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Tarta de vainilla

Tarta de vainilla

He preparado esta tarta de vainilla varias veces y siempre la he dejado desnuda, es decir, dejando el bizcocho a la vista. Quería probar a cubrirla y me puse a experimentar un poco. Lo bueno es que con el sabor y textura que tiene se presta a todo.

Personalmente la prefiero sin cubrir porque el bizcocho me chifla.

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 4 huevos L
    • 245 g azúcar blanco
    • 230 g aceite de girasol
    • 230 g leche entera
    • 360 g harina de trigo
    • 14 g levadura química
    • 1,5 cdta. pasta vainilla
    • 1/2 cdta. sal
    • Para la crema
    • 400 ml nata 35%
    • 200 g mascarpone
    • 120 g azúcar glas
    • 1 cdta. pasta de vainilla
    • 5 g gelatina neutra*
    • 30 g agua*

* opcional

  • Raciones: 12 a 16

  • Duración: 1,5 h más decoración

  • Dificultad:

 

Elaboración

Indicaciones previas para el bizcocho

Para preparar esta delicia de tarta de vainilla, vamos a empezar por el bizcocho. Necesitas que los huevos estén a temperatura ambiente y la leche templada. Tamiza la harina con la levadura química (polvos de hornear). Pesa el resto de ingredientes.

Te recomiendo que al menos uses dos moldes de 18 cm de diámetro desmoldables. Ideal sería tener 3, pero ya con dos podemos hacer los bizcochos y cortarlos. Las opciones están ahí. Tú eliges.

Uso una batidora Kitchen Aid con el globo, pero se puede hacer perfectamente con una batidora de mano con varillas.

Bizcocho

Engrasa los moldes con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray.

Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo.

Comenzamos batiendo los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla.

A continuación incorpora la mezcla de harina y polvos de hornear tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Vierte la masa en los moldes engrasados, intentando repartirla bien. Mételos en el horno, posición dos (centrada) desde abajo con calor arriba y abajo. Según hayas usado dos, tres o cuatro moldes, el tiempo varía. En mi caso, con dos moldes de 18 cm fueron necesarios 35 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Indicaciones previas para la crema

Es fundamental que tanto la nata como el queso estén muy fríos. Recomiendo tenerlos en la nevera al menos 24 horas y meterlos en el congelador 20 minutos antes de preparar la crema.

Tamiza el azúcar glas.

En la lista de ingredientes se indica usar gelatina neutra en polvo. No es imprescindible pero ayuda a dar consistencia a la crema, sobre todo cuando hace calor, aunque la tarta hay que conservarla en la nevera hasta su consumo.

Para prepararla prefiero usar la batidora de varillas.

Crema

Comenzamos ya con la crema de vainilla. En un vasito echa el agua y la gelatina para que se hidrate. Remueve y deja que repose entre 5 y 10 minutos.

Para usarla tenemos que derretirla en el microondas y esperar que se temple, así que hazlo antes de seguir.

En un bol batimos el queso a velocidad alta hasta que deje de estar apelmazado. Añadimos la nata y batimos hasta que empiece a montarse, momento en el que incorporamos el azúcar tamizada y batimos un minuto suave con cuidado de no terminar cubiertos de azúcar. Añade la vainilla.

Importante. Llegados a este punto vamos a verter la gelatina que estará derretida y templada. Para ello echaremos un hilito del líquido entre las varillas para que no se hagan grumos. Batimos hasta que se monte. Ojo con pasarse que se nos corta y habría que volver a empezar.

Una vez lista, la tapamos y a la nevera.

Indicaciones previas para el montaje de la tarta de vainilla

Necesitamos una base giratoria para poder cubrirla, una espátula, manga pastelera, paciencia y espacio en la nevera para meter la tarta.

Corta la parte superior de los bizcochos para quitarles la barriga y que queden planos. Corta los bizcochos por la mitad para obtener las cuatro capas que necesitamos.

Sobre una base plana, pon tres puntos de crema y encima el primer bizcocho. ¿Cuál? Pues una de las dos bases, la otra va en la parte superior, así que ahora coge la menos perfecta de las dos.

Para echar la crema, la manga pastelera ayuda a que sea más uniforme, así que te recomiendo que la uses. Cubre dibujando una espiral. Hazlo así con los demás pisos y en el último, pon la base que reservamos pero del revés para asegurar que quede liso.

Con esto ya tenemos la tarta montada. Cubre con una fina capa de crema, lo que se conoce como ‘cubremigas’. Echa un poco de crema en zigzag en los laterales de la tarta y con ayuda de la espátula repártela hasta cubrir ligeramente. Guarda en la nevera 30 minutos.

Echa otra capa con más cantidad de crema y alisa. A partir de este momento lo que nos falta es la decoración que quieras hacer. Esta vez, hice una ganaché de chocolate blanco para decorarla con los goterones. 30 g de nata y 90 g de chocolate blanco. Calienta la nata, viértela sobre el chocolate y mezcla. Deja enfriar un poco. Necesitamos que esté algo espesa pero que caiga. Cubre la parte superior y haz las gotas una a una en el borde.

