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Flores de vino. Roscos de vino

Roscos de vino

Hay sabores grabados a fuego en la memoria, y los de navidad tienen doble puntuación. Siempre que se abría una caja de polvorones yo iba a por dos: los de canela y los roscos de vino. Así que me hacía ilusión hacerlos en casa, y ya puestos usé el cortapastas de flores. 

Vivan los sabores navideños, vivan las flores de vino.

  • Ingredientes

    • 150 g harina de fuerza
    • 150 g harina de trigo
    • 50 g sésamo tostado
    • 85 g azúcar glas
    • 125 g manteca de cerdo
    • 1/3 cucharadita de canela
    • 2 cucharadita de anís en grano
    • 125 g de vino moscatel
    • 10 g de licor de anís
  • Raciones: 18 a 24 flores

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos enciendo el horno a 170ºC.

Pesamos las dos harinas y las mezclamos junto con el sésamo tostado. Extendemos la mezcla sobre un papel sulfurizado en la bandeja de horno. Vamos a tostarlo durante 25 minutos. Debe tomar un ligero tono dorado. Déjala enfriar un poco para poder manipularla.

A continuación echamos en un bol la mezcla ya tostada con el azúcar glas. Añadimos la canela y el anís en grano, removemos e incorporamos la manteca de cerdo. Finalmente echamos el vino y el anís. Tenemos que hacer una bola con la masa. Yo la dejé reposar una hora envuelta en papel film.

Encendemos el horno a 170ºC.

Extendemos la masa sobre un papel de horno con ayuda de un rodillo hasta que tenga 1 centímetro de grosor. Con el cortapastas iremos haciendo las piezas y colocándolas sobre la lámina de silicona en la bandeja del horno. Un par de centímetros entre ellas será suficiente porque no crecen mucho. Repetimos el proceso hasta acabar la masa.

Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que los bordes se vean dorados. Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Los roscos de vino mientras están calientes son frágiles. Una vez fríos estarán duros.

Notas
  • Si como yo, no tienes sésamo tostado, pásalo un par de minutos por la sartén a fuego alto y removiendo para que no se quemen. 
  • El cortapastas para hacer roscos de vino clásicos es redondo y luego con un descorazonador de manzanas se le hace el agujero central. Es estética, así que todo depende de ti. Yo opté por estas flores de vino.
  • Los tradicionales van cubiertos en azúcar glas, pero yo siempre he pensado que le sobraba, así que para mí están completos así. Sin embargo, si quieres dejarlos blancos, tamiza el azúcar glas y pasa los roscos por ella.
  • La receta base que seguí la vi en el blog de María Lunarillos, pero luego modifiqué algunos ingredientes para hacerlos más a mi gusto.
turrón de chocolate

Turrón de chocolate

La llegada de diciembre nos mete de cabeza en las fiestas y los dulces típicos de la época. Lo bueno de esta pasión por la cocina en general y la repostería en particular, es que puedes personalizar eso que gusta tanto en casa. Este turrón de chocolate de hoy es un claro ejemplo.

Con la idea fija de reducir el azúcar y disfrutar más de los sabores de lo que comemos, traigo este magnífico turrón. Se elabora en 15 minutos, así que corre a por tu chocolate de postre favorito para prepararlo.

  • Ingredientes

    • 170 g chocolate con leche de postre
    • 150 g chocolate 55% cacao de postre
    • 70 g manteca de cerdo
    • 80 g arroz inflado de chocolate
  • Raciones: 8

  • Duración: 15 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

En un cazo al baño maría derretimos el chocolate con la manteca. Recuerda que el chocolate no debe mojarse ni con el vapor del agua, así que procura mantener el fuego bajo. De hecho según empiece a derretirse puedes retirarlo del fuego. Una vez derretido lo  mezclamos con el arroz inflado.

Solo nos queda echarlo en el molde y dejar enfriar. Suelo hacerlo por la tarde y que se enfríe por la noche en la nevera porque en casa gusta frío, pero no es necesario. Por la mañana se desmolda y a comer.

Notas

He probado varios chocolates y proporciones para saber cuál es la versión ideal y ya lo tengo claro. Aunque cuando como chocolate me gusta que sea con un 70% de cacao, para esta receta prefiero algo más suave y cremoso. Así conseguimos un turrón de chocolate perfecto.

