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Mona de pascua

Mona de pascua

Si me preguntan por la mona de pascua pienso en un tipo de pan porque fue lo primero que aprendí a hacer. Luego están las figuras de chocolate y ahora sumo a la lista estas tartas tan sencillas. Imagino que habrá mil versiones. Esta es una de ellas.

Me gusta descubrir los dulces típicos de otras zonas y que se compartan sus recetas para poder prepararlos estando lejos del lugar. Ojalá algunas recetas de mi isla se compartieran así.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 125 g azúcar blanca
    • 120 g harina simple
    • 5 g maicena
    • ralladura de 1 limón
    • Almíbar
    • 125 g azúcar blanca
    • 100 g agua
    • 25 g licor almendras
    • Mousse dechocolate
    • 4 g hojas de gelatina
    • 100 g leche entera
    • 185 g chocolate con leche
    • 200 g nata 35 % m.g.
    • Capa exterior
    • 100 g chocolate
    • 20 g mantequilla sin sal
    • 30 g almendras en cubitos
  • Raciones: de 8 a 10

  • Duración: 2,5 h

  • Dificultad:

Elaboración

La harina que utilicé es harina de trigo  a la que se añade una cucharada de maicena para que el resultado sea más esponjoso. Las cantidades son las indicadas en la lista de ingredientes.

No, no lleva levadura. Por eso es muy importante que los huevos se batan muy bien.

Antes de empezar cada parte de la receta pesa y prepara los ingredientes.

El bizcocho genovés es una receta básica de la repostería y ya lo he hecho otras veces, como en la tarta Sara, por ejemplo. Así que esta mona de pascua te puede resultar familiar.

Bizcocho genovés

Unta el molde elegido con spray antiadherente. Yo usé uno de 18 cm de diámetro y 9 de alto.

Enciende el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

Bate los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y estén esponjosos. Añade la ralladura de limón.

 

Incorpora la harina y la maicena tamizadas poco a poco y mezcla a mano con cuidado usando una espátula. Realiza movimientos envolventes: tres vueltas a la redonda del bol y tres sacando desde la base.

Vierte la mezcla en el molde elegido y hornea. Yo lo tuve unos 25 minutos de horno. Cuando lo veas dorado, pincha el centro hasta abajo y comprueba que sale limpio. Si no es así dale unos 5 minutos más. Si sale limpio, sácalo del horno y deja en una rejilla. Al cabo de 5 minutos, o máximo 10, desmolda. Coloca boca abajo y deja enfriar por completo.

Es probable que al sacarlo del horno esté alto y con el paso de los minutos baje; es normal. De hecho nos interesa que no tenga barriga. Hasta que no esté frío no lo cortes.

Si quieres, puedes hacer el genovés el día anterior y guardarlo cuando esté frío en papel film para que no se reseque.

Almíbar

Este bizcocho es seco y se recomienda empapar con almíbar. No es una idea que me guste porque prefiero los bizcochos húmedos que no necesiten ese baño, pero este lo necesita. Para compensar ese dulzor del almíbar le añadí licor de almendras.

En un cazo echamos el azúcar, el agua y el licor. Dejamos a fuego medio alto hasta que hierva un poco. Baja la intensidad del calor y deja unos 5 minutos. El azúcar tiene que disolverse por completo, coge un ligero todo dorado y si mojas el pincel y lo pasas por una superficie queda una película marcada. Retiramos y dejamos enfriar para poder usarlo.

Mousse de chocolate

Esta receta en concreto la compartió Jordi Cruz en uno de sus directos de Instagram y me gustó.

Hidrata la gelatina en agua fría.

Calienta la leche y échala sobre el chocolate troceado. Remueve hasta que se derrita.

Escurre y seca la gelatina con papel de cocina. Añádela al chocolate y remueve hasta que se disuelva por completo.

Espera que el chocolate esté entre 30 y 35º C.

Monta la nata, vierte sobre chocolate y mezcla a mano con cariño. Tenemos que lograr que se unifique sin que se baje. Tapa y guarda en la nevera.

Ya tenemos nuestras elaboraciones principales hechas. Deja que todo se enfríe antes de empezar a montar la mona de pascua.

