Archivo

París Brest chocolate

París Brest de chocolate

La masa choux que lleva este París Brest la conocerás seguramente por los profiteroles. Las presentaciones que permite son variadas y en esta ocasión además, la he hecho con cacao. Más no se puede pedir.

  • Ingredientes

    • Masa choux
    • 260 g agua
    • 4 g sal
    • 130 g mantequilla sin sal
    • 130g harina todo uso
    • 240 g huevos (4 huevos L)
    • 15 g cacao en polvo
    • 1 cda. vainilla
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 400 g nata vegetal
    • 165 g chocolate repostería
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para un París Brest de chocholate

Pesamos los ingredientes y disponemos de la bandeja del horno que vayamos a usar. En un papel de horno dibuja por un lado el contorno de la pieza que quieras hacer y dispón ese lado hacia abajo, aunque el papel de horno puede hacer que la base no quede tan crujiente. Pero mejor eso a que se peguen a la bandeja.

Calcula que con las cantidades indicadas podrás hacer unas 4 coronas de 12 cm de diámetro o una grande de unos 26 cm. La masa se expande, así que deja espacio entre las piezas.

Tamiza la harina y el cacao. Reserva.

Comenzamos echando en un cazo grande toda el agua, la sal y la mantequilla cortada en trozos. Dejamos que llegue a hervir y retiramos del fuego.

Volcamos de un golpe la harina y el cacao y mezclamos enérgicamente con la espátula. Volvemos a poner al fuego a fuego medio y removemos para secar un poco la masa.

Dejamos 5 minutos para que se enfríe o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Pasado ese tiempo tenemos que ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista? Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella. Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 3 huevos, el cuarto no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos.

Logrado el punto, verás que si pones un poco de masa en un plato no pierde la forma ni se desparrama.

Echa la masa en una manga pastelera. Puede ser con boquilla si quieres que quede listado o sin ella y quedará lisa. Yo usé una 6B de Wilton.

Sobre el papel de horno en el que hicimos los dibujos echaremos una primera vuelta de masa y sobre esa otra. La masa se expande bastante en el horno, así que deja el hueco del centro grande.

Se hornea por lo menos 35 minutos y no abras el horno una vez metida la masa hasta que estén prácticamente hechos. En el caso de la masa chocolateada es más difícil porque no hay cambio de color a dorado, así que tendrás que fijarte en cuánto han crecido, el olor y la consistencia que parezcan tener. Si abres pronto se desinflarán.

Cuando estén listos, apaga el horno, abre un poquito la puerta para que pierdan vapor. Con 5 minutos así ya puedes sacarlas. Deja que se enfríen antes de proceder a cortarlas.

Praliné

Vamos a hacer praliné con dos texturas: uno en crema y otro arenoso. Se consiguen parando el proceso de trituración en momentos distintos.

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En mi caso usé avellanas tostadas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas como las mías. Muévelas un par de veces. Según las saques échalas en la sartén para el paso siguiente.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Una vez hechas, comenzamos con el caramelo. Echa en una sartén grande, que te permita remover todo bien sin peligro, la mitad del azúcar y la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora por una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva una parte así para decoración. El resto debes triturarlo hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite de girasol, pero no es obligatorio.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor el calor por si va a estar fuera de la nevera, pero puedes usar nata para montar 35% de materia grasa. El procedimiento es el mismo solo que debes controlar el punto de batido para que no se corte.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el accesorio del globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar, pero puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Con esto acabamos las elaboraciones necesarias para nuestra París Brest de chocolate.

Montaje

Corta a lo largo con un cuchillo de sierra las coronas de París Brest. En la parte de la base echa un poco de praliné y de ganaché de chocolate. Para la trufa necesitarás una manga pastelera para que quede más bonita. Puede ser con alguna boquilla estriada o no, eso ya es al gusto.

Para decorarla cogí con una cuchara y repartí chocolate y crema de praliné irregularmente.

Consejos
  • Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.
  • Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.
  • La masa choux con los 4 g de sal queda con un punto salado que si se come solo queda raro y que sin embargo combina muy bien con los rellenos. Eres libre de reducirle la sal.
  • Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.
  • La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse. Lo hice a mitades, pero mejor hazlos con agua como te indico.

Bizcocho Linzer Sacher

Linzer Sacher

El reto #dale1vueltaa de esta ocasión se inspiraba en la tarta Sacher y he creado estos Linzer Sacher. Teníamos que utilizar bizcocho y baño de chocolate, total o parcial. Basándome en esos requisitos y con la idea clara de hacer algo pequeño se me ocurrió una adaptación que mezcla dos elaboraciones clásicas. Por un lado las galletas Linzer que van rellenas de mermeladas y por otro la Sacher que lleva bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Así pues, tenemos estos bizcochos de chocolate con la forma de las Linzer y su relleno de albaricoque como la Sacher.

Las otras propuestas presentadas son:

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 80 g harina todo uso
    • 20 g cacao en polvo
    • 3 g polvos de hornear
    • 90 g chocolate 66%
    • 80 g mantequilla sin sal ablandada
    • 55* g azúcar glas
    • 60 g yemas M
    • 118 g claras
    • 55* g azúcar blanco
    • Relleno
    • 250 g mermelada de albaricoque
    • 3 hojas gelatina
    • Cobertura
    • 100 g chocolate negro de cobertura
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para el bizcocho de chocolate

Preparamos todos los ingredientes del bizcocho. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura juntos.

Comenzamos derritiendo el chocolate al baño maría y reservamos.

A mano, con una pala de silicona mezclamos la mantequilla ablandada con el azúcar glas hasta obtener una textura cremosa.

Añadimos una a una cada yema integrándose por completo antes de añadir la siguiente.

En otro bol batimos las claras con la batidora de mano y cuando espumen les añadimos la mitad del azúcar blanco. Seguimos y añadimos el azúcar restante. Necesitamos conseguir solo picos suaves, no montarlas. Reservamos.

