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Natillas de chocolate

Natillas de chocolate

Toda la vida me han gustado las natillas, sobre todo cuando quedan espesas. Así que las de chocolate no iban a ser distintas. La textura es muy suave, casi parece mousse.

La receta de las natillas clásicas es de La cocina de Tesa y son las que he adaptado para hacer con chocolate. He usado uno 70% y he tenido que compesar el amargor del mismo con el azúcar. Si quieres usar uno con leche o con un porcentaje de cacao inferior, debes tenerlo en cuenta y reducir la cantidad de azúcar.

A modo de sugerencia, yo con un chocolate 55%  pondría 150 g de azúcar.

 

  • Ingredientes

    • 4 yemas de huevo L
    • 750 ml leche entera
    • 215 g azúcar
    • 40 g maizena
    • 200 g chocolate 70%
    • 1 cucharadita vainilla
    • 1 pizca de sal
  • Raciones: 6

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos y reservamos un vasito de leche para disolver la maizena.

Al fuego medio en un caldero ponemos el resto de la leche y el chocolate partido. Removemos para que se disuelva.

Por otro lado en la batidora, bien en la Kitchen Aid o con una de mano, ponemos las yemas con el azúcar para que espumen y blanqueen.

Una vez que el chocolate se ha derretido y está caliente, pero sin hervir, retiramos del fuego y lo vamos echando poco a poco a las yemas en la batidora que tendremos a velocidad baja. Disolvemos bien la maizena en la leche que reservamos para eliminar los grumos y se la añadimos a la mezcla anterior.

Incorporamos la vainilla y la sal. Pasamos todo a fuego medio nuevamente y no dejaremos de remover hasta que se espese al gusto.

Retiramos del fuego y servimos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

Esta vez te lo he puesto fácil, así que espero ver tus natillas.

Natillas de chocolate

 

galletas de coco

Galletas de coco

Hace tiempo que tenía ganas de preparar unas galletas de coco. Es un sabor que me gusta mucho también y estas galletas lo tienen todo. Son crujientes, fáciles de hacer y el toque de chocolate las hace perfectas.

La receta en la que me basé llevaba más azúcar y en lugar de almendras molidas, avellanas. Yo las he hecho como te cuento y son justo lo que quería al comerlas.

  • Ingredientes

      • 225 g harina de trigo
      • 150 g azúcar blanca
      • 150 g coco
      • 100 g mantequilla sin sal
      • 45 g almendra molida
      • 3 huevos M
      • 1 cdta. vainilla
      • 5 g levadura química
      • Decoración
      • 200 g chocolate cobertura
      • coco al gusto
  • Raciones: 70 galletas

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Batimos en un bol los huevos con el azúcar, añadimos el coco y la almendra molida. Incorporamos la harina, levadura y vainilla, mezclamos todo y añadimos la mantequilla a temperatura ambiente.

Una vez la hayamos unificado, envolvemos en film y metemos en la nevera al menos una hora.

Sacamos la masa, cogemos la mitad y la otra la seguimos dejando en frío.

Encendemos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Estiramos parte de la masa entre papeles de horno con un grosor aproximado de 4 mm. Con un cortapastas circular vamos cortando y pasando la masa a una bandeja de horno con papel sulfurizado o láminas de silicona, lo que prefieras. Ojo que la masa es algo pegajosa.

Si no quieres las galletas de coco con chocolate, puedes espolvorear con coco antes de meterlas al horno.

Horneamos a 200ºC durante 10 o 15 minutos. Necesité tres tandas para poder hacer toda la masa, así que mientras unas se hornean puedes ir preparando la siguiente. Al sacarlas del horno, déjalas que enfríen en una rejilla.

Estas galletas de coco así ya están riquísimas y en una lata se conservan crujientes varios días, pero si las quieres perfectas, solo tienes que derretir chocolate de cobertura al baño maría, pincelarlas y espolvorearlas con coco. Deja que se enfríe y, ¡ya me contarás!