Esta foto es de la misma tarta de vainilla pero solo con dos capa, un montón de crema en medio y en la parte superior. Queda muy bonita así sin cubrir, pero la cantidad de crema te recomiendo que no sea tanta porque al comerla se hace más pesada.

Lo ideal sería hacer 3 o 4 capas de bizcochos y usar manga para que la crema vista quede con formas bonitas.

Notas

La receta original es de Pamela de 'Quiero cupcakes'. En este vídeo suyo prepara el bizcocho para hacer otra tarta, pero te puede ayudar a ver el proceso e inspirarte para decorarla.

 

Tarta opereta

Tarta Opereta

Hace unas semanas preparé una Tarta Ópera que me gustó más de lo que esperaba. Me sedujo bastante el concepto de las capas finas de diversos sabores. Así que desde entonces llevo con la idea de hacer algo del estilo y aquí está lo que ideé, la 'Tarta Opereta'.

Tiene elementos comunes como son el bizcocho gioconda, que me parece una delicia, y la ganache de chocolate. La receta es larga y para que no te pierdas iré dando los ingredientes de cada capa junto con su elaboración. También es importante el orden en el que preparamos todo; de hecho se empieza por la última capa, el glaseado espejo.

Hay elaboraciones que he seguido tal cual de su creador y como están incluso con vídeo prefiero que lo veas directamente del autor. Te lo iré enlazando para que se te abra en otra ventana y no te pierdas.

Lo ideal es preparar en un día el glaseado y el bizcocho, para el siguiente hacer el resto y montar la tarta.

Un detalle importante es que necesitamos un molde sin base, solo el aro, para montar la Tarta Opereta. En esta ocasión usé tres distintos: uno redondo de 12 cm de diámetro, uno de corazón de 9 cm y otro corazoncito de 5 cm, del que pude hacer dos. Si no quieres complicarte tanto puedes hacer una sola pieza de 20 x 12 cm con la plancha de bizcocho indicada.

  • Elaboraciones

    • Glaseado espejo
    • Bizcocho gioconda
    • Jarabe de fresas
    • Crema de fresas
    • Ganache de chocolate negro
    • Impermeabilizador
  • Raciones: 8

  • Duración: 2 días

  • Dificultad:

Elaboración

Primera elaboración: glaseado espejo rojo

Para el glaseado he seguido los pasos de este vídeo de Bavette-Gastronomia

Ingredientes

50 g agua
100 g azúcar blanco
100 g azúcar invertido
65 g leche condensada
100 g chocolate blanco
6 g gelatina
colorante rojo

Te recomiendo ver el vídeo. Los pasos, brevemente, son:

Hidratar las láminas de gelatina primero en agua fría y luego echarla en 36 g de agua caliente.

En un cazo ponemos agua, azúcar invertido y azúcar, hasta alcanzar los 103ºC.

Añadimos la mezcla a la leche condensada y batimos.

Echamos inmediatamente el chocolate y mezclamos bien.

Incorporamos la gelatina disuelta en el agua caliente. Batimos hasta que no queden grumos.

Por último echamos el colorante poco a poco hasta conseguir el color deseado.

Colamos y guardamos en una jarra en la nevera hasta el día siguiente para que espese. Para usarlo lo iremos calentando, poco a poco, en el microondas y batiendo enérgicamente hasta alcanzar los 30ºC y sin grumos.

Segunda elaboración: bizcocho Gioconda 25 x 39 cm, en bandeja de horno

Ingredientes para esa plancha de bizcocho que no es el tamaño de la tarta.

3 huevos M temperatura ambiente
105 g azúcar glas
105 g almendras molidas (harina de almendras)
2 claras M
pizca de sal
17 g harina de trigo
17 g mantequilla sin sal derretida

Este bizcocho es también de Ettore Cioccia y creo que no volveré a hacer el genovés en la vida conociendo este. Lo he adaptado al tamaño de la bandeja del horno.

Encendemos el horno a 180ºC para calentarlo.

Comenzamos poniendo los huevos en el recipiente de la batidora, añadimos el azúcar y laharina de almendras. Batimos hasta obtener una mezcla espumosa que doble su volumen. Reservamos.

En un bol batimos las claras de huevo con una pizca de sal a punto de nieve bien firmes.

Tamizamos la harina sobre la mezcla reservada y con una espátula de silicona suavemente unificamos. Le incorporamos suavemente las claras montadas, y por último la mantequilla derretida.

Colocamos un papel vegetal sobre la bandeja a usar y vertemos la masa extendiéndola de manera que nos quede uniforme, por un lado para una cocción uniforme, y por otro para que las capas nos queden iguales. Dejamos de 10 a 15 minutos en el horno, hasta que esté hecho y tenga un poco de color.