Montaje de la mona de pascua

El bizcocho vamos a ponerlo del revés. Así la base, que siempre es lisa, será nuestra capa superior y si tiene barriga podemos cortarle un poco para que apoye en plano. Por eso recomiendo dejarlo enfriar del revés para que lo abultado se aplane por su propio peso.

Cortamos en bizcocho en dos partes iguales. Yo me ayudo con una lira.

Separa las dos mitades. Coloca lo que va a ser la base encima de donde hayas decidido montarla. Pincela generosamente con el almíbar por toda la superficie.

Cubre con la mousse de chocolate. A mí me gusta usar manga pastelera porque me resulta más fácil repartirla. La capa debe ser generosa.

Coloca la otra mitad del bizcocho y emborracha también.

Cubre ligeramente toda la mona con mousse y mete en la nevera unos 20 minutos.

Cobertura que hice para mi mona de pascua

Derrite el chocolate con la mantequilla y vierte sobre la parte superior de la mona. Puedes alisar la superficie o hacer algún tipo de decoración. Eso lo dejo a tu gusto. Si te gotea, extiende con ayuda de una espátula y cubre con las almendras antes de que se seque.

Guarda tapada en la nevera y a disfrutarla en unas horas.

Decoración

Con un molde hice unos huevos de chocolate que luego pinté con el aerógrafo. Es una opción más laboriosa, pero si quieres, en estas fechas se consiguen huevos de chocolate con los que puedes darle el toque decorativo a tu mona de pascua.

El resultado es un postre clásico que equilibra el dulzor del bizcocho con el relleno que no lleva azúcar. Puedes usar el chocolate que prefieras. Yo opté por uno con leche más al gusto de los comensales.

Corazones de arándanos

Corazones de arándanos

Para este San Valentín he preparado algo muy sencillo, con pocos ingredientes y que se elabora en un ratito: "corazones de arándanos". Este postre se disfruta mejor recién hecho, al menos para mí tienen en ese momento la conjunción perfecta de sabores, temperatura y textura.

La apariencia seguramente te recuerde a los típicos pasteles americanos. Lo cierto es que no he seguido receta alguna para hacerlos, simplemente seguí una idea y la ejecuté. No esperes un postre dulce siguiendo las cantidades que indico. Si lo quieres dulce tendrás que incrementar el azúcar y la miel a medida que lo vayas haciendo. Para nosotros así va perfecto.

  • Ingredientes

    • Hojaldre
    • 350 g arándanos
    • 40 g azúcar blanco
    • 1 cda. miel
    • ralladura de naranja
    • 1 huevo
  • Raciones: 2

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando primero el relleno de los corazones de arándanos. Para ello echamos los arándanos en un cazo a fuego medio, yo usé congelados. Cuando se vayan descongelando añadimos el azúcar y removemos de vez en cuando. Añade la ralladura de una naranja. Los dejaremos al fuego hasta que espese. Pruébalo y decide si lo quieres más dulce.

Añadimos ahora la miel, removemos hasta disolverla y retiramos del fuego. Necesitamos que pierda agua, así no humedece en exceso el hojaldre y se mantiene al cortarlo.

En total estará a fuego medio entre 20 y 30 minutos, y solo hay que remover de vez en cuando. Reservamos.

El tamaño de los moldes de corazones es de 10 cm con un alto de 2,5 cm.

Mientras tanto puedes empezar con el hojaldre. Necesitamos una lámina y un par de cortadores metálicos o moldes. Hay que meterlos al horno, así que asegúrate que soporten el calor.

Vamos a cortar el hojaldre con el papel que trae: por una parte, una pieza suficientemente grande para cubrir el fondo y las paredes del molde que vayas a usar, y por otra, varias tiras finas de hojaldre también con su papel para colocarlas más tarde. Guárdalas en la nevera mientras tanto.

¿Por qué con el papel? Porque se deforma con facilidad según lo despegas. Al mantener el papel se manipula mejor y conserva la forma.

Coloca la pieza en el molde que hayas elegido y elimina lo que sobre cortando con cuidado. Yo dejé el papel para asegurame que podría despegarlo bien tras el horneado. Pincela con huevo, pincha con un tenedor toda la superficie para evitar que se hinfle mucho.

Horneamos con calor arriba y abajo a 200º C 10 minutos. Si se ha hinchado pincha con suavidad y echa el relleno. Decora con las tiras de hojaldre retirando ahora el papel con cuidado, pincélalas con huevo y vuelve a meterlo al horno hasta que se doren. Serán otros 10 minutos aproximadamente.