Respecto al molde, si no dispones de uno de silicona específico para estos menesteres, puedes usar uno de plum cake rectangular y forrarlo con papel de horno, con los menos pliegues posibles, para poder desmoldarlo sin problema.

Tiramisú

Tiramisú

El tiramisú, un maravilloso clásico. Llevo muchos recuerdos a la espalda asociados con sabores de siempre. Son sabores que recuerdan momentos únicos, algunos no se repetirán y eso los hace aún más especiales, más dulces. Añadamos nuevos recuerdos a ese gustillo. Revive conmigo la felicidad.

  • Ingredientes

    • 375 g de queso mascarpone
    • 3 huevos L
    • 4 cucharadas de azúcar blanca
    • 40 bizcochos de soletilla
    • 200 ml de café frío
    • 15 ml de licor de almendras
    • Cacao en polvo sin azúcar
  • Raciones: 8

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos haciendo el café para dejarlo que se enfríe un poco mientras hacemos la crema. Reservamos.

Separamos las yemas de las claras. Batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una crema espumosa. Por otro lado batimos el mascarpone para que quede también cremoso. A continuación añadimos la mezcla de yema y azúcar y batimos enérgicamente. En este momento echamos la mitad del licor y mezclamos. Metemos ese bol en la nevera.

Ahora debemos montar las claras a punto de nieve, una pizca de sal nos ayudarán a dejarlas bien montada, aunque siempre ayuda una buena batidora.

Sacamos el bol de la nevera y mezclamos suavemente la crema con las claras ya montadas con movimientos envolventes. Es importante no ser bruscos para que se mantenga la cremosidad de la mezcla.

Montaje del tiramisú

Añadimos al café el resto del licor y comenzamos a hacer las capas. He usado un molde desmoldable redondo de 18 cm que he forrado con papel de horno. Mojamos una a una las galletas en el café y cubrimos el fondo. Según sean las galletas se empaparán más o menos en café. Procura que se mojen lo suficiente para que se les note el café pero no tanto como para que se deshagan. Luego las tapamos con crema y repetimos el proceso dos veces más. Metemos en la nevera de inmediato y en el momento de servir espolvoreamos cacao con ayuda de un colador.

tiramisú y en vasitos

Si no tienes un desmoldable puedes usar una fuente de tamaño similar y asegurarte que sean tres capas. Si es mayor lo dejas en dos capas.

Otra opción es preparar vasitos. El proceso es el mismo pero partiendo las galletas. En el momento de servir, cacao por encima y a disfrutar.

Lo ideal es hacerlo el día anterior a su consumo para que esté frío. 

Las 8 raciones reseñadas es con el molde. Si haces vasitos vas a obtener muchas más raciones, calculo entre 15 y 20, pero no lo he hecho.

 

pastelillos de limón

Pastelillos de limón

Una vez más me encuentro con mis pinches para preparar algo nuevo. Tenía la crema de limón y me apetecía mucho usarla. Busqué recetas varias y al final de tanto leer salieron estos pastelillos de limón; una delicia el bizcocho con el limón. Me sorprendió gratamente.

  • Ingredientes

    • Para el bizcocho
    • 250 g harina
    • 125 g panela
    • 115 g leche entera
    • 115 g mantequilla
    • 2 huevos L
    • 6,5 g polvo para hornear
    • 1,5 g sal
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • Relleno y cobertura
    • 200 g crema de limón
    • 1 cucharadita mantequilla
    • 70 g chocolate de cobertura
  • Raciones: 20

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Tras pesar los ingredientes y tamizar la harina junto con la levadura, precalentamos el horno a 180ºC y dejamos el molde listo con spray antiadherente o mantequilla y harina.

Comenzamos batiendo la mantequilla dos minutos y añadimos el azúcar, panela en este caso. Cuando esté cremosa echamos los huevos de uno en uno ya batidos previamente. Aromatizamos con la vainilla, echamos la harina y la leche alternativamente: harina, leche, harina, leche y harina. Mezclamos la sal y repartimos la masa uniformemente en el molde.

Metemos en el horno a media altura durante 30 minutos. Comprobamos que está listo pinchando en el centro con un palillo que si sale limpio indica que ya está hecho. Sacamos y dejamos reposar 10 minutos antes de desmoldar, pasando luego a una rejilla para que se enfríe un poco antes de manipularlo.

