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polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 15 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego almendras y manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y entre 0,75 y 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Puedes colocarlos cerca entre sí en la bandeja del horno porque no van a crecer, pero que no se toquen. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno y con ayuda de una pala pásalos a una rejilla enfriadora o si te ves capaz y tienes ayuda, pasa el papel del horno directamente con los polvorones. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

Tartaleta de crema de turrón y chocolate

Tartaletas de turrón y chocolate

Este año para la cena de Nochebuena me apetecía un sabor tradicional, así que me decidí por idear algo con turrón. Para acallar a los chocolateros añadí una pequeña base de chocolate y la decoración estrellada con brillos propios de la época. Así nace esta tartaleta de turrón y chocolate.

Para la masa quebrada probé varias opciones y esta cumple todo lo que esperaba. Por su parte la mezcla de turrón con el chocolate es una pareja ideal. Además es de esas elaboraciones que vas anotando y probando hasta dar con las proporciones del sabor y textura que quieres.

Espero que si te animas a prepararla la disfrutes tanto como nosotros.

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 240 g de harina de trigo
    • 180 g de mantequilla fría
    • 50 g azúcar glas
    • una pizca de sal
    • Crema de turrón
    • 100 g turrón de Jijona (molido)
    • 100 g queso mascarpone
    • 125 g nata vegetal
    • ½ cucharadita de pasta de vainilla
    • Chocolate
    • 75 g chocolate de postre
  • Raciones: 8 - 10 tartaletas grandes

  • Duración: 2 horas + reposo

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas. La mantequilla debe estar fría. La necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

Las he hecho en moldes de dos tamaños. Medidas de base: grande, 6 cm y pequeña, 4 cm.

Inicio

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Sacamos la masa y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular. Aconsejo que la partas en dos y guardes un trozo en la nevera para que se mantenga fría porque formarlas puede llevar un ratito según la habilidad de cada uno.

Formación

Si el molde que vas a usar es de aluminio usa espray antiadherente o mantequilla y harina. Si es de silicona no es necesario.

Cubre el fondo de la tartaleta y los laterales con unos 2 cm de alto, aproximados. Es importante que no aplastes los bordes más que el resto porque en ese caso se te van a quemar. Mientras más uniforme sea mejor quedará. Reserva en la nevera media hora.

Los moldes que usé son los de muffins y magdalenas, así que me adapté. Busqué un vaso que tuviera la boca del tamaño de la base de la tartaleta. Cortaba con él y ya tenía el fondo. Para el lateral hice una tira para cubrirlo y con los dedos y alguna herramienta de corte o modelado la dejé uniforme.

Horneado

Calienta el horno a 160ºC. Pincha con un tenedor la base de la tartaleta para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que queden doradas. Otra opción es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubiertas y el resto quitándolo.

Sacamos y esperamos un par de minutos antes de desmoldar. Cuidado que son frágiles. Dejamos encima de una rejilla hasta que estén completamente frías. Se conservan muy bien en una lata cerrada.

Estrellas

La misma masa quebrada nos servirá para las estrellas, salvo que las haremos más finas. En mi caso usé un anillo más estrecho del rodillo.

Extendemos la masa, cortamos tantas estrellas como tartaletas hagamos y alguna más por si se nos rompe.

Se hornean hasta que estén doradas, unos 10 - 15 minutos.

Crema de turrón

Desmenuzamos el turrón lo máximo posible. Es importante hacerlo bien porque tendremos que retirar los trozos que puedan obstruir la manga pastelera. Añadimos el queso mascarpone y lo mezclamos.

Respecto a la nata, opté por nata vegetal tanto por sabor como por textura y aguante fuera de la nevera. Montamos la nata fría, sin añadirle nada. Una vez que esté montada la incorporamos a la mezcla de turrón. Batimos un poco más para uniformarla y la metemos en la manga pastelera con una boquilla lisa de 1 cm.

