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Flores de vino. Roscos de vino

Roscos de vino

Hay sabores grabados a fuego en la memoria, y los de navidad tienen doble puntuación. Siempre que se abría una caja de polvorones yo iba a por dos: los de canela y los roscos de vino. Así que me hacía ilusión hacerlos en casa, y ya puestos usé el cortapastas de flores. 

Vivan los sabores navideños, vivan las flores de vino.

  • Ingredientes

    • 150 g harina de fuerza
    • 150 g harina de trigo
    • 50 g sésamo tostado
    • 85 g azúcar glas
    • 125 g manteca de cerdo
    • 1/3 cucharadita de canela
    • 2 cucharadita de anís en grano
    • 125 g de vino moscatel
    • 10 g de licor de anís
  • Raciones: 18 a 24 flores

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos enciendo el horno a 170ºC.

Pesamos las dos harinas y las mezclamos junto con el sésamo tostado. Extendemos la mezcla sobre un papel sulfurizado en la bandeja de horno. Vamos a tostarlo durante 25 minutos. Debe tomar un ligero tono dorado. Déjala enfriar un poco para poder manipularla.

A continuación echamos en un bol la mezcla ya tostada con el azúcar glas. Añadimos la canela y el anís en grano, removemos e incorporamos la manteca de cerdo. Finalmente echamos el vino y el anís. Tenemos que hacer una bola con la masa. Yo la dejé reposar una hora envuelta en papel film.

Encendemos el horno a 170ºC.

Extendemos la masa sobre un papel de horno con ayuda de un rodillo hasta que tenga 1 centímetro de grosor. Con el cortapastas iremos haciendo las piezas y colocándolas sobre la lámina de silicona en la bandeja del horno. Un par de centímetros entre ellas será suficiente porque no crecen mucho. Repetimos el proceso hasta acabar la masa.

Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que los bordes se vean dorados. Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Los roscos de vino mientras están calientes son frágiles. Una vez fríos estarán duros.

Notas
  • Si como yo, no tienes sésamo tostado, pásalo un par de minutos por la sartén a fuego alto y removiendo para que no se quemen. 
  • El cortapastas para hacer roscos de vino clásicos es redondo y luego con un descorazonador de manzanas se le hace el agujero central. Es estética, así que todo depende de ti. Yo opté por estas flores de vino.
  • Los tradicionales van cubiertos en azúcar glas, pero yo siempre he pensado que le sobraba, así que para mí están completos así. Sin embargo, si quieres dejarlos blancos, tamiza el azúcar glas y pasa los roscos por ella.
  • La receta base que seguí la vi en el blog de María Lunarillos, pero luego modifiqué algunos ingredientes para hacerlos más a mi gusto.
pastelillos de limón

Pastelillos de limón

Una vez más me encuentro con mis pinches para preparar algo nuevo. Tenía la crema de limón y me apetecía mucho usarla. Busqué recetas varias y al final de tanto leer salieron estos pastelillos de limón; una delicia el bizcocho con el limón. Me sorprendió gratamente.

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 250 g harina
    • 125 g panela
    • 115 g leche entera
    • 115 g mantequilla
    • 2 huevos L
    • 6,5 g polvo para hornear
    • 1,5 g sal
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • Relleno y cobertura
    • 200 g crema de limón
    • 1 cucharadita mantequilla
    • 70 g chocolate de cobertura
  • Raciones: 20

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Tras pesar los ingredientes y tamizar la harina junto con la levadura, precalentamos el horno a 180ºC y dejamos el molde listo con spray antiadherente o mantequilla y harina.

Comenzamos batiendo la mantequilla dos minutos y añadimos el azúcar, panela en este caso. Cuando esté cremosa echamos los huevos de uno en uno ya batidos previamente. Aromatizamos con la vainilla, echamos la harina y la leche alternativamente: harina, leche, harina, leche y harina. Mezclamos la sal y repartimos la masa uniformemente en el molde.