Saca del horno, pasa a una rejilla y desmonta en cuanto puedas manipularlo sin quemarte. Una vez esté templado ya podrás disfrutar de estos corazones de arándanos.

Notas

Cuando saques el hojaldre para rellenarlo no te entretengas. Debes tener todo preparado y hacerlo rápido.

En lugar de corazones puedes utilizar un molde redondo pequeño, 12 cm de diámetro y 4 de alto, para hacer una sola pieza. Te quedaría más rellena que esta que pongo en la foto.

Tarta de arándanos

Además de con arándanos hice otro con manzana por probar qué tal quedaba. Al de manzana tengo que darle una vuelta más.

 

Cumbre Vieja

Soy isleña y por muchos días que pasen no dejo de interesarme por las noticias sobre el volcán de Cumbre Vieja en la isla vecina. Sigo estremeciéndome al oír cómo ruge. Sigo sintiendo pena al ver todo lo que sepultan las coladas de lava y las cenizas.

Por ello, y desde el gran cariño que le tengo a La Palma, he hecho este pequeño homenaje. No quiero que se diluya entre otras noticias. El volcán Cumbre Vieja es mucho más que un titular. Es una realidad, dolor, destrucción. Y el canario resurgirá de entre las cenizas.

He hecho un volcán de chocolate y su lava es de plátano. Plátanos de mis islas. Al Cumbre Vieja lo llevaremos en las retinas, bajo una tirita en el corazón y este en particular, nos lo zamparemos a bocados.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 2 huevos L
    • 200 g azúcar
    • 100 g aceite suave
    • 25 g leche entera
    • 160 g harina todo uso
    • 40 g cacao polvo
    • 3,5 g impulsor
    • 1/2 cdta. sal
    • 80 g café caliente
    • Lava
    • 2 plátanos
    • 10 g ron
    • 1 cdta. Peta Zetas
    • 4 g pasta de vainilla
    • 20 g leche entera
  • Raciones: 6

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos engrasando los moldes en los que hacer los bizcochitos. He usado los de unos muffins grandotes con espray antiadherente.

Tamiza la harina, el cacao y el impulsor. Reserva.

La mezcla de todo la he preparado con el globo del robot de cocina. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos, añadimos el azúcar y seguimos batiendo un par de minutos.

Prepara el café o calienta el agua, según quieras usar una cosa u otra.

Enciende el horno a 180º C para que esté caliente cuando acabes la mezcla.

Baja la velocidad al mínimo y echa poco a poco el aceite. Haz lo mismo con la leche. sigue batiendo y añade la vainilla, la sal y la mezcla tamizada.

Por último, añade el agua/café caliente y bate hasta homogeneizar la mezcla. Rellena los moldes hasta las tres cuartas partes como máximo.

Hornea aproximadamente 20 minutos a 180º C. Comprueba que esté hecho clavando en el centro un palillo. Si sale limpio ya puedes sacarlo del horno, en caso contrario hornea unos pocos minutos más.

El bizcocho es muy frágil. Espera que se enfríe un poco antes de desmoldar porque se rompen con facilidad. Deja enfriar por completo sobre una rejilla.

Cuando ya estén frías, descorazona los muffins sin llegar a la base. El cilindro que sacas se desmiga en el plato donde lo vayas a presentar simulando la ceniza.

Cumbre Vieja
Lava de plátano

El plátano se oxida y oscurece una vez triturado, así que apura al máximo el momento de su elaboración. Así además estará calentito.

Por un lado, tritura los plátanos hasta dejarlos cremosos. Por otro lado, echa en un cazo la leche junto con el ron y calienta un par de mintos. Añade el plátano y la vainilla al cazo. Remueve bien y retira del fuego.

Echa una cucharadita de peta zetas y mezcla.

Para rellenar y decorar el volcán puedes usar una manga o un biberón como hice yo. Dibuja varios ríos de lava y a disfrutar de las explosiones en boca de los peta zetas en una crema templada de plátano con la esponjosidad de chocolate.

 

 

 

Poe de plátano

Poe de plátano

El reto #dale1vueltaa nos propone este mes un viaje por postres del mundo. Después de darle muchas vueltas entre si elegir un sabor o un tipo de postre, me decidí por un destino muy concreto: la Isla de Pascua o Rapa Nui. Allí se elabora este Poe de plátano. Podría describirse como un brownie muy húmedo, denso e intenso en sabor.

