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Bola de Navidad

Bola de Navidad

Este año cuando me planteé el postre de Nochebuena, allá por octubre, tenía claro que debía ser individual y quería que fuera muy navideño, y ¿qué más navideño que una Bola de Navidad?

Con la forma ya clara solo me faltaban los sabores; por un lado te traigo esta pareja clásica de turrón y chocolate, pero si quieres algo diferente en breve te propongo otros sabores.

Si hacerlo con la forma de bola te resulta complicado o no tienes el molde, puedes hacerlo en unas bonitas copas. Es tan sencillo como ir poniendo, por ejemplo, capa fina de bizcocho, bavaroise de turrón, capa fina de bizcocho y finalmente el sabayón de chocolate con Marsala. Es más fácil de lo que puede parecer.

Esta receta forma parte del reto #dale1vueltaa y me tocaba proponerlo. Quise dar mucha libertad para que la creatividad y el espíritu navideño saliera a la luz. Mi propuesta se inspiraba en la Navidad como concepto. Debía ser individual, con forma y/o sabor navideño, estar a la altura de una mesa de estas fechas y que gritara Navidad. Quería que pusieran mucho cariño en la elaboración así que este es el abrazo navideño de los participantes:

Lo bueno de este postre es que lo puedes hacer con antelación y mantener en el congelador hasta que decores con el glaseado espejo. Para servirlo hay que dejar en la nevera que se descongele para que tenga la textura suave que caracteriza a las elaboraciones interiores.

  • Elaboraciones

    • Bizcocho
    • Bavaroise
    • Sabayón de chocolate
    • Cobertura chocolate
    • Glaseado espejo
    • Teja coral
  • Raciones: 6

  • Duración: 2 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Bizcocho

Comenzamos preparando los ingredientes de la primera elaboración: el bizcocho de vainilla con especias.

Ingredientes

    • 1 huevo L
    • 60 g azúcar blanco
    • 57 g aceite de girasol
    • 57 g leche entera
    • 90 g harina de trigo
    • 3,5 g levadura química
    • 0,5 cdta. pasta vainilla
    • ½ cdta. canela
    • ½ cdta. jengibre
    • ¼ cdta. clavo en polvo
    • pizca sal
    • Colorante en gel*

 

Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea harina sacudiendo el exceso, o usa espray desmoldante. Enciende el horno a 180ºC calor arriba y abajo. El molde que usé mide 18 de largo por 8 de ancho.

Comenzamos batiendo el huevo a velocidad media hasta que esté espumoso. Son unos 5 minutos de batido aproximados. Añade el azúcar poco a poco y bate un minuto más.

Baja la velocidad al mínimo y añade en un hilo el aceite. Haz lo mismo con la leche y añade la vainilla con las especias.

A continuación incorpora la mezcla de harina y la levadura química tamizada y la sal. Bate a velocidad baja hasta que se integre todo. Nos llevará apenas dos minutos.

Si lo quieres colorear, echa ahora una pizca y remueve bien para que el color sea uniforme. Así hasta lograr la intensidad deseada. Ten en cuenta que al hornear el tono se apaga un poco.

Vierte la masa en el molde y mete al horno en una posición centrada, con calor arriba y abajo. Serán necesarios unos 30 minutos.

Recuerda no abrir nunca el horno antes de que haya pasado al menos la mitad del tiempo previsto. Para comprobar que están hechos, pincha con un palillo o una brocheta cada bizcocho. Debe salir limpio.

Sácalos del horno, deja que reposen 10 minutos. Pasado ese tiempo, desmolda y deja que se enfríen por completo en una rejilla.

Una vez frío corta y saca con cuidado los cilindros. Yo usé un vaciador de magdalenas de cm de diámetro, pero si tienes un cortapastas de esa medida también va perfecto.

Bavaroise de turrón con jengibre

La bavariose de turrón es una de esas recetas que gustó tanto hace años a la familia que merece un segundo paseo por la mesa. Lo único que he añadido es jengibre, que aunque suene raro le va muy bien. Si quieres puedes omitirlo, pero te animo a que al menos espolvorees un poco en un trozo de turrón de jijona, lo desmenuces y vuelvas a unir. Prueba y me cuentas.

Necesitas los siguientes ingredientes:

    • 1 yema de huevo
    • 10 g de azúcar
    • 30 g de leche
    • 30 g de nata 35% mg
    • 1,5 g de gelatina en hojas
    • 125 g de turrón de jijona
    • 125 g de nata 35% mg
    • ⅓ cdta. jengibre en polvo

Ponemos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten.