Metemos en el horno a media altura durante 30 minutos. Comprobamos que está listo pinchando en el centro con un palillo que si sale limpio indica que ya está hecho. Sacamos y dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar, pasando luego a una rejilla para que se enfríe un poco antes de manipularlo.

Decoración

Mientras esperamos podemos derretir el chocolate al baño maría con la mantequilla. Para mí no es necesario endulzar ni añadir nada más. Una vez derretido podemos dejarlo a un lado para que enfríe un poco.

Con ayuda de una lira nos será más fácil cortar el bizcocho en dos piezas para proceder a untar la crema de limón. Colocamos la pieza separada.

Con ayuda de una manga pastelera, en mi caso desechable y sin boquilla, la llenamos y cortamos apenas dos milímetros. Sobre el bizcocho trazamos líneas al gusto en ambos sentidos. Cortamos un poco más y hacemos algunas líneas más gruesas. Lo dejamos que repose unos minutos y ya podemos cortar en cuadrados de acuerdo al tamaño deseado.
Finalmente dejamos enfriar por completo y si lo queremos frío podemos meter el postre en la nevera en un recipiente cerrado, aunque no hay problema en dejarlo fuera.

Notas:

Tamaño de molde 25 x 21 cm y 3,5 cm alto
Los ingredientes siempre a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario.
Los pastelillos de la imagen llevan dos piezas de bizcocho como la que te doy en la receta, pero son muy grandes. De hecho la repetí tal cual te cuento en la receta y ese tamaño es perfecto, pero no hubo tiempo para la foto.

Bollos suecos de cardamomo y canela

Bollos suecos de cardamomo y canela

Desde que vi la receta estaba como loca por hacerla pero no encontraba el momento. Por fin me puse a ello con mis pinches favoritos y el resultado fue estupendo. Estos bollos suecos suelen ser de cardamomo pero los he hecho mixtos añadiendo también canela. De hecho probé tres opciones para el relleno: solo cardamomo, solo canela y ambos. Me quedo con la conjunta, sin duda, y esa es la que traigo para esta receta de bollos suecos.

Lo curioso de esta receta es que desde el principio se trabaja con la grasa incorporada, que no es lo habitual para las masa tipo brioche como esta. La receta en la que me baso se la vi preparar a Ibán Yarza. Gracias una vez más por hacer que meter las manos en harina sea tan maravilloso.

  • Ingredientes

    • Para la masa
    • 390 g harina de trigo
    • 210 g leche entera
    • 75 g azúcar
    • 75 g mantequilla
    • 3,5 g levadura seca
    • 4 g sal
    • 1 cdta. de cardamomo
    • Para el relleno
    • 70 g mantequilla
    • 70 g azúcar moreno
    • 1 y ½ cdta. cardamomo
    • 1 y ½ cdta. canela molida
  • Raciones: 20

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

El cardamomo que vamos a incorporar tiene que estar molido, pero solo las semillas del interior de la vaina, una cucharadita. Si tienes cucharas medidoras es la de 5 ml. Muélelas y reserva. Lo mismo para el relleno, en este caso serían unos 7 ml.

Comenzamos la masa de los bollos calentando la leche para derretir la mantequilla en ella. Cuando se haya enfriado añadimos la levadura y removemos. En un bol echamos un tercio de la harina y la anterior mezcla de leche. Removemos con una cuchara de madera hasta que se nos despegue del bol. Añadimos el resto de la harina, azúcar, sal y cardamomo. Seguimos removiendo con la cuchara hasta que ya esté todo integrado.

Pasamos la masa, que aún será un poco pegajosa, al espacio de trabajo limpio. Hacemos un amasado duro durante 7 o 10 minutos para que quede lisa. La metemos en el bol y tapamos para que fermente durante una hora. No es necesario que doble su volumen.

Relleno

Para preparar el relleno, mezclamos la mantequilla en punto pomada con los ingredientes indicados hasta tener una pasta homogénea.