Por lo que he leído, el coco es algo opcional en el Poe, y como me gusta mucho no dudé en añadirlo.

El poe de plátano es muy fácil y rápido de preparar. Lo más complicado que se necesita es un molde para hornearlo que puede ser de la forma que quieras. Yo usé cortadores cuadrados a los que les hice una base de papel de aluminio. La masa es densa y no hay problemas de filtración.

Los participantes del reto:

Vamos allá con la receta del Poe de plátano.

  • Ingredientes

    • 4 plátanos
    • 150 g calabaza
    • 120 g mantequilla sin sal
    • 60 g azúcar blanca
    • 20 g azúcar morena
    • 15 g leche en polvo
    • 220 g harina todo uso
    • 35 g coco rallado
  • Raciones: 8

  • Duración: 1 h

  • Dificultad:

 

Elaboración

Engrasa con mantequilla o espray antiadherente el molde. Uno de 18 cm de diámetro o cuadrado de 16 cm te servirá.

Pesa todos los ingredientes porque el proceso se hace a mano y créeme, ¡será pringoso! Cuando ralles la calabaza déjala en un plato inclinado para retirar el exceso de agua y luego sécala un poco con servilletas.

Enciende el horno con calor arriba y abajo a 180º.

La mantequilla debe estar a temperatura ambiente y cortada en trozos pequeños.

Poe de plátanos. Proceso

Comenzamos. En un bol grande ponemos los plátanos pelados y con ayuda de un tenedor los trituramos hasta obtener una papilla grumosa. Añadimos la calabaza rallada y la mantequilla. Trabajamos la mezcla hasta que la mantequilla se haya integrado. Puedes ayudarte de una pala o similar, pero no te recomiendo usar batidora porque no interesa perder la textura.

Echa el azúcar, mezcla. Añade la harina y amasa. Apenas serán dos minutos hasta lograr una masa uniforme.

Pasa al molde o moldes elegidos. Reparte con ayuda de una cuchara y hornea. Si has elegido un molde solo grande tardará entre 40 o 50 minutos. Tendrá un color dorado suave. Si pinchas con un palillo deberá salir limpio.

Desmolda y deja que se enfríe en una rejilla. Espolvorea coco si quieres. Yo lo probé templado y estaba rico, pero una vez frío está mejor aún.

Notas

La receta original lleva 100 g de azúcar blanca. Yo le quité 20 gramos y me tomé la licencia de sustituir una parte con panela porque me gusta el sabor que da. Creo que se le podría quitar un poco más de azúcar.

Los plátanos en teoría deben estar maduros. Yo los usé tal cual me los comería porque cuando se ablandan aportan un sabor que no me agrada. Tenlo en cuenta a la hora de elegir el punto de los plátanos que uses.

Cada plátano usado pesaba 180 g sin pelar para que te sirva de referente.

La receta en la que me basé es de Normitagana.

Dátiles cremosos

Dátiles cremosos

Seguimos con el reto #dale1vueltaa que nos lleva a utilizar dátiles en la receta. Después de ver muchas elaboraciones quise llevarme ese fruto a una textura suave y de ahí surgen estos Dátiles cremosos.

La propuesta correspondió a Repostería con emoción, quien preparó una preciosa Cheesecake de dátiles y nueces. Estas son las demás recetas presentadas:

La cocina de Tesa, Flan de leche condensada con dátiles

Mi toque en la cocina hizo Bundt cake de pudín de dátiles con salsa de caramelo salado

Panes con garra, Bollitos de yogur y dátiles

De flores comestibles, Dulces de dátiles y almendras

El zurrón de los postres, Cake dátiles con azahar

Vamos ya con la receta de los Dátiles cremosos que es un visto y no visto.

  • Ingredientes

    • 130 g dátiles sin hueso
    • 45 g zumo de naranja colado
    • ⅓ cdta. Canela
    • 100 g queso crema
    • 100 g queso batido
    • Almendras en cubo
    • Ralladura de naranja
  • Raciones: 4

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para preparar esta receta compré dátiles medjoul, me gusta su sabor y textura. La tentación de comerlos tal cual era grande, pero me hacía ilusión transformarlos en Dátiles cremosos y lo logré.

