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pastelillos de limón

Pastelillos de limón

Una vez más me encuentro con mis pinches para preparar algo nuevo. Tenía la crema de limón y me apetecía mucho usarla. Busqué recetas varias y al final de tanto leer salieron estos pastelillos de limón; una delicia el bizcocho con el limón. Me sorprendió gratamente.

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 250 g harina
    • 125 g panela
    • 115 g leche entera
    • 115 g mantequilla
    • 2 huevos L
    • 6,5 g polvo para hornear
    • 1,5 g sal
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • Relleno y cobertura
    • 200 g crema de limón
    • 1 cucharadita mantequilla
    • 70 g chocolate de cobertura
  • Raciones: 20

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Tras pesar los ingredientes y tamizar la harina junto con la levadura, precalentamos el horno a 180ºC y dejamos el molde listo con spray antiadherente o mantequilla y harina.

Comenzamos batiendo la mantequilla dos minutos y añadimos el azúcar, panela en este caso. Cuando esté cremosa echamos los huevos de uno en uno ya batidos previamente. Aromatizamos con la vainilla, echamos la harina y la leche alternativamente: harina, leche, harina, leche y harina. Mezclamos la sal y repartimos la masa uniformemente en el molde.

Metemos en el horno a media altura durante 30 minutos. Comprobamos que está listo pinchando en el centro con un palillo que si sale limpio indica que ya está hecho. Sacamos y dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar, pasando luego a una rejilla para que se enfríe un poco antes de manipularlo.

Decoración

Mientras esperamos podemos derretir el chocolate al baño maría con la mantequilla. Para mí no es necesario endulzar ni añadir nada más. Una vez derretido podemos dejarlo a un lado para que enfríe un poco.

Con ayuda de una lira nos será más fácil cortar el bizcocho en dos piezas para proceder a untar la crema de limón. Colocamos la pieza separada.

Con ayuda de una manga pastelera, en mi caso desechable y sin boquilla, la llenamos y cortamos apenas dos milímetros. Sobre el bizcocho trazamos líneas al gusto en ambos sentidos. Cortamos un poco más y hacemos algunas líneas más gruesas. Lo dejamos que repose unos minutos y ya podemos cortar en cuadrados de acuerdo al tamaño deseado.
Finalmente dejamos enfriar por completo y si lo queremos frío podemos meter el postre en la nevera en un recipiente cerrado, aunque no hay problema en dejarlo fuera.

Notas:

Tamaño de molde 25 x 21 cm y 3,5 cm alto
Los ingredientes siempre a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario.
Los pastelillos de la imagen llevan dos piezas de bizcocho como la que te doy en la receta, pero son muy grandes. De hecho la repetí tal cual te cuento en la receta y ese tamaño es perfecto, pero no hubo tiempo para la foto.

Flan de huevo

Este flan es tal cual lo hacía mi madre cuando empezaban a calentar los días. La textura suave y dulce de este postre la tengo grabada en la memoria de mis papilas y pocos sabores me llevan así a la infancia. Sin duda es contundente y tiene un truco para que quede sin agujeros.

  • Ingredientes

    • 4 cucharadas soperas de azúcar
    • 1/2 cucharadita de zumo de limón
    • 1 cucharadita de agua
    • 5 huevos L
    • 750 g leche condensada
    • 410 g de leche evaporada
    • 200 g leche entera
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos este postre midiendo la cantidad de agua que echamos en la olla. Hay que tener en cuenta que la flanera llena llegará al fondo, por lo que el agua debe quedar un dedo por debajo de cubrirla. Ponemos el agua a calentar mientras vamos preparando el flan.

Batimos los huevos junto con la leche condensada y la evaporada. Luego añadimos la leche entera y mezclamos bien. Reservamos.

En la flanera al fuego echamos el azúcar, el agua y el limón. Mezclamos con cuidado porque quema mucho y dejamos que se caramelice, entonces tendrá un color de miel claro. Retiramos del fuego y movemos la flanera para que el caramelo se extienda por la parte alta y no solo esté en el fondo. Hecho eso, vertemos la mezcla de huevos y leche. Cerramos la flanera.

Para entonces el agua habrá hervido. No es necesario que sea una olla pero por tamaño va bien. Metemos la flanera a fuego bajo, 4 de 10, durante 40 minutos. Es importante que el fuego sea bajo para que no se mueva por las burbujas y quede sellado, sin agujeros. Si vemos que burbujea lo bajamos.