Pasada la hora, espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y extendemos la masa con un rodillo formando un cuadrado de 40x40 cm y 3 mm de grosor. Repartimos el relleno en dos tercios de la masa. Doblamos la parte sin relleno hacia el centro y traemos el otro lado también al centro, consiguiendo así un tríptico. Lo dejamos reposar 10 minutos.

Por el lado más corto iremos haciendo tiras de 1 cm de ancho. Retorcemos la tira sobre sí misma y creamos una espiral, metiendo el extremo exterior final por la parte de abajo del bollito. Los colocaremos dejando espacio entre ellos sobre una bandeja con papel sulfurizado o lámina de silicona, lo que prefieras. Llevan un reposo de una hora para que cojan volumen, pero no es necesario que se hinchen demasiado porque corremos el riesgo que se sequen. Pincelamos con huevo batido y al horno fuerte, 2500 durante 12 minutos aproximadamente, lo que tarden en coger color. Tienen que estar blandos cuando los saques del horno.

Aunque la tentación de darles un bocado sea grande, debes esperar a que se enfríen antes de poder disfrutar de ellos. No te comerás uno solo, yo normalmente, ¡me los como a pares!

Bollo al ajillo

Bollo al ajillo

Quien dice bollo al ajillo dice bollo a las hierbas, y como entrante va fantástico. También podría llamarse bollo en flor por esta presentación tan bonita. Sin embargo como no me gusta el ajo esta receta la hago en dos versiones: una al ajillo y la otra a las hierbas. Combinaciones, las que quieras. Las medidas de los ingredientes son orientativas porque el gusto manda.

Con esta receta además me animé a preparar un vídeo para mostrar esas fases de amasado y formado que tan antipáticas son de explicar, aunque lo haré también, pero te recomiendo verlo.

Así que vamos al lío que el resultado merece el rato de trabajo, y no vale como excusa el calor que son solo 20 minutos de horneado y nadie dice que tengas que estar delante mirando.

Lo mejor de todo es la sencillez de su elaboración. Gracias a 'La cocina de un solitario' por recomendarme esta receta para adentrarme más en el mundo del pan casero.

  • Ingredientes

    • 150 g de leche entera
    • 1 huevo L
    • 10 g de levadura seca
    • 50 g de azúcar
    • 50 g de mantequilla
    • 400 g de harina de fuerza
    • 5 dientes de ajo
    • medio manojo de perejil
    • 5 g de sal
    • 3/4 cucharadita tomillo
    • 1/2 cucharadita orégano
  • Raciones: 7

  • Duración: 3 o 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Cosas a tener en cuenta antes de empezar:

  • La leche, el huevo y la mantequilla deben estar a temperatura ambiente.
  • La cantidad de dientes de ajo indicada, 5, es para un pan con sabor intenso a ajo. Yo ese no lo pruebo, a mí con ponerle 1 pequeño me basta. Para compensar esa falta de sabor añado más hierbas y pongo una cucharadita de tomillo y una de orégano en lugar de lo indicado en la receta. Si no tienes perejil fresco puedes sustituirlo por una cucharadita de perejil deshidratado.

 

Comenzamos preparando el majado de ajos que cortaremos muy pequeño y mezclamos con la sal, el perejil el tomillo y el orégano. Lo reservamos.

Seguidamente echamos en un bol leche, huevo, levadura, azúcar y mantequilla. Mezclamos bien e incorporamos la harina. Se amasa en el propio bol y añadimos el majado que habíamos preparado.

Pasamos entonces a la mesa de trabajo y amasamos hasta conseguir que la masa esté uniforme. El amasado es el que se conoce como amasado duro. En el vídeo a continuación te muestro cómo se hace.

Amasado

Básicamente hay que plegar la parte más alejada de nosotros hacia el centro y estirarla ligeramente con la base de la palma de la mano. Levantamos la masa girando un cuarto en sentido de las agujas del reloj y repetimos los movimientos. Esta masa de poca hidratación nos lo va a poner fácil. Lo haremos así hasta que la masa sea fina y suave.