En un cazo ponemos a fuego medio los dátiles sin el hueso, el zumo de naranja y la canela. Deja que rompa a hervir y retira del fuego. Tritura hasta tener una pasta uniforme.

En un bol bate los dos tipos de queso con una batidora de mano con las varillas para montarlos.

Mezcla ambas preparaciones con la batidora de mano. Ahora puedes servirlo directamente en cuencos o copas individuales y decorar con los cubos de almendra y la ralladura de naranja.

Dátiles cremosos

Otra opción, para un emplatado posterior, es guardarlo en un táper cerrado en la nevera. Cuando quieras servirlo ayúdate de una manga pastelera como hice yo. En la base puse unas migas de bundt cake de chocolate que había hecho y por encima unos cubos de almedras y ralladura de naranja.

El toque de la ralladura refuerza el zumo de naranja de los Dátiles cremosos y los cubos de almendra aportan el toque crujiente. Recomiendo que no dejes de añadirlo.

Dátiles cremosos

Se conserva en la nevera hasta su consumo.

Focaccia

Focaccia 2.0

Hace ya un tiempo publiqué una receta de focaccia que estaba muy rica. Sin embargo, no paro de hacer otras recetas y de probar cosas nuevas, así que traigo una focaccia 2.0 ¿En qué se diferencia? Lo principal es que esta lleva grasa en la masa. También aquí he usado una mejor harina que la de entonces que era de supermercado. Todo suma. Y lo que la hace menos pesada es el uso de salmuera en lugar de aceite.

Así que larga vida a la focaccia 2.0

  • Ingredientes

    • Prefermento la noche anterior
    • 70 g harina panificable
    • 35 g agua
    • 0,1 g levadura fresca
    • Masa
    • Todo el prefermento
    • 250 g harina
    • 175 g agua
    • 5 g sal
    • 20 g mantequilla sin sal
    • 20 g AOVE
    • 1 g levadura fresca
    • Salmuera
    • 10 g AOVE
    • 40 g agua
    • 1 cucharadita sal
  • Raciones: 2

  • Duración: 20 h

  • Dificultad:

 

Elaboración

Esta receta de focaccia 2.0 se puede hacer a mano o con máquina. Yo usé panificadora, pero el proceso es el mismo.

Metí todo en la máquina y le di un breve amasado. Lo suficiente para que fuera masa seguido de un reposo de 15 minutos.

Amasado de 20 minutos y reposo de 10.

Otro amasado de 20 minutos y ya pasamos a la primera fermentación que se hace en una cubeta rectangular tapada. Aquí la dejé que arrancara y pasé a la nevera unas 6 horas. Lo bueno es que el tiempo ajustable según necesites.

Formado de la focaccia

Saca de la nevera, desgasifica levemente y divide la masa en dos. Forma bolas y deja que reposen 10 minutos.

Ahora con cuidado estira la masa formando un rectángulo, digamos que de 35 x 20 para que te hagas una idea, y pliega en tres, llevando cada uno de los lados al centro.

Prepara las bandejas del horno con papel sulfurizado o silicona, lo que prefieras, y echa un poco de aceite. Coloca la masa y marca las puntas de los dedos por toda la masa.

Prepara la salmuera y rocía la masa.

Deja que repose una hora. Habrá aumentado notablemente de tamaño inflándose. Repite el marcado de dedos y rocía con salmuera.

Añade lo que te apetezca. Aquí es al gusto. Yo puse tomatitos cherry, queso curado de cabra y aceitunas.

Horneado

Enciende el horno a 240° y cuando esté caliente mete las dos bandejas solo con aire para que se hagan a la vez sin quemarse. Las tuve 15 minutos, hasta que se doraron. Estaban deliciosas.

Notas

La receta es de Daniel Jordá y la he adaptado a mis tiempos. La nevera para eso es nuestra aliada.

Si quieres hacer la focaccia del tirón, puedes hacer todo el proceso de amasado y fermentaciones seguidas. Calcula que necesitarás unas 5 horas si la temperatura está alrededor de los 23 grados. Ojo, el prefermento siempre necesitará unas horas.

Repecto a la harina, usé tritordeum, un cereal obtenido de la mezcla de trigo y cebada porque quería probarla. Puedes usar harina panificable o incluso mezclar con fuerza.

