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Galletas craqueladas

Galletas craqueladas de limón y canela

Soy una apasionada de las galletas en general y estas galletas craqueladas las tenía pendientes de preparar. He ido ajustando la receta original quitando azúcar tanto dentro como eliminado por completo el rebozado en glas. Es una cuestión de gusto personal y de reducir en lo posible la ingesta de azúcar sin tener que renunciar a la repostería.

  • Ingredientes

    • 30 g mantequilla temperatura ambiente
    • 40 g azúcar glas
    • ralladura 1 limón
    • 10 g zumo limón
    • 1 huevo L
    • 135 g harina repostería
    • 2 g levadura química
    • 1 g sal
    • 1 g canela
  • Raciones: 12 galletas

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Pesa y prepara todo lo necesario. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la canela. Reservamos.

En un bol echamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y mezclamos a mano hasta obtener una masa. Incorporamos la ralladura y el zumo de limón y con ayuda de una espátula de silicona mezclamos bien. Añadimos el huevo y batimos. Parecerá cortado, pero no te preocupes. Agrega la harina con la levadura, la canela y la sal. Mezcla hasta lograr una bola. Como es blandita vamos a taparla y a dejarla en la nevera al menos una hora, así gana consistencia y podemos manipularla mejor.

Cuando vayas a sacar la masa enciende el horno a 180ºC para que se vaya calentando.

Dividimos en 12 partes. Confieso que lo hago pesándolas porque a ojo se me da fatal, así que lo dejo a tu criterio.

A medida que formes las bolitas con las manos, puedes colocarlas en la bandeja del horno. No expanden mucho, así que las 12 caben sin problema en una sola bandeja. Una vez el horno esté caliente mete las galletas durante unos 15 minutos. Saca y deja que se enfríen en una rejilla antes de consumirlas. Puedes guardar estas deliciosas galletas craqueladas en una lata para que se conserven bien.

 

Nota:

Originalmente cuando se hacen las bolitas se pasan por azúcar glas para que queden bien cubiertas. Como ves yo no lo hago porque me empalagan las cosas envueltas en azúcar, pero si te gustan así, ¡adelante!

La receta original, de El invitado de invierno, es solo de limón, el toque de canela es cosa mía porque es una mezcla que me chifla.

Inicialmente puse estos ingredientes en cucharaditas. He calculado las equivalencias y son estas:
2 cdtas. zumo de limón = 10 g
1/2 cdta. levadura química = 2 g
1/4 cdta. sal = 1 g
1/2 cdta. canela = 1 g

 

Pan de berros

Hace tiempo una mujer vendía unos originales panes en el mercado. Me encantaba el de berros y lo tenía en la larga lista de recetas pendientes desde que empecé a hacer pan en casa, hasta ahora. Basándome en la receta de Panes con garra he elaborado este pan de berros con un sabor muy original y ese toque picante del berro.

  • Ingredientes

    • 150 g berros
    • 120 g agua
    • 400 g harina
    • 2 g levadura de panadero
    • 4 g sal
    • ½ cdta. comino molido
  • Raciones: 2 piezas

  • Duración: 2,5 horas más los reposos

  • Dificultad:

Elaboración

Primero, tritura los berros junto con 20 g de agua.

Mezcla la harina con el licuado hasta obtener una masa. Si está muy seca añade un poco más de agua. Forma una bola y deja que repose durante unos 45 minutos, lo que se conoce como autólisis.

Volvemos a amasar. Si ves que está seca, puedes añadir más agua. En mi caso la cantidad de agua añadida en todo el proceso fue de 100 g más que son los que indico en los ingredientes, pero siempre dependerá de la necesidad de la masa.

Añade la levadura y amasa. Una vez incorporada, echa la sal y el comino. Seguimos amasando hasta que estén completamente integrados. La masa debe quedar lisa y flexible.

Llegados a este punto, hacemos una bola y la guardamos tapada en un táper untado de aceite. Dejamos reposar toda la noche en la nevera.

Al día siguiente

Sacamos y dejamos atemperar al menos una hora antes de trabajarla. Separa las hojas de los berros pero no las piques a menos que sean muy grandes y ponlas sobre la masa. Haz un amasado duro hasta integrarlas todas. Divide la masa en dos y dale forma. Para hacer el pan como en la foto debes hacer un rectángulo y plegar hacia dentro los dos extremos haciendo que quede con cierta tensión. Las puntas mételas un poco hacia abajo.

