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galletas de coco

Galletas de coco

Hace tiempo que tenía ganas de preparar unas galletas de coco. Es un sabor que me gusta mucho también y estas galletas lo tienen todo. Son crujientes, fáciles de hacer y el toque de chocolate las hace perfectas.

La receta en la que me basé llevaba más azúcar y en lugar de almendras molidas, avellanas. Yo las he hecho como te cuento y son justo lo que quería al comerlas.

  • Ingredientes

      • 225 g harina de trigo
      • 150 g azúcar blanca
      • 150 g coco
      • 100 g mantequilla sin sal
      • 45 g almendra molida
      • 3 huevos M
      • 1 cdta. vainilla
      • 5 g levadura química
      • Decoración
      • 200 g chocolate cobertura
      • coco al gusto
  • Raciones: 70 galletas

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Batimos en un bol los huevos con el azúcar, añadimos el coco y la almendra molida. Incorporamos la harina, levadura y vainilla, mezclamos todo y añadimos la mantequilla a temperatura ambiente.

Una vez la hayamos unificado, envolvemos en film y metemos en la nevera al menos una hora.

Sacamos la masa, cogemos la mitad y la otra la seguimos dejando en frío.

Encendemos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Estiramos parte de la masa entre papeles de horno con un grosor aproximado de 4 mm. Con un cortapastas circular vamos cortando y pasando la masa a una bandeja de horno con papel sulfurizado o láminas de silicona, lo que prefieras. Ojo que la masa es algo pegajosa.

Si no quieres las galletas de coco con chocolate, puedes espolvorear con coco antes de meterlas al horno.

Horneamos a 200ºC durante 10 o 15 minutos. Necesité tres tandas para poder hacer toda la masa, así que mientras unas se hornean puedes ir preparando la siguiente. Al sacarlas del horno, déjalas que enfríen en una rejilla.

Estas galletas de coco así ya están riquísimas y en una lata se conservan crujientes varios días, pero si las quieres perfectas, solo tienes que derretir chocolate de cobertura al baño maría, pincelarlas y espolvorearlas con coco. Deja que se enfríe y, ¡ya me contarás!

Me entretuve un rato y mira las decoraciones que les hice.

bizcochos de soletilla

Bizcochos de soletilla

Los bizcochos de soletilla se suelen utilizar en postres tipo el tiramisú, por ejemplo. Son ligeros y esponjosos y dan mucho juego.

Te dejo la receta convencional aunque yo los hice añadiendo una cucharadita de café soluble, 1 gramo.

La receta en la que me basé se utiliza más azúcar, pero ya sabes que me gusta reducirla.

  • Ingredientes

    • 3 yemas M
    • 3 claras M
    • 35 g harina trigo
    • 30 g fécula maíz
    • 40 g azúcar blanco
    • 2 cdta. vainilla
    • azúcar para espolvorear*
  • Raciones: 120 g aproximados

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos encendiendo el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Para cuando hayamos terminado estará ya caliente.

Tamizamos la harina y la fécula de maíz (maicena). Reservamos.

Colocamos papel de horno o de silicona sobre las bandejas del horno a utilizar.

En un bol batimos las yemas con la mitad del azúcar hasta que blanqueen y estén esponjosas. Añadimos la vainilla y el café si vas a añadirlo, recuerda que las galletas originales no lo llevan. Ahora a mano con movimientos envolventes mezclamos la harina y la maicena tamizadas.

Por otra parte montamos las claras hasta que estén espumosas, momento en el que añadimos el resto del azúcar. Seguiremos montando hasta que estén firmes y brillantes.

Unimos ahora las dos mezclas con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen.

Pasamos la masa a una manga pastelera y hacemos los bizcochos de soletilla, botones o la forma que necesites. Si los quieres con azúcar por encima, este es el momento para espolvorearle un poco. Yo no le puse porque para mí le sobra.

El tiempo de horneado dependerá del tamaño de tu elaboración. Mis botones apenas necesitaron 6 minutos, pero los bizochos clásicos de unos 10 cm llevarían unos 12 minutos. Recuerda calor arriba y abajo con la bandeja en la segunda posición desde abajo, 180ªC.

Una vez hayan cogido colorcito, sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. El resultado son unos bizcochos de soletilla ligeros a tu gusto de dulzor.

