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Crema de trufa

Crema de trufa

Esta crema de trufa ha sido todo un descubrimiento. Tanto para un relleno como para cobertura o incluso servir en copas. Confieso que la he adaptado a mis necesidades porque la original se hace con nata líquida y me iba mejor que aguantase fuera de la nevera.

Las cantidades indicadas son para el relleno de un brazo de gitano del tamaño de la bandeja del horno (40 x 50 cm aproximados). Para un roscón también es una crema perfecta porque aguanta muy bien el peso.

  • Ingredientes

    • 400 g “nata vegetal”
    • 160 g chocolate de postre
    • 34 g miel
    • 1 cucharadita de ron (opcional)
  • Raciones: Un buen relleno

  • Duración: 12 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la nata esté fría para que monte mejor. Así que procura tenerla en la nevera desde el día anterior.

Respecto al chocolate usa uno de repostería. El porcentaje de cacao lo dejo a tu gusto. Ten en cuenta por un lado, que la receta no lleva más dulzor que la miel y por otro, qué uso vas a darle.

Comenzamos poniendo un cazo al fuego con dos dedos de agua y encima un bol que no la toque con el chocolate, la miel y el ron del que puedes prescindir según tu gusto o los comensales. Dejamos que se derrita a fuego medio. Recuerda que el chocolate y el agua no se llevan bien, así que si sale mucho vapor baja la intensidad del calor.

Mientras esperamos que se derrita por completo podemos montar la nata. La utilizada es la llamada vegetal que se monta más fácilmente, que no se corta y no exige estar en la nevera para aguantar entera, así que según tus necesidades puede ser la mejor opción. Bátela con varillas de repostería hasta que coja volumen.

Con la mezcla de chocolate ya derretida, esperamos unos 5 minutos para que se enfríe y la echamos en la nata montada. Continuamos batiendo hasta que se integre y tengamos una crema uniforme.

Si vas a usar manga pastelera debes tener en cuenta que si la metes en la nevera se endurece lo suficiente para darte problemas. Así que te recomiendo bien dejarla no más de 30 minutos para que se enfríe pero sea manejable o sacarla ese tiempo antes de su uso. En cualquier caso siempre podrás volver a batir.

De esta forma tan sencilla obtenemos una crema de trufa deliciosa para nuestros postres. Yo la he usado recientemente para un tronco de navidad y el roscón de reyes. Ha sido una navidad muy chocolatera.

entrante de queso azul

Entrante de queso azul

Si te gusta el queso este entrante de queso azul te va a encantar. Fácil y rápido. Con las cantidades que indico salen unos 10, depende del tamaño elegido.

Si quieres complicarte más puedes hacer la masa quebrada como expliqué en esta otra receta. La opción cómoda es comprar las mini tartaletas o volovanes en el supermercado.

  • Ingredientes

    • 125 g mascarpone
    • 100 g queso azul
    • 10 nueces
    • 10 tartaletas o volovanes
  • Raciones: 10 - 14

  • Duración: 10 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Atento porque esto se hace en un abrir y cerrar de ojos.

En el baso de la batidora de mano echamos los dos tipos de queso. ¡Ojo! El queso azul se apelmaza fácilmente, así que recomiendo primero el mascarpone y poco a poco ir agregando el azul desmenuzado. Batimos hasta que se mezclen bien.

Echamos en una manga pastelera y rellenamos las mini tartaletas o los volovanes. Colocamos una nuez y a la mesa.

Si no tienes manga pastelera puedes improvisar con una bolsa pequeña de congelado. Corta una de las esquinas, con medio centímetro vale y forma un cono. Yo para estos menesteres tengo unas pequeñas desechables. Si puedes hazte con algunas.

Para que la base no se humedezca puedes preparar la mezcla y dejarla en la nevera, pero debes sacarla un rato antes para que se ablande y poder servirla.

Que los disfrutes.