Chocolate

Ponemos un cazo con un poco de agua al fuego y encima un bol que no toque el agua. En el bol echamos el chocolate y esperamos que empiece a derretirse. Podemos retirar del fuego y remover hasta que no queden trozos. Normalmente con ese calor nos basta para derretirlo.

Montamos las tartaletas

Una vez que esté listo el chocolate echamos una cucharada en la base de la tartaleta y movemos para que cubra el fondo. Te puedes ayudar de un pincel de silicona.

A continuación, ponemos la manga del turrón en el centro de la tartaleta, apretamos y subimos solo un poco para que se forme una montaña redondeada.

El último paso es la decoración de las estrellas. Solo hay que mojar una de las caras en el chocolate derretido y con ayuda de un palillo espolvorear purpurina comestible al gusto. Colocamos la estrella en el pico de la montaña de turrón y listo.

Podemos meterlas en la nevera en una lata o un tupper y sacarlas un rato antes de comer.

Así será el postre de esta Nochebuena para la familia. Haré algunas más de la cuenta porque sé de algunos golosos que al rato repetirán.

Bundt de speculoos

Bundt de speculoos

Hace ya un tiempo hicimos una deliciosa crema de speculoos y hoy la recuperamos para poder preparar este bundt. Así que si te apetece dar un buen bocado con ese sabor tan peculiar aquí tienes la receta.

Para prepararlo usé un molde Nordic Ware con forma de manzana que tiene capacidad para 5 tazas, aproximadamente 1,2 litros. Lo importante es la capacidad y no el molde en sí, pero puse el enlace para los curiosos.

  • Ingredientes

    • 120 g mantequilla
    • 230 g panela
    • 120 g crema de speculoos
    • 2 huevos M
    • 250 g harina de trigo
    • 0,6 g levadura química
    • 0,3 g bicarbonato
    • 0,6 g sal
    • 72 g leche entera
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Para esta receta necesitamos que la mantequilla, la leche y los huevos estén a temperatura ambiente.

Pesamos y preparamos todos los ingredientes, tamizando el harina junto con la levadura y el bicarbonato. Engrasamos el molde con mantequilla y enharinamos, o usamos un spray antiadherente. Una vez todo listo, encendemos el horno a 180ºC.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esponje y se aclare. En ese momento añadimos la pasta de speculoos y mezclamos. Batimos ligeramente los huevos y los agregamos de uno en uno hasta homogeneizar antes de añadir el siguiente.

Añadimos la mezcla de harina alternando con la leche. Un tercio de harina, la mitad de la leche, otro tercio, el resto de la leche y la harina restante. Integramos suavemente, con el robot o con espátula, como quieras. Echamos la sal. No hay que pasarse de batido porque de lo contrario quedaría más prieto.

Finalmente vertemos la mezcla en el molde y lo golpeamos sobre un paño para eliminar burbujas. Horneamos durante 40-45 minutos en la bandeja central. Ojo, en otro molde más largo o con hueco central es probable que el tiempo cambie. Mientras no abras el horno durante la primera media hora estamos salvados. Eso se aplica a este y en general a cualquier bizcocho horneado. Pasado ese tiempo lo podemos pinchar por el centro y si sale limpio lo sacamos.

Una vez fuera del horno, dejamos 10 minutos sobre una rejilla, tras los que sacudiremos ligeramente el molde para que termine de despegarse y poder dar la vuelta. Dejamos enfriar, y en mi caso montamos y decoramos con unas hojas y unos gusanitos de fondant.

Básicamente el proceso en este tipo de bunt cake es similar, solo tienes que ajustar lo que le vayas a añadir para no perder el equilibrio en la mezcla.

Si la crema de speculoos que vas a usar es muy dulce te recomiendo reducir el azúcar que añadas en el momento de hacer este bundt de speculoos. Del resto solo queda disfrutar.

Galletas de mantequilla

Galletas de mantequilla

Se acerca la fecha de celebración de Halloween, finaos o lo que quieras. Lo cierto es que fue tan divertido el año pasado que no iba a dejar pasar la ocasión. Algo tan sencillo como un brownie y unas galletas de mantequilla decoradas hacen una fiesta. Confieso que los ojos, cerebros y similares no me llaman porque no son apetecibles, aunque hice un dedo y me reí mucho. Feo es un rato y al final sé que caerá.