Otras formas de acabado de los bizcochos de soletilla pueden ser estas que te muestro:

 

Nota

Respecto a las raciones, como hice todas las formas que muestro, no puedo decirte cuántos bizcochos clásicos obtendrías, aunque calculo que entre 25 y 35, dependiendo del tamaño que les des.

Galletas craqueladas

Galletas craqueladas de limón y canela

Soy una apasionada de las galletas en general y estas galletas craqueladas las tenía pendientes de preparar. He ido ajustando la receta original quitando azúcar tanto dentro como eliminado por completo el rebozado en glas. Es una cuestión de gusto personal y de reducir en lo posible la ingesta de azúcar sin tener que renunciar a la repostería.

  • Ingredientes

    • 30 g mantequilla temperatura ambiente
    • 40 g azúcar glas
    • ralladura 1 limón
    • 10 g zumo limón
    • 1 huevo L
    • 135 g harina repostería
    • 2 g levadura química
    • 1 g sal
    • 1 g canela
  • Raciones: 12 galletas

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Pesa y prepara todo lo necesario. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la canela. Reservamos.

En un bol echamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y mezclamos a mano hasta obtener una masa. Incorporamos la ralladura y el zumo de limón y con ayuda de una espátula de silicona mezclamos bien. Añadimos el huevo y batimos. Parecerá cortado, pero no te preocupes. Agrega la harina con la levadura, la canela y la sal. Mezcla hasta lograr una bola. Como es blandita vamos a taparla y a dejarla en la nevera al menos una hora, así gana consistencia y podemos manipularla mejor.

Cuando vayas a sacar la masa enciende el horno a 180ºC para que se vaya calentando.

Dividimos en 12 partes. Confieso que lo hago pesándolas porque a ojo se me da fatal, así que lo dejo a tu criterio.

A medida que formes las bolitas con las manos, puedes colocarlas en la bandeja del horno. No expanden mucho, así que las 12 caben sin problema en una sola bandeja. Una vez el horno esté caliente mete las galletas durante unos 15 minutos. Saca y deja que se enfríen en una rejilla antes de consumirlas. Puedes guardar estas deliciosas galletas craqueladas en una lata para que se conserven bien.

 

Nota:

Originalmente cuando se hacen las bolitas se pasan por azúcar glas para que queden bien cubiertas. Como ves yo no lo hago porque me empalagan las cosas envueltas en azúcar, pero si te gustan así, ¡adelante!

La receta original, de El invitado de invierno, es solo de limón, el toque de canela es cosa mía porque es una mezcla que me chifla.

Inicialmente puse estos ingredientes en cucharaditas. He calculado las equivalencias y son estas:
2 cdtas. zumo de limón = 10 g
1/2 cdta. levadura química = 2 g
1/4 cdta. sal = 1 g
1/2 cdta. canela = 1 g

 

Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Galletas de mantequilla

Galletas de mantequilla

Se acerca la fecha de celebración de Halloween, finaos o lo que quieras. Lo cierto es que fue tan divertido el año pasado que no iba a dejar pasar la ocasión. Algo tan sencillo como un brownie y unas galletas de mantequilla decoradas hacen una fiesta. Confieso que los ojos, cerebros y similares no me llaman porque no son apetecibles, aunque hice un dedo y me reí mucho. Feo es un rato y al final sé que caerá.

Así que con ganas de estar un buen rato en la cocina, unos cortadores de fantasmas, personas y tumbas, se monta este postre. Aquí la receta del brownie y a continuación las galletas. Como ya es habitual la he adaptado reduciendo el azúcar de las recetas vistas.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla sin sal
    • 125 g azúcar glas
    • 2 huevos M
    • 1 cucharadita vainilla
    • Decoración
    • 60 g chocolate blanco
    • 75 g chocolate negro
  • Raciones: 40

  • Duración: 2,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos que la mantequilla esté suave, así que sácala unas horas antes de empezar con la elaboración. Los huevos también deben estar a temperatura ambiente. Tamiza el azúcar glas por un lado y la harina por otro.

Con todo esto listo, comenzamos batiendo la mantequilla y añadimos el azúcar. Basta con que se mezcle.

Incorporamos los huevos y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo y vamos añadiendo la harina. Cuidado porque toda es demasiada para la máquina, así que recomiendo que cuando lleves poco más de la mitad añadida, continúes amasando a mano. No te asustes, es muy tratable.