Sacamos del horno, y colocamos boca abajo con cuidado sobre otro papel vegetal para poder despegarlo. Deja unos minutos antes de proceder y luego deja enfriar por completo antes de manipularlo.

Una vez frío, cortamos los tres trozos de bizcocho que necesitamos para las capas de la Tarta Opereta. Tanto si haces una tarta o cortas con moldes diferentes, asegúrate de conseguir tres capas de cada uno. Si alguna no te sale completa puedes formarla con dos piezas y esa capa colocarla en segunda posición al montarla. No se va a notar.

Tercera elaboración: crema de fresas

Ingredientes

500 g fresas
120 g azúcar blanca
125 g mascarpone
125 g nata para montar muy fría
4 hojas de gelatina neutra (8 g)

Lavamos las fresas y les quitamos el tallo verde. Cortamos en 4 y ponemos en un cazo junto con 120 g de azúcar a fuego medio.

Hidratamos la gelatina en agua fría.

Dejaremos las fresas al fuego removiendo a ratos durante unos 12 minutos. Es suficiente con que se ablanden. Reservamos 4 cucharadas del almíbar de fresas antes de batirlas para el sirope. Batimos, colamos y añadimos la gelatina escurrida. Removemos para que se disuelva bien sin dejar grumos. Dejamos que se temple.

Batimos el mascarpone y añadimos las fresas batidas coladas por dos veces. En otro bol, semi montamos la nata y añadimos a la mezcla de fresas y mascarpone. Con una espátula de silicona y con movimientos envolventes unificamos la mezcla. Reservamos en la nevera.

Cuarta elaboración: jarabe de fresas

Ingredientes

200 g cava rosa
almíbar de fresas reservado

Mezclamos y ponemos todo en un cazo a fuego medio durante unos 10 minutos. Apartamos, pasamos a un bol y dejamos que se enfríe antes de usarlo.

Quinta elaboración: ganache de chocolate negro

Ingredientes

160 g chocolate negro
160 g nata
40 g mantequilla sin sal
15 ml de cava rosa

Troceamos el chocolate negro pequeño y lo ponemos en un bol. En un cazo calentamos la nata y la vertemos sobre el chocolate. Con una espátula removemos hasta que el chocolate se funda y tengamos una textura homogénea. Añadimos el cava y mezclamos. Por último se incorpora la mantequilla cortada en dados y mezclamos hasta que se integre. Reservamos.

El ganache se volverá espeso con el paso del tiempo. Si no puedes extenderlo fácilmente mételo unos 10 segundo en el microondas, remueve y comprueba si así te sirve. Repite la operación en tantas breves.

Sexta preparación: impermeabilización

Ingrediente

70 g chocolate negro

Derretimos el chocolate y con un pincel cubrimos una de las capas de bizcocho. El chocolate se endurecerá lo que le dará un punto crujiente a la base de la masa e impedirá que el bizcocho se deshaga con lo que añadiremos.

Y por fin, ¡montamos la Tarta Opereta!
Corte de la tarta opereta
Corte de la Tarta Opereta

En el molde que vamos a montar la Tarta Opereta ponemos en primer lugar la capa de bizcocho con chocolate hacia abajo. Con ayuda de un pincel la emborrachamos con el jarabe que ya estará frío.

Echamos una capa de crema de fresa y la extendemos rellenando toda la superficie. Debe quedar fina y uniforme.

Ponemos ahora la segunda capa de bizcocho que también emborrachamos de jarabe. Apretamos ligeramente para que no queden huecos.

Añadimos una capa de ganache, que al igual que la de fresa debemos asegurarnos de cubrir toda la capa.

Toca ya la tercera capa de bizcocho, apretamos suavemente y emborrachamos bien de jarabe.

Echamos la última capa que será de fresa. Debe ser un poco más gruesa que las anteriores y debemos dejar lo más lisa posible pues de lo bien que quede dependerá que nuestro glaseado tenga un mejor acabado.

Metemos en el congelador entre 3 y 5 horas para asegurarnos que está bien frío y con consistencia para poder manipularlo sin que se desmorone.

Desmoldamos, colocamos una bandeja para poder recoger el glaseado y no ponerlo todo perdido, un molde más pequeño que nuestra tarta sobre el que la colocaremos y vertemos el glaseado rojo cubriendo bien toda la tarta. Recuerda que la tarta debe estar congelada y el glaseado a 30ºC. Dejamos que escurra y colocamos en una fuente en la nevera hasta que se descongele y poder disfrutar de todos sus sabores: en cada bocado saldrá la fresa, el cava, el chocolate suave...  Si te apetece como a mí darle una textura más, puedes decorar con unos dados de almendra. Conserva en la nevera hasta el momento de su consumo.

El resultado bien vale el tiempo invertido, pero tendrás que hacerla para comprobarlo.

