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Sabayón de cava y limón

Sabayón de cava y limón

Como en Navidad no todo tiene que ser turrón, te propongo una alternativa de cava y limón que seguro te sorprende.

  • Ingredientes

    • Sabayón de cava
    • 3 yemas de huevo M
    • 50 g azúcar blanco
    • 100 g cava
    • 3,5 g gelatina
    • 200 ml nata
    • Lemon curd
    • 45 g zumo de limón
    • 30 g azúcar blanca
    • 30 g mantequilla
    • 1/2 cdta. ralladura de limón
    • 20 g agua
    • 6 g maicena
    • 8 - 16 g leche condensada
  • Raciones: 4 bolas

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Vamos a comenzar con el corazón de limón. La receta es la del lemon curd sin huevo que publiqué hace tiempo y que tanto gusta a la familia. Lo ideal es hacerlo el día anterior para que se enfríe y poder congelarlas.

Disuelve la maicena en el agua y reserva.

Echa en un cazo la mantequilla a fuefo medio y deja que se derrita. Añade el zumo de limón colado sin dejar de remover. Añade la mantequilla y sigue removiendo. Espera que se disuelva e incorpora la ralladura de limón.

La maicena que reservamos la removemos antes de añadirla a la mezcla porque se habrá ido al fondo. Mezclamos todo bien y retiramos del fuego cuando espese.

Solo nos queda añadir la leche condensada. Recomiendo ir probando hasta darle el punto deseado. Lo ideal es que conserve el punto ácido y solo un poquito el dulce.

Deja que se enfríe y guarda en el congelador. Necesita endurecerse para poder sacar bolas de unos 4 cm de diámetro con la ayuda de un vaciador. Otra alternativa sería rellenar una cubitera de media esferas, congelar y sacar. Luego unes dos piezas y ya tienes tu corazón de limón. Si se deforma, bolea con las manos y listo. Reserva en el congelador.

Sabayón de cava

Hidrata la gelatina en agua fría.

En un cazo mezcla las yemas, el azúcar y el cava.

Ponemos a fuego suave y removemos continuamente hasta que espese. No debe hervir, así que no pares de remover.

Escurrimos la gelatina hidratada y removemos hasta que se disuelva por completo. Colamos para eliminar posibles grumos y esperamos que enfríe a 30º C.

Mientras tanto monta la nata a picos suaves.

Una vez alcanzados los 30º C añadimos la nata de tres veces e integramos suavemente con la espátula.

corte
Interior de la bola
Montaje

Te voy a dar dos opciones.

La sencilla sería echar un poco de sabayón de cava en una copa, meter la bola y tapar con más sabayón. Derrite un poco de chocolate (120 g)  y viértelo con cuidado por encima.

La que yo hice fue usando este molde. Rellena cada hueco con un poco más de la mitad del sabayón, mete la bola de limón y termina de rellenar. Mete en el congelador hasta que endurezca. Las cantidades dadas te permiten preparar 4 bolas de unos 120 ml.

Luego bañas con una fina capa de chocolate (150 g chocolate 70% cacao) y le das la cobertura espejo de cacao que queda ligera.

Cobertura espejo de cacao

Necesitas:

    • 12 g de gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con los 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata y el cacao tamizado. Revuelve a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38º C para usarlo. Si lo preparas con antelación puedes volver a calentarlo.

Antes de echarlo sobre la bola, coloca debajo un bol o una bandeja que te permita recuperar la cobertura que caiga. La bola debe estar congelada.

Al bañarla es mejor hacerlo con un vaso sin pico para que caiga en cascada ancha. Espolvorea poco a poco la purpurina comestible para darle el toque definitivo.

Finalmente tenemos un postre delicioso y original en sabores para nuestra mesa.

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender doblemente a los tuyos?

Notas

El sabayón de cava es de Ettore Cioccia.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes un sabor diferente de la Navidad.

Bola de Navidad

Bola de Navidad

Este año cuando me planteé el postre de Nochebuena, allá por octubre, tenía claro que debía ser individual y quería que fuera muy navideño, y ¿qué más navideño que una Bola de Navidad?

Con la forma ya clara solo me faltaban los sabores; por un lado te traigo esta pareja clásica de turrón y chocolate, pero si quieres algo diferente en breve te propongo otros sabores.