Galletas de mantequilla

Galletas de mantequilla

Se acerca la fecha de celebración de Halloween, finaos o lo que quieras. Lo cierto es que fue tan divertido el año pasado que no iba a dejar pasar la ocasión. Algo tan sencillo como un brownie y unas galletas de mantequilla decoradas hacen una fiesta. Confieso que los ojos, cerebros y similares no me llaman porque no son apetecibles, aunque hice un dedo y me reí mucho. Feo es un rato y al final sé que caerá.

Así que con ganas de estar un buen rato en la cocina, unos cortadores de fantasmas, personas y tumbas, se monta este postre. Aquí la receta del brownie y a continuación las galletas. Como ya es habitual la he adaptado reduciendo el azúcar de las recetas vistas.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla sin sal
    • 125 g azúcar glas
    • 2 huevos M
    • 1 cucharadita vainilla
    • Decoración
    • 60 g chocolate blanco
    • 75 g chocolate negro
  • Raciones: 40

  • Duración: 2,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la mantequilla esté suave, así que sácala unas horas antes de empezar con la elaboración. Los huevos también deben estar a temperatura ambiente. Tamiza el azúcar glas por un lado y la harina por otro.

Con todo esto listo, comenzamos batiendo la mantequilla y añadimos el azúcar. Basta con que se mezcle.

Incorporamos los huevos y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo y vamos añadiendo la harina. Cuidado porque toda es demasiada para la máquina, así que recomiendo que cuando lleves poco más de la mitad añadida, continúes amasando a mano. No te asustes, es muy tratable.

Debes conseguir una bola uniforme y suave que no quede pegada en tus manos. Una vez la tengas, divídela en dos, aplana ligeramente y a la nevera al menos cuarenta y cinco minutos. Con esto se enfría mejor y cuando empieces a estirar la masa, podrás dejar una mitad que siga enfriando.

Enciende el horno a 180º calor arriba y abajo. Saca las bandejas.

Pon una de las piezas de masa entre dos papeles de horno, y con ayuda de un rodillo forma una lámina de grosor uniforme. Yo uso un rodillo con anillos en los extremos y va estupendo.

Corta las galletas, quita la masa entre las figuras y vuelve a amasar, dejar enfriar y vuelta. Así con toda la masa. Según llenes una bandeja, al horno entre 10 y 15 minutos, depende del grosor de las galletas. Mientras tanto ve preparando la siguiente horneada. A mí me salieron 5 bandejas, unas 40 galletas.

Déjalas enfriar.

Decoración

Galletas

Lo más sencillo para decorar estas galletas de mantequilla con motivo de Halloween es usar chocolate. Así tal cual. Derretir al baño maría y con una manga cortando apenas la punta, primero se hace el borde y luego se rellena. Espera que se seque un poco para decorar con el otro. Aquí la imaginación y la habilidad hacen el trabajo. Por suerte contaba con la maña de mi pinche favorita que disfruta como nadie con la manga. Una vez finalizadas déjalas en la nevera.

Las que no decores se conservan bien en una lata o bote bien cerrado.

Ya solo queda cortar el brownie y montar las galletas con cuidado. Haz un corte superficial del tamaño de la lápida para que entre con facilidad. El montaje es cuestión de imaginación y se puede complicar todo lo que quieras.

Dedo Halloween

 

milhojas de espinacas y queso

Milhojas de espinacas y queso o spanakopita

Antes de empezar debo aclarar que no es un 'spanakopita' propiamente dicho. Hace tiempo leí la receta y me quedé con la base: espinacas y queso. Me sedujo la combinación y de ahí salen estas milhojas de espinacas y queso. Así que me puse manos a la obra con lo que me apetecía y el resultado es fabuloso.

  • Ingredientes

    • 1 paquete de pasta filo
    • 300 g queso feta
    • 400 g rulo de queso de cabra
    • 1 cebolleta
    • 3 manojos de espinacas
    • 5 hojas de albahaca fresca
    • mantequilla sin sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Picamos una cebolleta mediana y la echamos en una sartén con una pizca de sal. Debemos dejarla que casi se dore. Añadimos espinacas y albahaca cortadas. Removemos apenas dos minutos y reservamos.