Decoración

Mientras esperamos podemos derretir el chocolate al baño maría con la mantequilla. Para mí no es necesario endulzar ni añadir nada más. Una vez derretido podemos dejarlo a un lado para que enfríe un poco.

Con ayuda de una lira nos será más fácil cortar el bizcocho en dos piezas para proceder a untar la crema de limón. Colocamos la pieza separada.

Con ayuda de una manga pastelera, en mi caso desechable y sin boquilla, la llenamos y cortamos apenas dos milímetros. Sobre el bizcocho trazamos líneas al gusto en ambos sentidos. Cortamos un poco más y hacemos algunas líneas más gruesas. Lo dejamos que repose unos minutos y ya podemos cortar en cuadrados de acuerdo al tamaño deseado.
Finalmente dejamos enfriar por completo y si lo queremos frío podemos meter el postre en la nevera en un recipiente cerrado, aunque no hay problema en dejarlo fuera.

Notas:

Tamaño de molde 25 x 21 cm y 3,5 cm alto
Los ingredientes siempre a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario.
Los pastelillos de la imagen llevan dos piezas de bizcocho como la que te doy en la receta, pero son muy grandes. De hecho la repetí tal cual te cuento en la receta y ese tamaño es perfecto, pero no hubo tiempo para la foto.

Galletas de jengibre

Galletas de jengibre

Estas galletas de jengibre son todo un clásico. Lo maravilloso de esta receta además de su sabor y textura es el recuerdo. Ese olor que nos embriaga con solo abrir la lata.

Son muy sencillas de elaborar, pero ten cuidado no excederte con las especias. Saca tus cortadores de galletas y que disfrutes.

  • Ingredientes

    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
  • Raciones: 50 galletas

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. A continuación añadimos el huevo batido y batimos suavemente hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos con lo tamizado. Lograremos así una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 1800C.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje, así que espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Cuando el horno ya esté a 1800C, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

Tarta asesina

Tarta asesina

Halloween parece que ha venido para quedarse y cada vez tiene más presencia por todas partes. Yo me he rendido y he ideado una tarta para la ocasión, la tarta asesina muahahaha. Ha sido muy divertido pensarla y buscar la forma de hacerla sin demasiada complicación. No te asustes por la extensión de la receta, es que viene todo explicado.

Es una cara malvada que devora sin compasión a los hombres de jengibre, quienes atrapados entre sus fauces están perdidos. La sangre cae y cuerpos despedazados cuelgan ya sin vida. A medida que la iba haciendo se me ocurrían más cosas pero eso ya será para otra ocasión. Me lo he pasado pipa, eso te lo aseguro. 

La tarta en esencia es una red velvet con frosting de queso. Las galletas son de jengibre y la sangre es sirope de fresa. Son elementos comunes así que manos a la obra.

  • Ingredientes

    • El bizcocho
    • 300 g harina
    • 250 ml leche entera
    • 2 cucharaditas de zumo de limón
    • 200 g panela o azúcar moreno
    • 120 ml aceite de girasol
    • 2 huevos L
    • 1 cdta. extracto de vainilla
    • 2 cucharadas cacao en polvo sin azúcar
    • colorante en gel rojo
    • 1/4 cdta. sal
    • 2 cucharaditas vinagre blanco
    • 1 cucharadita bicarbonato
    • La cara
    • 80 g chocolate de cobertura
    • 30 g nata líquida
    • Frosting de queso
    • 40 g mantequilla
    • 75 g azúcar glass
    • 100 g queso de untar
    • Galletas de jengibre
    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
    • sirope de fresa
  • Raciones: Tarta 8

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Antes de comenzar con los pasos a seguir, un detalle que se omite con frecuencia y que para mí es importante: la medida del molde utilizada es de 18 cm de diámetro. Tengo dos y los cocino a la vez. Es cierto que los bizcochos quedaron bajitos, pero olvidé el truco del paño mojado rodeando cada molde, aunque al final me gustó la forma. Si quisieras una tarta más alta tendrás que incrementar proporcionalmente los ingredientes o usar un molde de 15 cm. Aviso que como ya es habitual, tiene mucha menos azúcar que otras recetas que puedas encontrar.