Dejamos que repose sobre papel de horno o un banetone del revés hasta aumentar ligeramente de tamaño o pase una hora. Justo antes de meterlo al horno realizamos un corte a lo largo sin exceder del medio centímetro de profundidad.

Para hornear el pan necesitamos que tanto el horno como la bandeja estén calientes a la temperatura indicada. También es importante crear vapor, para lo que coloco un recipiente en la base del horno, (asegúrate que el horno lo permita). En el momento de meter el pan echamos agua caliente.

Así pues, calienta el horno a 250ºC, mete los panes con cuidado sobre la bandeja caliente y echa el vaso de agua. Hornea 15 minutos. Pasado ese tiempo el pan habrá greñado. Retira el recipiente para el vapor y baja a 220ºC. Hornea de 20 a 25 minutos, saca y deja enfriar en una rejilla.

Para entonces tu cocina olerá a berros y se oirá el crujir del pan al enfriarse, un momento maravilloso, y aún queda lo mejor: ¡comerlo! Pero, por favor, espera que se enfríe.

Aquí tienes fotos de las distintas fases. ¡Qué bonita es la masa en verde!

pan de berros
Bundt cake de calabaza especiado

Bundt cake de calabaza especiado

Sin duda este bundt cake de calabaza especiado es un delicioso bizcocho que no pasará desapercibido a tu paladar. Es jugoso, esponjoso y con muchos matices. Que no te asuste la variedad de especias pero controla bien las cantidades para que quede equilibrado.

La receta seguida es de Claudia&Julia, en una estupenda recopilación de 14 bundt cakes.

  • Ingredientes

    • Puré de calabaza
    • 500 g calabaza
    • 240 g agua
    • Para el bizcocho
    • 225 g mantequilla sin sal
    • 260 g azúcar blanco
    • 3 huevos L
    • 2 ctas. extracto vainilla
    • 350 g harina de trigo floja
    • 6,2 g levadura química
    • 3,5 g bicarbonato sódico
    • 2,5 g sal
    • 2 cdtas. de canela molida
    • ¼ cdta. de nuez moscada molida
    • ¼ cdta. de pimienta molida
    • ⅛ cdta. clavo molido
    • ⅛ cdta. jengibre molido
    • 225 g yogur natural sin azúcar
    • 245 g puré de calabaza
  • Raciones: 16

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Puré

Comenzamos preparando el puré de calabaza. Para ello vamos a cocer la calabaza al horno en lugar de sancocharla. De esta forma coge menos agua y la textura es mejor para nuestro propósito. Enciende el horno a 200ºC.

Quitamos las pipas y las hebras, cortamos en trozos medianos similares pero dejando la cáscara. En una fuente apta para el horno echamos unos 250 g de agua y colocamos los trozos de calabaza con la cáscara hacia arriba sin amontonar.

Horneamos entre 35 y 45 minutos, hasta que al pinchar la pulpa esté tierna. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo en un colador.

Una vez fría, retiramos la cáscara y trituramos la pulpa con la batidora hasta obtener una crema fina. Pasamos a un chino o un colador muy fino con un filtro de café y dejamos un par de horas para que elimine solo el agua. No te saltes este paso porque el exceso de agua podría chafar la receta.

Bundt cake

Precalentamos el horno a 180ºC sin aire. Untamos el molde con spray desmoldante y con ayuda de un pincel de silicona nos aseguramos de cubrir todos los rincones.

Tamizamos la harina con las especias, la levadura química, el bicarbonato y la sal. Reservamos.

Comenzamos a batir la mantequilla hasta que quede cremosa, un par de minutos a velocidad media serán suficientes. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo. La mezcla debe clarear y quedar esponjosa.

Añadimos ahora los huevos de uno en uno y ligeramente batidos. Ahora llega el momento pánico porque la mezcla parecerá cortada, pero no te preocupes y continua, volverá a tener aspecto cremoso.

Continuamos incorporando la vainilla y batimos bien todo, asegurándonos que no quede mezcla en el fondo o las paredes del bol.

A continuación, iremos echando y batiendo cada vez, 1/3 de la mezcla que tamizamos, la mitad del yogur, otro tercio, el resto del yogur y el último tercio de ingredientes tamizados.