Tarta con huesos

A vueltas con el chocolate, lo sé, pero es pasión y una versión a mi gusto más ligera que la tarta que ya publiqué. Es cuestión de paladares y así tú elijes. Esta tiene un acabado más trabajado con la temática de Halloween. Sabes que huyo de las cosas asquerosillas y prefiero hacer cosas más divertidas.

La tarta base es una receta que aprendí de Pamela de 'Quiero cupcakes'. Los huesos son cosa mía.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 430 g azúcar
    • 200 g aceite suave
    • 50 g leche entera
    • 1 cdta vainilla
    • 320 g harina trigo
    • 80 g cacao polvo
    • 7 g levadura química
    • 1 g sal
    • 160 g agua caliente
    • Crema
    • 380 g mantequilla sin sal
    • 380 g azúcar glas fino
    • 90 g cacao polvo
    • 1 cdta vainilla
    • 50 g leche entera
  • Raciones: 16

  • Duración: Un par de horas de trabajo y otras tantas de reposos

  • Dificultad:

Elaboración

Consejos previos

Pesa todos los ingredientes, tamizando el cacao, la levadura química y la harina, juntos. Puedes usar dos moldes de 18 cm de diámetro que sean altos o bien 3 que pueden ser más bajos. La diferencia estará en el número de capas y el grosor de las mismas. Para mí dos capas son suficientes, pero lo dejo a tu gusto. Incluso puedes usar 2 de 20 cm; será más baja, eso sí.

El azúcar glas de la crema asegúrate que sea fino, lo que se vende como 'icing sugar'. El azúcar glas tal cual que se vende en algunos supermercados no se disuelve bien y se nota a la hora de comer la crema.

El cacao debe ser sin azúcar, ojo, no sirve el cacao que se le añade a la leche.

Bizcocho

Comenzamos por el bizcocho. Engrasa los moldes que hayas elegido y enciende el horno con calor arriba y abajo a 180 C. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añadimos el azúcar y batimos un par de minutos.

Con la velocidad al mínimo incorpora el aceite despacio, luego la leche con la vainilla. Bate hasta que esté homogéneo. Agregamos la mezcla tamizada y mezclamos unificando la masa. Añade la pizca de sal.

Por último, incorporamos el agua caliente y batimos despacio. Una vez uniforme podemos repartirla por igual en los modes. Con el horno ya caliente, hornea los bizcochos durante 35 minutos, aunque dependerá de los moldes utilizados.

Antes de sacarlos comprueba con un palillo que están hechos; los pinchas en el centro y si el palillo sale limpio puedes sacarlos. Cuidado porque si no has repartido bien la masa puede que uno esté hecho y otro no.

Espera 10 minutos y desmóldalos. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.

Para la crema

Batimos la mantequilla a velocidad medio alta unos 5 minutos. Tiene que quedar cremosa. Bajamos la velocidad, añadimos el azúcar glas y el cacao, todo tamizado para evitar grumos. Subimos a velocidad media y dejamos que se mezclen bien varios minutos antes de añadir la vainilla y la leche. Una vez esté homogénea ya podemos pasarla a una manga pastelera con una boca lisa ancha o directamente sin boquilla.

Huesos

Los huesos están hechos con un molde de plástico de Wilton y chocolate blanco.

Montaje de la tarta

Con los bizcochos ya fríos, corta la barriga que se haya formado con una lira. Guarda esos trozos. Coloca uno de los bizcochos y mete algunos huesos. Cubre con una capa de crema haciendo una espiral asegurándote con una espátula que no queden huecos. En el otro bizcocho mete también algunos huesos y colócalo dejando la parte lisa hacia arriba.

Ya solo nos queda poner una capa ligera de crema y pasar una espátula para hacer los que se llama la cubremigas. Es una capa fina para evitar que nos caigan migas en fases posteriores. Metemos en la nevera media hora.

Ahora sí cubrimos la tarta toda a la redonda con una capa de crema y alisamos. Queremos que queden zonas más profundas y para ello ponemos crema en la franja alta y en la baja de forma irregular y así al alisar nos quedarán esos huecos donde colocaremos los esqueletos. En la parte superior también ponemos crema y alisamos mientras hacemos el lateral. Todo a la vez. Aún los bordes lisos se me resisten, pero es cuestión de práctica, así que más tartas vendrán.

Lo ideal es hacer todo ese proceso dejando la tarta en la nevera unos 20 minutos al menos antes de hacer la siguiente capa.

En la parte superior ponemos las migas de las barrigas cortadas simulando tierra. Es cuestión ya de los huesos que tengas y cómo quieras repartirlos; es la parte más divertida de todas y ya acabamos.

Consérvala en la nevera aunque para comerla me gusta sacarla unos 20 minutos antes para que no esté muy fría.

Nota:

Depués de hacerla un par de veces más, hay una mejora que hacerle. Corta cada bizcocho en dos de forma que obtengas 4 capas. Es más rico comerlo así, pero ojo que la crema queda justa.