Al bol con las yemas añadimos el chocolate y batimos hasta unificar la mezcla. A continuación echamos una cuarta parte de las claras y mezclamos bien. Incorporamos los ingredientes tamizados y mezclamos. Todo esto es a mano.

Añadimos el resto de las claras y suavemente vamos integrando. Debe desaparecer el blanco.

Extendemos la masa en el molde. Yo usé uno de 25 cm de diámetro y obtuve un resultado de un bizcocho de unos 2,5 cm de alto. Es importante que la masa quede bien repartida para lograr un bizcocho sin grandes diferencias de grosor.

Horneamos a 175º C con calor arriba y abajo, durante 15 minutos. Para comprobar que está hecho pincha en el centro con un palillo y debe salir limpio. Sacamos y dejamos 10 minutos en el molde para que se termine de despegar de las paredes y desmoldamos. Lo dejamos del revés sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el relleno

En un cuenco ponemos agua fría con las láminas de gelatina para que se ablanden.

A continuación, en el vaso de la batidora echa la mermelada de albaricoque hasta dejarla sin grumos, pasa a un cazo y calienta. Retira del fuego y añade la gelatina escurrida. Remueve hasta que se disuelva y listo.

bizcochos linzer sacher

Montaje de los bizcochos Linzer Sacher

Derrite al baño maría el chocolate y reserva.

Con ayuda de un cortador redondo de 6 cm de diámetro saca de la plancha de bizcocho todas las piezas posibles. Pues hacerlas de otra medida o si te apetece, cuadradas.

Corta por la mitad longitudinalmente y en la pieza superior con ayuda de un cortador extrae y deja el hueco para rellenar. En la foto puedes ver que usé estrellas, flores y corazones para el recorte.

Pincela los cortes interiores con la mermelada aún caliente y monta las dos piezas. Pincela la superior con el chocolate derretido y rellena el hueco con mermelada. Para decorar la silueta de la figura recortada echa chocolate derretido, que se haya enfriado un poquito, en una manga y a dibujar.

Opciones las que quieras. Puedes cubrir en su totalidad los discos de chocolate, solo el superior, perfilar la figura recortada o lo que te apetezca. Lo que sé es que queda muy bueno.

Linzer Sacher interior
Detalle interior
Notas

La receta del bizcocho de chocolate es de Ettore Cioccia, y lleva en origen 70 g de azúcares, pero lo reduje a 55. Quitar azúcar se traduce en algo menos de jugosidad, pero para mí el sabor gana, así que acepto el sacrificio.

Natillas de chocolate

Natillas de chocolate

Toda la vida me han gustado las natillas, sobre todo cuando quedan espesas. Así que las de chocolate no iban a ser distintas. La textura es muy suave, casi parece mousse.

La receta de las natillas clásicas es de La cocina de Tesa y son las que he adaptado para hacer con chocolate. He usado uno 70% y he tenido que compesar el amargor del mismo con el azúcar. Si quieres usar uno con leche o con un porcentaje de cacao inferior, debes tenerlo en cuenta y reducir la cantidad de azúcar.

A modo de sugerencia, yo con un chocolate 55%  pondría 150 g de azúcar.

 

  • Ingredientes

    • 4 yemas de huevo L
    • 750 ml leche entera
    • 215 g azúcar
    • 40 g maizena
    • 200 g chocolate 70%
    • 1 cucharadita vainilla
    • 1 pizca de sal
  • Raciones: 6

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos y reservamos un vasito de leche para disolver la maizena.

Al fuego medio en un caldero ponemos el resto de la leche y el chocolate partido. Removemos para que se disuelva.

Por otro lado en la batidora, bien en un robot de cocina o con una de mano, ponemos las yemas con el azúcar para que espumen y blanqueen.

Una vez que el chocolate se ha derretido y está caliente, pero sin hervir, retiramos del fuego y lo vamos echando poco a poco a las yemas en la batidora que tendremos a velocidad baja. Disolvemos bien la maizena en la leche que reservamos para eliminar los grumos y se la añadimos a la mezcla anterior.

Incorporamos la vainilla y la sal. Pasamos todo a fuego medio nuevamente y no dejaremos de remover hasta que se espese al gusto.

Retiramos del fuego y servimos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

Esta vez te lo he puesto fácil, así que espero ver tus natillas.

Natillas de chocolate

 

Tarta Dobos

Tarta Dobos

Esta Tarta Dobos es un clásico de la repostería. La conocía pero no la había preparado nunca, ni tampoco probado. Así que busqué la receta original y encontré la receta ofrecida por el gremio de pasteleros húngaros de la Dobos torta. Gracias al traductor conseguí hacerme una idea bastante clara de la receta. El bizcocho es bastante fiel, básicamente un bizcocho genovés, y para la crema tuve que quedarme con la idea que le deslumbró: la crema francesa de mantequilla a la que se añadió chocolate.

La crema de mantequilla la hice siguiendo los pasos de Ettore Cioccia. Es una elaboración delicada pero maravillosa al degustarla. Por favor, sigue los pasos y atento a los puntos críticos.

Las cantidades son para un molde de 18 cm.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 6 huevos M
    • 100 g azúcar glas
    • 100 g harina de trigo
    • 35 g mantequilla sin sal
    • 1 cdta. vainilla
    • Crema de mantequilla
    • 8 yemas de huevo
    • 250 g azúcar
    • 250 g mantequilla
    • 100 g agua
    • 250 g chocolate repostería
  • Raciones: 10*

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho genovés

Necesitamos los huevos y la mantequilla a temperatura ambiente y la harina tamizada.

Comenzamos con el batido de las 6 yemas con la mitad del azúcar, 50 g, hasta que blanqueen y estén esponjosas. Añadimos la vainilla y mezclamos.

Seguimos, batiendo las 6 claras y cuando empiecen a espumar echamos el azúcar poco a poco y seguimos hasta obtener una mezcla dura.

Echamos las yemas a las claras montadas y mezclamos con movimientos envolventes. Una vez unificada, añadimos la harina tamizada. Seguimos con suavidad hasta que no queden grumos. Por último echamos la mantequilla derretida pero no caliente.