Por último añadimos el puré de calabaza, mezclamos a mano lo justo para dejar la mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla en el molde y sobre un paño doblado, damos unos golpecitos para eliminar las burbujas de aire y nivelar la masa. Metemos al horno ya caliente y lo dejaremos unos 50 - 60 minutos. Ya sabes, pincha con una brocheta y si sale limpia ya lo puedes sacar.

Déjalo sobre una rejilla y espera 10 minutos. Sacude ligeramente el molde para que se despegue y desmolda sobre la rejilla hasta que se enfríe por completo.

Ya solo queda disfrutar de su jugosidad y matices que tiene un montón.

Notas
  • La receta original es con 300 g de azúcar blanca.
  • El proceso completo de elaboración es aproximado de 4 horas, pero de trabajo es apenas 45 minutos.

Tarta con huesos

A vueltas con el chocolate, lo sé, pero es pasión y una versión a mi gusto más ligera que la tarta que ya publiqué. Es cuestión de paladares y así tú elijes. Esta tiene un acabado más trabajado con la temática de Halloween. Sabes que huyo de las cosas asquerosillas y prefiero hacer cosas más divertidas.

La tarta base es una receta que aprendí de Pamela de 'Quiero cupcakes'. Los huesos son cosa mía.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 430 g azúcar
    • 200 g aceite suave
    • 50 g leche entera
    • 1 cdta vainilla
    • 320 g harina trigo
    • 80 g cacao polvo
    • 7 g levadura química
    • 1 g sal
    • 160 g agua caliente
    • Crema
    • 380 g mantequilla sin sal
    • 380 g azúcar glas fino
    • 90 g cacao polvo
    • 1 cdta vainilla
    • 50 g leche entera
  • Raciones: 16

  • Duración: Un par de horas de trabajo y otras tantas de reposos

  • Dificultad:

Elaboración

Consejos previos

Pesa todos los ingredientes, tamizando el cacao, la levadura química y la harina, juntos. Puedes usar dos moldes de 18 cm de diámetro que sean altos o bien 3 que pueden ser más bajos. La diferencia estará en el número de capas y el grosor de las mismas. Para mí dos capas son suficientes, pero lo dejo a tu gusto. Incluso puedes usar 2 de 20 cm; será más baja, eso sí.

El azúcar glas de la crema asegúrate que sea fino, lo que se vende como 'icing sugar'. El azúcar glas tal cual que se vende en algunos supermercados no se disuelve bien y se nota a la hora de comer la crema.

El cacao debe ser sin azúcar, ojo, no sirve el cacao que se le añade a la leche.

Bizcocho

Comenzamos por el bizcocho. Engrasa los moldes que hayas elegido y enciende el horno con calor arriba y abajo a 180 C. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añadimos el azúcar y batimos un par de minutos.

Con la velocidad al mínimo incorpora el aceite despacio, luego la leche con la vainilla. Bate hasta que esté homogéneo. Agregamos la mezcla tamizada y mezclamos unificando la masa. Añade la pizca de sal.

Por último, incorporamos el agua caliente y batimos despacio. Una vez uniforme podemos repartirla por igual en los modes. Con el horno ya caliente, hornea los bizcochos durante 35 minutos, aunque dependerá de los moldes utilizados.

Antes de sacarlos comprueba con un palillo que están hechos; los pinchas en el centro y si el palillo sale limpio puedes sacarlos. Cuidado porque si no has repartido bien la masa puede que uno esté hecho y otro no.

Espera 10 minutos y desmóldalos. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.

Para la crema

Batimos la mantequilla a velocidad medio alta unos 5 minutos. Tiene que quedar cremosa. Bajamos la velocidad, añadimos el azúcar glas y el cacao, todo tamizado para evitar grumos. Subimos a velocidad media y dejamos que se mezclen bien varios minutos antes de añadir la vainilla y la leche. Una vez esté homogénea ya podemos pasarla a una manga pastelera con una boca lisa ancha o directamente sin boquilla.

Huesos

Los huesos están hechos con un molde de plástico de Wilton y chocolate blanco.

Montaje de la tarta

Con los bizcochos ya fríos, corta la barriga que se haya formado con una lira. Guarda esos trozos. Coloca uno de los bizcochos y mete algunos huesos. Cubre con una capa de crema haciendo una espiral asegurándote con una espátula que no queden huecos. En el otro bizcocho mete también algunos huesos y colócalo dejando la parte lisa hacia arriba.