Si hacerlo con la forma de bola te resulta complicado o no tienes el molde, puedes hacerlo en unas bonitas copas. Es tan sencillo como ir poniendo, por ejemplo, capa fina de bizcocho, bavaroise de turrón, capa fina de bizcocho y finalmente el sabayón de chocolate con Marsala. Es más fácil de lo que puede parecer.

Esta receta forma parte del reto #dale1vueltaa y me tocaba proponerlo. Quise dar mucha libertad para que la creatividad y el espíritu navideño saliera a la luz. Mi propuesta se inspiraba en la Navidad como concepto. Debía ser individual, con forma y/o sabor navideño, estar a la altura de una mesa de estas fechas y que gritara Navidad. Quería que pusieran mucho cariño en la elaboración así que este es el abrazo navideño de los participantes:

Lo bueno de este postre es que lo puedes hacer con antelación y mantener en el congelador hasta que decores con el glaseado espejo. Para servirlo hay que dejar en la nevera que se descongele para que tenga la textura suave que caracteriza a las elaboraciones interiores.

  • Elaboraciones

    • Bizcocho
    • Bavaroise
    • Sabayón de chocolate
    • Cobertura chocolate
    • Glaseado espejo
    • Teja coral
  • Raciones: 6

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

Comenzamos preparando los ingredientes de la primera elaboración: el bizcocho de vainilla con especias.

Ingredientes

    • 1 huevo L
    • 60 g azúcar blanco
    • 57 g aceite de girasol
    • 57 g leche entera
    • 90 g harina de trigo
    • 3,5 g levadura química
    • 0,5 cdta. pasta vainilla
    • ½ cdta. canela
    • ½ cdta. jengibre
    • ¼ cdta. clavo en polvo
    • pizca sal
    • Colorante en gel*

 

Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray desmoldante. Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. El molde que usé mide 18 de largo por 8 de ancho.

Comenzamos batiendo el huevo a velocidad media hasta que esté espumoso. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla con las especias.

A continuación incorpora la mezcla de harina y la levadura química tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Si lo quieres colorear, echa ahora una pizca y remueve bien para que el color sea uniforme. Así hasta lograr la intensidad deseada. Ten en cuenta que al hornear el tono se apaga un poco.

Vierte la masa en el molde y mete al horno en una posición centrada, con calor arriba y abajo. Serán necesarios unos 30 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Una vez frío corta y saca con cuidado los cilindros. Yo usé un vaciador de magdalenas de cm de diámetro, pero si tienes un cortapastas de esa medida también va perfecto.

Bavaroise de turrón con jengibre

La bavariose de turrón es una de esas recetas que gustó tanto hace años a la familia que merece un segundo paseo por la mesa. Lo único que he añadido es jengibre, que aunque suene raro le va muy bien. Si quieres puedes omitirlo, pero te animo a que al menos espolvorees un poco en un trozo de turrón de jijona, lo desmenuces y vuelvas a unir. Prueba y me cuentas.

Necesitas los siguientes ingredientes:

    • 1 yema de huevo
    • 10 g de azúcar
    • 30 g de leche
    • 30 g de nata 35% mg
    • 1,5 g de gelatina en hojas
    • 125 g de turrón de jijona
    • 125 g de nata 35% mg
    • ⅓ cdta. jengibre en polvo

Ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Con las manos desmenuzamos el turrón y reservamos.

Blanquea la yema con el azúcar; esto es, bate con batidora eléctrica hasta lograr una crema blanquecina y que haya doblado el volumen inicial.

A continuación, lleva a ebullición la leche con los 30 g de nata, cuando rompa a hervir añade poco a poco y batiendo enérgicamente las yemas blanqueadas. Sin dejar de remover se deja a fuego medio unos 4 minutos y a fuego medio alto hasta que espese un poco, teniendo la precaución de que no hierva.

Añade a la crema caliente las hojas de gelatina escurridas y remueve bien hasta su completa disolución.

Seguidamente se añade el turrón desmenuzado y el jengibre. Mezcla bien hasta que quede una crema homogénea.

Se retira del fuego y se deja enfriar la mezcla hasta los 30ºC. Entretanto, semimonta los 115 g de nata, no nos interesa que esté dura.

