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Postre helado al whisky

Postre helado al whisky

El reto #dale1vueltaa nos propone recrear un postre de verano y a mí se me ocurrió este postre helado de whisky basándome en la conocida tarta. Hacía tiempo que tenía ganas de preparar esta receta y por fin he encontrado la excusa. He de reconocer que es laboriosa porque lleva varias elaboraciones pero no son complicadas y queda sencillamente deliciosa.

Los blogs participantes son:

  • Ingredientes

    • Bizcocho genovés
    • 2 huevos L
    • 50 g azúcar
    • 50 g harina de repostería
    • 10 g maicena
    • pizca de sal
    • Yema pastelera
    • 2 huevos (105 g)
    • 85 g azúcar blanco
    • 60 g agua
    • 10 g maicena
    • Relleno
    • Crema al whisky
    • 2 yemas L
    • 20 g azúcar blanco
    • 40 g leche entera
    • 6 g gelatina
    • 1 cucharada de whisky
    • Nata
    • 175 g nata 35 % m.g.
    • 25 g azúcar glas
    • Merengue
    • 2 claras L
    • 30 g azúcar blanco
    • Almíbar
    • 85 g agua
    • 85 g azúcar
    • 1 cucharada de whisky
  • Raciones: 6

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer este postre helado al whisky y no perderte en el proceso vamos a dividirlo del siguiente modo:

- Yema pastelera

- Relleno: nata montada + crema al whisky + merengue

- Bizcocho genovés

Pondré en cada elaboración los ingredientes de la misma para que sea más fácil seguir los pasos.

Necesitamos un termómetro digital, un molde de semiesferas o similar y un cortador para las bases.

Como hay que hacer varias elaboraciones y esperar que se enfríen te recomiendo hacer primero la yema pastelera, luego el bizcocho genovés, el almíbar y por úlltimo el relleno.

Comenzamos con la yema pastelera

2 huevos L
85 g azúcar blanco
60 g agua
10 g maicena

En un bol echamos los huevos con el agua y batimos. Los colamos echándolos en un cazo, añadimos el azúcar, la maicena y calentamos a fuego bajo. Removemos continuamente hasta que la mezcla espese, entre 93 y 96º C. Retiramos del calor y pasamos a una fuente. Tapamos a piel y dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente. Mientras más extendemos la yema pastelera, más rápido se enfriará.

Una vez esté fría, cubrimos la semiesfera por completo. Podemos ayudarnos con una cuchara. La mezcla se deja untar fácilmente. Guarda en la nevera.

Bizcocho genovés
2 huevos L
50 g harina de repostería
50 g azúcar
10 g maicena
pizca de sal

Tamiza la harina. Añade la maicena y sal. Reservamos.

En un bol echamos las yemas y la mitad del azúcar. Batimos con unas varillas eléctricas hasta que blanqueen.

Por otro lado montamos las claras. Cuando empiecen a espumar añade la otra mitad de azúcar. Sigue batiendo hasta lograr un merengue firme y brillante.

Añade las yemas al merengue y mezcla con movimientos envolventes suaves.

Por último añade poco a poco la harina que reservamos. Es importante que ahora solo envuelvas la mezcla con la espátula y no batir o remover porque echaríamos a perder lo montado.

Necesitamos una masa regular y para mi lo más fácil es pasarla a una manga pastelera y así echarla en un papel de horno sobre la propia bandeja del horno.

Asegúrate que la extensión permita sacar las bases necesarias de tus postres individuales.

Se hornea a 180º C a calor arriba y abajo durante unos 12 minutos, hasta que esté dorado.

Saca del horno, separa papel de horno y deja que se enfríe sobre una rejilla.

Almíbar
85 g agua
85 g azúcar
1 cucharada de whisky

En un cazo echamos agua, azúcar y whisky. Ponemos a fuego medio, dejamos que rompa a hervir y hasta que el azúcar se disuelva. Pasamos a un bol y para que se enfríe.

Relleno

Nata

175 g nata 35 % m.g.
25 g azúcar glas

La nata debe ser al menos del 35% de materia grasa y tiene que estar fría. Lo ideal es tenerla un día entero en la nevera antes de usarla. Empieza a montarla y mando vaya cogiendo cuerpo añade el azúcar poco a poco. Sube la velocidad pero sin llegar a la máxima. Necesitamos que la nata forma picos suaves. Reservamos en la nevera.

Crema al whisky

2 yemas L
20 g azúcar blanco
40 g leche entera
6 g gelatina
1 cucharada de whisky

Hidrata la gelatina en agua fría.