A continuación pesamos la masa y dividimos en siete partes iguales. Intenta tener bueno ojo para que no tengas que hacer muchos cortes. Coge una de las partes y pliégala llevando los bordes al centro hasta conseguir una bola. Esa parte con los pliegues la ponemos hacia abajo y boleamos, que no es más que arrastrar la bola para dar tensión a bollo. Coloca el primero en el centro de la bandeja del horno cubierta con papel de horno o una lámina de silicona. Repite la operación con los demás colocándolos alrededor. Deja un espacio entre ellos porque, a medida que reposen, irán creciendo hasta unirse.

El tiempo necesario depende mucho de la temperatura ambiental. En un día de verano puedes tenerlo en una hora o menos, pero si hace frío pueden ser dos horas. Mientras reposan, déjalos tapados con un paño limpio.

Cuando veas que se han hinchado hasta casi doblar su tamaño, les queda poco. Enciende el horno con calor arriba y abajo a 180ºC y cuando esté caliente mete la bandeja en la segunda posición por abajo. Puedes pincelarlos con leche para que cojan un poco de brillo. En 20 minutos están listos. Deja que se enfríen y a disfrutar. Lo ideal es comerlos el mismo día o el siguiente como mucho porque endurecen, pero si los calientas en una tostadora quedan muy bien.

Musaca de arroz

Musaca de arroz

La musaca es un plato delicioso atribuido a Grecia, pero lo que traigo no es una musaca formal. De hecho pensé en inventar un nombre aunque finalmente desistí. Digamos que es una musaca que versioné como tanto me gusta hacer y así los puristas no se pueden enfadar.

En lugar de la berenjena pondremos calabacín, la carne será de ternera, añadimos arroz y queso. Sí, la vida con queso es una vida mejor. Por eso no es muy ortodoxa que digamos, pero rica es un montón. Y el segundo día está aún más deliciosa.

  • Ingredientes

    • 250 g arroz
    • puerro o caldo de verduras
    • sal
    • 400 g carne de ternera picada
    • 400 g salsa de tomate
    • vino blanco
    • 1 calabacín grande
    • ras el hanut
    • 15 lonchas queso gouda
    • queso rallado
  • Raciones: 4

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos una fuente de horno de tamaño medio. Usé mi fuente básica para este tipo de platos, mide 30 x 20 cm, porque así ya tengo la medida y logro no hacer comida para el edificio.

Comenzamos haciendo el arroz, ya sabes doble de agua que de arroz, a menos que utilices alguno que necesite más. Si tienes caldo de verduras guardado mejor, más sabor le dará. Esta vez le añadí al agua una rodaja de puerro de unos 3 dedos y sal. Lo dejé al fuego unos minutos antes de echar el arroz para que cogiera más sabor. Reservamos.

A continuación, mezclamos la carne picada con el vino en una sartén, luego añadimos el tomate. Dejamos al fuego unos 10 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando. Reservamos.

Encendemos el horno a 1800C.

Pelamos y cortamos el calabacín en rodajas no muy finas para que tengan consistencia. No lo voy a cocinar previamente.

Capa de calabacín
Capa de calabacín

En la fuente para horno colocamos una capa de arroz, una de carne, la siguiente de calabacín, espolvoreamos el ras el hanout y capa de queso. Repetimos dos veces más y finalizamos con queso rallado para gratinar.

Metemos al horno ya caliente en la segunda posición desde abajo y dejamos unos 20 minutos. Subimos de posición y los dejamos 5 minutos más para que coja más color si es necesario. Sacamos, dejamos reposar y a disfrutar.

Tarta fría de plátano

Tarta fría de plátano

A veces los plátanos maduran más rápido de lo que los comes. El batido es una rápida forma de darles salida pero yo quería una tarta. Busqué por muchas webs pero no encontré algo como lo que tenía en la cabeza: una tarta fría de plátano.

Visto el éxito me decidí a cambiar una receta clásica, de esas que hacía con mi madre. Aquí el resultado. No puedo estar más contenta.