Crema de trufa

Crema de trufa

Esta crema de trufa ha sido todo un descubrimiento. Tanto para un relleno como para cobertura o incluso servir en copas. Confieso que la he adaptado a mis necesidades porque la original se hace con nata líquida y me iba mejor que aguantase fuera de la nevera.

Las cantidades indicadas son para el relleno de un brazo de gitano del tamaño de la bandeja del horno (40 x 50 cm aproximados). Para un roscón también es una crema perfecta porque aguanta muy bien el peso.

  • Ingredientes

    • 400 g “nata vegetal”
    • 160 g chocolate de postre
    • 34 g miel
    • 1 cucharadita de ron (opcional)
  • Raciones: Un buen relleno

  • Duración: 12 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la nata esté fría para que monte mejor. Así que procura tenerla en la nevera desde el día anterior.

Respecto al chocolate usa uno de repostería. El porcentaje de cacao lo dejo a tu gusto. Ten en cuenta por un lado, que la receta no lleva más dulzor que la miel y por otro, qué uso vas a darle.

Comenzamos poniendo un cazo al fuego con dos dedos de agua y encima un bol que no la toque con el chocolate, la miel y el ron del que puedes prescindir según tu gusto o los comensales. Dejamos que se derrita a fuego medio. Recuerda que el chocolate y el agua no se llevan bien, así que si sale mucho vapor baja la intensidad del calor.

Mientras esperamos que se derrita por completo podemos montar la nata. La utilizada es la llamada vegetal que se monta más fácilmente, que no se corta y no exige estar en la nevera para aguantar entera, así que según tus necesidades puede ser la mejor opción. Bátela con varillas de repostería hasta que coja volumen.

Con la mezcla de chocolate ya derretida, esperamos unos 5 minutos para que se enfríe y la echamos en la nata montada. Continuamos batiendo hasta que se integre y tengamos una crema uniforme.

Si vas a usar manga pastelera debes tener en cuenta que si la metes en la nevera se endurece lo suficiente para darte problemas. Así que te recomiendo bien dejarla no más de 30 minutos para que se enfríe pero sea manejable o sacarla ese tiempo antes de su uso. En cualquier caso siempre podrás volver a batir.

De esta forma tan sencilla obtenemos una crema de trufa deliciosa para nuestros postres. Yo la he usado recientemente para un tronco de navidad y el roscón de reyes. Ha sido una navidad muy chocolatera.

Tarta fría de queso

Tarta fría de queso

Sé que la tarta fría de queso es una clásica archiconocida, pero aún así quiero contarte cómo la hago yo. Hay muchísimas versiones pero la particularidad de esta es el toque de la gelatina de limón. Además no lleva azúcar añadida y créeme que no la necesita. Así que si quieres una apuesta segura y sin horno, esta es tu receta.

  • Ingredientes

    • 400 ml nata líquida
    • 400 g queso de untar
    • 200 g agua
    • 1 sobre gelatina de limón
    • 110 g mantequilla
    • 200 g galletas maría
    • 250 g mermelada de arándanos
  • Raciones: 10

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer esta tarta fría de queso necesitamos un molde redondo desmontable. La receta es para uno de 24 cm de diámetro.

Comenzamos con la base que es de galletas. Para ello uso la batidora de mano con su triturador, consiguiendo así que se hagan polvo. Luego añadimos la mantequilla a punto pomada a las galletas trituradas y lo mezclamos bien a mano hasta que la masa quede homogénea. La extendemos en el fondo del molde y presionamos suavemente.

En un bol echamos la nata líquida muy fría y batimos bien para que el resultado sea cremoso. Añadimos el queso en crema y mezclamos asegurándonos que no queden grumos.

Ponemos 200 g de agua a hervir. Cuando lo haga, retiramos del fuego, añadimos el sobre de gelatina de limón y lo disolvemos bien. Una vez disuelto lo incorporamos al bol con la nata y el queso, batimos todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Finalmente vertemos en el molde y guardamos en la nevera para que cuaje bien. Si puedes déjala toda la noche o al menos 6 horas. Mete también la mermelada a enfriar.

Una vez bien fría, con cuidado, echamos la mermelada por encima. Personalmente prefiero la de arándanos, pero puedes poner fresa, frambuesa o cerezas, por ejemplo.

Ya solo queda desmoldar y servir, aunque está más rica un día después de ponerle la mermelada que recién hecha. ¡Que la disfrutes!

Corte de Tarta de chocolate

Tarta de chocolate

Cuando pienso en tarta de chocolate, este es el sabor y la textura que espero. Por fin la he encontrado. Es una tarta densa y con sabor de verdad a chocolate. Toda de chocolate, hoy nada de mezcla de sabores.

Te recomiendo leer toda la receta para que decidas qué molde utilizar antes de meterte en faena.