Ya solo nos queda poner una capa ligera de crema y pasar una espátula para hacer los que se llama la cubremigas. Es una capa fina para evitar que nos caigan migas en fases posteriores. Metemos en la nevera media hora.

Ahora sí cubrimos la tarta toda a la redonda con una capa de crema y alisamos. Queremos que queden zonas más profundas y para ello ponemos crema en la franja alta y en la baja de forma irregular y así al alisar nos quedarán esos huecos donde colocaremos los esqueletos. En la parte superior también ponemos crema y alisamos mientras hacemos el lateral. Todo a la vez. Aún los bordes lisos se me resisten, pero es cuestión de práctica, así que más tartas vendrán.

Lo ideal es hacer todo ese proceso dejando la tarta en la nevera unos 20 minutos al menos antes de hacer la siguiente capa.

En la parte superior ponemos las migas de las barrigas cortadas simulando tierra. Es cuestión ya de los huesos que tengas y cómo quieras repartirlos; es la parte más divertida de todas y ya acabamos.

Consérvala en la nevera aunque para comerla me gusta sacarla unos 20 minutos antes para que no esté muy fría.

Nota:

Depués de hacerla un par de veces más, hay una mejora que hacerle. Corta cada bizcocho en dos de forma que obtengas 4 capas. Es más rico comerlo así, pero ojo que la crema queda justa.

Solomillo enrollado

Solomillo enrollado

Si el Wellington te gustó, este solomillo enrollado es una versión que permite servir raciones más fáciles de adaptar a tus comensales. Es sencillo y puedes cambiar ingredientes a tu gusto para variar el plato a tu medida.  Poco más se puede pedir.

  • Ingredientes

    • 2 solomillos de cerdo
    • 2 láminas de hojaldre
    • 1 pimiento rojo
    • 1 pimiento verde
    • especias
    • 1 cucharada de miel
    • 1 huevo
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos el solomillo abierto en tres partes. Pídeselo a tu carniceno si no tienes mucha maña con el cuchillo. Los pimientos los cortaremos en tiras. Las especias me las trajeron de la isla de enfrente. Son los regalos que más disfruto: los consumibles. Es una mezcla llamada 'mojo canario suave', pero puedes mezclar pimentón dulce y picante, comino, orégano y sal.

Extendemos el hojaldre y colocamos uno de los solomillos abiertos. Espolvoreamos las especias, la miel y encima ponemos tiras de pimiento. Ahora con cuidado vamos a enrollarlo como si fuera un brazo de gitano. A continuación cortamos rodajas con el grosor de dos dedos y las colocamos en una bandeja de horno.

 

Enciende el horno a 180ªC.

Repetimos el proceso con la otra pieza. Si quieres haz esta sin miel y así tienes unos con toque dulce y otros no. Bate un huevo y pincela el hojaldre con él.

 

A mí no me cabía todo en una sola bandeja y puse dos en el horno con el ventilador durante casi 20 minutos. No necesita mucho tiempo porque al estar abierto se hace pronto.

Esto es lo que llamo cocina sin receta; es pensar cómo hacerlo diferente y ponerme a hacer. Espero que te guste.

Pastel de limón o lemon pie

Pastel de limón

Desde que preparé la crema de limón sin huevo tenía esta tarta en mente, pero no encontraba el hueco para hacerla. Ahora por fin la he preparado y estoy encantada. Son tres elaboraciones y dos de ellas ya las tienes en el blog, pero te las cuento aquí adaptadas.

Las cantidades indicadas te permiten hacer una tarta de 18 cm y 6 tartaletas grandes (6 cm de base) como hice yo, o una tarta de 24 cm. Es importante que el molde sea o un desmoldable tipo tarta de queso o un pushpan.

El proceso para elaborarlo todo en una tarde sería:

Fase 1. Amasamos la base y guardamos en la nevera
Fase 2. Preparamos crema de limón
Fase 3. Horneamos la base base
Fase 4. Hacemos el merengue
Fase 5. Montamos el pastel

Te lo voy a indicar siguiendo ese orden.