Puedes hacer una sola pieza que te ocupará la bandeja del horno y así hacer un horneado con calor arriba y abajo.

También hay quien prefiere hornearla en un molde, pero a mi gusto queda muy gruesa.

Para mí el grosor que quedó es perfecto, pero es cuestión de gustos. Espero que te animes a prepararla y la disfrutes tanto o más que yo.

Miga de la focaccia

 

Regañás

Regañás

Las regañás se incorporaron a mi lista de la compra no hace mucho tiempo. Desde entonces tuve la curiosidad de hacerlas y ahora por fin me animé a ello. La culpa la tuvo un reto en Instagram.

  • Ingredientes

    • Prefermento
    • 50 g harina panificable
    • 25 g agua
    • 0,2 g levadura fresca
    • Masa
    • Prefermento
    • 225 g harina panificable
    • 25 g harina de fuerza
    • 120 - 150 g agua
    • 25 g AOVE con sabor
    • 6 g sal
    • 15 g sésamo tostado
  • Raciones: 40 piezas aproximadas

  • Duración: 2 a 3 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

El prefermento lo preparamos la noche anterior y lo dejamos a temperatura ambiente toda la noche (veinti pocos grados) o en la nevera puede estar hasta 24 horas.

La elaboración de las regañás puedes hacerla a mano o como yo, usando la panificadora o alguna máquina que te ayude en el amasado.

Esta vez he usado la panificadora para el amasado. En  primer lugar, echa el prefermento con el agua y amasa durante 10 minutos.

Añade la sal y las harinas, amasa 10 minutos. Deja que repose 10 minutos.

Mientras va amasando incorpora el aceite poco a poco amasando 10 minutos y reposo.

Añade el sésamo y dale 5 minutos de amasado.

Bolea y deja que repose 20 minutos en un bol tapado.

Formado de las regañás

A continuación, espolvorea un poco de semolina en el espacio de trabajo y le damos a la masa dos o tres plegados a rodillo formando tríptico.

Espolvorea harina en la mesa y estira la masa hasta 2 mm de grosor.

Enciende el horno a 200º con calor arriba y abajo.

Pincha con un tenedor y corta en cuadrados o rectángulos al gusto.

Masa regañá pinchada

Pasa a una bandeja de horno dejando un pequeño espacio entre ellos.

Hornea unos 15 - 20 minutos hasta que cojan un dorado intenso. Tiene que quedar crujientes en el interior.

Deja enfriar en una rejilla.

Nota sobre las regañás

La receta seguida se basa en la de El Amasadero. Adapté el proceso a la panificadora, pero si lo quieres amasar a mano, mezcla y amasa todo desde el principio salvo el sésamo. Yo tuve que añadir un poco más de agua.

Para los picos de pimentón, aparté una pequeña pieza de masa, espolvoreé pimentón dulce en la mesa y formé un rulo fino estirando sobre el pimentón. Sin embargo, quedaría mejor si añadimos el pimentón a la masa, toma buena nota.

Hojaldres de Astorga

Hojaldres de Astorga

Si no conoces los hojaldres de Astorga no sabes lo que es chuparse los dedos, literalmente, porque son unos dulces pringosos que cuando acabas no puedes evitarlo.

La propuesta del reto #dalelavueltaa nos han dado carta blanca para que podamos replicar esa elaboración que nos lleva a nuestra infancia. Ya tengo varias publicadas en el blog, como son el flan de huevo, las natillas o la tarta de manzana, por ejemplo. Así que más que dar la vuelta he buscado cómo hacer esos deliciosos dulces porque el hojaldre me chifla en todas sus versiones.

En el reto participaron con dulces de su infancia:

  • Ingredientes

    • Hojaldre cuadrado
    • 1 huevo M
    • 150 g agua
    • 50 g miel
    • chorro de limón
  • Raciones: 12 unidades

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Estira la lámina de hojaldre. La que usé mide 30 x 30 cm. Divide la masa en cuadrados de unos 6 cm.

Enciende el horno a 200º C.

Coloca los cuadrados dejando espacio entre ellos en una bandeja de horno. Con una boquilla de manga pastelera o algo de no más de 2 cm de diámetro corta un círculo en el centro y retira. Hazle el agujero solo a la mitad de los cuadrados y colócalo encima del cuadrado entero.

