Archivo

Tarta con huesos

A vueltas con el chocolate, lo sé, pero es pasión y una versión a mi gusto más ligera que la tarta que ya publiqué. Es cuestión de paladares y así tú elijes. Esta tiene un acabado más trabajado con la temática de Halloween. Sabes que huyo de las cosas asquerosillas y prefiero hacer cosas más divertidas.

La tarta base es una receta que aprendí de Pamela de 'Quiero cupcakes'. Los huesos son cosa mía.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 430 g azúcar
    • 200 g aceite suave
    • 50 g leche entera
    • 1 cdta vainilla
    • 320 g harina trigo
    • 80 g cacao polvo
    • 7 g levadura química
    • 1 g sal
    • 160 g agua caliente
    • Crema
    • 380 g mantequilla sin sal
    • 380 g azúcar glas fino
    • 90 g cacao polvo
    • 1 cdta vainilla
    • 50 g leche entera
  • Raciones: 16

  • Duración: Un par de horas de trabajo y otras tantas de reposos

  • Dificultad:

Elaboración

Consejos previos

Pesa todos los ingredientes, tamizando el cacao, la levadura química y la harina, juntos. Puedes usar dos moldes de 18 cm de diámetro que sean altos o bien 3 que pueden ser más bajos. La diferencia estará en el número de capas y el grosor de las mismas. Para mí dos capas son suficientes, pero lo dejo a tu gusto. Incluso puedes usar 2 de 20 cm; será más baja, eso sí.

El azúcar glas de la crema asegúrate que sea fino, lo que se vende como 'icing sugar'. El azúcar glas tal cual que se vende en algunos supermercados no se disuelve bien y se nota a la hora de comer la crema.

El cacao debe ser sin azúcar, ojo, no sirve el cacao que se le añade a la leche.

Bizcocho

Comenzamos por el bizcocho. Engrasa los moldes que hayas elegido y enciende el horno con calor arriba y abajo a 180 C. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añadimos el azúcar y batimos un par de minutos.

Con la velocidad al mínimo incorpora el aceite despacio, luego la leche con la vainilla. Bate hasta que esté homogéneo. Agregamos la mezcla tamizada y mezclamos unificando la masa. Añade la pizca de sal.

Por último, incorporamos el agua caliente y batimos despacio. Una vez uniforme podemos repartirla por igual en los modes. Con el horno ya caliente, hornea los bizcochos durante 35 minutos, aunque dependerá de los moldes utilizados.

Antes de sacarlos comprueba con un palillo que están hechos; los pinchas en el centro y si el palillo sale limpio puedes sacarlos. Cuidado porque si no has repartido bien la masa puede que uno esté hecho y otro no.

Espera 10 minutos y desmóldalos. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.

Para la crema

Batimos la mantequilla a velocidad medio alta unos 5 minutos. Tiene que quedar cremosa. Bajamos la velocidad, añadimos el azúcar glas y el cacao, todo tamizado para evitar grumos. Subimos a velocidad media y dejamos que se mezclen bien varios minutos antes de añadir la vainilla y la leche. Una vez esté homogénea ya podemos pasarla a una manga pastelera con una boca lisa ancha o directamente sin boquilla.

Huesos

Los huesos están hechos con un molde de plástico de Wilton y chocolate blanco.

Montaje de la tarta

Con los bizcochos ya fríos, corta la barriga que se haya formado con una lira. Guarda esos trozos. Coloca uno de los bizcochos y mete algunos huesos. Cubre con una capa de crema haciendo una espiral asegurándote con una espátula que no queden huecos. En el otro bizcocho mete también algunos huesos y colócalo dejando la parte lisa hacia arriba.

Ya solo nos queda poner una capa ligera de crema y pasar una espátula para hacer los que se llama la cubremigas. Es una capa fina para evitar que nos caigan migas en fases posteriores. Metemos en la nevera media hora.

Ahora sí cubrimos la tarta toda a la redonda con una capa de crema y alisamos. Queremos que queden zonas más profundas y para ello ponemos crema en la franja alta y en la baja de forma irregular y así al alisar nos quedarán esos huecos donde colocaremos los esqueletos. En la parte superior también ponemos crema y alisamos mientras hacemos el lateral. Todo a la vez. Aún los bordes lisos se me resisten, pero es cuestión de práctica, así que más tartas vendrán.

Lo ideal es hacer todo ese proceso dejando la tarta en la nevera unos 20 minutos al menos antes de hacer la siguiente capa.

