Archivo

Pastel de limón o lemon pie

Pastel de limón

Desde que preparé la crema de limón sin huevo tenía esta tarta en mente, pero no encontraba el hueco para hacerla. Ahora por fin la he preparado y estoy encantada. Son tres elaboraciones y dos de ellas ya las tienes en el blog, pero te las cuento aquí adaptadas.

Las cantidades indicadas te permiten hacer una tarta de 18 cm y 6 tartaletas grandes (6 cm de base) como hice yo, o una tarta de 24 cm. Es importante que el molde sea o un desmoldable tipo tarta de queso o un pushpan.

El proceso para elaborarlo todo en una tarde sería:

Fase 1. Amasamos la base y guardamos en la nevera
Fase 2. Preparamos crema de limón
Fase 3. Horneamos la base base
Fase 4. Hacemos el merengue
Fase 5. Montamos el pastel

Te lo voy a indicar siguiendo ese orden.

  • Ingredientes

    • Para la base
    • 240 g harina de trigo
    • 50 g azúcar glas
    • 180 g mantequilla sin sal
    • pizca de sal
    • Crema de limón
    • 330 g zumo colado
    • 250 g azúcar blanca
    • 220 g mantequilla sin sal
    • 160 g agua
    • 50 h maicena
    • 4 cucharaditas de raladura de limón
    • 60 a 120 g leche condensada
    • 3 láminas gelatina neutra
    • Merengue italiano
    • 3 claras de huevo M
    • azúcar blanca
    • 1/2 cucharadita de cremor tártaro o limón
  • Raciones: 10 a 12

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad: /i>

Elaboración

Fase 1

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas, teniendo en cuenta que la mantequilla debe estar fría y la necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Fase 2

Pesa todos los ingredientes del lemon curd. Para el zumo necesitarás unos 8 o 10 limones. Exprímelos y luego cuela el zumo. Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Ponemos la mantequilla a fuego medio y esperamos que se derrita. Añadimos entonces el zumo de limón poco a poco sin dejar de remover. Incorporamos el azúcar del mismo modo. Mantenemos al fuego dos minutos para que se disuelva bien.

A continuación echamos la ralladura de limón. La maicena que reservamos la removemos antes de incorporarla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Sube un poco el fuego. Mezclamos todo bien y retiramos del calor cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado, para mí con 75 g estaba perfecta.

Las tres láminas de gelatina neutra las metemos en agua unos minutos, las escurrimos y ponemos en un bol grande. Poco a poco iremos echando la crema de limón y removiendo para que no queden trozos. Así hasta verter toda la crema. Reservamos.

Fase 3

Sacamos la masa de la nevera y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular.

Unta el molde con espray antiadherente o mantequilla y harina. Enciende el horno a 160ºC.

Cubre el fondo del molde y los laterales con unos 4 cm de alto, aproximados. Mientras más uniforme sea mejor quedará.

Pincha con un tenedor la masa para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que quede dorada. Otra opción para el horneado es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubierta y el resto retirando el peso para que cojan color. Yo lo hice pinchando la masa.

Sacamos y esperamos unos minutos antes de desmoldar. Cuidado que se rompe con facilidad. Dejamos enfriar en una rejilla.

Fase 4

El merengue preparado es el italiano y requiere control de temperatura para asegurarnos de tener el almíbar en el punto correcto.

Por un lado ponemos las claras con el cremor tártaro o el limón en un bol listas para montar cuando llegue el momento. Por otro lado, en un cazo echamos 50 g de agua y el azúcar. Si quieres puedes poner de azúcar el mismo peso que de claras, o 1,5 veces su peso. Eso lo dejo a tu gusto, en mi caso es 1:1, mismo peso de claras que de azúcar.

Controlamos la temperatura del almíbar y cuando llegue a 110ºC ponemos las claras a montar a velocidad rápida. Sin dejar de batir y una vez alcanzados los 117ºC podemos ir añadiéndolo despacio, en un hilo sin que toque las varillas ni las paredes. Seguiremos batiendo sin parar entre 10 y 15 minutos. El merengue se agarrará a las varillas y quedará brillante. Yo me adelanté y lo saqué antes de tiempo, no tengas prisa.

Si quieres todo el detalle sobre este merengue italiano aquí te dejo el enlace que seguí.

Fase 5

Ya tenemos la base fría. Solo nos queda rellenarla con la crema de limón y con ayuda de una manga pastelera o a cucharadas poner el merengue. Para darle el toque quemado usé un quemador de cocina o si no tienes, métela en el horno con el grill, pero no te despegues del horno.

Deja que se enfríe unos minutos y a la nevera. Una vez fría será un comer y, ¡no parar!