Me entretuve un rato y mira las decoraciones que les hice.

trumisús o trufas de tiramisú

Trumisús, trufas de tiramisú

Esta receta de hoy, nace de un reto de varios blogueros para darle la vuelta a un postre. Se trata de crear a partir de una propuesta de unos de nosotros y con ciertos requisitos, un postre diferente. Algo así como una deconstrucción reconstrucción.

La primera vuelta que vamos a dar será al tiramisú, y debemos emplear para ello mascarpone, café y bizcochos de soletilla. De todo lo que se me ocurrió, esta es mi propuesta: unas trufas de tiramisú, a las que he bautizado como trumisús. Suaves y ligeras bolitas de crema de mascarpone con sabor a café y bizcochos sutiles, con un corazón de crema de cacao y redondeadas en cacao en polvo. ¿A que suena bien? Pues son muy fáciles de hacer y no requieren nada especial, así que lánzate a por ellas.

Como resultado del reto de tiramisú surgieron estas ideas tan variadas:

- Tartaletas en De flores comestibles  

- Gofres en Panes con garra 

- Helado en La cocina de Tesa

- Milkshake en Mi toque en la cocina

- Polos en El zurrón de los postres

- Repostería con emoción  presentó un Trifle

- Y mis Trumisús: trufas de tiramisú, de las que tienes la receta a continuación.

 

 

Elaboración

  1. Saca el mascarpone un rato antes de la nevera para que se ablande.

Trituramos los bizcochos de soletilla hasta lograr un polvo fino. Reservamos.

Mezclamos el mascarpone con el azúcar con ayuda de una espátula. Añadimos el café soluble y seguimos mezclando. Solo hace falta remover con movimientos envolventes un par de minutos en total. Añadimos los bizcochos en polvo y unificamos la mezcla.

Como hace calor,  es aconsejable meterlo en la nevera durante unos 20 minutos.

Pasado ese tiempo la masa estará fría y nos permitirá trabajarla mejor. Coge porciones iguales de masa, puedes pesarla si eres como yo y no logras hacer dos iguales, y forma bolitas. Cada una pesó 15 g en mi caso. Coloca un film transparente o papel de horno sobre un plato para que no se peguen las bolas de masa.

Una vez tengas todas las bolas, déjalas en la nevera otros 20 minutos.

Para rellenarlas con la crema de cacao se me ocurren dos opciones:

1. ponerla en una manga pastelera con una boquilla redonda de para rellenar las trumisús con cuidado pinchando por debajo.

2. puedes hundir un poco el centro de la bolita, rellenar y cerrar con cuidado. Bolea con cuidado si ha perdido la forma.

Cuando acabes con todas, déjalas en la nevera otro rato.

Finalmente, echa un par de cucharadas de cacao en polvo en un cuenco y mete una a una cada bolita para que se impregne; cógela y sacúdela para eliminar el exceso. Así tendrás unas deliciosas trumisús lista para comer.

Se conservan en frío.

Notas

* Hice los bizcochos de soletilla de café por capricho. No hace falta que te compliques tanto y prepara las trumisús con galletas compradas que tienen nombres varios según el país, en Italia savoiardi. 

** Tras cada fase las he tenido que meter en la nevera porque hacía calor y la crema se vuelve pegajosa. Si no es tu caso, puedes hacerlas del tirón y en media hora las tendrás listas.

El nombre, trumisú, surge porque ya puestos a idear una elaboración siento la necesidad de ponerle nombre y ese fue el que se me ocurrió combinado trufas y tiramisú: trumisús.

bizcochos de soletilla

Bizcochos de soletilla

Los bizcochos de soletilla se suelen utilizar en postres tipo el tiramisú, por ejemplo. Son ligeros y esponjosos y dan mucho juego.

Te dejo la receta convencional aunque yo los hice añadiendo una cucharadita de café soluble, 1 gramo.

La receta en la que me basé se utiliza más azúcar, pero ya sabes que me gusta reducirla.