En un cazo ponemos las yemas, el azúcar y la leche. Calentamos mientras removemos a unas varillas. Cuando alcance los 75º retiramos y seguimos removiendo hasta bajar a los 50º. Añadimos la gelatina escurrida y el whisky.

Mezclamos hasta integrarlo todo. Reservamos.

Merengue

2 claras L
30 g azúcar blanco

Con ayuda de unas varillas eléctricas comenzaran a matar las damas a velocidad baja. Cuando empiece a espumar echa un la mitad del azúcar y subimos un poco la velocidad. Añadimos el resto del azúcar y seguimos batiendo hasta obtener un merengue brillante sin llegar a endurecer. No nos interesa un merengue duro.

Estos son el molde y el cortador utilizados. Son 7 cm de diámetro.

Integramos ahora las tres elaboraciones del relleno

A la crema de whisky le echamos dos cucharadas de merengue y mezclamos.

Luego echamos esa mezcla al merengue y las integramos con movimientos envolventes.

Igualmente añadimos la nata, siempre con movimientos envolventes. Con esto ya tenemos el relleno del postre helado al whisky, solo tenemos que rellenar las semiesferas en las que ya hemos puesto la yema. Alisa el relleno.

Cortamos el bizcocho genovés para hacer las bases, pincelamos con el almíbar y colocamos encima de cada pieza. Mete el molde en el congelador asegurándote que está recto.

Al día siguiente desmolda y decora. Echa en un plato almendras en cubos y haz rodar por la zona de la unión entre el relleno y la base. Luego echa un poco de azúcar por encima y quémala con un soplete de cocina.

Se conserva en el congelador. Para consumirlo deja unos 10 minutos fuera para que se ablande ligeramente.

Notas

La receta en la que me basé es de Baker Street. He hecho algunas variaciones en cantidad de azúcar y en procesos.

Jugué con la colocación de la yema e hice varias combinaciones. Lo que más rico queda es poner la yema como expliqué, tostarla ligeramente con un poco de azúcar y poner almendra solo en la circunferencia de la base.

Postre helado al whisky

 

La yema como en la primera y la almendra como en la central.

 

 

 

En resumen, necesitamos para 6 unidades:

  • 6 huevos L
  • 270 g azúcar blanca
  • 25 g azúcar glas
  • 50 g harina de repostería
  • 20 g de maicena
  • 145 g agua
  • pizca de sal
  • 6 g gelatina (pueden ser láminas o en polvo)
  • 40 g leche entera
  • 175 g nata 35 % m.g.
  • 2 cucharadas de whisky (30 g)

Es laborioso pero no difícil. Para poder disfrutarlo en su plenitud deja unos minutos para que se ablande. Espero que lo disfrutes tanto como yo, porque me ha encantado.

Helado de chocolate

«Helado» de chocolate sin huevo

Reedición. Septiembre de 2021. Me he adentrado en el mundo del helado y dejaré esta publicación en el blog por lo pronto, pero es una receta casera y que está lejos de ser un helado de verdad. La ignoracia es atrevida y por eso ahora rectifico. Mantengo que está rico, siempre lo estuvo pero ahora los hago mejores, son más técnicos en cuanto a ingredientes y por ello menos populares. Lo prefiero así.

Si ya has probado el helado de vainilla aquí tienes la versión del helado de chocolate sin huevo. Son recetas muy similares.

Al pie de esta receta te dejo la del azúcar invertido.

  • Ingredientes

    • 250 g de leche entera
    • 120 g chocolate de repostería
    • 250 g de nata líquida para montar
    • 85 g azúcar blanca
    • 250 g de leche evaporada
    • 25 g azúcar invertida
    • 20 g maicena
    • Un pellizco de sal
    • 1/2 cucharadita de pasta concentrada de vainilla
  • Raciones: 8 -10

  • Duración: 40 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos disolviendo la maicena en unos 100 g de la leche. Es importante que no queden grumos. Reservamos.

Derrite el chocolate al baño maría o en microondas con cuidado de no quemarlo. Puedes usar un chocolate al 55% o 70% de cacao según te guste más o menos intenso. Reservamos.

A continuación, echamos en un cazo grande el resto de la leche junto a los demás ingredientes. Ponemos a fuego medio y mezclamos. Añadimos la maicena disuelta y removemos continuamente para que no se nos pegue. Hay que dejar hervir. Aviso que tardará media vida, pero al final, hierve.