En la parte superior ponemos las migas de las barrigas cortadas simulando tierra. Es cuestión ya de los huesos que tengas y cómo quieras repartirlos; es la parte más divertida de todas y ya acabamos.

Consérvala en la nevera aunque para comerla me gusta sacarla unos 20 minutos antes para que no esté muy fría.

 

Solomillo enrollado

Solomillo enrollado

Si el Wellington te gustó, este solomillo enrollado es una versión que permite servir raciones más fáciles de adaptar a tus comensales. Es sencillo y puedes cambiar ingredientes a tu gusto para variar el plato a tu medida.  Poco más se puede pedir.

  • Ingredientes

    • 2 solomillos de cerdo
    • 2 láminas de hojaldre
    • 1 pimiento rojo
    • 1 pimiento verde
    • especias
    • 1 cucharada de miel
    • 1 huevo
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos el solomillo abierto en tres partes. Pídeselo a tu carniceno si no tienes mucha maña con el cuchillo. Los pimientos los cortaremos en tiras. Las especias me las trajeron de la isla de enfrente. Son los regalos que más disfruto: los consumibles. Es una mezcla llamada 'mojo canario suave', pero puedes mezclar pimentón dulce y picante, comino, orégano y sal.

Extendemos el hojaldre y colocamos uno de los solomillos abiertos. Espolvoreamos las especias, la miel y encima ponemos tiras de pimiento. Ahora con cuidado vamos a enrollarlo como si fuera un brazo de gitano. A continuación cortamos rodajas con el grosor de dos dedos y las colocamos en una bandeja de horno.

 

Enciende el horno a 180ªC.

Repetimos el proceso con la otra pieza. Si quieres haz esta sin miel y así tienes unos con toque dulce y otros no. Bate un huevo y pincela el hojaldre con él.

 

A mí no me cabía todo en una sola bandeja y puse dos en el horno con el ventilador durante casi 20 minutos. No necesita mucho tiempo porque al estar abierto se hace pronto.

Esto es lo que llamo cocina sin receta; es pensar cómo hacerlo diferente y ponerme a hacer. Espero que te guste.

Pastel de limón o lemon pie

Pastel de limón

Desde que preparé la crema de limón sin huevo tenía esta tarta en mente, pero no encontraba el hueco para hacerla. Ahora por fin la he preparado y estoy encantada. Son tres elaboraciones y dos de ellas ya las tienes en el blog, pero te las cuento aquí adaptadas.

Las cantidades indicadas te permiten hacer una tarta de 18 cm y 6 tartaletas grandes (6 cm de base) como hice yo, o una tarta de 24 cm. Es importante que el molde sea o un desmoldable tipo tarta de queso o un pushpan.

El proceso para elaborarlo todo en una tarde sería:

Fase 1. Amasamos la base y guardamos en la nevera
Fase 2. Preparamos crema de limón
Fase 3. Horneamos la base base
Fase 4. Hacemos el merengue
Fase 5. Montamos el pastel

Te lo voy a indicar siguiendo ese orden.

  • Ingredientes

    • Para la base
    • 240 g harina de trigo
    • 50 g azúcar glas
    • 180 g mantequilla sin sal
    • pizca de sal
    • Crema de limón
    • 330 g zumo colado
    • 250 g azúcar blanca
    • 220 g mantequilla sin sal
    • 160 g agua
    • 50 h maicena
    • 4 cucharaditas de raladura de limón
    • 60 a 120 g leche condensada
    • 3 láminas gelatina neutra
    • Merengue italiano
    • 3 claras de huevo M
    • azúcar blanca
    • 1/2 cucharadita de cremor tártaro o limón
  • Raciones: 10 a 12

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad: /i>

Elaboración

Fase 1

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas, teniendo en cuenta que la mantequilla debe estar fría y la necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Fase 2

Pesa todos los ingredientes del lemon curd. Para el zumo necesitarás unos 8 o 10 limones. Exprímelos y luego cuela el zumo. Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Ponemos la mantequilla a fuego medio y esperamos que se derrita. Añadimos entonces el zumo de limón poco a poco sin dejar de remover. Incorporamos el azúcar del mismo modo. Mantenemos al fuego dos minutos para que se disuelva bien.

A continuación echamos la ralladura de limón. La maicena que reservamos la removemos antes de incorporarla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Sube un poco el fuego. Mezclamos todo bien y retiramos del calor cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado, para mí con 75 g estaba perfecta.