La nata se añadirá en dos tandas, utilizando la mitad de la nata cada vez. La primera bate enérgicamente y la segunda tanda de forma suave, con movimientos envolventes, mezclando con la espátula en movimientos de abajo hacia arriba hasta lograr una mezcla uniforme y listo.

Sabayón de chocolate

Vamos ahora con esta delicada receta tiene y su toque de Marsala que particularmente me encanta. La receta que he seguido permite recalcular las cantidades fácilmente. Yo he hecho 300 g de sabayón usando dos tipos de chocolates: 70% de cobertura al 70% de cacao y 30% de cobertura al 55%.

Ingredientes

    • 16 g yemas
    • 11 g jarabe de glucosa
    • 72 g leche entera
    • 67 g chocolates
    • 135 g nata 35%
    • 1/2 cucharada de Marsala (opcional)

 

Antes que nada, pon el chocolate en un bol y reserva.

Comenzamos batiendo las yemas en un bol hasta que estén esponjosas.

En un cazo ponemos al fuego la leche con el jarabe de glucosa, removemos y dejamos que hierva. Echa la mitad sobre las yemas y revuelve enérgicamente. Añade el resto, mezcla bien y vuelve a poner al fuego hasta que alcance los 82º C.

Retira del fuego y cuela sobre el bol de chocolate. Deja que se funda y emulsiona. Esperamos a que enfríe hasta los 30º C. Añade el Marsala ahora si decides ponerlo.

Mientras tanto semimontamos la nata e incorporamos poco a poco con movimientos envolventes a la mezcla una vez alcance los 30º C hasta lograr una crema uniforme.

Con esto ya tenemos el interior de la bola de navidad.

Montaje del interior de la bola de Navidad

Esta foto es de una de las pruebas que hice y con la que decidí que el chocolate debe ir en la parte superior y no como se ve. También probé a hacerle un brillo espejo de color verde, pero no me convenció el acabado, así que opté por uno de cacao que queda más ligero y agradable.

Prueba de semifrío de turrón y chocolate

Echamos primero el sabayón de chocolate hasta llenar un tercio del molde. Sacude suavemente el molde para eliminar burbujas de aire. Colocamos en el centro el cilindro de bizcocho y rellenamos con la bavaroise de turrón. Puedes hacerlo con ayuda de mangas pasteleras o con una cuchara. Sacude el molde nuevamente y guárdalo en el congelador unas 6 horas al menos.

Cobertura de chocolate crujiente

Para darle un toque crujiente a la bola de navidad, como si la rompieras al comerla, vamos a pasarla por cobertura de chocolate negro derretido. 250 g de chocolate de cobertura, mejor 70% cacao, derretido al baño maría.

Lo habitual es colocar la bola sobre una rejilla con un bol debajo para recoger el chocolate que caiga y poder volver a usarlo. Sin embargo después de haber probado, queda mejor y es más facil si pinchas la bola congelada con un tenedor y la metes en el chocolate de forma que quede cubierta, pero debe ser rápido para que la capa no quede gruesa.

Se endurece en muy poco tiempo porque la bola está congelada y así debe seguir, así que vuelve al congelador con ellas.

Paso a paso

Cobertura de chocolate espejo

    • 12 g gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata, el azúcar y el cacao tamizado. Revolvemos a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38ºC para usarlo. Si lo preparas con antelación, puedes volver a calentarlo.

Aquí vuelve a dar mejor resultado pinchar la bola nuevamente y meterla en la cobertura. Usa un bol que permita introducir la bola completa y quede cubierta rápidamente. La bola de navidad debe estar congelada.

Espolvorea poco a poco la purpurina comestible.

Bolas de NavidadOpción de acabado solo con la capa de chocolate.

Teja coral

Ya como decoración final he hecho estas figuras. Habitualmente se hacen unas tortas redondas, pero como me gusta rizar el rizo he usado cortapastas al freírlas.

    • 10 g harina todo uso
    • 55 g agua
    • 50 g aceite de girasol
    • Pizca de sal
    • Colorante alimentario
    • Pasta de vainilla a la mezcla opcional

En el vaso de la batidora mezcla el agua, el aceite, la harina y la sal. Si quieres dar sabor, es el momento de añadir la vainilla. Reduje la cantidad de aceite porque quedaban demasiado aceitosas y no eran agradables de comer. Con 40 g se hacen igual de bien y son mása ricas de comer.