Seguimo incorporando el chocolate que habíamos reservado y lo dejamos un par de minutos removiendo. Retiramos encontes  del fuego. Tapamos hasta que enfríe, momento en el que podemos meter en la nevera. Lo ideal es que esté toda la noche.

Finalmente, al día siguiente o al cabo de unas 10 horas podemos meterlo en la heladera, que es mi caso. Si no tienes heladera, pues toca el proceso manual de congelador unos 30 minutos y batido a mano, que repetiremos hasta lograr la textura cremosa. Con esto ya tendríamos nuestro helado de chocolate sin huevo casero.

Ojo, si utilizas chocolate muy amargo es posible que necesites un poco más de azúcar al gusto.

Azúcar invertido

El uso del azúcar invertido se justifica porque ayuda a que cristalice mucho menos. Es muy fácil de hacer y se nota la diferencia en la textura del helado. Para prepararlo necesitamos 350 g de azúcar blanca, 150 g agua y los sobres de gaseosas para repostería.

En un cazo echamos el agua, el sobre de acidulantes o ácido tartárico (el blanco, si tienes los de Mercadona) y el azúcar. Mezclamos y dejamos hervir. Retiramos del fuego y dejamos enfriar hasta los 50 grados. Si no tienes termómetro deja pasar 15 minutos. Añadimos el sobre del gasificante (el morado) removemos y listo. Una vez frío hay que guardarlo en un bote hermético y oscuro.

Un día completo, ¿no te parece?

Helado de vainilla sin huevo

«Helado» de vainilla sin huevo

Reedición. Septiembre de 2021. Me he adentrado en el mundo del helado y dejaré esta publicación en el blog por lo pronto, pero es una receta casera y que está lejos de ser un helado de verdad. La ignoracia es atrevida y por eso ahora rectifico. Mantengo que está rico, siempre lo estuvo pero ahora los hago mejores, son más técnicos en cuanto a ingredientes y por ello menos populares. Lo prefiero así.

Sé que el otoño ya está aquí, pero como aún hace calor te animo a disfrutar de un helado de vainilla sin huevo. Además, por un lado el verano volverá y por otro, en el hemisferio sur ha empezado la primavera, así que ya estarán pensando en helados.

Para lo que me gusta y lo que he tardado en hacerlo en casa. ¡Ahora ya no me pararán! Ya llevo tres sabores: vainilla, chocolate y café. Los clásicos que siempre gustan. Con estas cantidades se obtiene al final un litro.

Traigo no solo el helado de vainilla sin huevo sino también el de chocolate y el azúcar invertido para que obtengas un mejor resultado.

  • Ingredientes

    • 250 g de leche entera
    • 250 g de nata líquida para montar
    • 250 g de leche evaporada
    • 85 g azúcar blanca
    • 25 g azúcar invertida
    • 20 g maicena
    • Un pellizco de sal
    • 1 cucharadita de pasta concentrada de vainilla
  • Raciones: 8 -10

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Disolvemos la maicena en unos 100 g de la leche. Es importante que no queden grumos. Reservamos.

Echamos en un cazo grande el resto de la leche junto los otros ingredientes. Ponemos a fuego medio y mezclamos. Añadimos la maicena disuelta y removemos continuamente para que no se nos pegue. Hay que dejar hervir. Aviso que tardará media vida, pero al final, hierve. Lo dejamos un par de minutos y retiramos del fuego. Tapamos hasta que enfríe, momento en el que podemos meter en la nevera. Lo ideal es que esté toda la noche.

Al día siguiente o al cabo de unas 10 horas podemos meterlo en la heladera, que es mi caso. Si no tienes heladera, pues toca el proceso manual de congelador unos 30 minutos y batido a mano, que repetiremos hasta lograr la textura cremosa.

Azúcar invertido

El uso del azúcar invertido se justifica porque ayuda a que cristalice mucho menos. Es muy fácil de hacer y se nota la diferencia en la textura del helado. Para prepararlo necesitamos 350 g de azúcar blanca, 150 g de agua y los sobres de gaseosas para repostería.

En un cazo echamos el agua, el sobre de acidulantes o ácido tartárico (el blanco, si tienes los de Mercadona) y el azúcar. Mezclamos y dejamos hervir. Retiramos del fuego y dejamos enfriar hasta los 50 grados. Si no tienes termómetro deja pasar 15 minutos. Añadimos el sobre del gasificante (el morado) removemos y listo. Una vez frío hay que guardarlo en un bote hermético y oscuro.

Un día completo, ¿no te parece?