  • Ingredientes

    • Para la base
    • 240 g harina de trigo
    • 50 g azúcar glas
    • 180 g mantequilla sin sal
    • pizca de sal
    • Crema de limón
    • 330 g zumo colado
    • 250 g azúcar blanca
    • 220 g mantequilla sin sal
    • 160 g agua
    • 50 h maicena
    • 4 cucharaditas de raladura de limón
    • 60 a 120 g leche condensada
    • 3 láminas gelatina neutra
    • Merengue italiano
    • 3 claras de huevo M
    • azúcar blanca
    • 1/2 cucharadita de cremor tártaro o limón
  • Raciones: 10 a 12

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad: /i>

Elaboración

Fase 1

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas, teniendo en cuenta que la mantequilla debe estar fría y la necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Fase 2

Pesa todos los ingredientes del lemon curd. Para el zumo necesitarás unos 8 o 10 limones. Exprímelos y luego cuela el zumo. Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Ponemos la mantequilla a fuego medio y esperamos que se derrita. Añadimos entonces el zumo de limón poco a poco sin dejar de remover. Incorporamos el azúcar del mismo modo. Mantenemos al fuego dos minutos para que se disuelva bien.

A continuación echamos la ralladura de limón. La maicena que reservamos la removemos antes de incorporarla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Sube un poco el fuego. Mezclamos todo bien y retiramos del calor cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado, para mí con 75 g estaba perfecta.

Las tres láminas de gelatina neutra las metemos en agua unos minutos, las escurrimos y ponemos en un bol grande. Poco a poco iremos echando la crema de limón y removiendo para que no queden trozos. Así hasta verter toda la crema. Reservamos.

Fase 3

Sacamos la masa de la nevera y la extendemos entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular.

Unta el molde con espray antiadherente o mantequilla y harina. Enciende el horno a 160ºC.

Cubre el fondo del molde y los laterales con unos 4 cm de alto, aproximados. Mientras más uniforme sea mejor quedará.

Pincha con un tenedor la masa para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que quede dorada. Otra opción para el horneado es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubierta y el resto retirando el peso para que cojan color. Yo lo hice pinchando la masa.

Sacamos y esperamos unos minutos antes de desmoldar. Cuidado que se rompe con facilidad. Dejamos enfriar en una rejilla.

Fase 4

El merengue preparado es el italiano y requiere control de temperatura para asegurarnos de tener el almíbar en el punto correcto.

Por un lado ponemos las claras con el cremor tártaro o el limón en un bol listas para montar cuando llegue el momento. Por otro lado, en un cazo echamos 50 g de agua y el azúcar. Si quieres puedes poner de azúcar el mismo peso que de claras, o 1,5 veces su peso. Eso lo dejo a tu gusto, en mi caso es 1:1, mismo peso de claras que de azúcar.

Controlamos la temperatura del almíbar y cuando llegue a 110ºC ponemos las claras a montar a velocidad rápida. Sin dejar de batir y una vez alcanzados los 117ºC podemos ir añadiéndolo despacio, en un hilo sin que toque las varillas ni las paredes. Seguiremos batiendo sin parar entre 10 y 15 minutos. El merengue se agarrará a las varillas y quedará brillante. Yo me adelanté y lo saqué antes de tiempo, no tengas prisa.

Si quieres todo el detalle sobre este merengue italiano aquí te dejo el enlace que seguí.

Fase 5

Ya tenemos la base fría. Solo nos queda rellenarla con la crema de limón y con ayuda de una manga pastelera o a cucharadas poner el merengue. Para darle el toque quemado usé un quemador de cocina o si no tienes, métela en el horno con el grill, pero no te despegues del horno.

Deja que se enfríe unos minutos y a la nevera. Una vez fría será un comer y, ¡no parar!

 

Pastel inteligente o pastel mágico

Pastel inteligente

Hace tiempo que vi este pastel inteligente y me llamó la atención. Es un pastel de origen rumano que me he traído al lado oscuro... ¡del chocolate! No tengo remedio. Prometo hacerlo sin chocolate, pero ya veré con qué.

La mejor capa para mí es la central. Está a medio camino entre la textura del flan y las natillas; una auténtica delicia. La superior es un suave bizcocho y en la base se forma una delgada capa densa tipo pudin. Y todo esto, lo hace el propio pastel al horno, por eso lo llaman inteligente o mágico.

La receta seguida básicamente es del blog Todo con azúcar.