Separa en tantos boles como colores quieras usar. Tiñe, mezcla bien hasta que el color sea uniforme y listo.

En una sartén antiadherente y limpia, coloca el cortapastas y echa la elaboración justa para rellenar la figura. Cuando empiece a freírse retira el cortapastas. Si lo dejas mucho la figura se pegará y no podrás separarla, y si lo quitas antes de tiempo se desparramará, así que permanece atento.

Estará hecho cuando los agujeritos sean todos huecos, así queda crujiente. Pasa a un papel absorbente y listo.

Bola de Navidad, del árbol a la mesa

Finalmente tenemos un postre delicioso y clásico en sabores para nuestra mesa en estas fiestas. Si eres de los que prefiere algo diferente, he preparado también una bola de cava y limón cubierta de chocolate. Sabores frescos y delicados para paladares más atrevidos.

Bola de Navidad

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender a los tuyos? ¡Cuéntamelo!

Notas

La receta del bizcocho es la de la tarta de vainilla que tengo ya publicada. Es un básico fácilmente adaptable que no defrauda.

El bavaroise de turrón es una receta que adapaté hace unos años y de la que desconozco el origen.

El sabayón de chocolate es de Callebaut.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

Y la teja coral de Ettore Cioccia.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes del sabor de Navidad.

polvorones de chocolate

Polvorones de chocolate

Estaba ya tardando en hacer los polvorones de chocolate. El año pasado hice dos intentos pero no encontré una receta a mi gusto. Para mí prima el sabor y me gusta que la textura sea la esperada. Así que por fin traigo unos polvorones de chocolate ricos.

Les he quitado casi un 30% de azúcar respecto de la receta original y los testeadores que no son los habituales no la han echado de menos.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 265 g manteca de cerdo
    • 150 g azúcar glas
    • 125 g almendras peladas
    • 25 g cacao
    • Pizca de sal
  • Raciones: 28 a 32 unidades

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Necesitamos tostar la harina y las almendras unas horas antes al menos de cuando vayamos a elaborarlos porque necesitamos que estén frías. La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente cuando vayamos a incorporarla a la mezcla.

En una bandeja del horno extendemos la harina y metemos al horno caliente durante 25 minutos a 180º C con calor arriba y abajo. A mitad de tiempo podemos removerla. Dejamos que se enfríe.

Las almendras también las tostaremos, pero ojo, una vez lleven 5 minutos las removemos y vigilamos para que no se tuesten demasiado porque amargan. Con 10 minutos a 180º C será más que suficiente. Una vez que estén frías las trituramos hasta obtener una crema fina. A mí se me pasaron un minuto y por eso el color de la crema es tan tostado.

Una vez esté todo frío, vamos a tamizar: la harina, el azúcar y el cacao en un bol. Añadimos la sal. Mezclamos, añadimos la manteca a temperatura ambiente y las almendras trituradas. Poco a poco y a mano mezclamos todo hasta que sea una masa uniforme. Formamos una bola y envolvemos en film transparente. Deja en la nevera una hora.

Proceso polvorones de chocolate

Extendemos la masa entre dos papeles de horno con ayuda de un rodillo con guía de 1 cm de grosor. Con un cortapastas de 4 cm de diámetro cortamos la masa y colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona. Te recomiendo dejar unos dos dedos de espacio porque se expanden un poco y te costará más sacarlos. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Se hornean a 210º C durante 10 o 12 minutos. Como son de chocolate no se ve fácilmente que cojan color, pero con ese tiempo, están listos. Eso sí, saca la bandeja del horno con cuidado y déjalos un buen rato antes de tocarlos porque se rompen con facilidad. Pásalos a una rejilla para que se enfríen bien y ya puedes envolverlos, si quieres, o guardarlos tal cual en una lata.