Así que con ganas de estar un buen rato en la cocina, unos cortadores de fantasmas, personas y tumbas, se monta este postre. Aquí la receta del brownie y a continuación las galletas. Como ya es habitual la he adaptado reduciendo el azúcar de las recetas vistas.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla sin sal
    • 125 g azúcar glas
    • 2 huevos M
    • 1 cucharadita vainilla
    • Decoración
    • 60 g chocolate blanco
    • 75 g chocolate negro
  • Raciones: 40

  • Duración: 2,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la mantequilla esté suave, así que sácala unas horas antes de empezar con la elaboración. Los huevos también deben estar a temperatura ambiente. Tamiza el azúcar glas por un lado y la harina por otro.

Con todo esto listo, comenzamos batiendo la mantequilla y añadimos el azúcar. Basta con que se mezcle.

Incorporamos los huevos y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo y vamos añadiendo la harina. Cuidado porque toda es demasiada para la máquina, así que recomiendo que cuando lleves poco más de la mitad añadida, continúes amasando a mano. No te asustes, es muy tratable.

Debes conseguir una bola uniforme y suave que no quede pegada en tus manos. Una vez la tengas, divídela en dos, aplana ligeramente y a la nevera al menos cuarenta y cinco minutos. Con esto se enfría mejor y cuando empieces a estirar la masa, podrás dejar una mitad que siga enfriando.

Enciende el horno a 180º calor arriba y abajo. Saca las bandejas.

Pon una de las piezas de masa entre dos papeles de horno, y con ayuda de un rodillo forma una lámina de grosor uniforme. Yo uso un rodillo con anillos en los extremos y va estupendo.

Corta las galletas, quita la masa entre las figuras y vuelve a amasar, dejar enfriar y vuelta. Así con toda la masa. Según llenes una bandeja, al horno entre 10 y 15 minutos, depende del grosor de las galletas. Mientras tanto ve preparando la siguiente horneada. A mí me salieron 5 bandejas, unas 40 galletas.

Déjalas enfriar.

Decoración

Galletas

Lo más sencillo para decorar estas galletas de mantequilla con motivo de Halloween es usar chocolate. Así tal cual. Derretir al baño maría y con una manga cortando apenas la punta, primero se hace el borde y luego se rellena. Espera que se seque un poco para decorar con el otro. Aquí la imaginación y la habilidad hacen el trabajo. Por suerte contaba con la maña de mi pinche favorita que disfruta como nadie con la manga. Una vez finalizadas déjalas en la nevera.

Las que no decores se conservan bien en una lata o bote bien cerrado.

Ya solo queda cortar el brownie y montar las galletas con cuidado. Haz un corte superficial del tamaño de la lápida para que entre con facilidad. El montaje es cuestión de imaginación y se puede complicar todo lo que quieras.

Dedo Halloween

 

Briouat Dulces árabes

Briouat. Dulces árabes de almedras

Estos pequeños briouat son contundentes y plenos de sabor. Para una sobremesa o merienda van perfectos acompañando al café o a una infusión. Eso lo dejo a tu gusto.

Solo hace falta un poco de maña y paciencia en el formado, pero de verdad que merece el tiempo que lleva. No te arrepentirás. La receta me enamoró según la leí en De flores comestibles y el resultado es toda una delicia, así que los añado a mi recetario particular.

  • Ingredientes

    • 250 g almendras molidas
    • 100 g azúcar glas
    • 1 cucharadita de canela
    • 40 g mantequilla sin sal
    • 2 cucharadas agua de azahar
    • 8 hojas pasta filo
    • Cobertura
    • 100 g mantequilla fundida
    • 2 cucharadas de miel
    • 1 cucharada de agua de azahar
    • sésamo tostado para decorar
  • Raciones: 30 dulces

  • Duración: 1 h y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Prepara la bandeja del horno con un papel de horno o lámina de silicona. Corta la mantequilla en dados y déjalos en una fuente apta para microondas.