Por otro lado, vamos echando en un bol grande el queso feta desmenuzado y el de cabra cortado en trozos. Añadimos la mezcla de la sartén y removemos todo junto para conseguir un relleno uniforme.

Encendemos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Sobre una bandeja del horno con lámina de silicona o papel sulfurizado, extendemos tres hojas de pasta filo y con la brocha untamos ligeramente con mantequilla. Colocamos otro par de láminas y con cuidado vamos repartiendo la mezcla de nuestras milhojas de espinacas y queso.

Repetimos el proceso de las hojas de pasta filo para cubrir a mezcla: dos láminas, mantequilla, las restantes y mantequilla. Corta las raciones antes de hornear.

Metemos la bandeja al horno ya caliente durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.

Sacar y servir.

Tarta fría de queso

Tarta fría de queso

Sé que la tarta fría de queso es una clásica archiconocida, pero aún así quiero contarte cómo la hago yo. Hay muchísimas versiones pero la particularidad de esta es el toque de la gelatina de limón. Además no lleva azúcar añadida y créeme que no la necesita. Así que si quieres una apuesta segura y sin horno, esta es tu receta.

  • Ingredientes

    • 400 ml nata líquida
    • 400 g queso de untar
    • 200 g agua
    • 1 sobre gelatina de limón
    • 110 g mantequilla
    • 200 g galletas maría
    • 250 g mermelada de arándanos
  • Raciones: 10

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer esta tarta fría de queso necesitamos un molde redondo desmontable. La receta es para uno de 24 cm de diámetro.

Comenzamos con la base que es de galletas. Para ello uso la batidora de mano con su triturador, consiguiendo así que se hagan polvo. Luego añadimos la mantequilla a punto pomada a las galletas trituradas y lo mezclamos bien a mano hasta que la masa quede homogénea. La extendemos en el fondo del molde y presionamos suavemente.

En un bol echamos la nata líquida muy fría y batimos bien para que el resultado sea cremoso. Añadimos el queso en crema y mezclamos asegurándonos que no queden grumos.

Ponemos 200 g de agua a hervir. Cuando lo haga, retiramos del fuego, añadimos el sobre de gelatina de limón y lo disolvemos bien. Una vez disuelto lo incorporamos al bol con la nata y el queso, batimos todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Finalmente vertemos en el molde y guardamos en la nevera para que cuaje bien. Si puedes déjala toda la noche o al menos 6 horas. Mete también la mermelada a enfriar.

Una vez bien fría, con cuidado, echamos la mermelada por encima. Personalmente prefiero la de arándanos, pero puedes poner fresa, frambuesa o cerezas, por ejemplo.

Ya solo queda desmoldar y servir, aunque está más rica un día después de ponerle la mermelada que recién hecha. ¡Que la disfrutes!

crema de cacao

Crema de cacao

Es fácil comprar en el supermercado productos como esta crema de cacao que traigo hoy, pero hacerla también es sencillo y mucho más sana. Así que me decido por salud.

Hay varias recetas de crema de cacao por lo que podido ver y hablar con amigos. Con esta se consigue una crema de cacao equilibrada y que puedes conservar varias semanas sin necesidad de frío. El único pero que se le puede poner es la textura porque con la picadora de mano que uso no logro triturar como me gustaría las avellanas, pero el sabor es magnífico. Si tienes vaso americano es posible que quede más fina. Yo aún así, no lo cambio. Me quedo con mi crema de avellanas y cacao casera.

  • Ingredientes

    • 400 g avellanas tostadas peladas
    • 110 g azúcar glas
    • 50 g cacao en polvo
    • 2 cucharadas de aceite
    • 1 cucharadita pasta concentrada de vainilla
    • 2 pizcas de sal
  • Raciones: 600 g

  • Duración: 0,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

La primera fase es triturar las avellanas. Vamos echando en varias tantas las avellanas tostadas peladas y sin sal en el vaso picador. Aplicamos toda la potencia y vamos parando cada minuto y medio o según indique tu máquina para evitar que se sobre caliente. Tenemos que conseguir la textura de la crema que queremos.