 

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 350 g panela
    • 195 g harina de trigo
    • 85 g cacao en polvo
    • 5 g levadura
    • 10 g bicarbonato de sodio
    • 4 g sal fina
    • 2 huevos M
    • 240 g leche entera
    • 120 g aceite vegetal
    • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
    • 240 g agua hirviendo
    • Para la crema
    • 175 g mantequilla
    • 115 g cacao en polvo
    • 300 g azúcar en polvo
    • 120 g leche entera
    • 1,5 cucharadita de extracto de vainilla
  • Raciones: 10

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos con el bizcocho

Enciende el horno a 180°C. Engrasa el molde con spray antiadherente o mantequilla y cacao. Aquí puedes optar por usar tres moldes y hacer los tres bizcochos ya separados o uno solo y luego cortarlo. Yo usé uno de 18 cm de diámetro y 9 cm de alto.

Comenzamos echando en un bol el azúcar y los siguientes ingredientes tamizados: harina, cacao, levadura y bicarbonato. Mezclamos.

Ponemos el agua al fuego hasta que hierva.

Mientras tanto vamos añadiendo al bol y batiendo: la sal, los huevos ligeramente batidos, leche, aceite y la vainilla. Batimos todo junto a velocidad media unos 2 minutos.

Ahora con cuidado agregamos el agua hirviendo y removemos con una varilla manual porque la masa es muy líquida y aún a velocidad baja te puede salpicar y quemar.

Siguiente paso: el molde

Un detalle importante: la masa que vamos a obtener es muy líquida, así que si usas un desmoldable, asegúrate que no tenga fugas. Idea: coloca papel de hornear en la base y luego coloca el aro. De ese modo los pequeños escapes quedan cerrados.

Vertemos la mezcla en el molde e introducimos en el horno que ya debería estar caliente. Segunda posición desde abajo, media baja, durante 75 minutos a 180°C. Si utilizas tres moldes el tiempo se reduce a 30 minutos. Para comprobar que está hecho, pinchamos en el centro con un palillo largo y si sale limpio, podemos sacarlo del horno.

Esperamos 10 minutos y desmoldamos, dejando que se enfríe por completo en una rejilla.

Pastel de chocolate

Preparamos la crema para el relleno y cobertura

Para hacer la crema necesitamos la mantequilla a punto pomada. La echamos en el bol junto con el cacao y batimos. Añadimos alternativamente el azúcar en polvo tamizada varias veces y la leche; esto es azúcar, leche, azúcar, leche y azúcar. Mientras más se bata menos notaremos los cristales de azúcar al comer, así que no tengas prisa. Por último añadimos la vainilla.

Montamos la tarta de chocolate

Con el bizcocho ya frío hacemos dos cortes para tener nuestras 3 capas de pastel. Coloca la base y añade una generosa capa de crema, extiéndela y repite el proceso. Finalmente para la decoración exterior algo muy sencillo, solo tienes que cubrir la tarta y con una cuchara dar toques para conseguir el aspecto de la foto.

Una vez acabada guárdala en la nevera y, ¡que la disfrutes!

 

Tiramisú

Tiramisú

El tiramisú, un maravilloso clásico. Llevo muchos recuerdos a la espalda asociados con sabores de siempre. Son sabores que recuerdan momentos únicos, algunos no se repetirán y eso los hace aún más especiales, más dulces. Añadamos nuevos recuerdos a ese gustillo. Revive conmigo la felicidad.

  • Ingredientes

    • 375 g de queso mascarpone
    • 3 huevos L
    • 4 cucharadas de azúcar blanca
    • 40 bizcochos de soletilla
    • 200 ml de café frío
    • 15 ml de licor de almendras
    • Cacao en polvo sin azúcar
  • Raciones: 8

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos haciendo el café para dejarlo que se enfríe un poco mientras hacemos la crema. Reservamos.

Separamos las yemas de las claras. Batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen, obteniendo así una crema espumosa.

Respecto al mascarpone dos cuestiones previas. Una, debemos sacarlo de la nevera antes para que se atempere y no esté tan duro. Dos, si batimos en exceso se puede cortar. Teniendo esto en cuenta, batimos el mascarpone hasta que quede cremoso.

A continuación añadimos la mezcla de yema y azúcar al mascarpone y batimos enérgicamente. En este momento echamos la mitad del licor y mezclamos. Metemos ese bol en la nevera.

Ahora debemos montar las claras a punto de nieve. Es importante que tanto las varillas como el bol estén limpios de cualquier resto de grasa y bien secos.

Una vez las dos preparaciones listas, sacamos el bol de la nevera y mezclamos, suavemente a mano, la crema con las claras ya montadas con movimientos envolventes. Es importante no ser bruscos para que se mantenga la cremosidad de la mezcla.