Debes conseguir una bola uniforme y suave que no quede pegada en tus manos. Una vez la tengas, divídela en dos, aplana ligeramente y a la nevera al menos cuarenta y cinco minutos. Con esto se enfría mejor y cuando empieces a estirar la masa, podrás dejar una mitad que siga enfriando.

Enciende el horno a 180º calor arriba y abajo. Saca las bandejas.

Pon una de las piezas de masa entre dos papeles de horno, y con ayuda de un rodillo forma una lámina de grosor uniforme. Yo uso un rodillo con anillos en los extremos y va estupendo.

Corta las galletas, quita la masa entre las figuras y vuelve a amasar, dejar enfriar y vuelta. Así con toda la masa. Según llenes una bandeja, al horno entre 10 y 15 minutos, depende del grosor de las galletas. Mientras tanto ve preparando la siguiente horneada. A mí me salieron 5 bandejas, unas 40 galletas.

Déjalas enfriar.

Decoración

Galletas

Lo más sencillo para decorar estas galletas de mantequilla con motivo de Halloween es usar chocolate. Así tal cual. Derretir al baño maría y con una manga cortando apenas la punta, primero se hace el borde y luego se rellena. Espera que se seque un poco para decorar con el otro. Aquí la imaginación y la habilidad hacen el trabajo. Por suerte contaba con la maña de mi pinche favorita que disfruta como nadie con la manga. Una vez finalizadas déjalas en la nevera.

Las que no decores se conservan bien en una lata o bote bien cerrado.

Ya solo queda cortar el brownie y montar las galletas con cuidado. Haz un corte superficial del tamaño de la lápida para que entre con facilidad. El montaje es cuestión de imaginación y se puede complicar todo lo que quieras.

Dedo Halloween

 

Galletas de jengibre

Galletas de jengibre

Estas galletas de jengibre son todo un clásico. Lo maravilloso de esta receta además de su sabor y textura es el recuerdo. Ese olor que nos embriaga con solo abrir la lata.

Son muy sencillas de elaborar, pero ten cuidado no excederte con las especias. Saca tus cortadores de galletas y que disfrutes.

  • Ingredientes

    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
  • Raciones: 50 galletas

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. A continuación añadimos el huevo batido y batimos suavemente hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos con lo tamizado. Lograremos así una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 1800C.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje, así que espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Cuando el horno ya esté a 1800C, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

Tarta asesina

Tarta asesina

Halloween parece que ha venido para quedarse y cada vez tiene más presencia por todas partes. Yo me he rendido y he ideado una tarta para la ocasión, la tarta asesina muahahaha. Ha sido muy divertido pensarla y buscar la forma de hacerla sin demasiada complicación. No te asustes por la extensión de la receta, es que viene todo explicado.

Es una cara malvada que devora sin compasión a los hombres de jengibre, quienes atrapados entre sus fauces están perdidos. La sangre cae y cuerpos despedazados cuelgan ya sin vida. A medida que la iba haciendo se me ocurrían más cosas pero eso ya será para otra ocasión. Me lo he pasado pipa, eso te lo aseguro. 

La tarta en esencia es una red velvet con frosting de queso. Las galletas son de jengibre y la sangre es sirope de fresa. Son elementos comunes así que manos a la obra.

  • Ingredientes

    • El bizcocho
    • 300 g harina
    • 250 ml leche entera
    • 2 cucharaditas de zumo de limón
    • 200 g panela o azúcar moreno
    • 120 ml aceite de girasol
    • 2 huevos L
    • 1 cdta. extracto de vainilla
    • 2 cucharadas cacao en polvo sin azúcar
    • colorante en gel rojo
    • 1/4 cdta. sal
    • 2 cucharaditas vinagre blanco
    • 1 cucharadita bicarbonato
    • La cara
    • 80 g chocolate de cobertura
    • 30 g nata líquida
    • Frosting de queso
    • 40 g mantequilla
    • 75 g azúcar glass
    • 100 g queso de untar
    • Galletas de jengibre
    • 400 g harina de trigo
    • 65 g panela
    • 85 g miel
    • 1 huevo L
    • 115 mantequilla
    • 1 y ½ cucharadita de jengibre
    • ¾ cdta. canela polvo
    • media cdta. clavo polvo
    • ¼ cdta. bicarbonato
    • pizca de sal
    • sirope de fresa
  • Raciones: Tarta 8