  • Ingredientes

    • 3 yemas M
    • 3 claras M
    • 35 g harina trigo
    • 30 g fécula maíz
    • 40 g azúcar blanco
    • 2 cdta. vainilla
    • azúcar para espolvorear*
  • Raciones: 120 g aproximados

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Para cuando hayamos terminado estará ya caliente.

Tamizamos la harina y la fécula de maíz (maicena). Reservamos.

Colocamos papel de horno o de silicona sobre las bandejas del horno a utilizar.

En un bol batimos las yemas con la mitad del azúcar hasta que blanqueen y estén esponjosas. Añadimos la vainilla y el café si vas a añadirlo, recuerda que las galletas originales no lo llevan. Ahora a mano con movimientos envolventes mezclamos la harina y la maicena tamizadas.

Por otra parte montamos las claras hasta que estén espumosas, momento en el que añadimos el resto del azúcar. Seguiremos montando hasta que estén firmes y brillantes.

Unimos ahora las dos mezclas con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen.

Pasamos la masa a una manga pastelera y hacemos los bizcochos de soletilla, botones o la forma que necesites. Si los quieres con azúcar por encima, este es el momento para espolvorearle un poco. Yo no le puse porque para mí le sobra.

El tiempo de horneado dependerá del tamaño de tu elaboración. Mis botones apenas necesitaron 6 minutos, pero los bizochos clásicos de unos 10 cm llevarían unos 12 minutos. Recuerda calor arriba y abajo con la bandeja en la segunda posición desde abajo, 180ªC.

Una vez hayan cogido colorcito, sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. El resultado son unos bizcochos de soletilla ligeros a tu gusto de dulzor.

Otras formas de acabado de los bizcochos de soletilla pueden ser estas que te muestro:

 

Nota

Respecto a las raciones, como hice todas las formas que muestro, no puedo decirte cuántos bizcochos clásicos obtendrías, aunque calculo que entre 25 y 35, dependiendo del tamaño que les des.

Salsa de castañas

Salsa de castañas

A la hora de comer soy muy poco de salsas en el plato. Sin embargo hace poco comí en un restaurante un solomillo con salsa de castañas por recomendación de la camarera y estaba delicioso. Así que recordando aquel sabor he preparado esta salsa de castañas. Es simple aunque algo laboriosa por pelar las castañas, pero hay un truco que acelera el proceso.

  • Ingredientes

    • 1/2 k castañas
    • agua
    • sal
    • pimienta blanca
    • leche evaporada
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Hacemos un corte a cada castaña. Las escaldamos 5 minutos lo que facilita mucho el siguiente paso. Una a una las vamos pasando por agua fría para poder pelarlas. Una vez todas peladas, las ponemos en agua a fuego medio alto durante 15 minutos. Yo añadí puerro al agua. Las escurrimos y trituramos añadiendo unas 3 cucharadas del caldo para aligerarlo un poco.

Cuando ya no sea tan denso añadimos leche evaporada para darle cremosidad y seguimos batiendo. En mi caso fueron unos 150 g. Como quedó muy dulce para mí, le añadí sal y pimienta blanca para compensar un poco el dulzor.

Una vez hecha, te recomiendo marcar la carne que vayas a preparar y terminar de hacerla en la crema para que coja bien el sabor.

Es muy fácil y el sabor, único. Si te gusta más ligera puedes lograrlo con más caldo y un poco más de leche evaporada.

Vasitos tres chocolates

Tres chocolates

Hoy traigo una de esas recetas facilonas: los tres chocolates. Me había resistido a prepararla porque no me resultaba interesante a pesar de las maravillas que contaban. Pues por fin la hice, primero en tarta y luego en vasitos. Prefiero la presentación individual aunque personalmente no es una receta que me vuelva loca, pero que eso no te desanime porque gustó a todos.