Con las manos desmenuzamos el turrón y reservamos.

Blanquea la yema con el azúcar; esto es, bate con batidora eléctrica hasta lograr una crema blanquecina y que haya doblado el volumen inicial.

A continuación, lleva a ebullición la leche con los 30 g de nata, cuando rompa a hervir añade poco a poco y batiendo enérgicamente las yemas blanqueadas. Sin dejar de remover se deja a fuego medio unos 4 minutos y a fuego medio alto hasta que espese un poco, teniendo la precaución de que no hierva.

Añade a la crema caliente las hojas de gelatina escurridas y remueve bien hasta su completa disolución.

Seguidamente se añade el turrón desmenuzado y el jengibre. Mezcla bien hasta que quede una crema homogénea.

Se retira del fuego y se deja enfriar la mezcla hasta los 30ºC. Entretanto, semimonta los 115 g de nata, no nos interesa que esté dura.

La nata se añadirá en dos tandas, utilizando la mitad de la nata cada vez. La primera bate enérgicamente y la segunda tanda de forma suave, con movimientos envolventes, mezclando con la espátula en movimientos de abajo hacia arriba hasta lograr una mezcla uniforme y listo.

Sabayón de chocolate

Vamos ahora con esta delicada receta tiene y su toque de Marsala que particularmente me encanta. La receta que he seguido permite recalcular las cantidades fácilmente. Yo he hecho 300 g de sabayón usando dos tipos de chocolates: 70% de cobertura al 70% de cacao y 30% de cobertura al 55%.

Ingredientes

    • 16 g yemas
    • 11 g jarabe de glucosa
    • 72 g leche entera
    • 67 g chocolates
    • 135 g nata 35%
    • 1/2 cucharada de Marsala (opcional)

 

Antes que nada, pon el chocolate en un bol y reserva.

Comenzamos batiendo las yemas en un bol hasta que estén esponjosas.

En un cazo ponemos al fuego la leche con el jarabe de glucosa, removemos y dejamos que hierva. Echa la mitad sobre las yemas y revuelve enérgicamente. Añade el resto, mezcla bien y vuelve a poner al fuego hasta que alcance los 82º C.

Retira del fuego y cuela sobre el bol de chocolate. Deja que se funda y emulsiona. Esperamos a que enfríe hasta los 30º C. Añade el Marsala ahora si decides ponerlo.

Mientras tanto semimontamos la nata e incorporamos poco a poco con movimientos envolventes a la mezcla una vez alcance los 30º C hasta lograr una crema uniforme.

Con esto ya tenemos el interior de la bola de navidad.

Montaje del interior de la bola de Navidad

Esta foto es de una de las pruebas que hice y con la que decidí que el chocolate debe ir en la parte superior y no como se ve. También probé a hacerle un brillo espejo de color verde, pero no me convenció el acabado, así que opté por uno de cacao que queda más ligero y agradable.

Prueba de semifrío de turrón y chocolate

Echamos primero el sabayón de chocolate hasta llenar un tercio del molde. Sacude suavemente el molde para eliminar burbujas de aire. Colocamos en el centro el cilindro de bizcocho y rellenamos con la bavaroise de turrón. Puedes hacerlo con ayuda de mangas pasteleras o con una cuchara. Sacude el molde nuevamente y guárdalo en el congelador unas 6 horas al menos.

Cobertura de chocolate crujiente

Para darle un toque crujiente a la bola de navidad, como si la rompieras al comerla, vamos a pasarla por cobertura de chocolate negro derretido. 250 g de chocolate de cobertura, mejor 70% cacao, derretido al baño maría.

Lo habitual es colocar la bola sobre una rejilla con un bol debajo para recoger el chocolate que caiga y poder volver a usarlo. Sin embargo después de haber probado, queda mejor y es más facil si pinchas la bola congelada con un tenedor y la metes en el chocolate de forma que quede cubierta, pero debe ser rápido para que la capa no quede gruesa.

Se endurece en muy poco tiempo porque la bola está congelada y así debe seguir, así que vuelve al congelador con ellas.

Paso a paso

Cobertura de chocolate espejo

    • 12 g gelatina en hojas
    • 72 g agua
    • 105 g cacao puro en polvo
    • 50 g agua
    • 225 g nata
    • 315 g azúcar
    • Purpurina comestible

 

Hidrata la gelatina con 72 g de agua.