Enciende el horno con calor arriba y abajo a 180ºC. Saca las bandejas.

Con ayuda de una manga pastelera con una boca pequeña vamos a echar la masa en un papel sulfurizado. Nos interesa que el bizcocho sea muy fino y teniendo en cuenta que se hinchará un poco en la cocción, corta apenas 8 mm de la punta de la manga. Ahora con paciencia ve haciendo líneas de masa homogéneas por toda la plancha del horno. Controla lo que presionas la manga y la velocidad. Yo cubrí dos y media.

La tarta Dobos se caracteriza por las múltiples capas finas de bizcocho. Así que necesitarás 6 discos de bizcocho, por lo que te recomiendo que los dibujes en el papel de horno y así te asegures obtenerlos echando la masa en ellos.

Con el horno caliente metemos una a una las bandejas o si tu horno te lo permite puedes hornear varias. En unos 12 minutos debería estar hecho y presentar un color doradito suave.

Saca, deja enfriar un par de minutos, coloca boca abajo y retira el papel de horno. Deja enfriar del todo sobre una rejilla.

Corta los discos y reserva el más bonito para cubrirlo con el caramelo.

Crema de mantequilla con chocolate

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta en esta elaboración es la temperatura en cada paso. Así que atento.

De entrada necesitamos las yemas a temperatura ambiente, así que sácalos 1 hora antes de la nevera.

La mantequilla en punto pomada, es decir blanda que se hunda el dedo pero que no esté derretida.

Como vamos a echarle chocolate, lo primero que haremos será derretirlo al baño maría; ya sabes en un bol que no toque el agua encima de un cazo al fuego. Una vez derretido, lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco. Debe estar a 35ºC cuando la incorporemos a la crema de mantequilla.

En la batidora vamos a echar las yemas de huevo a temperatura ambiente.

En un cazo ponemos el azúcar y agua solo para mojarla toda, no hace falta cubrirla ni echar toda la cantidad indicada, pero para que tengas un referente se indica. A fuego suave, lo dejamos hasta que rompa a hervir. Mantenemos al fuego hasta alcanzar los 120ºC. Cuando llegue a 110ºC ponemos las yemas a batir a velocidad media.

Una vez que el almíbar esté a 120ºC lo retiramos del fuego y esperamos un minuto. A continuación, bajamos la velocidad de batido de las yemas y vamos a echar un hilo fino, por las paredes del bol donde se baten las yemas. Es fundamental que sea por las paredes del bol, nunca directamente.

Subimos la velocidad y dejamos batiendo hasta que la mezcla se enfríe por completo. No tengas prisa. Debes tocar la pared del bol y no notar ni pizca de calor.

Continuamos incorporando poco a poco la mantequilla cortada en cuadros hasta obtener una crema suave y homogénea.

Ya tenemos nuestra crema lista para darle el sabor que queramos, en nuestro caso hoy, chocolate. Así que comprobamos que está entre 30 - 35ºC y se lo añadimos a la crema de mantequilla. Batimos solo hasta que quede homogénea, y listo. Tapa y guarda en la nevera hasta que la vayas a usar.

Caramelo

El caramelo es algo muy fácil de hacer, pero para mí una pesadilla. Basta con poner en un cazo a fuego medio, el agua y el azúcar. Durante el proceso no se remueve, solo se sacude suavemente el cazo. Poco a poco cogerá ese color dorado tan bonito. Avisos: quema mucho y se enfría enseguida. Así que debes disponer de lo necesario para lo que vayas a hacer.

En mi caso, tenía el disco de bizcocho encima de un papel de horno y el cuchillo para cortarlo de inmediato. Vierte el caramelo, extiende y corta los triángulos. Sepáralos con cuidado porque quema y deja que se enfríe.

Montaje

Sobre un disco o la fuente donde vayas a presentar la tarta dobos, pon un par de pegotes de crema y coloca el primer disco de bizcocho.

Ahora solo es poner crema de mantequilla de chocolate en una fina capa y discos de bizcocho. Acaba con una capa de crema. Cubre los laterales con crema y alisa toda la superficie. Si hace calor, mete la tarta y la crema en la nevera unos 30 minutos.

Finalmente y con ayuda de una manga con una boquilla decorativa haz tantas moñas equidistantes como triángulos decorativos de caramelo hayas hecho. Coloca los triángulos según ves en la foto y en el centro haz otra moña decorativa. ¡La tarta está lista!

Notas

El bizcocho genovés que lleva es de lo más simple en sabor, así que si prefieres una tarta más jugosa almibara el bizcocho. Basta con poner la misma cantidad de agua y azúcar al fuego, dejas que hierva un par de minutos y pincela los discos de bizcocho. 150 g de ambos debería ser suficiente.

Petit four de caramelo

Petit four de caramelo

Una amiga hizo unos pastelitos que me enamoraron nada más verlos. Hablando con ella terminé planteándome hacer mis petit four, que son unos bocaditos 4 x 4. Me metí en la cocina y reconozco que disfruté mucho, salvo con el caramelo. A este paso acabaré escribiendo sobre mi relación con el caramelo: es un odio mutuo. Pero seguro que a ti te va perfecto, no te preocupes.

Con las cantidades indicadas en la receta me dio para:

  • 2 piezas de 6 x 4 cm
  • 6 piezas de 4 x 4
  • 6 piezas de 6 x 6

… y un poco de caramelo en un táper que ya veré qué hago con él.

  • Ingredientes

    • Bizcocho gioconda
    • 125 g azúcar glas
    • 125 g almendra molida
    • 3 huevos enteros L
    • 20 g harina de trigo
    • 20 g mantequilla sin sal
    • 2 claras L
    • Crema de caramelo
    • 170 g azúcar blanca
    • 1 cucharada de agua
    • 300 g nata líquida 35% mg
    • 15 g harina
    • 85 g mantequilla
    • Decoración
    • 100 g chocolate negro
    • 1 cucharada de mantequilla
    • 50 g chocolate blanco
  • Raciones: 14 pastelitos

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Cuestiones previas

Teniendo en cuenta que vamos a poner 4 capas de bizcocho, necesitamos que sean finos para que los petit four, sean eso, pequeños. La mejor forma de obtener un bizcocho bien fino es usando manga pastelera. A mí al menos es lo mejor que me funciona. Le corto algo menos de 1 cm. En la foto puedes ver lo poquito que es. Con la cantidad indicada me salieron dos planchas de bizcocho de 30 x 25 cm.