A mí me gusta estrujarlos para comer, pero eso ya lo dejo a tu gusto, como lo de espolvorear azúcar.

polvorones

Polvorones

Tenía ganas de preparar los polvorones en casa y me encontré esta receta en el blog del 'Invitado de invierno'. La he preparado un par de veces y personalmente le he añadido un toque de limón, entre otras cosas, que a mi gusto redondea el sabor que espero al comer este producto tan clásico. También reduje el azúcar. Como resultado tengo los mejores polvorones que he comido en la vida.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 250 g manteca de cerdo
    • 165 g azúcar glas
    • 120 g almendras peladas
    • ½ cucharadita canela molida
    • 1 pizca sal
    • ralladura de 1 limón
    • ¼ cucharadita de clavo
    • ajonjolí
  • Raciones: de 25 a 30

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente.

Comenzamos pesando todos los ingredientes para a continuación extender la harina en una bandeja del horno cubierta con papel sulfurizado. Calentamos el horno a 160ºC con aire o a 180ºC sin aire y tostamos la harina. Estará alrededor de 25 minutos. Verás cómo pasa de blanco a un suave dorado. Sacamos, removemos y dejamos enfriar.

Tostamos las almendras enteras a la misma temperatura que la harina. Tras 10 minutos no te separes del horno porque estarán tostadas de un momento a otro. Vigila que no se quemen. Sacamos y esperamos que se enfríen.

Tamizamos la harina fría y trituramos las almendras hasta conseguir una pasta. En un bol mezclamos todos los ingredientes secos, luego añadimos las almendras y la manteca. Mezclamos a mano hasta hacer una bola homogénea. Envolvemos en film transparente y guardamos en la nevera entre una y dos horas.

Sobre un papel sulfurizado extendemos la masa cubierta con el papel film con la ayuda de un rodillo. Es importante que el grosor sea homogéneo y aproximado a 1 cm. Las guías del rodillo o unas tablillas a ambos lados te facilitarán mucho la tarea. Con la ayuda de un cortador o incluso un vaso pequeño, de 4 o 5 cm de diámetro, vamos sacando con cuidado los polvorones. Echa un poco de ajonjoli sobre los polvorones si lo deseas y vuelve a pasar el rodillo con las guías, así no se caerán tras el horneado. Colócalos en la bandeja del horno dejando unos dos dedos al menos entre ellos. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Horneado

Calienta el horno para cocerlos a 190ºC, con aire, o 210ºC sin aire, unos 12 minutos. El tiempo depende del horno, pero hay que estar atentos desde los 10 minutos porque si se tuestan de más, amargan. Los sacaremos en cuanto veamos que los bordes empiezan a tostarse. Ahora por favor ten cuidado porque son muy frágiles y se rompen con mirarlos. Saca la bandeja del horno, deja que se enfríen un poco para luego, y con ayuda de una pala pasarlos a una rejilla enfriadora. Déjalos enfriar durante toda la noche o unas horas al menos antes de volver a tocarlos. Envuélvelos en los clásicos papeles o guárdalos en una lata y disfruta de su textura y sabor tan navideño.

Un último consejo: si los aprietas antes de comer, el bocado será aún más delicioso.

Tartaletas de crema de turrón y chocolate

Tartaletas de turrón y chocolate

Este año para la cena de Nochebuena me apetecía un sabor tradicional, así que me decidí por idear algo con turrón. Para acallar a los chocolateros añadí una pequeña base de chocolate y la decoración estrellada con brillos propios de la época. Así nacen estas tartaletas de turrón y chocolate.

Para la masa quebrada probé varias opciones y esta cumple todo lo que esperaba. Por su parte la mezcla de turrón con el chocolate es una pareja ideal. Además es de esas elaboraciones que vas anotando y probando hasta dar con las proporciones del sabor y textura que quieres.

Espero que si te animas a prepararla la disfrutes tanto como nosotros.

  • Ingredientes

    • Masa quebrada
    • 240 g de harina de trigo
    • 180 g de mantequilla fría
    • 50 g azúcar glas
    • una pizca de sal
    • Crema de turrón
    • 100 g turrón de Jijona (molido)
    • 100 g queso mascarpone
    • 125 g nata vegetal
    • ½ cucharadita de pasta de vainilla
    • Chocolate
    • 75 g chocolate de postre
  • Raciones: 8 - 10 tartaletas grandes

  • Duración: 2 horas + reposo

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos pesando y preparando los ingredientes de la masa quebrada para nuestras tartaletas. La mantequilla debe estar fría. La necesitamos cortada en dados. Tamizaremos la harina y el azúcar glas.