Respecto a la duración en la elaboración, yo lo hice todo en dos días. El primero los bizcochos y la crema. El segundo las galletas y el montaje.

En los ingredientes indico leche y limón. Realmente debería ser buttermilk pero como no lo encuentro esta es la alternativa más sencilla. Echamos en un vaso la leche y el limón para que se corte. Se quedará grumosa al cabo del rato, es así como se emplea.

Los ingredientes a temperatura ambiente salvo que se diga lo contrario.

Bizcocho

Enciende el horno a 180°C. Prepara el molde o moldes que vayas a usar con spray antiadherente o el clásico de mantequilla y harina para que se desmolde con facilidad.

Vamos a empezar pensando y tamizando la harina junto con el cacao. Pesamos el resto de ingredientes. La he preparado en una KitchenAid, pero con las varillas de repostería del brazo de cocina se puede hacer sin problema. Batimos los huevos para que espumen. Añadimos el azúcar y seguimos hasta tenerla integrada y algo cremosa. Incorporamos el aceite y extracto de vainilla. Batimos.

Es el momento de añadir un tercio de los ingredientes secos, pero mezclamos lo justo para que se integre. Echamos la mitad de nuestro buttermilk casera, otro tercio de harina, el resto de la buttermilk y el resto de lo tamizado. Te recomiendo no sucumbir a la tentación de echar más cacao porque se oscurecerá demasiado y el rojo no se verá. Añadimos el colorante. No indico cantidad porque realmente la pongo a ojo, lo siento. Si quieres un referente puedo decirte medio garbanzo. Lo mezclo bien y repito la operación si veo que le falta color. Tampoco queremos que se quede rojo radioactivo, pero bueno, es un color, así que al gusto.

Con el horno ya caliente y todo listo, mezclamos el bicarbonato y el vinagre. Harán espuma y de inmediato lo añades a la masa. Remueves un poco, vuelcas en el molde y al horno. Tiene que ser rápido porque eso es lo que hará que nuestro bizcocho suba. Si te fijas no hay levadura en los ingredientes y ese es el motivo.

Baja la temperatura a 170ºC y deja que se hornee. En mi caso, como eran dos moldes los tuve 25 minutos. Si lo haces en uno te llevará un poco más. Probablemente unos 35 minutos. Recuerda no abrir el horno como mínimo hasta pasados 20 minutos. Pincha con un palillo y tiene que salir limpio. Una vez hechos espera 10 minutos y luego desmolda con cuidado. Pásalos a una rejilla hasta que enfríen por completo.

La cara

Cuando estén fríos puedes cortar la barriga del bizcocho. Yo corté solo parte de las barrigas y con una de las tapas hice la cara. Recorté la boca y le di al resto un baño en chocolate.

Derrite el chocolate al baño maría, luego añade la nata, remueve y deja que baje la temperatura. Luego puedes echarlo por encima de la cara, preferiblemente sobre una rejilla que deje que gotee el exceso.

Reserva y a la nevera.

Frosting

Vamos ahora con el frosting. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que sea cremosa, añadimos el azúcar glass tamizado y batimos hasta que se integren bien. Luego incorporamos el queso de untar que debe estar frío. Una vez lograda una crema uniforme podemos rellenar nuestra tarta, con proporcionalidad al ancho del bizcocho, que la crema es deliciosa pero no conviene excederse.

Se conserva en la nevera.

Galletas de jengibre

Galletas

Pondré la receta también de forma individual para cuando las vayas a repetir, pero hoy va todo en bloque.

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. Añadimos el huevo batido y batimos suave hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos lo tamizado. Lograremos una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 180ºC.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje. Espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Con el horno ya caliente a 180ºC, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

Los recortes y deformaciones de las galletas de la tarta asesina hay que hacerlos antes del horneado.

Montaje
Tarta asesina
Tarta asesina

Hecho ya todo solo queda montar la tarta. Echamos un poco de frosting sobre la parte superior y colocamos la cara. Los ojos y las cejas son de frosting dibujados con manga pastelera. 

Clava los trozos de galletas elegidos en la boca y otros en los laterales pegándolos con un poco de frosting. Por último con sirope de fresa tendrás la sangre. Echa en la boca y hazle unos churretes por los muñecos.

