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Corte de trenza de nueces y miel

Trenza de nueces y miel

Ahora que ya estamos en febrero todo se adorna con corazones porque llega San Valentín. Yo no celebro el día del santo dedicado al amor, porque yo celebro el amor cada día. Así, hice hace poco esta trenza de nueces y miel que nos duró un asalto. Esta pieza de bollería casera recomiendo consumirla el mismo día para disfrutarla en su plenitud.

La receta la vi en un vídeo de ROBINFOOD con Ibán Yarza. Me encanta cómo lo explica y lo sencillo que parece todo. Luego te metes en harina y ¡lo es!. He modificado algún detalle, pero muy poca cosa.

Si es bonita y apetecible, comerla es una gozada.

  • Ingredientes

    • Para la trenza
    • 225 g harina de fuerza
    • 50 g harina de trigo integral
    • 1 huevo
    • 15 g nueces molidas
    • 80 g leche
    • 25 g mantequilla sin sal
    • 15 g miel de romero
    • 10 g azúcar morena
    • 4 g levadura seca
    • 3 g sal
    • Para el relleno
    • 150 g nueces
    • 40 g mantequilla sin sal
    • 30 g miel de romero
    • Para el almíbar
    • 30 g azúcar
    • 15 g agua
    • 1 cucharadita zumo de limón
  • Raciones: 8

  • Duración: 4,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Antes de que te eches atrás por los ingredientes, la miel la puse de romero porque me encanta su sabor y el toque que da. Si la tienes de mil flores, también te va a quedar rica. El azúcar si no quieres morena pues usa blanca, aunque yo le pondría un par de gramos menos. Respecto al almíbar, es solo para darle ese toque brillante, lo puedes obviar. Yo de todas formas se lo puse de forma testimonial en las aristas para conseguir el efecto brillo. Se puede sustituir por huevo batido.

Aclarado todo esto, vamos con la trenza

Mezcla en un bol todos los ingredientes de la masa. Las nueces machácalas en el mortero para que queden muy finas y así integrarla bien con la harina. Es una forma de intensificar el sabor de la masa. Mezcla todo en el bol hasta conseguir una masa. Déjala reposar 10 minutos.

Ahora toca amasar con paciencia hasta conseguir una masa lisa y fina. Yo tuve que echarle un poco más de agua y dejarla reposar dos veces porque se endurecía. Cuando digo un poco más, lo que hacía era mojarme las manos y amasar. Según sea la harina puede necesitar más o incluso menos. Como normal general, siempre se aconseja no echar todo el líquido, leche en este caso, de una sola vez. Hay que ver si la masa demanda más líquido o no.

Teniendo ya la masa lista la metemos en un bol tapada durante una hora para que fermente. Debe aumentar de tamaño y eso dependerá del calor de la cocina. Pasada la hora había doblado su tamaño.

Formar la trenza

La siguiente fase consiste en estirar la masa primero con las manos para luego extenderla con el rodillo. Debemos hacer un rectángulo cuyo lado largo sea el doble que el corto, unos 50 x 25 cm. Los ingredientes del relleno los mezclamos bien y los echamos repartidos sobre la masa extendida. La enrollamos como un brazo de gitano, por el lado largo y dejamos reposar 5 minutos, más o menos lo que tardaremos en lavarnos las manos de la miel y la mantequilla.

trenza

Con un cuchillo cortamos el rulo a lo largo. Cuidado porque se va a abrir en las capas. Ahora, sobre la placa del horno con papel o lámina de silicona, hacemos la trenza, que en realidad no es tal porque solo son dos partes. Cruzamos un lado con otro y unimos bien los extremos. No basta con poner una punta sobre la otra, hay que fusionarlas para que no se nos abran.

La dejamos reposar tapada para que no haga costra, durante al menos una hora y media y al horno. En mi caso, en la segunda posición de horno desde abajo, con calor arriba y abajo a 180o unos 25 minutos. De hecho tuve que cubrirla para que no se me quemara. En teoría lleva 30 minutos, pero dependerá del grosor y del horno.