Como la hice de prueba preparé solo la mitad y es lo que indico en los ingredientes, no me gusta poner lo que no he hecho. Dividí la receta original y debería funcionar igual si la doblas. El molde usado es de 17 cm.

  • Ingredientes

    • 1 huevo
    • 70 g azúcar
    • 1 yogur de limón
    • 5 plátanos
    • 60 g aceite de oliva suave
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    • pan rallado
    • mantequilla
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos por el final, engrasamos el molde y añadimos pan rallado, no harina. Encendemos el horno a 180oC.

Para la masa, comenzamos mezclando en un bol el huevo, el azúcar y el yogur. A continuación 3 de los plátanos en trozos para facilitar que se trituren bien. Luego mezclamos el aceite y añadimos la harina que removemos para integrarla. Añadí la vainilla en lugar el chorrito de whisky que indicaba en la receta porque me apetecía más. Lo dejo a tu elección o incluso añade los dos.

Vertemos la masa en el molde y adornamos con finas rodajas de los otros 2 plátanos. Yo dibujé una espiral pero tú puedes cubrirla toda, con más plátanos, o dejar hacer a tu imaginación y tu maña.

En el horno entre 45 y 60 minutos a 180oC, con calor arriba y abajo en la segunda posición desde abajo, pero recomiendo pincharla y comprobar que sale limpio. Si no es así, déjala más tiempo y si se está dorando demasiado tápala con aluminio o papel de horno.

Ahora toca dejarla enfriar para meterla en la nevera hasta el día siguiente. Particularmente la prefiero fría y sin nada más. Quizá para la próxima le añada canela. Te cedo el testigo y ya me cuentas. ¡A disfrutar!

Nota: no está de más recordar que la harina se añade tamizada y que es recomendable pesar y disponer de todos los ingredientes antes de comenzar. De este modo nos aseguramos que lo tenemos todo, que no olvidamos nada y que no paramos el proceso.

Canelones con migas

Canelones con migas

Este plato de hoy es de esos que compongo estando en el supermercado. En este caso vi unos canelones y tomate deshidratado. Recordé algo que tenía en el congelador y ya me compuse el plato: canelones con migas de bacalao. A eso se unieron unas setas espléndidas y frescas que vimos en el mercado.

Así que toca cocina sin receta. Voy a hacer lo que me apetezca sin estar con la tablet de apuntador. Cómo disfruto así entre fogones. El resultado, platos vacíos al final de la comida y un, ¡qué rico quedó! No puedo pedir más.

  • Ingredientes

    • 24 canelones
    • 500 g migas de bacalao
    • 350 g setas
    • 35 g tomates deshidratados
    • 150 g caldo de verduras
    • salsa de tomate
    • tomillo
    • orégano
    • albahaca
    • aceite
    • vino blanco
    • queso para gratinar
    • Para la bechamel
    • 500 g leche
    • 50 g harina
    • 1 cucharada mantequilla
    • pizca de sal
    • cucharadita de nuez moscada
  • Raciones: 4

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos a preparar estos canelones que en mi mente se visualizaban más bien cremosos, solo con el tomate intacto. Vete sacando la picadora.

Lo primero que hice fue limpiar las setas y trocearlas para ponerlas a fuego medio en una sartén con un chorro de aceite. Añadí un chorro de vino blanco y dejé que se fueran haciendo. Mientras tanto preparé un caldo con apio y una cebolla tierna. Una vez que las setas ya estaban hechas las pasé a la picadora junto con el caldo para conseguir un puré denso. Reservamos en un bol.

Las migas de bacalao por su parte también las pasé por la picadora porque no quería trozos de pescado sino que quedara molido. Pasamos al bol del puré de setas, en el que también echamos el tomate deshidratado troceado.

Vamos ahora por la bechamel

Calentamos leche y cuando empiece a hervir, retiramos.