Comenzamos remangándonos porque esto va todo a mano. Echamos en un bol la almendra molida, el azúcar glass, la canela, los 40 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y dos cucharadas del agua de azahar. Mezclamos todo bien con las manos hasta obtener una masa uniforme.

A continuación nos untamos las manos con mantequilla. Tenemos que hacer bolitas del tamaño de una nuez que dejaremos a un lado del espacio de trabajo. Una vez las tenemos listas, extendemos una hoja de la masa filo y cortamos tiras de unos 6 cm de ancho.

Fundimos la mantequilla en el microondas. Te recomiendo potencia baja dando unos 15 segundos y comprobando cómo va. Así te evitas que se caliente en exceso y lo ponga todo perdido.

Una vez derretida, pincela con un pincel de silicona cada tira y en uno de los extremos ponemos una de las bolitas de masa. Tenemos que ir haciendo triángulos rectángulos con cada tira envolviendo así la masa. Asegúrate de cerrar el triángulo y coloca el cierre hacia abajo en la bandeja del horno preparada.

Encendemos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo cuando aún te queden algunas láminas de pasta por elaborar. De este modo cuando acabes tendrás el horno listo para cocinar. Metemos los dulces durante 15 minutos o hasta que se hayan dorado un poco.

Para la cobertura

Mientras tanto, calienta la miel en un cazo a fuego medio con la cucharada de azahar.

Según los sacamos del horno hay que darles un baño en la miel, pero si te queman como a mí, colócalos en una rejilla y con un pincel de silicona los untas por los dos lados. Espolvorea el sésamo y déjalos ahí hasta que se enfríen.

Guárdalos en un recipiente hermético para que se conserven durante unos días, si es que te duran tanto en casa.

milhojas de espinacas y queso

Milhojas de espinacas y queso o spanakopita

Antes de empezar debo aclarar que no es un 'spanakopita' propiamente dicho. Hace tiempo leí la receta y me quedé con la base: espinacas y queso. Me sedujo la combinación y de ahí salen estas milhojas de espinacas y queso. Así que me puse manos a la obra con lo que me apetecía y el resultado es fabuloso.

  • Ingredientes

    • 1 paquete de pasta filo
    • 300 g queso feta
    • 400 g rulo de queso de cabra
    • 1 cebolleta
    • 3 manojos de espinacas
    • 5 hojas de albahaca fresca
    • mantequilla sin sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Picamos una cebolleta mediana y la echamos en una sartén con una pizca de sal. Debemos dejarla que casi se dore. Añadimos espinacas y albahaca cortadas. Removemos apenas dos minutos y reservamos.

Por otro lado, vamos echando en un bol grande el queso feta desmenuzado y el de cabra cortado en trozos. Añadimos la mezcla de la sartén y removemos todo junto para conseguir un relleno uniforme.

Encendemos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Sobre una bandeja del horno con lámina de silicona o papel sulfurizado, extendemos tres hojas de pasta filo y con la brocha untamos ligeramente con mantequilla. Colocamos otro par de láminas y con cuidado vamos repartiendo la mezcla de nuestras milhojas de espinacas y queso.

Repetimos el proceso de las hojas de pasta filo para cubrir a mezcla: dos láminas, mantequilla, las restantes y mantequilla. Corta las raciones antes de hornear.

Metemos la bandeja al horno ya caliente durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.

Sacar y servir.

Magdalenas de plátano

Magdalenas de plátano

Los plátanos son una fruta omnipresente en casa, pero a veces el calor los madura demasiado rápido. Es entonces cuando recetas como estas magdalenas de plátano te sacan del apuro. Al comerlas harás como yo y reservarás unos plátanos para repetirlas.