  • Ingredientes

    • 125 g mantequilla sin sal
    • 4 huevos M
    • 500 g leche
    • 1 cucharada de agua
    • 120 g azúcar blanca
    • 65 g harina
    • 50 g cacao en polvo
    • 1 cdta. esencia de vainilla
    • una pizca de sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Pesa y tamiza los ingredientes en polvo. Los huevos deben estar a temperatura ambiente y la leche tibia.

Preparamos el molde con mantequilla y harina, o spray antiadherente. Aviso que la mezcla resultante es líquida, por lo que asegúrate que el molde no tenga fugas. He usado un desmoldable poniendo papel sulfurizado forrando la base.

Derretimos la mantequilla en el microondas con poca potencia y 20 segundos cada vez. Ojo con dejarla mucho tiempo porque salta y lo pone todo perdido o te puedes quemar al sacarla. Otra opción es derretirla a fuego suave. La reservamos porque para usarla deberá enfriarse.

Encendemos el horno para calentarlo a 180oC.

A continuación, separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas con el azúcar, añadimos el agua y la vainilla mientras removemos. La mantequilla ya se habrá enfriado y podemos incorporarla. Cuando ya esté la mezcla uniforme, añadimos tamizados el cacao, la harina y la sal poco a poco sin dejar de remover.

Llega el turno de la leche que también incorporamos poco a poco. Toda la mezcla debería estar lista en unos dos minutos. En otro bol monta las claras a punto de nieve. Una vez montadas, las vamos a ir añadiendo por partes en la mezcla con cacao, que a partir de este punto batiremos a mano y con movimientos suaves para que las claras no se bajen. Comenzamos con solo dos cucharadas de las claras, removemos con movimientos envolventes. Añadimos la mitad de las claras montadas, removemos y finalmente echamos el resto de las claras. Es importante que no removamos con brusquedad pero que no queden grumos de claras porque se nos quedarían blancos en la masa y no es agradable.

Horneado

Finalmente, metemos el pastel al horno que estará a 180oC . Mantenemos esa temperatura durante 10 minutos. Luego bajamos a 160oC durante 50 minutos.

Pasado el tiempo, pinchamos para comprobar que está hecho y sacamos del horno. Lo dejaremos en el molde hasta que se enfríe por completo para meterlo en la nevera donde debemos conservarlo tapado.

Notas

Si haces el pastel inteligente en un molde rectangular puedes cortar porciones cuadradas como hacemos con el brownie. En mi caso, con un molde redondo, lo partí como una tarta sin más tras desmoldarlo.

Molde usado: uno de 18 cm de diámetro y el pastel subió 6 cm durante el horneado. Al enfriarse bajó un poco.

Hay quien le espolvorea cacao o azúcar glas. Eso lo dejo a tu gusto. Yo no le puse.

La cantidad de azúcar la reduje respecto a la receta seguida que indicaba 150 g. Para mí con 120 g conserva un punto de amargor del chocolate muy apetecible, pero supongo que habrá paladares a los que le resulte amargo. He visto otras recetas con mucha más, así que hazlo a tu medida.

 

pan de leche

Pan de leche

Este pan de leche forma parte del grupo de sabores que me transportan a la infancia. Son esponjosos, tiernos y tienen un toque dulce que los hace irresistibles. Los preparo habitualmente de 100 g y salen 10, pero puedes hacerlos como quieras; solo debes controlar el tiempo de horno en cada caso.

  • Ingredientes

    • 500 g de harina de fuerza
    • 30 g de azúcar blanco
    • 26 g de leche en polvo
    • 12 g de sal fina
    • 70 g de mantequilla sin sal
    • 256 g de leche entera
    • 9 g de levadura seca
    • 20 g de miel
    • 2 huevos tamaño M
    • leche para pincelar
  • Raciones: 10

  • Duración: de 3 a 5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Estos panecillos son engorrosos de amasar a mano, avisado quedas. Si tienes alguna máquina que amase no lo dudes. De todas formas cuento el proceso en ambos casos. El resultado de este pan de leche será un éxito.

La receta la vi en 'Las recetas de mamá'.

En amasadora

Si lo haces en amasadora, el tiempo aproximado es de 3 horas. Comenzamos mezclando harina, azúcar, leche en polvo y la sal. Añadimos ahora la mantequilla a temperatura ambiente en dados. Mezclamos.