Las tres láminas de gelatina neutra las metemos en agua unos minutos, las escurrimos y ponemos en un bol grande. Poco a poco iremos echando la crema de limón y removiendo para que no queden trozos. Así hasta verter toda la crema. Reservamos.

Fase 3

Sacamos la masa de la nevera y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular.

Unta el molde con espray antiadherente o mantequilla y harina. Enciende el horno a 160ºC.

Cubre el fondo del molde y los laterales con unos 4 cm de alto, aproximados. Mientras más uniforme sea mejor quedará.

Pincha con un tenedor la masa para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que quede dorada. Otra opción para el horneado es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubierta y el resto retirando el peso para que cojan color. Yo lo hice pinchando la masa.

Sacamos y esperamos unos minutos antes de desmoldar. Cuidado que se rompe con facilidad. Dejamos enfriar en una rejilla.

Fase 4

El merengue preparado es el italiano y requiere control de temperatura para asegurarnos de tener el almíbar en el punto correcto.

Por un lado ponemos las claras con el cremor tártaro o el limón en un bol listas para montar cuando llegue el momento. Por otro lado, en un cazo echamos 50 g de agua y el azúcar. Si quieres puedes poner de azúcar el mismo peso que de claras, o 1,5 veces su peso. Eso lo dejo a tu gusto, en mi caso es 1:1, mismo peso de claras que de azúcar.

Controlamos la temperatura del almíbar y cuando llegue a 110ºC ponemos las claras a montar a velocidad rápida. Sin dejar de batir y una vez alcanzados los 117ºC podemos ir añadiéndolo despacio, en un hilo sin que toque las varillas ni las paredes. Seguiremos batiendo sin parar entre 10 y 15 minutos. El merengue se agarrará a las varillas y quedará brillante. Yo me adelanté y lo saqué antes de tiempo, no tengas prisa.

Si quieres todo el detalle sobre este merengue italiano aquí te dejo el enlace que seguí.

Fase 5

Ya tenemos la base fría. Solo nos queda rellenarla con la crema de limón y con ayuda de una manga pastelera o a cucharadas poner el merengue. Para darle el toque quemado usé un quemador de cocina o si no tienes, métela en el horno con el grill, pero no te despegues del horno.

Deja que se enfríe unos minutos y a la nevera. Una vez fría será un comer y, ¡no parar!

 

Pastel inteligente o pastel mágico

Pastel inteligente

Hace tiempo que vi este pastel inteligente y me llamó la atención. Es un pastel de origen rumano que me he traído al lado oscuro... ¡del chocolate! No tengo remedio. Prometo hacerlo sin chocolate, pero ya veré con qué.

La mejor capa para mí es la central. Está a medio camino entre la textura del flan y las natillas; una auténtica delicia. La superior es un suave bizcocho y en la base se forma una delgada capa densa tipo pudin. Y todo esto, lo hace el propio pastel al horno, por eso lo llaman inteligente o mágico.

La receta seguida básicamente es del blog Todo con azúcar.

  • Ingredientes

    • 125 g mantequilla sin sal
    • 4 huevos M
    • 500 g leche
    • 1 cucharada de agua
    • 120 g azúcar blanca
    • 65 g harina
    • 50 g cacao en polvo
    • 1 cdta. esencia de vainilla
    • una pizca de sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Pesa y tamiza los ingredientes en polvo. Los huevos deben estar a temperatura ambiente y la leche tibia.

Preparamos el molde con mantequilla y harina, o spray antiadherente. Aviso que la masa es líquida, por lo que asegúrate que el molde no tenga fugas. He usado un desmoldable poniendo papel sulfurizado forrando la base.

Derretimos la mantequilla en el microondas con poca potencia y 20 segundos cada vez. Ojo con dejarla mucho tiempo porque salta y lo pone todo perdido o te puedes quemar al sacarla. Otra opción es derretirla a fuego suave. La reservamos porque para usarla deberá enfriarse.

Encendemos el horno para calentarlo a 180oC.

A continuación, separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas con el azúcar, añadimos el agua y la vainilla mientras removemos. La mantequilla ya se habrá enfriado y podemos incorporarla. Cuando ya esté la mezcla uniforme, añadimos tamizados el cacao, la harina y la sal poco a poco sin dejar de remover.