Echamos la mantequilla en un cazo. Cuando se derrita añadimos la harina. Mezclamos hasta que se haga bola. El fuego no debe ser alto, 6 de 10.

Incorporamos un cucharón de leche y removemos para integrarla. Repetimos este proceso hasta agotar la leche. Es importante remover de forma continuada para que no se formen grumos. Añadimos la nuez moscada y la sal y terminamos de mezclar.

Conseguida la bechamel, mezclamos un 80% de la misma con el resto de ingredientes del bol. Así que ya tenemos nuestro relleno listo.

Montamos los canelones 

Necesitamos una fuente grande apta para horno para colocar en una sola capa los canelones. Si quieres hacer dos capas, echa entre ambas salsa de tomate y bechamel. Ahora lo más engorroso, rellenarlos. Mi consejo es que uses una manga pastelera. En la fuente ponemos salsa de tomate en la base y encima los canelones rellenos. Tomate nuevamente, la bechamel que habíamos reservado, el queso rallado, orégano, tomillo y albahaca.

Finalmente, al horno caliente a 2000 durante 35 minutos en la segunda posición desde abajo. Si ves que se doran mucho antes, tápalos con papel de aluminio o papel de horno.

Conseguí realizar lo que ideé y el resultado me ha gustado mucho. Si es que con unos canelones así soy feliz.

 

Lasaña con pasta fresca

Lasaña con pasta fresca

La cocina italiana, más o menos versioneada, ha estado en nuestras cocinas desde siempre. Desde los sencillos espaguetis o macarrones hasta la lasaña o mis adorados ñoquis. Quizá estos últimos no sean tan habituales pero a mí me chiflan. Hoy preparamos una lasaña con pasta fresca que hasta mi suegra me pidió la receta.

Desde aquí hago un llamamiento para que podamos comprar pasta fresca con más facilidad y variedad. La receta de hoy está preparada con láminas frescas para lasaña y te aseguro que se nota la diferencia. De hecho me estoy planteando aprender a hacerla.

  • Ingredientes

    • 5 láminas de pasta
    • 1 pimiento verde
    • 2 calabacines
    • 300 g de carne ternera picada
    • 400 ml salsa de tomate
    • pimienta blanca
    • queso gouda en lonchas
    • 200 g queso gratinar
    • albahaca
    • orégano
    • aceite de oliva
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Por si estás echando en falta algunos ingredientes para la bechamel, te aviso que no la he hecho así sino con queso.

Comenzamos por picar pequeño tanto el pimiento como calabacín. Los ponemos en una sartén grande con un chorrito de aceite y los dejamos pochar a fuego 6 de 10. Removemos de vez en cuando. Una vez hechos los mezclamos con la carne picada y pimienta blanca. Reservamos.

Enciende el horno a 1800.

En una fuente apta para horno echamos salsa de tomate y colocamos una lámina de pasta. Las que conseguí eran del tamaño de la fuente por eso uso solo 5. Ahora toca un poco de mezcla, capa de queso, tomate y lámina. Repetimos este proceso 3 veces más.

Hechas las 4 capas, cubrimos con el queso para gratinar, albahaca y orégano. Metemos en el horno en la posición 2 desde abajo durante 15 minutos. Si ves que queda poco tiempo y no coge mucho color puedes colocarla en una posición más alta y listo. Rica lasaña para comer.

Nota: No tiene sal, lo sé, pero para mí no le hacía falta porque el queso ya le da el toque salado que necesito. Si te gusta con un poco más se lo puedes añadir a las verduras al fuego.

 

Muffins con toque de frambuesas

Muffins con toque de frambuesas

Disponía de poco tiempo y quería preparar algo rico para tener un detalle, así que en lo que el almuerzo se hacía al horno me puse manos a la obra con estos muffins con toque de frambuesas. Y sí, digo muffins no magdalenas ni cupcakes porque mientras más leo más creo que no son lo mismo aunque lo parezcan y muchos los igualen.