Nada más sacarla del horno hay que echarle el almíbar que debe estar caliente para que brille. Hacerlo en tan sencillo como echar el agua con el azúcar y dejamos hervir. Añadimos el limón y listo. Con una brocha pincelamos.

Aunque nos apetezca probarla ya hay que esperar a que se enfríe.

Como ya dije, mejor comerla el mismo día que la horneamos, así que podemos prepararla el día anterior, meterla tapada en la nevera tras trenzar. Al día siguiente la sacamos, esperamos media hora y al horno.

volcanes de crema

Volcanes de crema

Hace ya unos años que soy la encargada del postre de nochebuena, un placer y un honor sin duda. Cada año uno diferente. Así que en esta ocasión quise hacer un guiño a un sabor de mi infancia, la zanahoria. Mi madre hacía uno con coco que me volvía loca. Tras dar varias vueltas y ver muchas recetas, elegí un bundt cake de zanahoria para empezar con mi idea. Un poco de chocolate, algo de crema y ganas de presentarlo de forma original y vistosa... Voilá. Bueno, no tan inmediato. Fueron necesarias tres versiones ajustando ingredientes hasta dar con el sabor global que quería. Así que aquí tienes el resultado: volcanes de crema.

En la foto superior, el de la izquierda tiene 15 g de chocolate en polvo tipo Valor y el de la derecha el doble. Es la única diferencia entre ambos y yo personalmente prefiero el primero porque noto más la zanahoria, pero es al gusto.

Si quieres hacer el bundt cake de zanahoria sin más, aquí tienes la receta.

  • Ingredientes

    • Masa bundt cake
    • 450 g zanahoria
    • 5 huevos L
    • 250 g azúcar morena
    • 300 g aceite suave
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 310 g harina
    • 8,5 g levadura química
    • 10 bicarbonato
    • 3 g canela
    • 0,5 g clavo molido
    • 15 g cacao en polvo
    • 6,5 g sal
    • Crema
    • 80 g mantequilla sin sal
    • 150 g azúcar glass
    • 200 g queso de untar
  • Raciones: 15

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Rallamos las zanahorias y las secamos con dos o tres servilletas para eliminar algo de agua. Basta con presionarlas en el plato. Reservamos.

Encendemos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

En un bol tamizamos la harina y añadimos, bicarbonato, canela, clavo y levadura. Por otra parte batimos los huevos con el azúcar a media velocidad hasta que estén espumosos y hayan blanqueado.

Añadimos entonces el aceite y batimos. A continuación echamos la mezcla de harina y luego la sal con el cacao y la vainilla. Batimos lo justo para hacer una masa homogénea.

Por último la zanahoria que mezclaremos a mano con movimientos envolventes para repartirla bien.

Reparte la masa en moldes pequeños de muffin o similares, no más de ¾ del mismo y hornea unos 20 minutos.

Bundt cake de zanahoria y chocolate

Deja enfriar 10 minutos y desmolda. Cuando estén fríos corta un poco lo que tenga de barriga y ponlos boca abajo. Con un vaciador de magdalenas o un descorazonador de manzanas hacemos un hueco sin llegar abajo. El trozo que sacamos lo conservamos.

Para la crema

Para hacer la crema batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glass. Cuando tengamos una masa cremosa y uniforme añadimos el queso. Mezclamos y a la nevera. Es un frosting habitual de magdalenas que gusta tanto que no dudé en usarlo para esta ocasión. Si tienes una manga pastelera puedes usarla para rellenar luego los volcanes, o si tienes buen pulso puedes hacerlo con una cuchara pequeña. Alisa con cuidado y listo.

Hagas los volcanes o no, te recomiendo hacer la crema para acompañar porque gana muchísimo.