El proceso es el mismo en ambos casos, solo cambian las cantidades. Hice 8 vasitos de 125 ml con las cantidades indicadas. Si quieres preparar la tarta solo tienes que duplicarlas y usar un molde de 24 cm desmoldable.

  • Ingredientes

    • 150 g galletas de mantequilla con 1/2 cdta de sal
    • 30 ml leche
    • Primera capa
    • 100 g chocolate negro
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Segunda capa
    • 100 g chocolate con leche
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Tercera capa
    • 100 g chocolate blanco
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
  • Raciones: 8

  • Duración: 45 min

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando las galletas para la base. Para hacerlas polvo las metí en una bolsa con cierre zip y las aplasté con un rodillo. Las galletas son las de mantequilla que hago habitualmente, así que para que no quede demasiado mantecosa cuando las troceo solo añado leche para humedecerlas. Si utilizas galletas tipo digestive o prefieres unas maría clásicas, puedes derretir unos 30 g de mantequilla con sal para hacer la mezcla.

Echamos en cada recipiente una cucharada y aplastamos con el dedo.

Vamos ahora con la primera capa. Mezclamos 45g de leche con los 6 g de cuajada y removemos para eliminar cualquier grumo. Mi truco es usar un batidor de esos a pilas que espuman la leche, así en unos segundos me aseguro de no tener grumos. Si no lo tienes dedícale un par de minutos para deshacerlos con ayuda de una cuchara.

Ponemos un cazo al fuego con la nata y 80 g de leche. Dejamos que se caliente y añadimos el chocolate negro troceado. Removemos continuamente hasta que se derrita por completo. Incorporamos la cuajada disuelta en la leche y seguimos moviendo hasta que hierva. Esperamos dos minutos para dar tiempo a la cuajada.

Echamos dos cucharadas en cada vasito sin demorarnos porque empieza a cuajar rápidamente.

Siguientes capas

Lavamos los utensilios y repetimos el proceso con los otros dos chocolates. Así le das tiempo a que cuaje. Comprueba que haya espesado antes de echar la siguiente capa.

Cuando llenes los vasitos puedes jugar y añadir más o menos cantidad de cada chocolate para adaptarlo al gusto de los chocolateros que vayan a comerlo.

Si quieres preparar la tarta de tres chocolates, duplica las cantidades. Lo más importante es que cuando vayas a verter las sucesivas capas de chocolate uses un cucharón del revés y a baja altura, para que caiga suavemente y no se mezcle con la capa previa. Guarda en la nevera al menos 4 horas para que se enfríe bien. Desmolda y a disfrutar, pero en porciones pequeñas que no un postre ligero.

La receta en la que me inspiré es la del blog 'De flores comestibles' que ella prepara en Thermomix, por si prefieres hacerla con la maquinita.

 

papas arrugadas

Papas arrugadas

Comida típica canaria sin duda. Con o sin mojo, de entrante o acompañamiento. Lo cierto es que las papas arrugadas son tan fáciles de preparar que me pensé ponerlas o no, pero como nadie nace enseñado y siempre hay una primera vez, pues aquí van.

Como verás en la lista de ingredientes no hay cantidades. Esto es a ojo, pero te daré las referencias. Aún así intentaré pesarlo todo la próxima vez.

  • Ingredientes

    • papas para arrugar
    • sal
    • agua
  • Raciones: 4

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Las papas arrugadas se hacen y comen con piel, por lo que tenemos que lavarlas bien. Así que lávalas una a una y elimina cualquier resto.

Échalas en un caldero y cubre con agua sin llegar a cubrir las papas. Deja como un cuarto sin cubrir. Añadimos la sal. Aquí hay quien dice que la papa coge la sal que necesita o que llevan ¼ k de sal por kilo. Yo les pongo un puñito por 300 g de papas. Para mí es suficiente.