  • Ingredientes

    • 3 plátanos medianos maduros
    • 1 cucharada zumo de limón
    • 2 huevos L
    • 80 g panela
    • 100 g aceite de girasol
    • 1 cucharadita esencia de vainilla
    • Una pizca de sal
    • 200 g harina de trigo
    • 15 g levadura química
    • pepitas de chocolate
  • Raciones: 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Como siempre recomiendo, vamos a preparar y pesar todos los ingredientes. Los huevos debemos tenerlos a temperatura ambiente. Los plátanos los necesitamos molidos, tipo papilla para que se incorporen mejor a la mezcla. Les añadimos un chorro de limón. Tamizamos la harina junto con la levadura. El azúcar que uso es panela por su sabor acaramelado. Con esto tenemos ya todo listo.

Comenzamos batiendo los huevos con el azúcar a velocidad media. Una mezcla bien aireada nos ayudará a obtener un resultado esponjoso, así que no tengas prisa.

Bajamos un punto la velocidad y añadimos despacio el aceite. Seguimos batiendo e incorporamos la vainilla y la sal. A continuación añadimos los plátanos molidos que mezclaremos lo justo para homogeneizar la masa.

Ahora a mano y con movimientos envolventes añadimos la harina con la levadura que tamizamos al inicio. Es importante hacerlo con suavidad para que la masa se mantenga esponjosa. Una vez integrado, tapamos el bol y lo metemos en la nevera media hora.

Magdalenas de plátano

Unos 5 o 10 minutos antes de sacarlo, enciende el horno a 200oC. Saca una bandeja y prepara los moldes para hacer las magdalenas. La masa es espesa, así que con una cuchara vierte masa hasta llenar tres cuartas partes y luego incorpora pepitas de chocolate.

Con el horno ya caliente, mételas y déjalas a 200oC durante 10 minutos y luego baja a 180oC otros 10 minutos. Pincha para probar que están hechas, ya sabes, con un pincho que debe salir limpio y si es así sácalas. Esperamos unos 10 minutos y desmoldamos. Dejaremos que enfríen sobre una rejilla.

Una vez frías disfruta de su sabor y textura.

Nota

Si las quieres con más pepitas prueba a echar solo una cucharada de masa en los moldes, añadir pepitas y seguir el resto del proceso.

Pan payés

Pan Payés

La introducción de este pan payés es tan importante como la propia receta. Por favor, léela para que no se te pase ningún detalle.

El proceso de elaboración del pan lleva tiempo, pero más que de trabajo de reposos. Son las pausas los que le confieren esos matices y la textura. Eso no quiere decir que se hagan solos, hay que observarlos, escucharlos y darles quizá un amasado extra o más reposo según lo pidan. Esa es la parte difícil porque no obedece a tiempos estrictos o medidas que pueda darte. Todo es cuestión de empezar, leer, practicar y entender qué está pasando.

No diría que hacer pan es fácil porque lleva esa parte de observación-actuación que solo el que está con las manos en la masa conoce. En cualquier caso voy a poner todo mi empeño en explicar este pan payés para que no te pierdas en la elaboración sobre todo si eres nuevo en este mundo. Créeme que no llevo mucho y de los panes que he hecho este es sencillo en cuanto a amasado y forma. Así que léelo con atención, controla los tiempos y organízate para seguir con tus cosas mientras el tiempo lo amasa.

Una cuestión importante en estas elaboraciones es la temperatura de donde estemos. Más calor implica mayor velocidad en la fermentación. No por ello conviene colocar fuentes de calor para acelerar el proceso. Nos interesa que se tome su tiempo para que desarrolle sabor. De hecho hay masas que se dejan reposar toda la noche o incluso más en la nevera para que sean más intensas. Pero eso será otro día.

Y un último apunte: el momento horneado. El pan payés hay que hornearlo con vapor. Tengo un molde de plum cake que ya uso solo para esto. Cuando enciendo el horno lo pongo vacío en la base del horno. En el momento de meter el pan echo un vaso de agua caliente en el molde y eso genera el vapor tan necesario en esta fase. Así que busca algún recipiente apto para horno que puedas colocar en la base.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo panificable
    • 285 g agua
    • 4 g levadura seca
    • 10 g sal
  • Raciones: 2 panes de 400 g

  • Duración: 6 horas

  • Dificultad:

Elaboración

He hecho un pequeño vídeo para que veas algunos de los pasos del proceso. Espero que te ayude.