  • Duración: 4 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Antes de comenzar con los pasos a seguir, un detalle que se omite con frecuencia y que para mí es importante: la medida del molde utilizada es de 18 cm de diámetro. Tengo dos y los cocino a la vez. Es cierto que los bizcochos quedaron bajitos, pero olvidé el truco del paño mojado rodeando cada molde, aunque al final me gustó la forma. Si quisieras una tarta más alta tendrás que incrementar proporcionalmente los ingredientes o usar un molde de 15 cm. Aviso que como ya es habitual, tiene mucha menos azúcar que otras recetas que puedas encontrar.

Respecto a la duración en la elaboración, yo lo hice todo en dos días. El primero los bizcochos y la crema. El segundo las galletas y el montaje.

En los ingredientes indico leche y limón. Realmente debería ser buttermilk pero como no lo encuentro esta es la alternativa más sencilla. Echamos en un vaso la leche y el limón para que se corte. Se quedará grumosa al cabo del rato, es así como se emplea.

Los ingredientes a temperatura ambiente salvo que se diga lo contrario.

Bizcocho

Enciende el horno a 180°C. Prepara el molde o moldes que vayas a usar con spray antiadherente o el clásico de mantequilla y harina para que se desmolde con facilidad.

Vamos a empezar pensando y tamizando la harina junto con el cacao. Pesamos el resto de ingredientes. La he preparado en una KitchenAid, pero con las varillas de repostería del brazo de cocina se puede hacer sin problema. Batimos los huevos para que espumen. Añadimos el azúcar y seguimos hasta tenerla integrada y algo cremosa. Incorporamos el aceite y extracto de vainilla. Batimos.

Es el momento de añadir un tercio de los ingredientes secos, pero mezclamos lo justo para que se integre. Echamos la mitad de nuestro buttermilk casera, otro tercio de harina, el resto de la buttermilk y el resto de lo tamizado. Te recomiendo no sucumbir a la tentación de echar más cacao porque se oscurecerá demasiado y el rojo no se verá. Añadimos el colorante. No indico cantidad porque realmente la pongo a ojo, lo siento. Si quieres un referente puedo decirte medio garbanzo. Lo mezclo bien y repito la operación si veo que le falta color. Tampoco queremos que se quede rojo radioactivo, pero bueno, es un color, así que al gusto.

Con el horno ya caliente y todo listo, mezclamos el bicarbonato y el vinagre. Harán espuma y de inmediato lo añades a la masa. Remueves un poco, vuelcas en el molde y al horno. Tiene que ser rápido porque eso es lo que hará que nuestro bizcocho suba. Si te fijas no hay levadura en los ingredientes y ese es el motivo.

Baja la temperatura a 170ºC y deja que se hornee. En mi caso, como eran dos moldes los tuve 25 minutos. Si lo haces en uno te llevará un poco más. Probablemente unos 35 minutos. Recuerda no abrir el horno como mínimo hasta pasados 20 minutos. Pincha con un palillo y tiene que salir limpio. Una vez hechos espera 10 minutos y luego desmolda con cuidado. Pásalos a una rejilla hasta que enfríen por completo.

La cara

Cuando estén fríos puedes cortar la barriga del bizcocho. Yo corté solo parte de las barrigas y con una de las tapas hice la cara. Recorté la boca y le di al resto un baño en chocolate.

Derrite el chocolate al baño maría, luego añade la nata, remueve y deja que baje la temperatura. Luego puedes echarlo por encima de la cara, preferiblemente sobre una rejilla que deje que gotee el exceso.

Reserva y a la nevera.

Frosting

Vamos ahora con el frosting. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que sea cremosa, añadimos el azúcar glass tamizado y batimos hasta que se integren bien. Luego incorporamos el queso de untar que debe estar frío. Una vez lograda una crema uniforme podemos rellenar nuestra tarta, con proporcionalidad al ancho del bizcocho, que la crema es deliciosa pero no conviene excederse.

Se conserva en la nevera.

Galletas de jengibre

Galletas

Pondré la receta también de forma individual para cuando las vayas a repetir, pero hoy va todo en bloque.