En un cazo echa los 50 g de agua, la nata, el azúcar y el cacao tamizado. Revolvemos a fuego medio hasta alcanzar 101º C.

Retira del fuego, añade la gelatina con el agua y revuelve hasta que se disuelva por completo.

Cuela el glaseado y espera que alcance los 38ºC para usarlo. Si lo preparas con antelación, puedes volver a calentarlo.

Aquí vuelve a dar mejor resultado pinchar la bola nuevamente y meterla en la cobertura. Usa un bol que permita introducir la bola completa y quede cubierta rápidamente. La bola de navidad debe estar congelada.

Espolvorea poco a poco la purpurina comestible.

Bolas de NavidadOpción de acabado solo con la capa de chocolate.

Teja coral

Ya como decoración final he hecho estas figuras. Habitualmente se hacen unas tortas redondas, pero como me gusta rizar el rizo he usado cortapastas al freírlas.

    • 10 g harina todo uso
    • 55 g agua
    • 50 g aceite de girasol
    • Pizca de sal
    • Colorante alimentario
    • Pasta de vainilla a la mezcla opcional

En el vaso de la batidora mezcla el agua, el aceite, la harina y la sal. Si quieres dar sabor, es el momento de añadir la vainilla. Reduje la cantidad de aceite porque quedaban demasiado aceitosas y no eran agradables de comer. Con 40 g se hacen igual de bien y son mása ricas de comer.

Separa en tantos boles como colores quieras usar. Tiñe, mezcla bien hasta que el color sea uniforme y listo.

En una sartén antiadherente y limpia, coloca el cortapastas y echa la elaboración justa para rellenar la figura. Cuando empiece a freírse retira el cortapastas. Si lo dejas mucho la figura se pegará y no podrás separarla, y si lo quitas antes de tiempo se desparramará, así que permanece atento.

Estará hecho cuando los agujeritos sean todos huecos, así queda crujiente. Pasa a un papel absorbente y listo.

Bola de Navidad, del árbol a la mesa

Finalmente tenemos un postre delicioso y clásico en sabores para nuestra mesa en estas fiestas. Si eres de los que prefiere algo diferente, he preparado también una bola de cava y limón cubierta de chocolate. Sabores frescos y delicados para paladares más atrevidos.

Bola de Navidad

¿Te animas a preparar este trampantojo y sorprender a los tuyos? ¡Cuéntamelo!

Notas

La receta del bizcocho es la de la tarta de vainilla que tengo ya publicada. Es un básico fácilmente adaptable que no defrauda.

El bavaroise de turrón es una receta que adapaté hace unos años y de la que desconozco el origen.

El sabayón de chocolate es de Callebaut.

El glaseado espejo es de Le Cordon Bleu.

Y la teja coral de Ettore Cioccia.

La idea de unir todo esto en una Bola de Navidad es propia y espero que te animes a hacer la combinación propuesta para que disfrutes del sabor de Navidad.

polvorones de chocolate

Polvorones de chocolate

Estaba ya tardando en hacer los polvorones de chocolate. El año pasado hice dos intentos pero no encontré una receta a mi gusto. Para mí prima el sabor y me gusta que la textura sea la esperada. Así que por fin traigo unos polvorones de chocolate ricos.

Les he quitado casi un 30% de azúcar respecto de la receta original y los testeadores que no son los habituales no la han echado de menos.

  • Ingredientes

    • 500 g harina de trigo
    • 265 g manteca de cerdo
    • 150 g azúcar glas
    • 125 g almendras peladas
    • 25 g cacao
    • Pizca de sal
  • Raciones: 28 a 32 unidades

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

 

Elaboración

Necesitamos tostar la harina y las almendras unas horas antes al menos de cuando vayamos a elaborarlos porque necesitamos que estén frías. La manteca de cerdo debe estar a temperatura ambiente cuando vayamos a incorporarla a la mezcla.

En una bandeja del horno extendemos la harina y metemos al horno caliente durante 25 minutos a 180º C con calor arriba y abajo. A mitad de tiempo podemos removerla. Dejamos que se enfríe.

Las almendras también las tostaremos, pero ojo, una vez lleven 5 minutos las removemos y vigilamos para que no se tuesten demasiado porque amargan. Con 10 minutos a 180º C será más que suficiente. Una vez que estén frías las trituramos hasta obtener una crema fina. A mí se me pasaron un minuto y por eso el color de la crema es tan tostado.