Comenzamos mezclando en un bol todos los ingredientes hasta unificarlos. La masa no es muy hidratada lo que nos permite un amasado más cómodo. Pasamos la masa a un espacio de trabajo limpio y seco y con el propio bol la tapamos durante 10 o 15 minutos.

A continuación amasamos durante 5 minutos.... Dejamos reposar otros 10 o 15 minutos entre amasados. Este proceso lo repetiremos cinco veces o más hasta lograr una textura lisa y elástica. Aquí es donde entra esa parte de análisis de la pieza para decidir que efectivamente hemos llegado al punto idóneo o no. Yo, en caso de duda, amaso y dejo reposar una vez más.

Primera fermentación

Alcanzado ya ese punto, metemos la masa en el bol y la tapamos bien. Para estos menesteres tengo un gorro de ducha que se adapta a los boles que uso y así no estoy usando film transparente a cada rato. Esta fase es lo que se denomina fermentación en bloque y será de 1 hora.

En ese tiempo habrá crecido y adquirido un olor más profundo. La siguiente fase requiere que preparemos una bandeja de horno con una buena capa de harina espolvoreada por su superficie. Cogemos la masa y la partimos por la mitad. Tenemos que lograr formar una bola dando tensión a la masa, es lo que se llama bolear. Para ello trabajamos una pieza plegando hacia el centro los bordes exteriores, colocamos esa parte en contacto con la mesa y la arrastramos para que se vaya tensando la parte superior. La colocamos tal cual en la bandeja enharinada.

Repetimos con la otra pieza y la depositamos al lado de la primera pero dejando espacio entre ellas porque van a crecer y no queremos que se toquen. Es la segunda fermentación.

Aquí viene otra parte adivinatoria. El tiempo estimado es de dos horas. Las bolas deben ganar volumen pero sin perder esa consistencia. Es decir que si lo que tienes son masas desparramadas mejor repite el proceso; amasa para quitar aire o desgasificar y luego procede a bolear dando más tensión que la vez anterior. Mi consejo, échale un ojo mientras vaya reposando y si por ejemplo a la hora y media ya presentan un aumento de tamaño del 75% puedes pasar a la siguiente fase sin necesidad de llegar a las 2 horas. Es lo que hice yo. Hay que tener en cuenta también el tiempo que tarda el horno en alcanzar la temperatura óptima para nuestro pan porque quizá tengas el pan listo para meterlo pero no el horno caliente. Todo es práctica y conocer cómo se comportará la masa.

Horneado

Recuerda colocar el recipiente en el horno cuando lo enciendas a 220ºC .

Llegados al punto de fermentación solo nos queda, justo en el momento de meterlos al horno, darles la vuelta en la bandeja para que la parte del pliegue quede hacia arriba y si el proceso de boleado fue correcto el pan estalle solo por ahí. Importante: la manipulación deber ser mínima y con suavidad.

Introducimos la bandeja en el horno con el vapor que comentamos y dejamos así durante 25 minutos. Pasado ese tiempo, quitamos la bandeja de agua para que termine de hacerse sin vapor.

Otros 25 minutos más bajando a 200ºC y listo. Apagamos el horno y abrimos la puerta solo un poco durante 5 minutos. Finalmente los sacamos y dejamos en una rejilla hasta que se enfríen completamente.

Para entonces toda la casa olerá a pan y habrás pensado mil formas de saborearlo. Nada comparable a cuando lo partas y pruebes, pero espera que se enfríe. ¡Que lo disfrutes que tu trabajo te ha costado!

Esta receta la seguí de Jordi Morera. Si tienes alguna duda, usa el formulario inferior y encantada te ayudo.