Comenzamos tamizando la harina y las especias. Batimos la mantequilla con la panela o azúcar morena hasta lograr un masa esponjosa. Añadimos el huevo batido y batimos suave hasta que se integre. Incorporamos la miel logrando ya una crema y a mano mezclamos lo tamizado. Lograremos una bola uniforme que no amasaremos más. Recomiendo dividir la masa en 6 partes, aplanarlas y meterlas en la nevera envueltas en film transparente.

Enciende el horno a 180ºC.

Es importante que la masa esté fría para que al cortarla no se desmigaje. Espera por lo menos una hora antes de sacar uno de los paquetes. Lo mejor es que la extiendas sobre un papel de horno y la cubras con papel film para que no se pegue y poder levantar bien las galletas. Extiende masa, corta con el molde de la galleta y colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona.

Con estas galletas estrené mi rodillo con anillos de grosor y usé el de 3,2 mm, una maravilla, la verdad. Intenta que la masa tenga un grosor uniforme para que todas las galletas se hagan por igual.

Con el horno ya caliente a 180ºC, mete la primera bandeja de galletas con calor arriba y abajo durante 10 minutos. Sácalas y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen. Repite el proceso con el resto de la masa. Con las cantidades de la receta salen un montón de galletas, unas 50 calculo. El tamaño de mi cortador es de 9 cm.

Los recortes y deformaciones de las galletas de la tarta asesina hay que hacerlos antes del horneado.

Montaje
Tarta asesina
Tarta asesina

Hecho ya todo solo queda montar la tarta. Echamos un poco de frosting sobre la parte superior y colocamos la cara. Los ojos y las cejas son de frosting dibujados con manga pastelera. 

Clava los trozos de galletas elegidos en la boca y otros en los laterales pegándolos con un poco de frosting. Por último con sirope de fresa tendrás la sangre. Echa en la boca y hazle unos churretes por los muñecos.

Ahora da palmas como yo porque, ¡por fin se acabó! Lo mejor es que está buenísima y queda muy graciosa en la mesa. Consérvala en la nevera.

 

cookies de chocolate

Cookies de chocolate

Si las cookies son una perdición, estas de chocolate forman parte del paraíso. La receta base es de La cocina de Tesa, y la modifiqué para hacerla de chocolate y darle el punto dulce que me gusta, cada vez menor, por cierto.

Son muy fáciles de preparar y quedan deliciosas. ¡Compruébalo!

  • Ingredientes

    • 210 g harina de trigo
    • 115 g mantequilla
    • 75 g azúcar blanco
    • 75 g azúcar moreno
    • 25 g miel
    • 30 g cacao en polvo
    • 2 g sal fina
    • 1 huevo L
    • 2 g levadura química
    • 2 g bicarbonato
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 90 g nueces
    • 90 g pepitas de chocolate
  • Raciones: 20

  • Duración: 45 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos tamizando en un bol harina, cacao, levadura y bicarbonato. Mezclamos y reservamos.

Batimos la mantequilla con todo el azúcar y la miel hasta que sea una pasta homogénea. Añadimos el huevo, la sal y la vainilla. A continuación echamos la mezcla tamizada. Una vez tengamos una masa uniforme, incorporamos las nueces y las pepitas de chocolate. Mezclamos con una espátula para repartir por la masa.

Encendemos el horno a 1800 C.

Cubrimos la bandeja de horno con papel sulfurizado o lámina de silicona para ir colocando las cookies. Con una cuchara cogemos masa, la ponemos en la bandeja y la aplastamos con los dedos dando forma a la galleta con un grosor de medio centímetro. Deja espacio entre las galletas para que no se peguen con el calor. Yo puse 10 en cada bandeja.

Mételas en el horno durante 12 - 15 minutos. No te preocupes si pasado ese tiempo están blandas porque las galletas se endurecen cuando se enfrían. Sácalas y deja que reposen 10 minutos antes de moverlas. Luego puedes pasarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Para conservar estas deliciosas cookies de chocolate guárdalas en una lata o recipiente hermético.

Si quieres la galleta con un aspecto más liso, coge la cucharada de masa y haz una bola entre las manos. Luego la aplastas y colocas en la bandeja. Yo las prefiero toscas, pero hazlas como más te gusten.

La distribución de las nueces quedó bastante irregular. La próxima vez voy a colocar las nueces ya con las cookies formadas y así repartirlas mejor. 

¡Estoy deseando repetirlas!