Incorporamos la leche y la levadura. Amasamos bien hasta que sea uniforme. Luego la miel, dejando que se amase unos minutos. Deja que repose 5 minutos y finalmente añade los huevos. Amasa hasta que sea homogénea.

La masa resultante será lisa y con cierto brillo.

Proceso a mano

Si lo haces a mano, serán unas 5 horas en total. Mezcla los ingredientes secos, añade la mantequilla y unifica. Aún en el bol, añade la leche y la levadura. Amasa bien. Hasta este paso puedes hacerlo en el bol, los restantes serán ya sobre la mesa de trabajo realizando un amasado francés.

Llega el turno de añadir la miel. La masa se abrirá y tendrás que trabajarla un buen rato hasta que vuelva a quedar uniforme. Finalmente, los huevos, mejor de dos veces. Se te hará una papilla grumosa pero a medida que la trabajes irá tomando consistencia y elasticidad. Para que sea un poco más fácil, realiza amasados de 5 minutos y reposos de 10. Debes continuar con el amasado hasta que la masa sea lisa y con cierto brillo.

proceso

Reposo y formado

Tras el amasado que hayas elegido, dejamos la masa tapada en un bol untado en aceite durante una hora. Debe doblar su tamaño.

Pasamos a la mesa de trabajo, desgasificamos suavemente, pesamos la masa y cortamos 10 porciones de igual peso. Boleamos y con la ayuda de un rodillo estiramos la masa con forma rectangular. Con un corta pizzas hacemos 5 o 6 cortes desde la mitad a un extremo. Enrollamos desde la parte sin corte. Dejamos todas las piezas tapadas con paño de algodón en una bandeja de horno dejando espacio entre ellas. Tienen que aumentar nuevamente de tamaño, aproximadamente entre 45 y 60 minutos.

pan de leche

Horneado

Transcurridos 45 minutos, precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Una vez alcanzada la temperatura, introducimos la bandeja en el horno, a una altura media, y horneamos durante 15 minutos. Deben quedar con un dorado suave.

Saca del horno y deja enfriar en una rejilla. Este pan de leche es una delicia tanto con relleno dulce como salado. Incluso se comen solos. ¡A disfrutar!

 

 

Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Magdalenas de gofio

Magdalenas de gofio

Me gustan mucho las recetas con gofio y cuando vi estas magdalenas me lancé a prepararlas. Las he ido ajustando hasta dar con lo que buscaba porque mis testadores me pedían más gofio. Así que tras varios intentos me han dado el visto bueno.

El resultado es una magdalena esponjosa, ligera, con el dulzor justo y con mucho sabor a gofio.

  • Ingredientes

    • 120 g claras de huevo (4 huevos M)
    • Una pizca de cremor tártaro o gotas de limón
    • 65 g aceite
    • 100 g panela
    • 20 g almendra molida
    • 50 g gofio
    • 5 g levadura química
    • 100 g yogur griego
    • Una pizca de sal
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de vainilla
    • crocante de almendra
  • Raciones: 12

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

En un bol batimos el aceite con la panela durante unos minutos. Sin dejar de batir, vamos añadiendo las almendras, el gofio y la levadura. Incorporamos el yogur y la sal. Por último, la harina y batimos solo para integrar. Reservamos.

A continuación, en otro bol montamos las claras con la pizca de cremor tártaro o el limón.

Con cuidado volcamos las claras montadas en bol con la masa. Con una pala realizamos movimientos envolventes hasta unificar la mezcla. De este modo tendremos una masa aireada que se transformará en unas magdalenas esponjosas.

Llenamos ¾ partes de cada cápsula y decoramos con almendras crocantes, al gusto, aunque es opcional, sin embargo el punto crujiente se agradece.

Con el horno caliente las metemos en la segunda posición de tal forma que queden centradas. Bajamos la temperatura a 170ºC y las horneamos durante 15 minutos sin aire. Pincha una en el centro y si el palo sale limpio, es señal de que están hechas. Sacamos del horno, esperamos 10 minutos y desmoldamos con cuidado. Son muy frágiles calientes, así que ve con cuidado.

Notas

La receta de partida es de 'El Zurrón de los postres' y llevaba 150g de azúcar.

Las almendras que usé son laminadas y machacadas en el mortero, pero puedes usar molidas.