Resumen
mezclar ingredientes

hacer amasados de 5 minutos y reposos de 10 o 15

fermentación en bloque durante 1 hora

formar y bolear

fermentación de 1 a 2 horas

horno caliente a 220ºC y con vapor durante 25 minutos

horno a 200ºC sin vapor otros 25 minutos

disfrutar

 

Corazones dulces

Corazones dulces

El año pasado escribí a los decepcionados por San Valentín. Este, traigo unos corazones dulces como postre. Me encanta planificar y buscar la forma de materializar mis ideas. Pensé en algo para compartir entre dos. El resultado es un compendio de varias recetas ajustadas para que su sabor sea armónico. Espero que, tengas o no con quien compartirlos, los disfrutes.

No entiendo por qué se incluye el chocolate blanco dentro del mundo del chocolate porque, para mí, no tienen nada que ver. Pero dejando eso a un lado, he hecho algunos experimentos con él y el resultado gusta. Si, estoy tan sorprendida como tú, así que dale una oportunidad y pruébalo en esta receta.

  • Ingredientes

    • Bizcocho de chocolate
    • 115 g harina de trigo
    • 60 g azúcar morena
    • 55 g mantequilla sin sal
    • 55 g leche entera
    • 10 g cacao en polvo
    • 3,5 g levadura química
    • 1 g sal
    • 1 huevo L
    • Bizcocho de fresas
    • 140 g puré de fresas
    • 125 g harina de trigo
    • 85 g azúcar morena
    • 60 g aceite suave
    • 5 g levadura química
    • 1 huevo L
    • Relleno
    • 150 g chocolate blanco
    • 150 g nata líquida 35% mg
  • Raciones: de 6 a 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Bizcocho de chocolate

Empezamos con los preparativos del primer bizcocho. Para ello pesamos los ingredientes, tamizamos la harina junto con la levadura y el cacao, encendemos el horno a 180ºC y finalmente untamos el molde con spray antiadherente o mantequilla y cacao.

Ahora batimos la mantequilla a temperatura ambiente durante un par de minutos y añadimos el azúcar. Cuando esté cremosa echamos el huevo ya batido previamente. Echamos la harina y la leche alternativamente: harina, leche, harina, leche y harina. Mezclamos la sal y repartimos la masa uniformemente en el molde.

Metemos en el horno a media altura durante 20 minutos. Comprobamos que está listo pinchando en el centro con un palillo que si sale limpio indica que ya está hecho. Sacamos y dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar, pasando luego a una rejilla para que se enfríe un poco antes de manipularlo.

Bizcocho de fresas

Mientras el bizcocho de chocolate se hornea preparamos el de fresas. Pesamos todos los ingredientes y tamizamos la harina. Para el puré de fresas, basta con limpiarlas y triturarlas en la batidora.

Batimos, a media velocidad, el huevo con el azúcar hasta que quede espumoso. Luego añadimos poco a poco el aceite hasta que se integre. Bajamos un punto la velocidad e incorporamos el puré de fresas, que batiremos para conseguir una masa homogénea. Reducimos otro punto en la velocidad y echamos la harina con la levadura tamizada. Batimos lo justo para mezclarla.

Para entonces, el bizcocho que estaba en el horno ya lo habremos sacado y desmoldado. Lavamos, secamos bien y untamos con spray o con mantequilla y harina.

Finalmente, vertemos la masa en el molde. Introducimos sobre la rejilla del horno en la segunda posición por abajo y dejamos 20 minutos. Pasado ese tiempo lo podemos pinchar por el centro y si sale limpio lo sacamos.

Una vez fuera del horno, dejamos 10 minutos sobre una rejilla, tras los que sacudiremos con cuidado el molde para que se despegue y poder dar la vuelta. Dejamos enfriar.

Corazones dulces

Relleno

En lo que esperamos que se enfríen los bizcochos para cortar los corazones, vamos a preparar el relleno. En un cazo con agua al fuego metemos un bol con el chocolate blanco. Cuando se empiece a derretir retíralo del fuego y remueve para que siga derritiéndose. Una vez lleve tres cuartas partes líquidas, saca la taza del cazo y termina el proceso. Añade ahora la nata, mezcla bien a mano y deja enfriar.