Las he hecho en moldes de dos tamaños. Medidas de base: grande, 6 cm y pequeña, 4 cm.

Inicio

En un bol mezclamos a mano todos los ingredientes. Pasaremos de una mezcla harinosa a formar una bola. En ningún caso hay que amasar. Debemos frotar la mantequilla con la harina, vigilando que no se ablande en exceso. Si esto ocurre metemos el bol en la nevera unos 15 minutos. Según obtengamos una bola la envolvemos en film transparente y la guardamos una hora en la nevera.

Continuamos y sacamos la masa para extenderla entre dos papeles sulfurizados. Aplanamos con ayuda de un rodillo dejando un grosor regular. Aconsejo que la partas en dos y guardes un trozo en la nevera para que se mantenga fría porque formarlas puede llevar un ratito según la habilidad de cada uno.

Formación de la base de las tartaletas

Si el molde que vas a usar es de aluminio usa espray antiadherente o mantequilla y harina. Si es de silicona no es necesario.

Cubre el fondo de la tartaleta y los laterales con unos 2 cm de alto, aproximados. Es importante que no aplastes los bordes más que el resto porque en ese caso se te van a quemar. Mientras más uniforme sea mejor quedará. Reserva en la nevera media hora.

Los moldes que usé son los de muffins y magdalenas, así que me adapté. Busqué un vaso que tuviera la boca del tamaño de la base de la tartaleta. Cortaba con él y ya tenía el fondo. Para el lateral hice una tira para cubrirlo y con los dedos y alguna herramienta de corte o modelado la dejé uniforme.

Horneado

Comenzamos esta fase encendiendo el horno a 160ºC. Pincha con un tenedor la base de la tartaleta para evitar que suba. Hornea durante unos 30 - 45 minutos hasta que queden doradas. Otra opción es cubrirla con papel de horno y colocar garbanzos encima para que aplaste la masa. En este caso se hornea la mitad de tiempo así cubiertas y el resto quitándolo.

Sacamos y esperamos un par de minutos antes de desmoldar. Cuidado que son frágiles. Dejamos encima de una rejilla hasta que estén completamente frías. Se conservan muy bien en una lata cerrada.

Estrellas

La misma masa quebrada nos servirá para las estrellas, salvo que las haremos más finas. En mi caso usé un anillo más estrecho del rodillo.

Extendemos la masa, cortamos tantas estrellas como tartaletas hagamos y alguna más por si se nos rompe.

Se hornean hasta que estén doradas, unos 10 - 15 minutos.

Crema de turrón

Desmenuzamos el turrón lo máximo posible. Es importante hacerlo bien porque tendremos que retirar los trozos que puedan obstruir la manga pastelera. Añadimos el queso mascarpone y lo mezclamos.

Respecto a la nata, opté por nata vegetal tanto por sabor como por textura y aguante fuera de la nevera. Montamos la nata fría, sin añadirle nada. Una vez que esté montada la incorporamos a la mezcla de turrón. Batimos un poco más para uniformarla y la metemos en la manga pastelera con una boquilla lisa de 1 cm.

Chocolate

Ponemos un cazo con un poco de agua al fuego y encima un bol que no toque el agua. En el bol echamos el chocolate y esperamos que empiece a derretirse. Podemos retirar del fuego y remover hasta que no queden trozos. Normalmente con ese calor nos basta para derretirlo.

Montamos las tartaletas

Una vez que esté listo el chocolate echamos una cucharada en la base de la tartaleta y movemos para que cubra el fondo. Te puedes ayudar de un pincel de silicona.

A continuación, ponemos la manga del turrón en el centro de la tartaleta, apretamos y subimos solo un poco para que se forme una montaña redondeada.

El último paso es la decoración de las estrellas. Solo hay que mojar una de las caras en el chocolate derretido y con ayuda de un palillo espolvorear purpurina comestible al gusto. Colocamos la estrella en el pico de la montaña de turrón y listo.

Podemos meterlas en la nevera en una lata o un tupper y sacarlas un rato antes de comer.

Así será el postre de esta Nochebuena para la familia. Haré algunas más de la cuenta porque sé de algunos golosos que al rato repetirán.