 

polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 15 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego almendras y manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y entre 0,75 y 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Puedes colocarlos cerca entre sí en la bandeja del horno porque no van a crecer, pero que no se toquen. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno y con ayuda de una pala pásalos a una rejilla enfriadora o si te ves capaz y tienes ayuda, pasa el papel del horno directamente con los polvorones. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

lemond curd o crema de limón sin huevo

Lemon curd o crema de limón sin huevo

Esta crema de limón es un complemento ideal para muchos rellenos. Hoy veremos la receta del lemon curd y más adelante la usaremos en otras recetas. Por lo que sé, la crema de limón tradicional se hace con huevo, pero la he probado y no me convenció. Así que busqué opciones sin huevo y esta es mi versión de lo que encontré. El resultado es una crema ácida a la vez que dulce al gusto. ¡Sé de algunos que la comen a cucharadas!

  • Ingredientes

    • 165 g zumo de limón colado
    • 125 g azúcar blanca
    • 110 g mantequilla sin sal
    • 80 g agua
    • 25 g maicena
    • 2 cucharaditas de ralladura de limón
    • 30 - 60 g leche condensada
  • Raciones: 325 ml

  • Duración: 35 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando todos los ingredientes. Para el zumo necesitarás unos 5 limones. Exprímelos y luego cuela el zumo. Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Ponemos la mantequilla a fuego medio y esperamos que se derrita. Añadimos entonces el zumo de limón poco a poco sin dejar de remover. Incorporamos el azúcar del mismo modo. Mantenemos al fuego dos minutos para que se disuelva bien. A continuación echamos la ralladura de limón.

La maicena que reservamos la removemos antes de incorporarla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Mezclamos todo bien y retiramos del fuego cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado. Al final tendrás una crema de limón para rellenos, para echarle al yogur, o lo que quieras. Recuerda, por ejemplo los pastelillos de limón que ya tienes en blog. Yo tengo ya otro postre en mente para usarla. Ya lo verás.

pastelillos de limón
Pastelillos de limón

 

pastelillos de limón

Pastelillos de limón

Una vez más me encuentro con mis pinches para preparar algo nuevo. Tenía la crema de limón y me apetecía mucho usarla. Busqué recetas varias y al final de tanto leer salieron estos pastelillos de limón; una delicia el bizcocho con el limón. Me sorprendió gratamente.

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 250 g harina
    • 125 g panela
    • 115 g leche entera
    • 115 g mantequilla
    • 2 huevos L
    • 6,5 g levadura
    • 1,5 g sal
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • Relleno y cobertura
    • 200 g crema de limón
    • 1 cucharadita mantequilla
    • 70 g chocolate de cobertura
  • Raciones: 20

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Tras pesar los ingredientes y tamizar la harina junto con la levadura, precalentamos el horno a 180ºC y dejamos el molde listo con spray antiadherente o mantequilla y harina.

Comenzamos batiendo la mantequilla dos minutos y añadimos el azúcar, panela en este caso. Cuando esté cremosa echamos los huevos de uno en uno ya batidos previamente. Aromatizamos con la vainilla, echamos la harina y la leche alternativamente: harina, leche, harina, leche y harina. Mezclamos la sal y repartimos la masa uniformemente en el molde.

Metemos en el horno a media altura durante 30 minutos. Comprobamos que está listo pinchando en el centro con un palillo que si sale limpio indica que ya está hecho. Sacamos y dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar, pasando luego a una rejilla para que se enfríe un poco antes de manipularlo.

Decoración

Mientras esperamos podemos derretir el chocolate al baño maría con la mantequilla. Para mí no es necesario endulzar ni añadir nada más. Una vez derretido podemos dejarlo a un lado para que enfríe un poco.

Con ayuda de una lira nos será más fácil cortar el bizcocho en dos piezas para proceder a untar la crema de limón. Colocamos la pieza separada.

Con ayuda de una manga pastelera, en mi caso desechable y sin boquilla, la llenamos y cortamos apenas dos milímetros. Sobre el bizcocho trazamos líneas al gusto en ambos sentidos. Cortamos un poco más y hacemos algunas líneas más gruesas. Lo dejamos que repose unos minutos y ya podemos cortar en cuadrados de acuerdo al tamaño deseado.

Finalmente dejamos enfriar por completo y si lo queremos frío podemos meter el postre en la nevera en un recipiente cerrado, aunque no hay problema en dejarlo fuera.

Notas:

Tamaño de molde 25 x 21 cm y 3,5 cm alto
Los ingredientes siempre a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario.
Los pastelillos de la imagen llevan dos piezas de bizcocho como la que te doy en la receta, pero son muy grandes. De hecho la repetí tal cual te cuento en la receta y ese tamaño es perfecto, pero no hubo tiempo para la foto.