Ahora da palmas como yo porque, ¡por fin se acabó! Lo mejor es que está buenísima y queda muy graciosa en la mesa. Consérvala en la nevera.

 

cookies de chocolate

Cookies de chocolate

Si las cookies son una perdición, estas de chocolate forman parte del paraíso. La receta base es de La cocina de Tesa, y la modifiqué para hacerla de chocolate y darle el punto dulce que me gusta, cada vez menor, por cierto.

Son muy fáciles de preparar y quedan deliciosas. ¡Compruébalo!

  • Ingredientes

    • 210 g harina de trigo
    • 115 g mantequilla
    • 75 g azúcar blanco
    • 75 g azúcar moreno
    • 25 g miel
    • 30 g cacao en polvo
    • 2 g sal fina
    • 1 huevo L
    • 2 g levadura química
    • 2 g bicarbonato
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 90 g nueces
    • 90 g pepitas de chocolate
  • Raciones: 20

  • Duración: 45 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos tamizando en un bol harina, cacao, sal, levadura y bicarbonato. Mezclamos y reservamos.

Batimos la mantequilla con todo el azúcar y la miel hasta que sea una pasta homogénea. Añadimos el huevo y la vainilla. A continuación echamos la mezcla tamizada. Una vez tengamos una masa uniforme, incorporamos las nueces y las pepitas de chocolate. Mezclamos con una espátula para repartir por la masa.

Encendemos el horno a 1800 C.

Cubrimos la bandeja de horno con papel sulfurizado o lámina de silicona para ir colocando las cookies. Con una cuchara cogemos masa, la echamos en la bandeja y la aplastamos con los dedos dando forma a la galleta con un grosor de medio centímetro. Deja espacio entre las galletas para que no se peguen con el calor. Yo puse 10 en cada bandeja.

Mételas en el horno durante 12 - 15 minutos. No te preocupes si pasado ese tiempo están blandas porque las galletas se endurecen cuando se enfrían. Sácalas y deja que reposen 10 minutos antes de moverlas. Luego puedes pasarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Para conservar estas deliciosas cookies de chocolate guárdalas en una lata o recipiente hermético.

Si quieres la galleta con un aspecto más liso, coge la cucharada de masa y haz una bola entre las manos. Luego la aplastas y colocas en la bandeja. Yo las prefiero toscas, pero hazlas como más te gusten.

La distribución de las nueces quedó bastante irregular. La próxima vez voy a colocar las nueces ya con las cookies formadas y así repartirlas mejor. 

¡Estoy deseando repetirlas!

 

Helado de vainilla sin huevo

Helado de vainilla sin huevo

Sé que el otoño ya está aquí, pero como aún hace calor te animo a disfrutar de un helado de vainilla sin huevo. Además, por un lado el verano volverá y por otro, en el hemisferio sur ha empezado la primavera, así que ya estarán pensando en helados. 

Para lo que me gusta y lo que he tardado en hacerlo en casa. ¡Ahora ya no me pararán! Ya llevo tres sabores: vainilla, chocolate y café. Los clásicos que siempre gustan. Con estas cantidades se obtiene al final un litro.

Traigo no solo el helado de vainilla sin huevo sino también el de chocolate y el azúcar invertido para que obtengas un mejor resultado. 

  • Ingredientes

    • 250 g de leche entera
    • 250 g de nata líquida para montar
    • 250 g de leche evaporada
    • 85 g azúcar blanca
    • 25 g azúcar invertida
    • 20 g maicena
    • Un pellizco de sal
    • 1 cucharadita de pasta concentrada de vainilla
  • Raciones: 8 -10

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Disolvemos la maicena en unos 100 g de la leche. Es importante que no queden grumos. Reservamos.

Echamos en un cazo grande el resto de la leche junto al resto de ingredientes. Ponemos a fuego medio y mezclamos. Añadimos la maicena disuelta y removemos continuamente para que no se nos pegue. Hay que dejar hervir. Aviso que tardará media vida, pero al final, hierve. Lo dejamos un par de minutos y retiramos del fuego. Tapamos hasta que enfríe, momento en el que podemos meter en la nevera. Lo ideal es que esté toda la noche.