Necesitamos la mantequilla derretida pero no caliente. Así que ponla unos 10 segundos a potencia baja en el microondas para derretirla. Si no se ha derretido, sigue dando unos pocos segundos hasta lograrlo.

Tamiza y separa el azúcar por mitades. Una parte va con las claras y la otra con las yemas. También necesitamos la harina tamizada.

Enciende el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Saca las bandejas del horno y cúbrelas con papel de hornear.

Primera parte: el bizcocho de los petit four

Por un lado, comenzamos a batir las claras y cuando espumen vamos añadiendo la mitad del azúcar. Batiremos hasta montarlas.

Por otro lado, vamos batir los huevos enteros con la almendra molida y la mitad del azúcar, hasta obtener una mezcla espumosa que doblará su volumen. Añade la mantequilla derretida y bate hasta que se integre.

Con esto ya tenemos las dos elaboraciones listas. Ahora echaremos un par de cucharadas de las claras en las yemas y con movimientos envolventes las iremos integrando. Añadimos el resto de las claras y repetimos. Una vez la mezcla sea uniforme, añadimos de dos veces la harina tamizada y mezclamos con movimientos suaves.

Pasamos la mezcla a la manga y echamos sobre las bandejas preparadas.

Hornea de 12 a 15 minutos hasta que estén doradas. Saca, coloca sobre una rejilla unos minutos, luego le das la vuelta y despega el papel. Deja que se enfríe por completo.

Una vez esté frío, corta los bordes irregulares dejando un rectángulo de bizcocho útil. Lo ideal es disponer de un cortador del tamaño que quieras hacer los pastelitos. Si no tienes pues regla en mano marca el papel por los laterales de la plancha de bizcocho y corta con cuidado.

Petit four de caramelo
Petit four de caramelo
Segunda parte: crema de caramelo

Una vez que acabes de prepararla puedes usarla para montar los petit four, de hecho a medida que se enfría se espesa, así que puedes dejarla sobre el fuego mínimo para que no te pase.

Ponemos en un cazo el agua y el azúcar. Sacudimos el cazo antes de ponerlo al fuego medio y no revolvemos o lograremos unos bonitos pedruscos de caramelo. Una vez veamos que empieza a coger color y que se está licuando, podemos suavemente remover. Cuando tengamos el caramelo listo, añadimos la harina poco a poco sin dejar de remover.

Continuamos con la nata, añadiendo poco a poco y removiendo enérgicamente. Lo ideal sería que la nata esté al menos a temperatura ambiente, para que no haya mucho contraste de temperatura con el caramelo y no se solidifique. En cualquier caso, vamos a remover hasta que esté toda incorporada y comience a espesar. Retiramos del fuego y agregamos la mantequilla. Mezclamos hasta lograr una crema homogénea.

Con esto tenemos ya la crema de caramelo lista para rellenar los petit four.

Montaje

Coloca una pieza de bizcocho y echa una fina de caramelo que la cubra. Coloca la otra pieza y corta según el tamaño que quieras. Repite la operación según las capas y tamaños que quieras. Para mí con 4 son suficientes. Deja enfriar para que el caramelo se solidifique un poco. Yo los dejé en la nevera hasta el día siguiente, pero con un par de horas sería suficiente.

Decoración

Aquí ya es cuestión de imaginación. Derrite el chocolate al baño maría, añade la mantequilla y con ayuda de una manga pastelera con un corte mínimo, decora los petit four. Puedes añadir almendras en cubitos, coco, flores... lo que se te ocurra.

galletas de coco

Galletas de coco

Hace tiempo que tenía ganas de preparar unas galletas de coco. Es un sabor que me gusta mucho también y estas galletas lo tienen todo. Son crujientes, fáciles de hacer y el toque de chocolate las hace perfectas.

La receta en la que me basé llevaba más azúcar y en lugar de almendras molidas, avellanas. Yo las he hecho como te cuento y son justo lo que quería al comerlas.

  • Ingredientes

      • 225 g harina de trigo
      • 150 g azúcar blanca
      • 150 g coco
      • 100 g mantequilla sin sal
      • 45 g almendra molida
      • 3 huevos M
      • 1 cdta. vainilla
      • 5 g levadura química
      • Decoración
      • 200 g chocolate cobertura
      • coco al gusto
  • Raciones: 70 galletas

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Batimos en un bol los huevos con el azúcar, añadimos el coco y la almendra molida. Incorporamos la harina, levadura y vainilla, mezclamos todo y añadimos la mantequilla a temperatura ambiente.

Una vez la hayamos unificado, envolvemos en film y metemos en la nevera al menos una hora.

Sacamos la masa, cogemos la mitad y la otra la seguimos dejando en frío.

Encendemos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Estiramos parte de la masa entre papeles de horno con un grosor aproximado de 4 mm. Con un cortapastas circular vamos cortando y pasando la masa a una bandeja de horno con papel sulfurizado o láminas de silicona, lo que prefieras. Ojo que la masa es algo pegajosa.

Si no quieres las galletas de coco con chocolate, puedes espolvorear con coco antes de meterlas al horno.

Horneamos a 200ºC durante 10 o 15 minutos. Necesité tres tandas para poder hacer toda la masa, así que mientras unas se hornean puedes ir preparando la siguiente. Al sacarlas del horno, déjalas que enfríen en una rejilla.

Estas galletas de coco así ya están riquísimas y en una lata se conservan crujientes varios días, pero si las quieres perfectas, solo tienes que derretir chocolate de cobertura al baño maría, pincelarlas y espolvorearlas con coco. Deja que se enfríe y, ¡ya me contarás!