Una vez esté todo frío, vamos a tamizar: la harina, el azúcar y el cacao en un bol. Añadimos la sal. Mezclamos, añadimos la manteca a temperatura ambiente y las almendras trituradas. Poco a poco y a mano mezclamos todo hasta que sea una masa uniforme. Formamos una bola y envolvemos en film transparente. Deja en la nevera una hora.

Proceso polvorones de chocolate

Extendemos la masa entre dos papeles de horno con ayuda de un rodillo con guía de 1 cm de grosor. Con un cortapastas de 4 cm de diámetro cortamos la masa y colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de horno o lámina de silicona. Te recomiendo dejar unos dos dedos de espacio porque se expanden un poco y te costará más sacarlos. La masa sobrante la vuelves a hacer bola y aplana con el rodillo. Repite el proceso hasta acabarla.

Se hornean a 210º C durante 10 o 12 minutos. Como son de chocolate no se ve fácilmente que cojan color, pero con ese tiempo, están listos. Eso sí, saca la bandeja del horno con cuidado y déjalos un buen rato antes de tocarlos porque se rompen con facilidad. Pásalos a una rejilla para que se enfríen bien y ya puedes envolverlos, si quieres, o guardarlos tal cual en una lata.

A mí me gusta estrujarlos para comer, pero eso ya lo dejo a tu gusto, como lo de espolvorear azúcar.

París Brest chocolate

París Brest de chocolate

La masa choux que lleva este París Brest la conocerás seguramente por los profiteroles. Las presentaciones que permite son variadas y en esta ocasión además, la he hecho con cacao. Más no se puede pedir.

  • Ingredientes

    • Masa choux
    • 260 g agua
    • 4 g sal
    • 130 g mantequilla sin sal
    • 130g harina todo uso
    • 240 g huevos (4 huevos L)
    • 15 g cacao en polvo
    • 1 cda. vainilla
    • Praliné
    • 200 g avellanas
    • 150 g azúcar blanca
    • 2 cdas. aceite (opcional)
    • Ganaché de chocolate
    • 200 g nata 35% mg
    • 150 g chocolate repostería
    • Crema de trufa
    • 400 g nata vegetal
    • 165 g chocolate repostería
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Masa choux para un París Brest de chocholate

Pesamos los ingredientes y disponemos de la bandeja del horno que vayamos a usar. En un papel de horno dibuja por un lado el contorno de la pieza que quieras hacer y dispón ese lado hacia abajo, aunque el papel de horno puede hacer que la base no quede tan crujiente. Pero mejor eso a que se peguen a la bandeja.

Calcula que con las cantidades indicadas podrás hacer unas 4 coronas de 12 cm de diámetro o una grande de unos 26 cm. La masa se expande, así que deja espacio entre las piezas.

Tamiza la harina y el cacao. Reserva.

Comenzamos echando en un cazo grande toda el agua, la sal y la mantequilla cortada en trozos. Dejamos que llegue a hervir y retiramos del fuego.

Volcamos de un golpe la harina y el cacao y mezclamos enérgicamente con la espátula. Volvemos a poner al fuego a fuego medio y removemos para secar un poco la masa.

Dejamos 5 minutos para que se enfríe o podemos ponerla directamente en la batidora con la pala si la tienes durante esos 5 minutos a velocidad baja.

Enciende el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Para añadir los huevos, bátelos un poco previamente. Pasado ese tiempo tenemos que ir echando huevo poco a poco, dejando que la masa lo absorba antes de seguir añadiendo. Es posible que no tengas que echar todos los huevos, dependerá de lo que se haya secado la masa en el paso anterior.

¿Cuándo está lista? Cuando la masa sea lo suficientemente ligera para caerse de la pala pero dejando parte en ella. Si levantas y queda toda la masa pegada, le falta huevo. Si levantas y la masa cae toda, te has pasado con el huevo y no tiene vuelta atrás, así que presta toda tu atención y cuando ya lleves 3 huevos, el cuarto no lo incorpores todo a la vez sino por poquitos.

Logrado el punto, verás que si pones un poco de masa en un plato no pierde la forma ni se desparrama.

Echa la masa en una manga pastelera. Puede ser con boquilla si quieres que quede listado o sin ella y quedará lisa. Yo usé una 6B de Wilton.