Al día siguiente o al cabo de unas 10 horas podemos meterlo en la heladera, que es mi caso. Si no tienes heladera, pues toca el proceso manual de congelador unos 30 minutos y batido a mano, que repetiremos hasta lograr la textura cremosa.

Helado de chocolate

Helado de chocolate

La modificación de ingredientes es sencilla, solo la mitad de vainilla y de chocolate necesitas 120 g de chocolate de postre al gusto, es decir de 50% o 70% de cacao y 10 g de cacao en polvo. Derrites el chocolate al baño maría o al microondas y lo añades cuando el resto de ingredientes hiervan junto con el cacao en polvo. Mezclas y dejas que hierva. 

Ojo con el azúcar en el caso de usar chocolate muy amargo. Es posible que necesites un poco más. 

Azúcar invertido

El uso del azúcar invertido se justifica porque ayuda a que cristalice mucho menos. Es muy fácil de hacer y se nota la diferencia en la textura del helado. Para prepararlo necesitamos 350 g de azúcar blanca, agua y los sobres de gaseosas para repostería.

En un cazo echamos el agua, el sobre de acidulantes o ácido tartárico (el blanco, si tienes los de Mercadona) y el azúcar. Mezclamos y dejamos hervir. Retiramos del fuego y dejamos enfriar hasta los 50 grados. Si no tienes termómetro deja pasar 15 minutos. Añadimos el sobre del gasificante (el morado) removemos y listo. Una vez frío hay que guardarlo en un bote hermético y oscuro.

Un día completo, ¿no te parece?

 

 

 

Bollos suecos de cardamomo y canela

Bollos suecos de cardamomo y canela

Desde que vi la receta estaba como loca por hacerla pero no encontraba el momento. Por fin me puse a ello con mis pinches favoritos y el resultado fue estupendo. Estos bollos suecos suelen ser de cardamomo pero los he hecho mixtos añadiendo también canela. De hecho probé tres opciones para el relleno: solo cardamomo, solo canela y ambos. Me quedo con la conjunta, sin duda, y esa es la que traigo para esta receta de bollos suecos.

Lo curioso de esta receta es que desde el principio se trabaja con la grasa incorporada, que no es lo habitual para las masa tipo brioche como esta. La receta en la que me baso se la vi preparar a Ibán Yarza. Gracias una vez más por hacer que meter las manos en harina sea tan maravilloso.

  • Ingredientes

    • Para la masa
    • 390 g harina de trigo
    • 210 g leche entera
    • 75 g azúcar
    • 75 g mantequilla
    • 3,5 g levadura seca
    • 4 g sal
    • 1 cdta. de cardamomo
    • Para el relleno
    • 70 g mantequilla
    • 70 g azúcar moreno
    • 1 y ½ cdta. cardamomo
    • 1 y ½ cdta. canela molida
  • Raciones: 20

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

El cardamomo que vamos a incorporar tiene que estar molido, pero solo las semillas del interior de la vaina, una cucharadita. Si tienes cucharas medidoras es la de 5 ml. Muélelas y reserva. Lo mismo para el relleno, en este caso serían unos 7 ml.

Comenzamos la masa de los bollos calentando la leche para derretir la mantequilla en ella. Cuando se haya enfriado añadimos la levadura y removemos. En un bol echamos un tercio de la harina y la anterior mezcla de leche. Removemos con una cuchara de madera hasta que se nos despegue del bol. Añadimos el resto de la harina, azúcar, sal y cardamomo. Seguimos removiendo con la cuchara hasta que ya esté todo integrado.

Pasamos la masa, que aún será un poco pegajosa, al espacio de trabajo limpio. Hacemos un amasado duro durante 7 o 10 minutos para que quede lisa. La metemos en el bol y tapamos para que fermente durante una hora. No es necesario que doble su volumen.

Relleno

Para preparar el relleno, mezclamos la mantequilla en punto pomada con los ingredientes indicados hasta tener una pasta homogénea.

Pasada la hora, espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y extendemos la masa con un rodillo formando un cuadrado de 40x40 cm y 3 mm de grosor. Repartimos el relleno en dos tercios de la masa. Doblamos la parte sin relleno hacia el centro y traemos el otro lado también al centro, consiguiendo así un tríptico. Lo dejamos reposar 10 minutos.