Me entretuve un rato y mira las decoraciones que les hice.

Coca coulant

Coca coulant de San Juan

Recetas de 'Coca de San Juan' hay un montón, pero yo he elegido esta Coca coulant por varias razones. Por un lado, es la receta de Daniel Jorda, un reconocido panadero, y que la ha cedido por una causa solidaria.

Por otro lado, esta coca coulant es una vuelta de tuerca a la clásica y eso me ganó.

Y por último, con lo que he ido aprendiendo del mundo de las masas, la paciencia y el tiempo aportan más sabor. Así que, pudiendo hacerla del tirón prefiero darle tiempo a la masa y que me regale un sabor más intenso.

Todo sea por el sabor.

Para el relleno usaremos crema de cacao, caramelo salado y chocolate. También te traigo la receta de esto.

  • Ingredientes

    • Prefermento
    • 75 g harina fuerza
    • 37 g agua
    • 0,05 g levadura seca*
    • Masa
    • 250 g harina de fuerza
    • 57 g azúcar (40 azúcar y 17 miel)
    • 5 g sal
    • 80 g huevo
    • 38 g leche
    • 3,5 g levadura seca
    • 1 Piel naranja rallada
    • 2,5 g canela en polvo
    • 12 g ron
    • 85 g mantequilla sin sal
    • Decoración
    • 1 huevo pincelar
    • Almendras laminadas o en cubos
    • 2 cucharadas crema de cacao
    • 175 g caramelo salado
    • 90 g chocolate
  • Raciones: 9

  • Duración: 1 h de trabajo efectivo/ 48 h de pincipio a fin

  • Dificultad:

 

Elaboración

*Respecto a los 0,05 g de levadura seca, pesa 0,1 y coge la mitad.

La masa lleva ron o si lo prefieres otra bebida alcohólica. Si no deseas usar alcohol, añade dos huevos L que son 100 g aproximados y asunto resuelto.

Te voy a indicar el proceso de amasado en un robot de cocina y luego cómo hacerla a mano. El resto del proceso es igual en ambos casos.

Elaboración de la coca coulant

Día 1. Prefermento

Amasa a mano los tres ingredientes hasta hacer una bola. Métela en un táper y tápala. Puedes dejarla en la nevera 24 horas o 12 a temperatura ambiente, veintipocos grados es lo ideal.

Yo la dejé toda la noche en la nevera y la saqué unas 4 horas antes de usarla. Esto le permitió esponjarse bastante y aportar esa textura a la masa.

Día 2. Amasado a máquina
Primera parte del amasado a máquina

A máquina y con el gancho, se añade en el orden siguiente:
 harina, 22 g de leche, 80 g huevos a temperatura ambiente y la mitad de azúcar
.

Se amasa durante unos 5 minutos a velocidad 2. Hay que dejar que se forme el gluten para que la masa sea fuerte.

Una vez amasado, aconsejo una autólisis de 30 minutos. Puedes hacerla más corta de apenas 5 minutos si quieres, pero la masa queda más suave, así que si no tienes prisa, dale tiempo.

Continuamos añadiendo el prefermento en trozos, el resto del azúcar, sal, levadura, ralladura de naranja, canela y el ron.
 Amasa hasta que se integre todo.

Segunda parte del amasado a máquina

Toca el turno de añadir la mantequilla a temperatura ambiente en dados y luego el resto de leche.
 Amasa de 12 a 15 minutos.

Pasamos la masa a un bol ligeramente engrasado y la tapamos para que no se seque. Deja que empiece a levar y mete en nevera hasta el día siguiente.

Día 2. Amasado a mano

En un bol, mezcla todos los ingredientes salvo la mantequilla. Realiza un amasado enérgico hasta que la masa sea uniforme.

Reposo de 20 minutos.

Segundo amasado enérgico. La masa irá congiendo cuerpo y desarrollará el gluten.

Reposo de 20 minutos. 

Añade la mantequilla mientras realizas un tercer amasado enérgico.

Reposo de 10 minutos.

Amasa 5 minutos. Plegado de la masa haciendo un atillo.

Deja reposar 30 minutos. 

Pasamos la masa a un bol ligeramente engrasado y la tapamos para que no se seque. Deja que empiece a levar y mete en nevera hasta el día siguiente.


Día 3. Formado de la coca coulant

Sácala de la nevera una hora antes de manipularla.

Necesitamos un molde de unos 18 cm de diámetro. Usé un push pan y lo ideal es forrarlo con papel de horno con un círculo en la base y una tira en la circunferencia.

Para formar la coca coulant necesitamos 9 o 10 bolas de 50 / 55 g. La primera la aplastamos para colocarla en el centro del fondo y que sea de unos 12 cm. Con el resto formaremos bolas que colocaremos a la redonda del molde, teniendo en cuenta que el centro quede sellado para que no se escape la crema de cacao que echaremos.

Una vez hecho el anillo de bolas, lo dejamos reposar hasta que al menos duplique su tamaño. Serán necesarias unas dos horas. Aplasta el centro.

Calienta el horno a 170ºC con calor arriba y abajo. Echa dos cucharadas de crema de cacao y coloca un aro o un papel de horno arrugado para evitar que el centro suba.

Pincela con huevo y adorna con almendras laminadas o piñones. Hornea a 170ºC durante 20 o 25 minutos.

Saca del horno, deja enfriar unos minutos y desmolda.

Cuando esté frío, añade el caramelo y cubre con chocolate derretido al gusto.

Caramelo salado para el relleno de la coca coulant

Ingredientes
  • 70 g azúcar blanca
  • 70 g nata líquida
  • 35 g mantequilla
  • 1,5 g sal
Elaboración

Calienta la nata y reserva. Necesitamos que esté caliente cuando la añadamos al azúcar para que no haya contraste de temperatura.

A fuego medio ponemos en un cazo una cuarta parte de azúcar. NO REMOVEMOS EL AZÚCAR SOLO EN NINGÚN MOMENTO. ¿Por qué? Porque de hacerlo se harán pelotas de azúcar que luego no podremos disolver.