Para el toque decorativo, parte una fresa por la mitad e introduce solo una parte en la crema. Reserva. Mete el resto de la crema en el congelador media hora.

Cortamos los corazones del tamaño deseado. Yo conseguí dos grandes para compartir, tres medianos y tres pequeños.

Bate la crema a velocidad suave para que se monte. Ojo que se corta si bates mucho o muy rápido. Pasamos a una manga pastelera y cubrimos nuestro corazón de chocolate. Colocamos el de fresa y la decoración que habíamos reservado. Listo, ya tenemos nuestros corazones dulces para disfrutar. ¡Feliz día!

Notas
  • El molde del bizcocho mide 25 x 21 cm y 3,5 cm alto. 
  • Los cortadores de corazón miden: 5,7 x 5,5 cm el pequeño , el mediano 8,3 x 7,6 cm y el grande 10 x 9,7 cm.
  • Respecto al chocolate blanco descubrí uno con toque de vainilla y trozos de fresas que va estupendo para esta receta. Lo recomiendo. Si no lo encuentras, añade tú la vainilla, gana mucho.
  • Los ingredientes a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario.
pastel de queso japonés

Pastel de queso japonés

Esta receta de pastel de queso japonés fue amor a primera vista. La esponjosidad me sedujo y el resultado ha superado con creces mis expectativas. Espero que te guste tanto como a mí.

El molde utilizado es un poco pequeño para la cantidad de masa que se obtiene, así que me sobró para 3 muffins grandotes y no llegó a todo su esplendor de esponjosidad. Aún así es fantástico. Te recomiendo que el molde que uses tenga una capacidad de al menos 1,5 litros para que no te pase como a mí. Además hay que tener en cuenta que la masa sube durante el horneado aunque luego baja un poco.

  • Ingredientes

    • 100 g de leche entera
    • 55 g de mantequilla sin sal
    • 110 g de azúcar blanca
    • 20 g azúcar morena
    • 450 g de queso crema
    • 5 huevos L
    • 60 g de harina de trigo
    • 20 g de almidón de maíz (Maicena)
    • 1/2 cdta. de cremor tártaro
    • Una pizca de sal
  • Raciones: 12 - 16

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Pesamos todos los ingredientes, tamizamos los ingredientes en polvo, separamos las yemas de las claras y preparamos el molde, en mi caso con spray antiadherente, pero puedes usar mantequilla y harina.

Comenzamos. En un bol ponemos la mantequilla cortada en trozos y el azúcar, las dos. Batimos hasta que se unifiquen. Calienta la leche y cuando vaya a hervir viértela en el bol. Bate despacio con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea, así evitarás que todo acabe salpicado.

Encendemos el horno a 150ºC con calor arriba y abajo.

Agregamos el queso crema y las yemas, y seguimos batiendo. Añadimos entonces la harina y el almidón de maíz, que removeremos para conseguir una masa uniforme.

En otro bol montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal y el cremor tártaro. Una vez bien montadas las añadimos a la mezcla de queso y con una espátula las mezclamos con movimientos envolventes suaves para que no bajen. Es importante para la textura final que las claras se mantengan.

Volcamos en el molde con cuidado y lo metemos al horno en la segunda posición desde abajo durante una hora y cuarto, aunque depende ya no solo del horno sino del molde. Como siempre, para asegurarnos pinchamos la masa en el centro y solo si sale limpio podemos sacarlo. Lo dejamos sobre una rejilla hasta que esté tibio y entonces desmoldamos con cuidado porque es muy blando y esponjoso.

 

corte pastel de queso japonés_EC

La tentación de probarlo es grande, pero deja que se enfríe por completo.

Notas:
  • Como es habitual, tiene un poco menos azúcar que la original, pero nadie me ha dicho que le falta. Por si quieres el dato, la receta decía 150 g de azúcar.
  • Cremor tártaro o gasificante. Básicamente es para la consistencia de las claras.
  • La receta del pastel de queso japonés que seguí es de Miriam García, del ebook de tartas de queso de María Lunarillos.