Estoy contenta porque mis destinatarias quedaron contentas y saborearon cada miga; la mayor satisfacción para alguien que cocine. La receta de la que parto es de Xavier Barriga y que me perdone pero yo le pongo menos azúcar.

  • Ingredientes

    • 380 g harina de trigo
    • 250 g queso mascarpone
    • 160 g leche fría
    • 135 g azúcar
    • 2 huevos L
    • 90 g mantequilla sin sal
    • 75 g frambuesas
    • 10 g levadura química
    • 5 g sal
  • Raciones: 15

  • Duración: 50 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Una vez tengamos pesados todos los ingredientes, podemos encender el horno a 2300. Separamos las claras de las yemas. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal. Reservamos.

En un bol mezclaremos la mantequilla pomada con el azúcar. Una vez integrados, añadimos las yemas de una en una. Echamos la leche fría, batimos y a continuación el mascarpone. Unificado todo, incorporamos la mezcla de la harina tamizada con la levadura química.

Montamos las claras a punto de nieve y con cuidado volcamos junto a la masa. Debemos hacer movimientos envolventes para que se mezclen.

Conseguido esto, podemos rellenar los moldes bien con manga pastelera o con una cuchara. Suelo usar una cuchara de helado porque es cómodo. No debemos rellenar más de ¾ partes porque la masa en el horno va a subir llenándolos. Finalmente, colocamos las frambuesas troceadas sobre los muffins.

Bajamos la temperatura a 2100 y colocamos en la segunda posición durante 20 – 25 minutos. Deben dorarse pero si tienes dudas pincha una y si sale limpio, listo. Recuerda no abrir el horno mientras están subiendo porque entra aire frío y se fastidia el proceso.

Consejo

Por si tienes la tentación de dejarla entera no te lo recomiendo porque no es igual de placentero en el momento de comer. El toque de varios trozos hace que tengas un golpe ácido de sabor junto con el dulce del muffin. Una frambuesa entera hace que el ácido sea demasiado y solo una vez. Así repartimos la diversión en varios bocados, unos 6 trozos por muffin para mí son suficientes.

Los moldes usados en esta ocasión son de silicona y no es necesaria la mantequilla. Si usas un molde rígido es conveniente engrasarlos si como yo no pones cápsulas de papel.

Son muy sencillos, eso sí, más densos que las magdalenas pero plenos en sabor. Anímate y disfruta.

pimientos rellenos

Pimientos rellenos

Me apetecía hacer pimientos rellenos, y como me encanta el pimiento ya sea rojo, verde, amarillo, italiano, crudo, al horno, en wok... siempre tengo en la nevera. Así que revisé lo que había en la despensa y salió este rico plato.

Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Podemos cambiar el jamón por atún, setas por calabacín, quitar el queso, añadir especias, una besamel... El proceso es el mismo, solo combina sabores que encajen bien y el resultado será delicioso.

Gracias Rosa por elegir con mimo los que me traigo a casa.

  • Ingredientes

    • 4 pimientos grandes
    • 200 g setas
    • 200 g champiñones
    • 75 g tacos de jamón serrano
    • 100 g queso de untar
    • sal
    • aceite de oliva
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora y cuarto

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer estos pimientos rellenos, tras lavarlos, debemos buscar su lado estable y cortar por el opuesto. Así cuando los rellenemos quedan bien apoyados. Hacemos un corte a modo de tapa y vaciamos el interior.

Por otra parte limpiamos y cortamos champiñones y setas. Deben ser trozos muy pequeños para poder rellenar bien los pimientos. Todo ya picado lo mezclamos con taquitos de jamón serrano y dos cucharadas de queso por pimiento. Una pizca de sal y nada más.

Encendemos el horno a 180o . Procedemos a rellenar los pimientos con cuidado y colocamos la tapa. Podemos echar un chorro mínimo de aceite por encima. En una fuente apta para horno los metemos 50 minutos. Debe quedar blando al pincharlo. Ojo con hacerlos más de la cuenta porque el pimiento se desmorona.

A experimentar y ya me cuentas.