A medida que el azúcar se va derritiendo echamos otra parte de azúcar. Como mucho podemos zarandear levemente el cazo. Así hasta echar todo el azúcar. Es importante que no dejes que coja mucho color. Cuando esté todo disuelto echamos un poco de nata caliente. Remueve con una espátula de silicona y cuando se integre toda, sigue añadiendo de varias veces sin dejar de remover.

Finalmente incorporamos la mantequilla en trozos en tres tandas y seguimos removiendo. Una vez derretida toda, añade la sal y mezcla.

Retira del fuego y reserva en un táper. Cuando se enfríe, tápala.

Chocolate

Derrite al baño María 90 g de chocolate al gusto, yo usé de cobertura con un 55% de cacao. Deja que se enfríe un poco y bien con una manga pastelera o con una cuchara, rellena y decora.

ADVERTENCIA

Cuando la vayas a partir hazlo sobre un plato grande porque el relleno se saldrá. ¡Lo mejor de todo es mojar la coca en la salsa!

 

Tarta opereta

Tarta Opereta

Hace unas semanas preparé una Tarta Ópera que me gustó más de lo que esperaba. Me sedujo bastante el concepto de las capas finas de diversos sabores. Así que desde entonces llevo con la idea de hacer algo del estilo y aquí está lo que ideé, la 'Tarta Opereta'.

Tiene elementos comunes como son el bizcocho gioconda, que me parece una delicia, y la ganache de chocolate. La receta es larga y para que no te pierdas iré dando los ingredientes de cada capa junto con su elaboración. También es importante el orden en el que preparamos todo; de hecho se empieza por la última capa, el glaseado espejo.

Hay elaboraciones que he seguido tal cual de su creador y como están incluso con vídeo prefiero que lo veas directamente del autor. Te lo iré enlazando para que se te abra en otra ventana y no te pierdas.

Lo ideal es preparar en un día el glaseado y el bizcocho, para el siguiente hacer el resto y montar la tarta.

Un detalle importante es que necesitamos un molde sin base, solo el aro, para montar la Tarta Opereta. En esta ocasión usé tres distintos: uno redondo de 12 cm de diámetro, uno de corazón de 9 cm y otro corazoncito de 5 cm, del que pude hacer dos. Si no quieres complicarte tanto puedes hacer una sola pieza de 20 x 12 cm con la plancha de bizcocho indicada.

  • Elaboraciones

    • Glaseado espejo
    • Bizcocho gioconda
    • Jarabe de fresas
    • Crema de fresas
    • Ganache de chocolate negro
    • Impermeabilizador
  • Raciones: 8

  • Duración: 2 días

  • Dificultad:

Elaboración

Primera elaboración: glaseado espejo rojo

Para el glaseado he seguido los pasos de este vídeo de Bavette-Gastronomia

Ingredientes

50 g agua
100 g azúcar blanco
100 g azúcar invertido
65 g leche condensada
100 g chocolate blanco
6 g gelatina
colorante rojo

Te recomiendo ver el vídeo. Los pasos, brevemente, son:

Hidratar las láminas de gelatina primero en agua fría y luego echarla en 36 g de agua caliente.

En un cazo ponemos agua, azúcar invertido y azúcar, hasta alcanzar los 103ºC.

Añadimos la mezcla a la leche condensada y batimos.

Echamos inmediatamente el chocolate y mezclamos bien.

Incorporamos la gelatina disuelta en el agua caliente. Batimos hasta que no queden grumos.

Por último echamos el colorante poco a poco hasta conseguir el color deseado.

Colamos y guardamos en una jarra en la nevera hasta el día siguiente para que espese. Para usarlo lo iremos calentando, poco a poco, en el microondas y batiendo enérgicamente hasta alcanzar los 30ºC y sin grumos.

Segunda elaboración: bizcocho Gioconda 25 x 39 cm, en bandeja de horno

Ingredientes para esa plancha de bizcocho que no es el tamaño de la tarta.

3 huevos M temperatura ambiente
105 g azúcar glas
105 g almendras molidas (harina de almendras)
2 claras M
pizca de sal
17 g harina de trigo
17 g mantequilla sin sal derretida

Este bizcocho es también de Ettore Cioccia y creo que no volveré a hacer el genovés en la vida conociendo este. Lo he adaptado al tamaño de la bandeja del horno.

Encendemos el horno a 180ºC para calentarlo.

Comenzamos poniendo los huevos en el recipiente de la batidora, añadimos el azúcar y laharina de almendras. Batimos hasta obtener una mezcla espumosa que doble su volumen. Reservamos.

En un bol batimos las claras de huevo con una pizca de sal a punto de nieve bien firmes.

Tamizamos la harina sobre la mezcla reservada y con una espátula de silicona suavemente unificamos. Le incorporamos suavemente las claras montadas, y por último la mantequilla derretida.

Colocamos un papel vegetal sobre la bandeja a usar y vertemos la masa extendiéndola de manera que nos quede uniforme, por un lado para una cocción uniforme, y por otro para que las capas nos queden iguales. Dejamos de 10 a 15 minutos en el horno, hasta que esté hecho y tenga un poco de color.

Sacamos del horno, y colocamos boca abajo con cuidado sobre otro papel vegetal para poder despegarlo. Deja unos minutos antes de proceder y luego deja enfriar por completo antes de manipularlo.

Una vez frío, cortamos los tres trozos de bizcocho que necesitamos para las capas de la Tarta Opereta. Tanto si haces una tarta o cortas con moldes diferentes, asegúrate de conseguir tres capas de cada uno. Si alguna no te sale completa puedes formarla con dos piezas y esa capa colocarla en segunda posición al montarla. No se va a notar.

Tercera elaboración: crema de fresas

Ingredientes

500 g fresas
120 g azúcar blanca
125 g mascarpone
125 g nata para montar muy fría
4 hojas de gelatina neutra (8 g)

Lavamos las fresas y les quitamos el tallo verde. Cortamos en 4 y ponemos en un cazo junto con 120 g de azúcar a fuego medio.