Llega el turno de la leche que también incorporamos poco a poco. Mientras se va mezclando todo, en unos dos minutos debería estar listo, aprovechamos para en otro bol montar las claras a punto de nieve. Una vez montadas, echaremos en la mezcla con cacao, dos cucharadas de las claras. A partir de este punto lo haremos a mano para que las claras no se bajen. Con movimientos suaves las vamos integrando. Repetimos la operación en dos tandas más. Es importante que no removamos con brusquedad pero que no queden grumos de claras porque se nos quedarían blancos en la masa y no es agradable.

Horneado

Finalmente, metemos el pastel al horno que estará a 180oC . Mantenemos esa temperatura durante 10 minutos. Luego bajamos a 160oC durante 50 minutos.

Pasado el tiempo, pinchamos para comprobar que está hecho y sacamos del horno. Lo dejaremos en el molde hasta que se enfríe por completo para meterlo en la nevera donde debemos conservarlo tapado.

Notas

Si lo haces en un molde rectangular puedes cortar porciones cuadradas como hacemos con el brownie. En mi caso, con un molde redondo, lo partí como una tarta sin más tras desmoldarlo.

Molde usado: uno de 18 cm de diámetro y el pastel subió 6 cm durante el horneado. Al enfriarse bajó un poco.

Hay quien le espolvorea cacao o azúcar glas. Eso lo dejo a tu gusto. Yo no le puse.

La cantidad de azúcar la reduje respecto a la receta seguida que indicaba 150 g. Para mí con 120 g conserva un punto de amargor del chocolate muy apetecible, pero supongo que habrá paladares a los que le resulte amargo. He visto otras recetas con mucha más, así que hazlo a tu medida.

 

pan de leche

Pan de leche

Este pan de leche forma parte del grupo de sabores que me transportan a la infancia. Son esponjosos, tiernos y tienen un toque dulce que los hace irresistibles. Los preparo habitualmente de 100 g y salen 10, pero puedes hacerlos como quieras; solo debes controlar el tiempo de horno en cada caso.

  • Ingredientes

    • 500 g de harina de fuerza
    • 30 g de azúcar blanco
    • 26 g de leche en polvo
    • 12 g de sal fina
    • 70 g de mantequilla sin sal
    • 256 g de leche entera
    • 9 g de levadura seca
    • 20 g de miel
    • 2 huevos tamaño M
    • leche para pincelar
  • Raciones: 10

  • Duración: de 3 a 5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Estos panecillos son engorrosos de amasar a mano, avisado quedas. Si tienes alguna máquina que amase no lo dudes. De todas formas cuento el proceso en ambos casos. El resultado de este pan de leche será un éxito.

La receta la vi en 'Las recetas de mamá'.

En amasadora

Si lo haces en amasadora, el tiempo aproximado es de 3 horas. Comenzamos mezclando harina, azúcar, leche en polvo y la sal. Añadimos ahora la mantequilla a temperatura ambiente en dados. Mezclamos.

Incorporamos la leche y la levadura. Amasamos bien hasta que sea uniforme. Luego la miel, dejando que se amase unos minutos. Deja que repose 5 minutos y finalmente añade los huevos. Amasa hasta que sea homogénea.

La masa resultante será lisa y con cierto brillo.

Proceso a mano

Si lo haces a mano, serán unas 5 horas en total. Mezcla los ingredientes secos, añade la mantequilla y unifica. Aún en el bol, añade la leche y la levadura. Amasa bien. Hasta este paso puedes hacerlo en el bol, los restantes serán ya sobre la mesa de trabajo realizando un amasado francés.

Llega el turno de añadir la miel. La masa se abrirá y tendrás que trabajarla un buen rato hasta que vuelva a quedar uniforme. Finalmente, los huevos, mejor de dos veces. Se te hará una papilla grumosa pero a medida que la trabajes irá tomando consistencia y elasticidad. Para que sea un poco más fácil, realiza amasados de 5 minutos y reposos de 10. Debes continuar con el amasado hasta que la masa sea lisa y con cierto brillo.

proceso

Reposo y formado

Tras el amasado que hayas elegido, dejamos la masa tapada en un bol untado en aceite durante una hora. Debe doblar su tamaño.