Ponemos a fuego medio alto y tapamos, en mi caso, con un paño limpio. Las dejo al fuego durante 20 minutos, pero las muevo dos veces en ese tiempo levantando el caldero y zarandeándolo. La duración dependerá del tipo y tamaño de las papas. Pasado ese tiempo las intento pinchar con un tenedor, y si entra con suavidad, se ha acabado la cocción. Entonces escurrimos y volvemos a poner el caldero al fuego, ahora destapado, durante un minuto para que se sequen. Las zarandeamos para que pierdan un poco de sal y, ahora sí, al plato.

Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Magdalenas de gofio

Magdalenas de gofio

Me gustan mucho las recetas con gofio y cuando vi estas magdalenas me lancé a prepararlas. Las he ido ajustando hasta dar con lo que buscaba porque mis testadores me pedían más gofio. Así que tras varios intentos me han dado el visto bueno.

El resultado es una magdalena esponjosa, ligera, con el dulzor justo y con mucho sabor a gofio.

  • Ingredientes

    • 120 g claras de huevo (4 huevos M)
    • Una pizca de cremor tártaro o gotas de limón
    • 65 g aceite
    • 100 g panela
    • 20 g almendra molida
    • 50 g gofio
    • 5 g levadura química
    • 100 g yogur griego
    • Una pizca de sal
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de vainilla
    • crocante de almendra
  • Raciones: 12

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

En un bol batimos el aceite con la panela durante unos minutos. Sin dejar de batir, vamos añadiendo las almendras, el gofio y la levadura. Incorporamos el yogur y la sal. Por último, la harina y batimos solo para integrar. Reservamos.

A continuación, en otro bol montamos las claras con la pizca de cremor tártaro o el limón.

Con cuidado volcamos las claras montadas en bol con la masa. Con una pala realizamos movimientos envolventes hasta unificar la mezcla. De este modo tendremos una masa aireada que se transformará en unas magdalenas esponjosas.

Llenamos ¾ partes de cada cápsula y decoramos con almendras crocantes, al gusto, aunque es opcional, sin embargo el punto crujiente se agradece.

Con el horno caliente las metemos en la segunda posición de tal forma que queden centradas. Bajamos la temperatura a 170ºC y las horneamos durante 15 minutos sin aire. Pincha una en el centro y si el palo sale limpio, es señal de que están hechas. Sacamos del horno, esperamos 10 minutos y desmoldamos con cuidado. Son muy frágiles calientes, así que ve con cuidado.

Notas

La receta de partida es de 'El Zurrón de los postres' y llevaba 150g de azúcar.

Las almendras que usé son laminadas y machacadas en el mortero, pero puedes usar molidas.
Pata de pavo al horno.

Pata de pavo

Receta fácil donde las haya. La mitad del trabajo viene en el propio ingrediente principal: la pata de pavo. Es una carne jugosa y agradecida que con poco que hagas va a quedar riquísima. La otra parte es del horno. Nosotros solo tenemos que aderezar, regar un par de veces y comer. ¡Viva la pata de pavo!

  • Ingredientes

    • 2 patas de pavo
    • 100 g vino blanco
    • 40 g aceite de oliva virgen
    • perejil
    • sal gorda
  • Raciones: 4 - 6

  • Duración: 1 h 45 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 2000C con calor arriba y abajo.

En una fuente grande y apta para el horno, metemos las dos patas de pavo sin la piel. Echamos en este orden, el vino y el aceite, asegurándonos que el pavo quede impregnado. Añadimos la sal y el perejil cortado pequeñito.

Cuando el horno esté caliente, metemos en la segunda altura del horno, para que quede a mitad. Mantenemos esos 2000C durante 10 minutos y luego bajamos a 1800C para el resto de la cocción. En total las tendremos una hora y media al fuego.

Pasados unos 45 minutos regamos las patas con el propio jugo. Finalmente cuando haya pasado el tiempo, pinchamos y debe salir líquido transparente. Eso quiere decir que tenemos nuestro asado listo. Si sale sanguinolento, déjalo 10 minutos más y repite la comprobación.

Sacamos, regamos con su jugo y listo. ¿Y tú, con qué las vas a acompañar?