Una vez trituradas todas, añadimos el azúcar y seguimos batiendo. Luego viene el turno del cacao. Prueba ahora para comprobar si el punto dulce está a tu gusto o si necesitas más dulzor. Si es correcto, añade el aceite, recomiendo de girasol o si es de oliva que sea de sabor muy suave. Por último la vainilla y la sal. Mezcla bien y listo. Estará caliente, es normal por el tiempo que se está batiendo.

Guárdala en un bote hermético cuando se enfríe y a untar cuando quieras. Una tarde que quieras darte una merienda como cuando eras peque, no tienes más que partir pan y cargarlo bien. Y si ya es un pan de leche, será como tener 6 años.

 

Aliño de fresas

Aliño de fresas

En mi última visita al mercado compré mi ración de mizuna y junto con ella venían otras hierbas para una sabrosa ensalada: una es hinojo y la otra un tipo de mostaza. Así que para hacer algo a su altura he preparado este aliño de fresas y créeme que te va a gustar. Tiene el sabor y la acidez de la fresa, equilibrado con el dulce de la miel.  El conjunto es pura armonía.

Rico y fácil, como a mí me gusta. A veces es cierto que necesitamos dedicar tiempo a lo que preparamos, pero no tiene que ser siempre así. Además, como el sol empieza ya a calentar se agradece una ensalada fresca. Anímate y haz tu ensalada más alegre y colorida con este aliño y ya me cuentas.

 

  • Ingredientes

    • 8 fresas
    • 3 cucharadas aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada vinagre de módena
    • 1 cucharadita de miel
    • una pizca de sal
    • pimienta blanca
  • Raciones: 4 personas

  • Duración: 7 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Lavamos las fresas y les quitamos el tallo. Las echamos en el vaso batidor y trituramos hasta hacerlas puré. Añadimos el aceite y el vinagre. Mezclamos. Incorporamos la miel y finalmente la sal y pimienta al gusto. Batimos todo y listo, ya tenemos nuestro aliño de fresas preparado para dar un toque diferente a la ensalada. Sí, así de sencillo.

salsa de frutos rojos

Salsa de frutos rojos

Vamos a dar hoy un toque de sabor ácido a nuestros postres. Esta salsa de frutos rojos es ideal para ello. Además, no te preocupes porque no sea temporada, podemos comprarlos congelados, que tras probarlos puedo decir que para estos menesteres están bien.

Es fácil y con pocos pasos. Lo mínimo que se despacha después de hervir agua.

  • Ingredientes

    • 500 g frutos rojos
    • 100 g azúcar glas
  • Raciones: 8 - 10

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Los frutos rojos que compré son fresas, frambuesas y arándanos. Dividiendo los 500 g en tres partes iguales. Por supuesto puedes balancearlo o elegir dos de ellos. Eso te lo dejo al gusto, porque en esencia el proceso es el mismo.

En un cazo ponemos a fuego medio los frutos rojos. Tendremos que remover con frecuencia hasta que se vayan deshaciendo por el calor y suelten su jugo. Echamos en el vaso de la batidora y los trituramos. Añadimos el azúcar al gusto y listo.

Aviso a los golosos porque no es especialmente dulce con estas cantidades, así que pruébala porque posiblemente tengas que endulzarla un poco más.

Dejamos enfriar y ya podemos disfrutar de ese toque ácido de estas frutas. Como ves lo usé para adornar este delicioso bundt cake de chocolate en forma de manzana, y al servirlo le añadía un poco más. Otra receta con la que iría estupendamente es el pastel de queso japonés que también tienes ya en el blog.

Con yogur natural también está de vicio. Puedes poner un poco en el fondo en un vasito de cristal, luego el yogur y decorarlo con algunas frambuesas o fresas laminadas. Y tú, ¿cómo vas a disfrutarla?