Montaje del tiramisú

Añadimos al café el resto del licor y comenzamos a hacer las capas. He usado un molde desmoldable redondo de 18 cm que he forrado con papel de horno. Mojamos una a una las galletas en el café y cubrimos el fondo. Según sean las galletas se empaparán más o menos en café. Procura que se mojen lo suficiente para que se les note el café pero no tanto como para que se deshagan. Luego las tapamos con crema y repetimos el proceso dos veces más. Metemos en la nevera de inmediato y en el momento de servir espolvoreamos cacao con ayuda de un colador.

tiramisú y en vasitos

Si no tienes un desmoldable puedes usar una fuente de tamaño similar y asegurarte que sean tres capas. Si es mayor lo dejas en dos capas.

Otra opción es preparar vasitos. El proceso es el mismo pero partiendo las galletas. En el momento de servir, cacao por encima y a disfrutar.

Lo ideal es hacerlo el día anterior a su consumo para que esté frío.

Las 8 raciones reseñadas es con el molde. Si haces vasitos vas a obtener muchas más raciones, calculo entre 15 y 20, pero no lo he hecho.

Tarta asesina

Tarta asesina

Halloween parece que ha venido para quedarse y cada vez tiene más presencia por todas partes. Yo me he rendido y he ideado una tarta para la ocasión, la tarta asesina muahahaha. Ha sido muy divertido pensarla y buscar la forma de hacerla sin demasiada complicación. No te asustes por la extensión de la receta, es que viene todo explicado.

Es una cara malvada que devora sin compasión a los hombres de jengibre, quienes atrapados entre sus fauces están perdidos. La sangre cae y cuerpos despedazados cuelgan ya sin vida. A medida que la iba haciendo se me ocurrían más cosas pero eso ya será para otra ocasión. Me lo he pasado pipa, eso te lo aseguro. 

La tarta en esencia es una red velvet con frosting de queso. Las galletas son de jengibre y la sangre es sirope de fresa. Son elementos comunes así que manos a la obra.

  • Ingredientes

    • El bizcocho
    • 300 g harina
    • 250 ml leche entera
    • 2 cucharaditas de zumo de limón
    • 200 g panela o azúcar moreno
    • 120 ml aceite de girasol
    • 2 huevos L
    • 1 cdta. extracto de vainilla
    • 2 cucharadas cacao en polvo sin azúcar
    • colorante en gel rojo
    • 1/4 cdta. sal
    • 2 cucharaditas vinagre blanco
    • 1 cucharadita bicarbonato
    • La cara
    • 80 g chocolate de cobertura
    • 30 g nata líquida
    • Frosting de queso
    • 40 g mantequilla
    • 75 g azúcar glass
    • 100 g queso de untar
    • Galletas de jengibre
    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
    • sirope de fresa
  • Raciones: Tarta 8

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Antes de comenzar con los pasos a seguir, un detalle que se omite con frecuencia y que para mí es importante: la medida del molde utilizada es de 18 cm de diámetro. Tengo dos y los cocino a la vez. Es cierto que los bizcochos quedaron bajitos, pero olvidé el truco del paño mojado rodeando cada molde, aunque al final me gustó la forma. Si quisieras una tarta más alta tendrás que incrementar proporcionalmente los ingredientes o usar un molde de 15 cm. Aviso que como ya es habitual, tiene mucha menos azúcar que otras recetas que puedas encontrar.

Respecto a la duración en la elaboración, yo lo hice todo en dos días. El primero los bizcochos y la crema. El segundo las galletas y el montaje.

En los ingredientes indico leche y limón. Realmente debería ser buttermilk pero como no lo encuentro esta es la alternativa más sencilla. Echamos en un vaso la leche y el limón para que se corte. Se quedará grumosa al cabo del rato, es así como se emplea.

Los ingredientes a temperatura ambiente salvo que se diga lo contrario.

Bizcocho

Enciende el horno a 180°C. Prepara el molde o moldes que vayas a usar con spray antiadherente o el clásico de mantequilla y harina para que se desmolde con facilidad.

Vamos a empezar pensando y tamizando la harina junto con el cacao. Pesamos el resto de ingredientes. La he preparado en una KitchenAid, pero con las varillas de repostería del brazo de cocina se puede hacer sin problema. Batimos los huevos para que espumen. Añadimos el azúcar y seguimos hasta tenerla integrada y algo cremosa. Incorporamos el aceite y extracto de vainilla. Batimos.

Es el momento de añadir un tercio de los ingredientes secos, pero mezclamos lo justo para que se integre. Echamos la mitad de nuestro buttermilk casera, otro tercio de harina, el resto de la buttermilk y el resto de lo tamizado. Te recomiendo no sucumbir a la tentación de echar más cacao porque se oscurecerá demasiado y el rojo no se verá. Añadimos el colorante. No indico cantidad porque realmente la pongo a ojo, lo siento. Si quieres un referente puedo decirte medio garbanzo. Lo mezclo bien y repito la operación si veo que le falta color. Tampoco queremos que se quede rojo radioactivo, pero bueno, es un color, así que al gusto.