Comprobaremos que está hecho pinchando en el centro y si sale limpio podemos sacarlo. Lo dejamos enfriar y finalmente, que pase unas 8 horas en la nevera. Lo ideal es hacerlo de un día para comer el siguiente, de esa forma nos aseguramos que está frío. Se puede servir acompañado, por ejemplo de nata, o comerlo tal cual. Yo lo prefiero solo.

flores de hojaldre con chocolate

Flores de hojaldre con chocolate

Una merienda o postre tan fácil como resultón. No solo es bonito sino rico y fresco. La última vez que lo hice tuve unos pinches muy aplicados que se lo pasaron pipa y quieren repetir la experiencia con otra receta. Me encanta meter el gusanillo de la cocina en las nuevas generaciones con algo tan sencillo como estas flores de hojaldre con chocolate.

La única dificultad de esta receta está en disponer de cortadores para hacerlos bonitos. Los que utilicé miden unos 5 cm de diámetro para que tengas un referente.

  • Ingredientes

    • 2 láminas de hojaldre
    • 200 ml nata para montar
    • 2 cucharadas azúcar glass
    • 2 cucharadas cacao en polvo
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Para empezar necesitamos un cortador para galletas. Extendemos el hojaldre frío y cortamos haciendo piezas en número par. Así los bocaditos se podrán comer mejor que si lo hacemos de más pisos. Probé alguno con 3 y no lo recomiendo; no hay forma de echárselo a la boca dignamente.

Las colocamos en una bandeja de horno con lámina de silicona o el papel de horno. Las cubrimos y ponemos otra bandeja que las presionen para que no se hinchen. Horneamos durante 14 minutos a 1800. Deben quedar doradas, pero ojo con pasarse de tiempo que si se queman, amargan.

Mientras se hornean preparamos la crema de relleno. Es importante que la nata esté bien fría pero no congelada. Comenzamos a batir la nata, añadimos el azúcar glass, seguimos batiendo y añadimos el cacao en polvo. Aviso, solo mezclamos hasta uniformar la mezcla, no más. Metemos la crema en una manga pastelera y a la nevera hasta que el hojaldre se enfríe.

Sobre una pieza de hojaldre echamos crema y tapamos con otra pieza. Espolvoreamos cacao o azúcar glass con ayuda de un colador para que no caigan grumos y ponemos una frambuesa encima que pegamos con una gota de crema. Lo ideal es comerlas pronto para que el hojaldre siga crujiente o no rellenarlas hasta un rato antes.

Y así de fácil tenemos un postre vistoso que es éxito seguro.

 

Muffins con toque de frambuesas

Muffins con toque de frambuesas

Disponía de poco tiempo y quería preparar algo rico para tener un detalle, así que en lo que el almuerzo se hacía al horno me puse manos a la obra con estos muffins con toque de frambuesas. Y sí, digo muffins no magdalenas ni cupcakes porque mientras más leo más creo que no son lo mismo aunque lo parezcan y muchos los igualen.

Estoy contenta porque mis destinatarias quedaron contentas y saborearon cada miga; la mayor satisfacción para alguien que cocine. La receta de la que parto es de Xavier Barriga y que me perdone pero yo le pongo menos azúcar.

  • Ingredientes

    • 380 g harina de trigo
    • 250 g queso mascarpone
    • 160 g leche fría
    • 135 g azúcar
    • 2 huevos L
    • 90 g mantequilla sin sal
    • 75 g frambuesas
    • 10 g levadura química
    • 5 g sal
  • Raciones: 15

  • Duración: 50 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Una vez tengamos pesados todos los ingredientes, podemos encender el horno a 2300. Separamos las claras de las yemas. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal. Reservamos.

En un bol mezclaremos la mantequilla pomada con el azúcar. Una vez integrados, añadimos las yemas de una en una. Echamos la leche fría, batimos y a continuación el mascarpone. Unificado todo, incorporamos la mezcla de la harina tamizada con la levadura química.

Montamos las claras a punto de nieve y con cuidado volcamos junto a la masa. Debemos hacer movimientos envolventes para que se mezclen.

Conseguido esto, podemos rellenar los moldes bien con manga pastelera o con una cuchara. Suelo usar una cuchara de helado porque es cómodo. No debemos rellenar más de ¾ partes porque la masa en el horno va a subir llenándolos. Finalmente, colocamos las frambuesas troceadas sobre los muffins.

Bajamos la temperatura a 2100 y colocamos en la segunda posición durante 20 – 25 minutos. Deben dorarse pero si tienes dudas pincha una y si sale limpio, listo. Recuerda no abrir el horno mientras están subiendo porque entra aire frío y se fastidia el proceso.

Consejo

Por si tienes la tentación de dejarla entera no te lo recomiendo porque no es igual de placentero en el momento de comer. El toque de varios trozos hace que tengas un golpe ácido de sabor junto con el dulce del muffin. Una frambuesa entera hace que el ácido sea demasiado y solo una vez. Así repartimos la diversión en varios bocados, unos 6 trozos por muffin para mí son suficientes.