Que lo disfrutes, a los míos les encantó.

Pan de hamburguesa

Pan de hamburguesa

Cuando empezó el 2016 en lugar de hacer propósitos me planteé dos proyectos y ahora mismo estás ante ambos. Por un lado, tener un blog y por otro, aprender a hacer pan.

El pan, realmente las masas en general, me daban tanto respeto que no me atrevía con ellas, así que decidí plantarme y cambiar eso. Así que leí webs, foros, libros, hice un curso y metí las manos en harina. Maravilloso. Hacer pan es una experiencia que me ha cautivado y este pan de hamburguesa ya es un clásico en casa.

  • Ingredientes

    • Levadura seca 3,5 g*
    • Leche 210 g
    • 1 Huevo L
    • Azúcar 10 g
    • Aceite 20 g
    • Harina de trigo 450 g
    • Sal 7 g
    • Leche para pincelar
    • Semillas de sésamo
  • Raciones: 9

  • Duración: 2,5 horas

  • Dificultad:

* Fresca 10 g

Elaboración

Para obtener un pan de hamburguesa que no se deshaga con las salsas, vamos a mezclar a temperatura ambiente en un bol todos los ingredientes, salvo la harina y la sal, que las añadimos una vez tengamos mezclado lo demás. Amasamos un poco en el bol; no te preocupes por lo pegajoso. Lo dejamos reposar unos 15 minutos tapado con un trapo limpio.

Pasado ese tiempo, procedemos a dar unos 3 amasados breves, de unos 4 minutos y reposos de 10. Es fantástico, pero el reposo amasa. No lo creí la primera vez que lo leí en un libro de Ibán Yarza, pero lo he comprobado y me encanta. Me resulta más cómodo hacerlo así, pero se puede amasar todo del tirón.

Para amasar, en una superficie limpia vamos a tomar la bola, plegar la parte más alejada de nosotros hacia el centro y a estirarla ligeramente con la base de la palma de la mano. Levantamos la masa girando un cuarto en sentido de las agujas del reloj y repetimos los movimientos. Es lo que se conoce como amasado duro o tradicional, que esta masa de poca hidratación nos lo va a permitir sin problema. Lo haremos así hasta que la masa sea fina y suave.

Reposo

Conseguido ese punto, dejaremos la bola cubierta con un paño para que no se seque durante una hora. El tiempo es relativo porque depende de las condiciones ambientales. Así que debemos notar que la masa casi llegue a doblar su tamaño. En ese momento parecerá más ligera por el aire que tiene dentro. Suavemente procedemos a desgasificarla realizando pliegues varios con suavidad como si formáramos un sobre.

En ese paso, necesitaremos una báscula para pesar los trozos de masa. Yo la peso y divido en 8 o 9 partes. Cada porción vamos a plegarla llevando cada pliegue al centro hasta formar una bola con todos los pliegues en el centro. Ponemos esa parte hacia la mesa y boleamos, es decir, llevamos con el canto de las manos la masa de un lado a otro para que esa unión de todos los pliegues quede tersa y la superficie del pan tenga ese aspecto liso tan característico.

Dejamos cada pan ya formado sobre una bandeja de horno con papel vegetal, con espacio entre ellos, y tapados con un trapo. El reposo será aproximadamente de una hora. Deben crecer casi doblando su tamaño. Entonces pincelamos con leche y decoramos con las semillas.

Metemos en el horno caliente a unos 190º C con calor arriba y abajo, en la segunda posición desde abajo durante unos 15 minutos. El tiempo lo marca el color del pan. Hay quien los pone en la bandeja más baja pero a mí ahí se me queman las bases de los panes.

Finalmente nos queda sacarlos y dejarlos en una rejilla a que se enfríen. Ya tenemos nuestro pan de hamburguesa listo para soportar esa deliciosa mezcla de salsas, carne, verduras y huevo, por ejemplo. ¡A disfrutar!