Pasamos a la mesa de trabajo, desgasificamos suavemente, pesamos la masa y cortamos 10 porciones de igual peso. Boleamos y con la ayuda de un rodillo estiramos la masa con forma rectangular. Con un corta pizzas hacemos 5 o 6 cortes desde la mitad a un extremo. Enrollamos desde la parte sin corte. Dejamos todas las piezas tapadas con paño de algodón en una bandeja de horno dejando espacio entre ellas. Tienen que aumentar nuevamente de tamaño, aproximadamente entre 45 y 60 minutos.

pan de leche

Horneado

Transcurridos 45 minutos, precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Una vez alcanzada la temperatura, introducimos la bandeja en el horno, a una altura media, y horneamos durante 15 minutos. Deben quedar con un dorado suave.

Saca del horno y deja enfriar en una rejilla. Este pan de leche es una delicia tanto con relleno dulce como salado. Incluso se comen solos. ¡A disfrutar!

 

 

Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Magdalenas de gofio

Magdalenas de gofio

Me gustan mucho las recetas con gofio y cuando vi estas magdalenas me lancé a prepararlas. Las he ido ajustando hasta dar con lo que buscaba porque mis testadores me pedían más gofio. Así que tras varios intentos me han dado el visto bueno.

El resultado es una magdalena esponjosa, ligera, con el dulzor justo y con mucho sabor a gofio.

  • Ingredientes

    • 120 g claras de huevo (4 huevos M)
    • Una pizca de cremor tártaro o gotas de limón
    • 65 g aceite
    • 100 g panela
    • 20 g almendra molida
    • 50 g gofio
    • 5 g levadura química
    • 100 g yogur griego
    • Una pizca de sal
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de vainilla
    • crocante de almendra
  • Raciones: 12

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

En un bol batimos el aceite con la panela durante unos minutos. Sin dejar de batir, vamos añadiendo las almendras, el gofio y la levadura. Incorporamos el yogur y la sal. Por último, la harina y batimos solo para integrar. Reservamos.

A continuación, en otro bol montamos las claras con la pizca de cremor tártaro o el limón.

Con cuidado volcamos las claras montadas en bol con la masa. Con una pala realizamos movimientos envolventes hasta unificar la mezcla. De este modo tendremos una masa aireada que se transformará en unas magdalenas esponjosas.

Llenamos ¾ partes de cada cápsula y decoramos con almendras crocantes, al gusto, aunque es opcional, sin embargo el punto crujiente se agradece.

Con el horno caliente las metemos en la segunda posición de tal forma que queden centradas. Bajamos la temperatura a 170ºC y las horneamos durante 15 minutos sin aire. Pincha una en el centro y si el palo sale limpio, es señal de que están hechas. Sacamos del horno, esperamos 10 minutos y desmoldamos con cuidado. Son muy frágiles calientes, así que ve con cuidado.

Notas

La receta de partida es de 'El Zurrón de los postres' y llevaba 150g de azúcar.

Las almendras que usé son laminadas y machacadas en el mortero, pero puedes usar molidas.
Pan sin amasado

Pan sin amasado

Esta receta nace con el uso de la panificadora, lo confieso. Sin embargo con el tiempo he ido haciendo variaciones y ahora ya la hago a mano sin amasado. Es resultón, con presencia, textura y sabor sencillo.

Lo tengo como ese pan socorrido que en cualquier momento puedo empezar y sé a ciencia cierta el resultado. Si tengo algo de prisa, elimino la fermentación en bloque en frío y dejo que siga su proceso hasta que casi doble volumen. El resto es lo mismo. En total serían 4 horas aproximadas, pero se nota en el sabor y en la duración del pan blandito.

  • Ingredientes

    • 200 g agua
    • 160 g leche entera
    • 490 g harina de trigo
    • 20 g harina de espelta
    • 9 g aceite de oliva suave
    • 5 g levadura seca
    • 10 g sal
    • 10 g azúcar
    • sémola (opcional)
  • Raciones: 8

  • Duración: 13 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos echando en un bol primero los ingredientes líquidos, la sal y luego el resto. Mezclamos hasta que se integren con una cuchara de palo. Luego dos minutos a mano en el mismo bol. Eso será lo más parecido a un amasado que haremos. A partir de este momento vamos solo a plegar de 6 a 10 veces en el propio bol. Dejamos que repose 15 minutos y repetimos. En total haremos 4 series de plegados. Deja tapado el bol con un trapo o un gorro de ducha cada vez.

Pasaremos de una mezcla gruesa a una masa bastante más fina sin amasar.

Para que veas algunas fases del proceso, aquí tienes un pequeño vídeo.

