que no quede seco, pero ojo tampoco queremos anegarlo y que se nos deshaga. Yo lo pincelo por ambas caras.

Cuando la crema lleve al menos media hora enfriando, la sacamos y vertemos uniformemente encima del bizcocho, teniendo en cuenta que debemos dejar libre unos tres dedos en el extremo del final que se rellenarán al doblarlo. Enrollamos y dejamos envuelto con el papel en la nevera.

Ya queda poco, vamos a por la cobertura. Nuevamente al baño maría, echamos el chocolate con la mantequilla y el chorro de licor de naranja. Me gusta más el toque de la naranja que el del ron, pero es cuestión de gustos, así como no poner licor alguno. Una vez derretido esperamos unos 5 minutos en los que preparamos el tronco para cubrirlo.

tronco de navidad

Solo hay que realizar un corte en diagonal en uno de los extremos que colocaremos encima o al lado, como más te guste. La diagonal va en contacto con el tronco. Te aconsejo bañarlo en la fuente que lo vayas a presentar porque moverlo después es misión imposible sin estropear la cobertura. Para que no se quede manchada la fuente, ponemos tiras anchas de papel de aluminio entre el tronco y la base, que retiraremos al terminar antes de que el chocolate se enfríe y solidifique.

Con una cuchara o brocha vamos cubriendo el tronco. Hecho esto sólo nos queda con un tenedor hacer el dibujo de la corteza y a la nevera. Como ves en las fotos lo adorné con figuras de hojaldre porque tenía esos moldes de animales. La hierba la pinté con colorante verde alimenticio. Si no tienes moldes puedes buscar mariposas, flores, mariquitas... lo que te apetezca ponerle.

Como alternativa de presentación, hice todas las partes pero la presenté en copa. En el fondo bizcocho que cortas con la propia copa o medida similar, lo emborrachas ya en la copa, crema y cobertura. Ahí lo dejo por si te ves con mucho lío o no eres muy mañoso.

Feliz tronco de navidad.