Sobre el papel de horno en el que hicimos los dibujos echaremos una primera vuelta de masa y sobre esa otra. La masa se expande bastante en el horno, así que deja el hueco del centro grande.

Se hornea por lo menos 35 minutos y no abras el horno una vez metida la masa hasta que estén prácticamente hechos. En el caso de la masa chocolateada es más difícil porque no hay cambio de color a dorado, así que tendrás que fijarte en cuánto han crecido, el olor y la consistencia que parezcan tener. Si abres pronto se desinflarán.

Cuando estén listos, apaga el horno, abre un poquito la puerta para que pierdan vapor. Con 5 minutos así ya puedes sacarlas. Deja que se enfríen antes de proceder a cortarlas.

Praliné

Vamos a hacer praliné con dos texturas: uno en crema y otro arenoso. Se consiguen parando el proceso de trituración en momentos distintos.

El praliné en esencia es un fruto seco que se carameliza y luego se trata según lo que queramos conseguir. En mi caso usé avellanas tostadas.

Necesitamos tostar las avellanas para intensificar su sabor y que suelte mejor el aceite. Así que las pondremos en una bandeja del horno a 170ºC durante unos 15 minutos sin son crudas, 8 si son ya tostadas como las mías. Muévelas un par de veces. Según las saques échalas en la sartén para el paso siguiente.

Mientras, prepara un papel de horno para echar las avellanas caramelizadas.

Una vez hechas, comenzamos con el caramelo. Echa en una sartén grande, que te permita remover todo bien sin peligro, la mitad del azúcar y la avellanas. Remueve y remueve hasta que el azúcar se empiece a derretir. Primero pasa por una fase arenosa, pero en poco tiempo se licúa. Añade entonces el resto del azúcar hasta que se transforme en un caramelo de color ámbar.

Vuelca y extiende en el papel de horno. Deja que se enfríen.

En el vaso de la trituradora por una parte de los frutos secos caramelizados. Yo tuve que hacerlo cinco veces porque mi vaso es pequeño aunque la máquina es potente.

Tritura y verás que primero se hace como arena gruesa. Reserva una parte así para decoración. El resto debes triturarlo hasta lograr una crema fina. Si ves que queda seca, puedes añadirle el aceite de girasol, pero no es obligatorio.

Guardamos en un táper cerrado hasta que vayamos a usarlo.

Ganaché de chocolate

Para la ganaché vamos a llevar la nata a ebullición, momento en el que retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Mezclamos hasta que sea uniforme y reservamos.

No aconsejo hacer una ganaché inversa porque nos interesa que la nata pierda agua al hervirla.

Crema de trufa

He usado nata vegetal porque aguanta mejor el calor por si va a estar fuera de la nevera, pero puedes usar nata para montar 35% de materia grasa. El procedimiento es el mismo solo que debes controlar el punto de batido para que no se corte.

Por un lado ponemos la nata a montar en la batidora con el accesorio del globo a velocidad media.

Por otro lado, derretimos el chocolate al baño maría. Retira del fuego según se empiece a derretir porque con el calor residual del bol se va a deshacer y así no se calienta más.

Echamos el chocolate en la nata que tenemos ya me dio montada. Dejamos un par de minutos a velocidad media alta hasta que se unifique y ya está lista para usar, pero puedes conservarla en la nevera para que cuando acabes puedas probar la París Brest.

Con esto acabamos las elaboraciones necesarias para nuestra París Brest de chocolate.

Montaje

Corta a lo largo con un cuchillo de sierra las coronas de París Brest. En la parte de la base echa un poco de praliné y de ganaché de chocolate. Para la trufa necesitarás una manga pastelera para que quede más bonita. Puede ser con alguna boquilla estriada o no, eso ya es al gusto.

Para decorarla cogí con una cuchara y repartí chocolate y crema de praliné irregularmente.

Consejos
  • Prepara el praliné en primer lugar, e incluso mejor el día antes, por dos razones. Una, porque tiene que enfriarse antes de manipularlo y segunda, porque para triturarlo hay que hacerlo poco a poco ya que la máquina es probable que se caliente y tengas que hacer largas pausas.
  • Las avellanas si son crudas suelen tener mucha piel, se la puedes dejar o sacudirlas al sacarlas del horno y eliminarla. Las mías eran tostadas y no tenían piel.
  • La masa choux con los 4 g de sal queda con un punto salado que si se come solo queda raro y que sin embargo combina muy bien con los rellenos. Eres libre de reducirle la sal.
  • Su, de Webos fritos ofrece información y consejos sobre la masa choux, por si quieres pasarte a echar un ojo.
  • La masa se puede hacer con leche o con agua o a mitad y mitad. Con agua quedan más crujientes pero con leche serán menos secas y tenderán menos a agrietarse. Lo hice a mitades, pero mejor hazlos con agua como te indico.