Fermentación

Vamos a dejar que fermente en la nevera toda la noche, lo que vendrían a ser de 8 a 10 horas. Saca del frío y deja que se atempere al menos 30 minutos y mejor si es una hora, tras la que desgasificaremos con mimo; bastarán 4 pliegues suaves sobre sí misma y luego podemos cortar la masa. Suelo hacer 8 piezas de 100 g, aproximados. Por supuesto no me salen perfectas, así que los trozos que tengo que quitar de un lado para añadir en otro, se colocan en el centro de la pieza, se pliega para envolverlos y asunto arreglado.

Es problable que la masa aún se te pegue un poco. Las opciones para trabajarla mejor son: echar un poco de sémola, espolvorear harina, humedecerte las manos con agua o echarte un poquito de aceite. Lo que más te guste. En mi caso, la sémola.

Preparando para el horno

A continuación, una vez tengas las 8 piezas, boleamos, formamos y colocamos en la bandeja del horno aplastando con suavidad con la palma de la mano. Coloca los panes dejando espacio entre ellos en tres filas de 3, 2 y 3 panes.

Lo ideal para hornear pan es que la bandeja se caliente y luego meter el pan encima. Yo, caliento la bandeja y la saco un momento breve para colocar el pan que dejo sobre un tapete de silicona.

Encendemos el horno a 220ºC, y en la base introducimos una fuente para luego crear vapor. (Asegúrate que tu horno lo permita). Yo tengo un molde de plumcake jubilado que uso para esto.

Una vez que el horno esté caliente hacemos un par de cortes a los panes: deben ser rápidos y decididos, sin profundizar demasiado. Con medio centímetro es suficiente. Puedes usar la punta del cuchillo de sierra o una puntilla que tengas bien afilada. Inmediatamente metemos en el horno. Echamos medio vaso de agua caliente en la fuente y cerramos.

Miga de pan sin amasado

Proceso de horneado

Inicialmente mantendremos los 220ºC, pero luego bajamos a 200ºC. Se resume así:

1º. 8 minutos con vapor a 220ºC
2º. Sacamos la bandeja de agua
3º. 13 minutos más sin vapor a 200ºC

Pasado el tiempo indicado, apagamos el horno y los dejamos 5 minutos con la puerta un poco abierta. Finalmente los sacamos y dejamos enfriar en una rejilla.

Nota:
Los 5 g de zumo de limón que figuran en el video los he eliminado de la receta porque no son necesarios. Inicialmente tenían sentido por la cantidad de levadura de la receta, pero al disminuirla podemos eliminar el limón.
Pata de pavo al horno.

Pata de pavo

Receta fácil donde las haya. La mitad del trabajo viene en el propio ingrediente principal: la pata de pavo. Es una carne jugosa y agradecida que con poco que hagas va a quedar riquísima. La otra parte es del horno. Nosotros solo tenemos que aderezar, regar un par de veces y comer. ¡Viva la pata de pavo!

  • Ingredientes

    • 2 patas de pavo
    • 100 g vino blanco
    • 40 g aceite de oliva virgen
    • perejil
    • sal gorda
  • Raciones: 4 - 6

  • Duración: 1 h 45 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 2000C con calor arriba y abajo.

En una fuente grande y apta para el horno, metemos las dos patas de pavo sin la piel. Echamos en este orden, el vino y el aceite, asegurándonos que el pavo quede impregnado. Añadimos la sal y el perejil cortado pequeñito.

Cuando el horno esté caliente, metemos en la segunda altura del horno, para que quede a mitad. Mantenemos esos 2000C durante 10 minutos y luego bajamos a 1800C para el resto de la cocción. En total las tendremos una hora y media al fuego.

Pasados unos 45 minutos regamos las patas con el propio jugo. Finalmente cuando haya pasado el tiempo, pinchamos y debe salir líquido transparente. Eso quiere decir que tenemos nuestro asado listo. Si sale sanguinolento, déjalo 10 minutos más y repite la comprobación.

Sacamos, regamos con su jugo y listo. ¿Y tú, con qué las vas a acompañar?

polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 15 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego almendras y manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y entre 0,75 y 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Puedes colocarlos cerca entre sí en la bandeja del horno porque no van a crecer, pero que no se toquen. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno y con ayuda de una pala pásalos a una rejilla enfriadora o si te ves capaz y tienes ayuda, pasa el papel del horno directamente con los polvorones. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.