Los moldes usados en esta ocasión son de silicona y no es necesaria la mantequilla. Si usas un molde rígido es conveniente engrasarlos si como yo no pones cápsulas de papel.

Son muy sencillos, eso sí, más densos que las magdalenas pero plenos en sabor. Anímate y disfruta.

Corte de trenza de nueces y miel

Trenza de nueces y miel

Ahora que ya estamos en febrero todo se adorna con corazones porque llega San Valentín. Yo no celebro el día del santo dedicado al amor, porque yo celebro el amor cada día. Así hice hace poco esta trenza de nueces y miel que nos duró un asalto. Esta pieza de bollería casera recomiendo consumirla el mismo día para disfrutarla en su plenitud.

La receta la vi en un vídeo de ROBINFOOD con Ibán Yarza. Me encanta cómo lo explica y lo sencillo que parece todo. Luego te metes en harina y ¡lo es!. He modificado algún detalle, pero muy poca cosa. 

Si es bonita y apetecible, comerla es una gozada.

  • Ingredientes

    • Para la trenza
    • 225 g harina de fuerza
    • 50 g harina de trigo integral
    • 1 huevo
    • 15 g nueces molidas
    • 80 g leche
    • 25 g mantequilla sin sal
    • 15 g miel de romero
    • 10 g azúcar morena
    • 4 g levadura seca
    • 3 g sal
    • Para el relleno
    • 150 g nueces
    • 40 g mantequilla sin sal
    • 30 g miel de romero
    • Para el almíbar
    • 30 g azúcar
    • 15 g agua
    • 1 cucharadita zumo de limón
  • Raciones: 8

  • Duración: 4,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Antes de que te eches atrás por los ingredientes, la miel la puse de romero porque me encanta su sabor y el toque que da. Si la tienes de mil flores, también te va a quedar rica. El azúcar si no puedes morena pues blanca, aunque yo le pondría un par de gramos menos. Respecto al almíbar, es solo para darle ese toque brillante, lo puedes obviar. Yo de todas formas se lo puse de forma testimonial en las aristas para conseguir el efecto brillo. Se puede sustituir por huevo.

Aclarado todo esto, vamos con la trenza

Mezcla en un bol todos los ingredientes de la masa. Las nueces pícalas para que queden muy finas y así integrarla bien con la harina. Es una forma de intensificar el sabor de la masa. Amasa en el bol hasta conseguir una masa. Déjala reposar 10 minutos.

Ahora toca amasar con paciencia hasta conseguir una masa lisa y fina. Yo tuve que echarle un poco más de agua y dejarla reposar dos veces porque se endurecía. Cuando digo un poco más, lo que hacía era mojarme las manos y amasar. Según sea la harina y la receta puede necesitar más o incluso menos. Como normal general, siempre se aconseja no echar todo el líquido, leche en este caso, de una sola vez. Hay que ver si la masa demanda más líquido o no.

Teniendo ya la masa lista la metemos en un bol tapada durante una hora para que fermente. Debe aumentar de tamaño, y eso dependerá del calor de la cocina. Como el día estaba frío la metí en el horno y encendí la luz durante un rato. Pasada la hora había doblado su tamaño.

Formar la trenza

La siguiente fase consiste en estirar la masa primero con las manos para luego extenderla con el rodillo. Debemos hacer un rectángulo cuyo lado largo sea el doble que el corto, unos 50 x 25 cm. Los ingredientes del relleno los mezclamos bien y los echamos repartidos sobre la masa extendida. La enrollamos como un brazo de gitano, por el lado largo y dejamos reposar 5 minutos, más o menos lo que tardaremos en lavarnos las manos de la miel y la mantequilla.

Trenza de nueces_EC

Con un cuchillo cortamos el rulo a lo largo. Cuidado porque se va a abrir en las capas. Ahora, sobre la placa del horno con papel o lámina de silicona, hacemos la trenza, que en realidad no es tal porque solo son dos partes. Cruzamos un lado con otro y unimos bien los extremos. No basta con poner una punta sobre la otra, hay que fusionarlas para que no se nos abran.

La dejamos reposar tapada para que no haga costra, durante al menos una hora y media y al horno. En mi caso, en la segunda posición de horno desde abajo, con calor arriba y abajo a 190o unos 22 minutos. De hecho tuve que cubrirla para que no se me quemara. En teoría lleva 30 minutos, pero no en este horno.

Nada más sacarla del horno hay que echarle el almíbar que debe estar caliente para que brille. Hacerlo en tan sencillo como echar el agua con el azúcar y dejamos hervir. Añadimos el limón y listo. Con una brocha pincelamos.

Aunque nos apetezca probarlo ya hay que esperar a que se enfríe.

Como ya dije, mejor comerla el mismo día, así que podemos prepararla el día anterior, meterla en la nevera tras trenzar y al día siguiente sacarla hasta que se hinche y al horno.