Con el horno ya caliente y todo listo, mezclamos el bicarbonato y el vinagre. Harán espuma y de inmediato lo añades a la masa. Remueves un poco, vuelcas en el molde y al horno. Tiene que ser rápido porque eso es lo que hará que nuestro bizcocho suba. Si te fijas no hay levadura en los ingredientes y ese es el motivo.

Baja la temperatura a 170ºC y deja que se hornee. En mi caso, como eran dos moldes los tuve 25 minutos. Si lo haces en uno te llevará un poco más. Probablemente unos 35 minutos. Recuerda no abrir el horno como mínimo hasta pasados 20 minutos. Pincha con un palillo y tiene que salir limpio. Una vez hechos espera 10 minutos y luego desmolda con cuidado. Pásalos a una rejilla hasta que enfríen por completo.

La cara

Cuando estén fríos puedes cortar la barriga del bizcocho. Yo corté solo parte de las barrigas y con una de las tapas hice la cara. Recorté la boca y le di al resto un baño en chocolate.

Derrite el chocolate al baño maría, luego añade la nata, remueve y deja que baje la temperatura. Luego puedes echarlo por encima de la cara, preferiblemente sobre una rejilla que deje que gotee el exceso.

Reserva y a la nevera.

Frosting

Vamos ahora con el frosting. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que sea cremosa, añadimos el azúcar glass tamizado y batimos hasta que se integren bien. Luego incorporamos el queso de untar que debe estar frío. Una vez lograda una crema uniforme podemos rellenar nuestra tarta, con proporcionalidad al ancho del bizcocho, que la crema es deliciosa pero no conviene excederse.

Se conserva en la nevera.

Galletas de jengibre

Galletas

Pondré la receta también de forma individual para cuando las vayas a repetir, pero hoy va todo en bloque.

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. Añadimos el huevo batido y batimos suave hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos lo tamizado. Lograremos una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 180ºC.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje. Espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Con el horno ya caliente a 180ºC, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

Los recortes y deformaciones de las galletas de la tarta asesina hay que hacerlos antes del horneado.

Montaje
Tarta asesina
Tarta asesina

Hecho ya todo solo queda montar la tarta. Echamos un poco de frosting sobre la parte superior y colocamos la cara. Los ojos y las cejas son de frosting dibujados con manga pastelera. 

Clava los trozos de galletas elegidos en la boca y otros en los laterales pegándolos con un poco de frosting. Por último con sirope de fresa tendrás la sangre. Echa en la boca y hazle unos churretes por los muñecos.

Ahora da palmas como yo porque, ¡por fin se acabó! Lo mejor es que está buenísima y queda muy graciosa en la mesa. Consérvala en la nevera.

 

Tarta fría de plátano

Tarta fría de plátano

A veces los plátanos maduran más rápido de lo que los comes. El batido es una rápida forma de darles salida pero yo quería una tarta. Busqué por muchas webs pero no encontré algo como lo que tenía en la cabeza: una tarta fría de plátano.

Visto el éxito me decidí a cambiar una receta clásica, de esas que hacía con mi madre. Aquí el resultado. No puedo estar más contenta.

Como la hice de prueba preparé solo la mitad y es lo que indico en los ingredientes, no me gusta poner lo que no he hecho. Dividí la receta original y debería funcionar igual si la doblas. El molde usado es de 17 cm.

  • Ingredientes

    • 1 huevo
    • 70 g azúcar
    • 1 yogur de limón
    • 5 plátanos
    • 60 g aceite de oliva suave
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    • pan rallado
    • mantequilla
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos por el final, engrasamos el molde y añadimos pan rallado, no harina. Encendemos el horno a 180oC.

Para la masa, comenzamos mezclando en un bol el huevo, el azúcar y el yogur. A continuación 3 de los plátanos en trozos para facilitar que se trituren bien. Luego mezclamos el aceite y añadimos la harina que removemos para integrarla. Añadí la vainilla en lugar el chorrito de whisky que indicaba en la receta porque me apetecía más. Lo dejo a tu elección o incluso añade los dos.

Vertemos la masa en el molde y adornamos con finas rodajas de los otros 2 plátanos. Yo dibujé una espiral pero tú puedes cubrirla toda, con más plátanos, o dejar hacer a tu imaginación y tu maña.

En el horno entre 45 y 60 minutos a 180oC, con calor arriba y abajo en la segunda posición desde abajo, pero recomiendo pincharla y comprobar que sale limpio. Si no es así, déjala más tiempo y si se está dorando demasiado tápala con aluminio o papel de horno.

Ahora toca dejarla enfriar para meterla en la nevera hasta el día siguiente. Particularmente la prefiero fría y sin nada más. Quizá para la próxima le añada canela. Te cedo el testigo y ya me cuentas. ¡A disfrutar!

Nota: no está de más recordar que la harina se añade tamizada y que es recomendable pesar y disponer de todos los ingredientes antes de comenzar. De este modo nos aseguramos que lo tenemos todo, que no olvidamos nada y que no paramos el proceso.