Idea
Puedes rellenarlas con crema de limón sin huevo o preparar un delicioso pastel de limón.
gluhwein o vino especiado

Gluhwein o vino especiado

Aunque no estemos en el norte de Europa donde es típico, lo bueno se disfruta en cualquier sitio. Con un poco de frío que haga ya apetece algo tan rico. Así que compra ya los ingredientes y saborea este gluhwein o vino especiado. Por supuesto el vino que usemos determinará mucho el resultado. Te aconsejo que no sea muy fuerte ni duro en boca, pero es cuestión de paladares.

  • Ingredientes

    • Una botella de vino tinto
    • 1 rama de canela
    • 3 clavos de olor
    • 2 granos de pimienta de Jamaica
    • piel de 1 naranja
    • piel de 1 limón
    • 4 cucharadas de panela
    • 1/2 cucharadita extracto de vainilla
  • Raciones: 4 - 6

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos la piel de una naranja y la de un limón. Lava las dos frutas y sécalas. Con la puntilla ve pelando con cuidado las dos piezas. Hay que ir con cuidado para no coger la parte blanca de la fruta, lo que llaman albedo, porque es amarga y no nos interesa para preparar este vino especiado.

En un caldero echamos todos los ingredientes, removemos inicialmente un poco para disolver el azúcar y dejamos a fuego bajo durante una hora. Colamos y ya tenemos un vaso delicioso de gluhwein.

Si lo vas consumir más tarde, guárdalo en una botella y caliéntalo en el momento de consumir.

Flores de vino. Roscos de vino

Roscos de vino

Hay sabores grabados a fuego en la memoria, y los de navidad tienen doble puntuación. Siempre que se abría una caja de polvorones yo iba a por dos: los de canela y los roscos de vino. Así que me hacía ilusión hacerlos en casa, y ya puestos usé el cortapastas de flores. 

Vivan los sabores navideños, vivan las flores de vino.

  • Ingredientes

    • 150 g harina de fuerza
    • 150 g harina de trigo
    • 50 g sésamo tostado
    • 85 g azúcar glas
    • 125 g manteca de cerdo
    • 1/3 cucharadita de canela
    • 2 cucharadita de anís en grano
    • 125 g de vino moscatel
    • 10 g de licor de anís
  • Raciones: 18 a 24 flores

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos enciendo el horno a 170ºC.

Pesamos las dos harinas y las mezclamos junto con el sésamo tostado. Extendemos la mezcla sobre un papel sulfurizado en la bandeja de horno. Vamos a tostarlo durante 25 minutos. Debe tomar un ligero tono dorado. Déjala enfriar un poco para poder manipularla.

A continuación echamos en un bol la mezcla ya tostada con el azúcar glas. Añadimos la canela y el anís en grano, removemos e incorporamos la manteca de cerdo. Finalmente echamos el vino y el anís. Tenemos que hacer una bola con la masa. Yo la dejé reposar una hora envuelta en papel film.

Encendemos el horno a 180ºC.

Extendemos la masa sobre un papel de horno con ayuda de un rodillo hasta que tenga 1 centímetro de grosor. Con el cortapastas iremos haciendo las piezas y colocándolas sobre la lámina de silicona en la bandeja del horno. Un par de centímetros entre ellas será suficiente porque no crecen mucho. Repetimos el proceso hasta acabar la masa.

Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que los bordes se vean dorados. Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Los roscos de vino mientras están calientes son frágiles. Una vez fríos estarán duros.

Notas
  • Si como yo, no tienes sésamo tostado, pásalo un par de minutos por la sartén a fuego alto y removiendo para que no se quemen. 
  • El cortapastas para hacer roscos de vino clásicos es redondo y luego con un descorazonador de manzanas se le hace el agujero central. Es estética, así que todo depende de ti. Yo opté por estas flores de vino.
  • Los tradicionales van cubiertos en azúcar glas, pero yo siempre he pensado que le sobraba, así que para mí están completos así. Sin embargo, si quieres dejarlos blancos, tamiza el azúcar glas y pasa los roscos por ella.
  • La receta base que seguí la vi en el blog de María Lunarillos, pero luego modifiqué algunos ingredientes para hacerlos más a mi gusto.