Por el lado más corto iremos haciendo tiras de 1 cm de ancho. Retorcemos la tira sobre sí misma y creamos una espiral, metiendo el extremo exterior final por la parte de abajo del bollito. Los colocaremos dejando espacio entre ellos sobre una bandeja con papel sulfurizado o lámina de silicona, lo que prefieras. Llevan un reposo de una hora para que cojan volumen, pero no es necesario que se hinchen demasiado porque corremos el riesgo que se sequen. Pincelamos con huevo batido y al horno fuerte, 2500 durante 12 minutos aproximadamente, lo que tarden en coger color. Tienen que estar blandos cuando los saques del horno.

Aunque la tentación de darles un bocado sea grande, debes esperar a que se enfríen antes de poder disfrutar de ellos. No te comerás uno solo, yo normalmente, ¡me los como a pares!

Brazo de gitano

Brazo de gitano con chocolate

Un dulce sencillo sin duda. Admite muchos rellenos y modificaciones incluso en el bizcocho. Por supuesto también opciones saladas, pero hoy para hacer este brazo de gitano me fui a por una apuesta segura en casa: el chocolate.

Sobró un poco de crema y ya al final hice prácticas con la manga pastelera, pero aún me falta maña para que la decoración sea elegante. Todo llegará.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 75 g azúcar
    • 100 g harina de trigo
    • 1 g sal
    • Relleno
    • lata de nata Ermol
    • 125 g chocolate para postre
    • 50 g de azúcar glas
    • 50 g pepitas de chocolate
    • Almíbar
    • 150 g de agua
    • 120 g de azúcar
    • 50 g licor naranja
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Primero hacemos el bizcocho. Enciende el horno a 180º con calor arriba y abajo. Echa los huevos, que deben estar a temperatura ambiente, en un bol y bate hasta que doblen su volumen. Yo para batir usé una batidora de mano con las varillas de repostería. Añadimos ahora el azúcar, la sal y volvemos a batir. Echamos la harina tamizada e integramos con cuidado para que no baje la mezcla previa.

Necesitamos un bizcocho rectangular y no muy grueso por lo que lo hornearemos directamente en una de las bandejas de horno, sobre papel de hornear. Volcamos la masa y la repartimos por toda la bandeja intentando hacerlo rectangular. Horneamos unos 12 minutos o hasta que esté dorado.

Dejamos enfriar un poco para poder manipularlo porque tenemos que enrollar el bizcocho aún con el papel y dejarlo así unos minutos.

Relleno

Un inciso sobre la nata usada. Ello Ermol es una nata con grasa vegetal bastante consistente que debes enfriar mínimo 3 horas antes de montarla. Una vez hecho aguanta muy bien.

El chocolate usado es un 70% de cacao. Para derretir el chocolate prefiero ponerlo al baño maría, aunque hay quien usa el microondas, pero ojo no se queme. Partimos el chocolate y dejamos que se derrita, removiendo un poco para ayudarle y retiramos del fuego. Dejamos enfriar unos minutos. Mientras tanto montamos la nata hasta que esté bien firme, unos 5 minutos. Unimos nata y chocolate. Añadimos el azúcar, batimos bien y probamos por si lo queremos más dulce. Una vez a nuestro gusto lo tapamos y metemos en la nevera.

Emborrachado

Para preparar el almíbar echamos en un cazo el agua, el azúcar y el licor de naranja porque quise darle un ligero toque al bizcocho. Se puede sustituir por ron. Lo dejamos a fuego vivo, removemos hasta que el azúcar desaparezca y espese ligeramente. Abrimos entonces el bizcocho y con cuidado lo separamos del papel. Con una brocha vamos echando almíbar para humedecer bien el bizcocho. Es importante que no quede seco, pero ojo tampoco queremos anegarlo y que se nos deshaga. Yo lo pincelo por ambas caras.

Cuando la crema lleve al menos media hora enfriando, la sacamos y untamos uniformemente encima del bizcocho, teniendo en cuenta que debemos dejar libre unos tres dedos en el extremo del final que se rellenarán al doblarlo. Repartimos las pepitas de chocolate sobre la crema, enrollamos y dejamos tapado en la nevera hasta el día siguiente. Sácalo unos veinte minutos antes de consumirlo y a disfrutar de este brazo de gitano con chocolate. Versiones, mil, por supuesto, pero eso para otro día.