Crema de speculoos

Crema de speculoos

Si así de entrada no sabes de qué hablo, quizá si te digo galletas caramelizadas belgas especiadas ya las saborees. Las conozco bajo la marca Lotus. La crema de speculoos, tal cual, aquí no la encuentro pero la necesito para otras recetas, así que la he hecho. Por lo pronto no tiene mucho mérito porque he comprado las galletas de speculoos directamente para probar qué tal quedaba. Éxito. Pero esto no quedará así.

Basándome en una receta que me gustó he hecho esta crema de speculoos más a mi gusto y los conocedores de la misma me han dado su visto bueno. El bote cayó parte a cucharadas y parte untada en pan.

  • Ingredientes

    • 180 g galletas Lotus
    • 70 g chocolate blanco
    • 150 g leche entera
    • 10 g miel
    • 1 cucharadita de maizena
    • 1/2 cucharadita de canela
    • ¼ cucharadita de jengibre
  • Raciones: 400 g

  • Duración: 25 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

En una picadora o vaso americano trituramos las galletas hasta conseguir dejarlas en polvo fino. Troceamos el chocolate blanco, lo echamos en el vaso y trituramos junto a las galletas ya en polvo. Lo dejamos ahí y calentamos la leche en un cazo. Retiramos del fuego, servimos un poco en un vaso y disolvemos la maizena. Una vez hecho, ponemos el cazo al fuego añadiendo ya la miel, la canela y el jengibre. Removemos durante un par de minutos sin dejar que hierva.

Sobre la mezcla de galletas y chocolate, vertemos la leche caliente y batimos hasta homogeneizar la mezcla. Se nos quedará una crema untuosa y deliciosa, bien para comer a cucharadas o para untar. Eso ya lo dejo a tu gusto, aunque mejor deja que se enfríe.

Como lleva leche hay que consumirla pronto y conservarla bien tapada en la nevera mientras tanto. Con un bote de medio litro de capacidad tienes para guardarla.

 

Ensalada de invierno

Ensalada de invierno

Vamos a hacer este enero un poco más ligero, por lo menos esta semana, que tengo algunos postres por ahí para contarte que están de rechupete. Por lo pronto hoy nos quedamos con una ensalada de invierno.

Con el tiempo frío que por fin ha llegado apetecen platos de cuchara, pero yo que soy una enamorada de las ensaladas quería enseñarte esta alternativa y ya tú verás si como primero o acompañamiento.

Uno de los ingredientes, la mizuna verde, no sé si la encontrarás fácilmente, pero si puedes cómprala porque además de estar riquísima tiene un montón de propiedades. He leído que existen numerosas variedades e incluso que es ligeramente picante; la que te muestro no pica. Si no la consigues puedes usar espinacas por ejemplo o alguna otra hortaliza del estilo.

  • Ingredientes

    • 250 g setas
    • aceite de sésamo
    • 1 zanahoria rallada
    • salsa de soja
    • 5 tomates pera
    • 20 g brotes de soja
    • 12 ramitas de mizuna verde
  • Raciones: 2

  • Duración: 25 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos esta sencilla ensalada de invierno cortando las setas a lo largo de no más de 1 cm de grosor. En una sartén con un chorrito de aceite de sésamo ponemos las setas a fuego medio hasta que estén medio hechas. Añadimos entonces la zanahoria rallada y la salsa de soja o si te apetece puedes echarle en su lugar salsa teriyaki. Pero mejor me ciño a la receta que si empiezo a darte opciones no acabo.

Corta los tomates en tres y añádelos a la mezcla. Cuando ya esté casi todo hecho, incorporamos los brotes de soja y en el último minuto la mizuna cortada grande. Lo ideal es comerla cruda, pero para que esté todo caliente la pasamos levemente por el fuego, mezclamos y listo. No hay que hacer nada más.

mizuna verde
Mizuna verde

Admite lo que quieras, como buena ensalada. Unas semillas de sésamo al final, hacer las setas con la soja y no con el aceite, añadir champiñones... lo dejo ahí y ya pruebas lo que se te ocurra. Espero que vuelvas a contarlo.