Hojaldres de Astorga
 

Bate un huevo y pincela los pasteles antes de meterlos al horno.

Hornea hasta que estén dorados, en mi caso 12 minutos a 200º.

Mientras tanto prepara el almíbar para el baño. Hierve en un cazo el agua con la miel y el chorro de limón. Deja al fuego unos minutos. Retira del fuego y una vez que esté tibio baña los pastelitos sumergiéndolos unos segundos para que se impregnen bien.

De esta forma quedan unos hojaldres de Astorga gorditos que dan para varios bocados.

Notas

La versión mini sería hacer solo un cuadrado de 5 x 5 cm que agujereamos, pincelamos y horneamos.

Hojaldres de Astorga
Versión mini 5 x 5

Por supuesto, también los bañé de chocolate. Solo lo derretí y metí la parte superior del hojaldre.

Hojaldres de Astorga con chocolate
Hojaldres de Astorga con chocolate

Bagels caseros

Bagels

He leído muchas recetas y tras hacer una de ellas noté que los bagels no tienen mucho sabor. La textura exterior me encantó y la miga tiene un punto gomoso que al principio llamó mi atención pero que tiene su gracia.

Esta receta se basa en una de Gluten Morgen, con alguna modificación.

Para conseguir un punto más de sabor he hecho una biga y he dejado que la masa fermente en bloque en la nevera unas ocho horas. Después de todo, el sabor ha mejorado, así que recomiendo dedicarles ese tiempo extra.

Si los quieres hacer del tirón, puedes hacerlos, pero el sabor será más plano, aunque con un buen relleno y recién hechos, se disfrutan igualmente.

 

  • Ingredientes

    • Biga
    • 100 g harina panificable
    • 50 g agua templada
    • 0,03 g levadura seca
    • Masa
    • 450 g harina panificable
    • 50 g harina de fuerza
    • 5 g levadura seca
    • 10 g sal
    • 30 ml aceite suave
    • 20 g miel
    • 1 clara de huevo M
    • 140 g agua
    • 140 g leche entera
    • Escalfado
    • agua
    • 1 cdta. bicarbonato
    • Pincelado
    • 1 yema de huevo M
    • Leche entera
    • semillas al gusto
  • Raciones: 10

  • Duración: 16 a 24 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Biga

La biga es un prefermento que nos aporta principalmente sabor. Mezcla en un bol que puedas tapar, la harina, el agua y la pizca de levadura indicadas para la biga. No hace falta hacer masa, basta con hidratar la harina y que quede como trozos. Deja toda la noche, unas 8 horas a temperatura ambiente, 20º C. Por la mañana huele y disfruta; a mí me chifla su olor.

Amasado

Por la mañana, amasa la biga con los ingredientes indicados para la masa. La leche y el agua mejor que estén templados, a temperatura corporal es suficiente. Unos 10 o 15 minutos de amasado con la panificadora serán suficientes. La masa debe quedar lisa y uniforme.

Hacemos una bola y pasamos a un bol ligeramente untado con aceite. Dejamos 20 minutos reposando y metemos en la nevera unas horas, entre 3 y 8 serían suficientes para intensificar el sabor.

División y formado de la masa bagel

Sacamos la masa, dejamos atemperar 20 minutos y la pasamos a la mesa de trabajo. Desgasifica suavemente, pesa la masa y divide. Yo hice 10 piezas de 102 g.

Formamos bolas con cada una de las piezas. Las tapamos con un paño 10 minutos.

Pasado ese tiempo, hacemos el agujero en el centro con el pulgar. Luego lo agrandaremos con los índices. Haz el agujero mayor de lo que quieres que quede porque tenderá a cerrarse.

Coloca los bagels formados en una bandeja con papel de horno o lámina de silicona, ligeramente enharinada y deja que aumenten su tamaño. Dejarlos duplicar es un riesgo de sobrefermentación, así que cuidado con excederse. Como siempre, te recomiendo que hagas una foto cuando los pongas y así ver claramente cómo crecen. Una hora en mi caso sería suficiente.

Enciende el horno a 200º C.

Escalfado de los bagels

Cuando vayan alcanzando el punto de levado, pon varios litros de agua al fuego en un caldero que te permita poner un par de bagels y darles vuelta. Añade el bicarbonato.