Hidratamos la gelatina en agua fría.

Dejaremos las fresas al fuego removiendo a ratos durante unos 12 minutos. Es suficiente con que se ablanden. Reservamos 4 cucharadas del almíbar de fresas antes de batirlas para el sirope. Batimos, colamos y añadimos la gelatina escurrida. Removemos para que se disuelva bien sin dejar grumos. Dejamos que se temple.

Batimos el mascarpone y añadimos las fresas batidas coladas por dos veces. En otro bol, semi montamos la nata y añadimos a la mezcla de fresas y mascarpone. Con una espátula de silicona y con movimientos envolventes unificamos la mezcla. Reservamos en la nevera.

Cuarta elaboración: jarabe de fresas

Ingredientes

200 g cava rosa
almíbar de fresas reservado

Mezclamos y ponemos todo en un cazo a fuego medio durante unos 10 minutos. Apartamos, pasamos a un bol y dejamos que se enfríe antes de usarlo.

Quinta elaboración: ganache de chocolate negro

Ingredientes

160 g chocolate negro
160 g nata
40 g mantequilla sin sal
15 ml de cava rosa

Troceamos el chocolate negro pequeño y lo ponemos en un bol. En un cazo calentamos la nata y la vertemos sobre el chocolate. Con una espátula removemos hasta que el chocolate se funda y tengamos una textura homogénea. Añadimos el cava y mezclamos. Por último se incorpora la mantequilla cortada en dados y mezclamos hasta que se integre. Reservamos.

El ganache se volverá espeso con el paso del tiempo. Si no puedes extenderlo fácilmente mételo unos 10 segundo en el microondas, remueve y comprueba si así te sirve. Repite la operación en tantas breves.

Sexta preparación: impermeabilización

Ingrediente

70 g chocolate negro

Derretimos el chocolate y con un pincel cubrimos una de las capas de bizcocho. El chocolate se endurecerá lo que le dará un punto crujiente a la base de la masa e impedirá que el bizcocho se deshaga con lo que añadiremos.

Y por fin, ¡montamos la Tarta Opereta!
Corte de la tarta opereta
Corte de la Tarta Opereta

En el molde que vamos a montar la Tarta Opereta ponemos en primer lugar la capa de bizcocho con chocolate hacia abajo. Con ayuda de un pincel la emborrachamos con el jarabe que ya estará frío.

Echamos una capa de crema de fresa y la extendemos rellenando toda la superficie. Debe quedar fina y uniforme.

Ponemos ahora la segunda capa de bizcocho que también emborrachamos de jarabe. Apretamos ligeramente para que no queden huecos.

Añadimos una capa de ganache, que al igual que la de fresa debemos asegurarnos de cubrir toda la capa.

Toca ya la tercera capa de bizcocho, apretamos suavemente y emborrachamos bien de jarabe.

Echamos la última capa que será de fresa. Debe ser un poco más gruesa que las anteriores y debemos dejar lo más lisa posible pues de lo bien que quede dependerá que nuestro glaseado tenga un mejor acabado.

Metemos en el congelador entre 3 y 5 horas para asegurarnos que está bien frío y con consistencia para poder manipularlo sin que se desmorone.

Desmoldamos, colocamos una bandeja para poder recoger el glaseado y no ponerlo todo perdido, un molde más pequeño que nuestra tarta sobre el que la colocaremos y vertemos el glaseado rojo cubriendo bien toda la tarta. Recuerda que la tarta debe estar congelada y el glaseado a 30ºC. Dejamos que escurra y colocamos en una fuente en la nevera hasta que se descongele y poder disfrutar de todos sus sabores: en cada bocado saldrá la fresa, el cava, el chocolate suave...  Si te apetece como a mí darle una textura más, puedes decorar con unos dados de almendra. Conserva en la nevera hasta el momento de su consumo.

El resultado bien vale el tiempo invertido, pero tendrás que hacerla para comprobarlo.

Tarta con huesos

A vueltas con el chocolate, lo sé, pero es pasión y una versión a mi gusto más ligera que la tarta que ya publiqué. Es cuestión de paladares y así tú elijes. Esta tiene un acabado más trabajado con la temática de Halloween. Sabes que huyo de las cosas asquerosillas y prefiero hacer cosas más divertidas.

La tarta base es una receta que aprendí de Pamela de 'Quiero cupcakes'. Los huesos son cosa mía.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 430 g azúcar
    • 200 g aceite suave
    • 50 g leche entera
    • 1 cdta vainilla
    • 320 g harina trigo
    • 80 g cacao polvo
    • 7 g levadura química
    • 1 g sal
    • 160 g agua o café caliente
    • Crema
    • 380 g mantequilla sin sal
    • 380 g azúcar glas fino
    • 90 g cacao polvo
    • 1 cdta vainilla
    • 50 g leche entera
  • Raciones: 16

  • Duración: Un par de horas de trabajo y otras tantas de reposos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Consejos previos

Pesa todos los ingredientes, tamizando el cacao, la levadura química y la harina, juntos. Puedes usar dos moldes de 18 cm de diámetro que sean altos o bien 3 que pueden ser más bajos. La diferencia estará en el número de capas y el grosor de las mismas. Para mí dos capas son suficientes, pero lo dejo a tu gusto. Incluso puedes usar 2 de 20 cm; será más baja, eso sí.

El azúcar glas de la crema asegúrate que sea fino, lo que se vende como 'icing sugar'. El azúcar glas tal cual que se vende en algunos supermercados no se disuelve bien y se nota a la hora de comer la crema.

El cacao debe ser sin azúcar, ojo, no sirve el cacao que se le añade a la leche.

Bizcocho

Comenzamos por el bizcocho. Engrasa los moldes que hayas elegido y enciende el horno con calor arriba y abajo a 180 C. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añadimos el azúcar y batimos un par de minutos.

Con la velocidad al mínimo incorpora el aceite despacio, luego la leche con la vainilla. Bate hasta que esté homogéneo. Agregamos la mezcla tamizada y mezclamos unificando la masa. Añade la pizca de sal.