Mete los bagels entre 60 y 90 segundos en el agua hirviendo, pero baja el fuego para que no esté a borbotones. Dales la vuelta durante ese tiempo. Escurre y pasa a la bandeja del horno con papel de horno o lámina de silicona.

Verás que la textura exterior de la masa ha cambiado como creando una costra. Es así como debe quedar.

Pincela con yema batida y leche. Si quieres espolvorea las semillas que prefieras: sémola o amapola, por ejemplo.

Horneado

Cuando el horno alcance los 200º C mete la bandeja y hornea hasta que estén dorados, 20 minutos en mi caso. Apaga, abre la puerta del horno y mete una cuchara de palo para que quede entreabierta. Deja 5 minutos así.

Pasa los bagels a una rejilla y deja enfriar al menos un poco antes de comerlos. Lo más habitual es rellenarlos y tanto con dulce como con salado están deliciosos. Para mí lo mejor es la corteza.

Notas

Si los quieres hacer del tirón un día de capricho, olvida la biga y mezcla los ingredientes. Deja que fermente en un bol hasta que doble, será entre una y dos horas a 20º C. Desgasifica, divide en piezas, bolea, reposo de 10 minutos, formado, reposo hasta que casi doble, baño y horneado. Calculo que en unas 4 horas los tendrás para comer. Siempre dependerá de la temperatura ambiente.

Tarta de queso para San Valentín. Me ha robado el corazón

Tarta de queso en San Valentín

Son muchas las formas de decir que quieres a alguien en San Valentín. Este año he creado este postre al que he titulado: "Me ha robado el corazón". La idea se basa en preparar la clásica tarta de queso en un formato diferente y decorarlo para la ocasión.

Con los ingredientes indicados puedes preparar 4 semiesferas.

El acabado de la foto que ilustra la entrada está pintado con aerógrafo, pero te propongo otras opciones más sencillas e incluso otro sabor.

  • Ingredientes

    • 100 ml nata líquida
    • 100 g queso de untar
    • 50 g agua
    • 21 g gelatina de limón
    • galletas Graham
    • mermelada de arándanos
  • Raciones: 4

  • Duración: 10 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

La presentación de "Me ha robado el corazón" precisa de un molde de silicona semiesférico.

Necesitas tener unas galletas para la base. Mi sugerencia es que prepares las galletas Graham y que algunas sean en forma de corazón. Así podrás elegir la presentación, bien con corazones o con ayuda de un mortero las puedes machacar y ponerlas de base.

Preparamos el relleno

En un bol y con ayuda de un brazo con varillas, semimonta la nata que debe estar fría y añade el queso de untar. Mezcla bien y reserva.

Calienta el agua y cuando hierva, retira el cazo del fuego y vierte la gelatina de limón. Remueve bien y añade al bol de la nata y el queso. Unifica la mezcla y vierte en los huecos de los moldes sin llenarlos por completo. Pon una cucharada de mermelada de arándanos y termina de rellenar. Alisa y guarda en la nevera unas 6 horas. Cuando ya haya cuajado, mete entre 45 minutos y una hora en el congelador. ¡OJO! No se puede congelar del todo porque el queso de untar se desliga y queda mal, así que activa una alarma.

Desmolda con cuidado porque es blanda.

Me ha robado el corazón_San Valentín

Montaje de "Me ha robado el corazón"

Yo las he pintado con el aerógrafo. Como opciones de presentación te sugiero que pinceles el molde con mermelada licuada y dejes que se congele antes de rellenarlo. Al desmoldar, pincela nuevamente la mermelada. Echa en el plato las galletas molidas, coloca las semiesfereas y añade unas galletas de corazón bañadas en chocolate blanco coloreado y ya tienes el toque. Quedaría algo así.

Otra presentación del postre para San Valentín

Las preparé con gelatina de fresa y quedan con un ligero tono rosado propio de San Valentín. Luego sencillamente puse unas galletas en forma de corazón sin más.

San Valentín

Por último, y entendiendo que no tienes el molde de semiesferas, te propongo que lo hagas en unas copas o vasitos echando las galletas trituradas en la base, la mezcla y mermelada una vez haya cuajado.

Opciones muchas, y todas hechas con cariño para esta tarta de queso para San Valentín.

Nota

Si quieres hacer una cantidad diferente te recomiendo la calculadora de Su para prorratear los ingredientes.