Por último, incorporamos el agua caliente y batimos despacio. Una vez uniforme podemos repartirla por igual en los modes. Con el horno ya caliente, hornea los bizcochos durante 35 minutos, aunque dependerá de los moldes utilizados.

Antes de sacarlos comprueba con un palillo que están hechos; los pinchas en el centro y si el palillo sale limpio puedes sacarlos. Cuidado porque si no has repartido bien la masa puede que uno esté hecho y otro no.

Espera 10 minutos y desmóldalos. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.

Para la crema

Batimos la mantequilla a velocidad medio alta unos 5 minutos. Tiene que quedar cremosa. Bajamos la velocidad, añadimos el azúcar glas y el cacao, todo tamizado para evitar grumos. Subimos a velocidad media y dejamos que se mezclen bien varios minutos antes de añadir la vainilla y la leche. Una vez esté homogénea ya podemos pasarla a una manga pastelera con una boca lisa ancha o directamente sin boquilla.

Huesos

Los huesos están hechos con un molde de plástico de Wilton y chocolate blanco.

Montaje de la tarta

Con los bizcochos ya fríos, corta la barriga que se haya formado con una lira. Guarda esos trozos. Coloca uno de los bizcochos y mete algunos huesos. Cubre con una capa de crema haciendo una espiral asegurándote con una espátula que no queden huecos. En el otro bizcocho mete también algunos huesos y colócalo dejando la parte lisa hacia arriba.

Ya solo nos queda poner una capa ligera de crema y pasar una espátula para hacer los que se llama la cubremigas. Es una capa fina para evitar que nos caigan migas en fases posteriores. Metemos en la nevera media hora.

Ahora sí cubrimos la tarta toda a la redonda con una capa de crema y alisamos. Queremos que queden zonas más profundas y para ello ponemos crema en la franja alta y en la baja de forma irregular y así al alisar nos quedarán esos huecos donde colocaremos los esqueletos. En la parte superior también ponemos crema y alisamos mientras hacemos el lateral. Todo a la vez. Aún los bordes lisos se me resisten, pero es cuestión de práctica, así que más tartas vendrán.

Lo ideal es hacer todo ese proceso dejando la tarta en la nevera unos 20 minutos al menos antes de hacer la siguiente capa.

En la parte superior ponemos las migas de las barrigas cortadas simulando tierra. Es cuestión ya de los huesos que tengas y cómo quieras repartirlos; es la parte más divertida de todas y ya acabamos.

Consérvala en la nevera aunque para comerla me gusta sacarla unos 20 minutos antes para que no esté muy fría.

Nota:

Depués de hacerla un par de veces más, hay una mejora que hacerle. Corta cada bizcocho en dos de forma que obtengas 4 capas. Es más rico comerlo así, pero ojo que la crema queda justa.

Vasitos tres chocolates

Tres chocolates

Hoy traigo una de esas recetas facilonas: los tres chocolates. Me había resistido a prepararla porque no me resultaba interesante a pesar de las maravillas que contaban. Pues por fin la hice, primero en tarta y luego en vasitos. Prefiero la presentación individual aunque personalmente no es una receta que me vuelva loca, pero que eso no te desanime porque gustó a todos.

El proceso es el mismo en ambos casos, solo cambian las cantidades. Hice 8 vasitos de 125 ml con las cantidades indicadas. Si quieres preparar la tarta solo tienes que duplicarlas y usar un molde de 24 cm desmoldable.

  • Ingredientes

    • 150 g galletas de mantequilla con 1/2 cdta de sal
    • 30 ml leche
    • Primera capa
    • 100 g chocolate negro
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Segunda capa
    • 100 g chocolate con leche
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Tercera capa
    • 100 g chocolate blanco
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
  • Raciones: 8

  • Duración: 45 min

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando las galletas para la base. Para hacerlas polvo las metí en una bolsa con cierre zip y las aplasté con un rodillo. Las galletas son las de mantequilla que hago habitualmente, así que para que no quede demasiado mantecosa cuando las troceo solo añado leche para humedecerlas. Si utilizas galletas tipo digestive o prefieres unas maría clásicas, puedes derretir unos 30 g de mantequilla con sal para hacer la mezcla.

Echamos en cada recipiente una cucharada y aplastamos con el dedo.

Vamos ahora con la primera capa. Mezclamos 45g de leche con los 6 g de cuajada y removemos para eliminar cualquier grumo. Mi truco es usar un batidor de esos a pilas que espuman la leche, así en unos segundos me aseguro de no tener grumos. Si no lo tienes dedícale un par de minutos para deshacerlos con ayuda de una cuchara.

Ponemos un cazo al fuego con la nata y 80 g de leche. Dejamos que se caliente y añadimos el chocolate negro troceado. Removemos continuamente hasta que se derrita por completo. Incorporamos la cuajada disuelta en la leche y seguimos moviendo hasta que hierva. Esperamos dos minutos para dar tiempo a la cuajada.

Echamos dos cucharadas en cada vasito sin demorarnos porque empieza a cuajar rápidamente.

Siguientes capas

Lavamos los utensilios y repetimos el proceso con los otros dos chocolates. Así le das tiempo a que cuaje. Comprueba que haya espesado antes de echar la siguiente capa.

Cuando llenes los vasitos puedes jugar y añadir más o menos cantidad de cada chocolate para adaptarlo al gusto de los chocolateros que vayan a comerlo.

Si quieres preparar la tarta de tres chocolates, duplica las cantidades. Lo más importante es que cuando vayas a verter las sucesivas capas de chocolate uses un cucharón del revés y a baja altura, para que caiga suavemente y no se mezcle con la capa previa. Guarda en la nevera al menos 4 horas para que se enfríe bien. Desmolda y a disfrutar, pero en porciones pequeñas que no un postre ligero.

La receta en la que me inspiré es la del blog 'De flores comestibles' que ella prepara en Thermomix, por si prefieres hacerla con la maquinita.