Bizcocho Linzer Sacher

Linzer Sacher

El reto #dale1vueltaa de esta ocasión se inspiraba en la tarta Sacher y he creado estos Linzer Sacher. Teníamos que utilizar bizcocho y baño de chocolate, total o parcial. Basándome en esos requisitos y con la idea clara de hacer algo pequeño se me ocurrió una adaptación que mezcla dos elaboraciones clásicas. Por un lado las galletas Linzer que van rellenas de mermeladas y por otro la Sacher que lleva bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Así pues, tenemos estos bizcochos de chocolate con la forma de las Linzer y su relleno de albaricoque como la Sacher.

Las otras propuestas presentadas son:

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 80 g harina todo uso
    • 20 g cacao en polvo
    • 3 g polvos de hornear
    • 90 g chocolate 66%
    • 80 g mantequilla sin sal ablandada
    • 55* g azúcar glas
    • 60 g yemas M
    • 118 g claras
    • 55* g azúcar blanco
    • Relleno
    • 250 g mermelada de albaricoque
    • 3 hojas gelatina
    • Cobertura
    • 100 g chocolate negro de cobertura
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para el bizcocho de chocolate

Preparamos todos los ingredientes del bizcocho. Tamizamos la harina, el cacao y la levadura juntos.

Comenzamos derritiendo el chocolate al baño maría y reservamos.

A mano, con una pala de silicona mezclamos la mantequilla ablandada con el azúcar glas hasta obtener una textura cremosa.

Añadimos una a una cada yema integrándose por completo antes de añadir la siguiente.

En otro bol batimos las claras con la batidora de mano y cuando espumen les añadimos la mitad del azúcar blanco. Seguimos y añadimos el azúcar restante. Necesitamos conseguir solo picos suaves, no montarlas. Reservamos.

Al bol con las yemas añadimos el chocolate y batimos hasta unificar la mezcla. A continuación echamos una cuarta parte de las claras y mezclamos bien. Incorporamos los ingredientes tamizados y mezclamos. Todo esto es a mano.

Añadimos el resto de las claras y suavemente vamos integrando. Debe desaparecer el blanco.

Extendemos la masa en el molde. Yo usé uno de 25 cm de diámetro y obtuve un resultado de un bizcocho de unos 2,5 cm de alto. Es importante que la masa quede bien repartida para lograr un bizcocho sin grandes diferencias de grosor.

Horneamos a 175º C con calor arriba y abajo, durante 15 minutos. Para comprobar que está hecho pincha en el centro con un palillo y debe salir limpio. Sacamos y dejamos 10 minutos en el molde para que se termine de despegar de las paredes y desmoldamos. Lo dejamos del revés sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el relleno

En un cuenco ponemos agua fría con las láminas de gelatina para que se ablanden.

A continuación, en el vaso de la batidora echa la mermelada de albaricoque hasta dejarla sin grumos, pasa a un cazo y calienta. Retira del fuego y añade la gelatina escurrida. Remueve hasta que se disuelva y listo.

bizcochos linzer sacher

Montaje de los bizcochos Linzer Sacher

Derrite al baño maría el chocolate y reserva.

Con ayuda de un cortador redondo de 6 cm de diámetro saca de la plancha de bizcocho todas las piezas posibles. Pues hacerlas de otra medida o si te apetece, cuadradas.

Corta por la mitad longitudinalmente y en la pieza superior con ayuda de un cortador extrae y deja el hueco para rellenar. En la foto puedes ver que usé estrellas, flores y corazones para el recorte.

Pincela los cortes interiores con la mermelada aún caliente y monta las dos piezas. Pincela la superior con el chocolate derretido y rellena el hueco con mermelada. Para decorar la silueta de la figura recortada echa chocolate derretido, que se haya enfriado un poquito, en una manga y a dibujar.

Opciones las que quieras. Puedes cubrir en su totalidad los discos de chocolate, solo el superior, perfilar la figura recortada o lo que te apetezca. Lo que sé es que queda muy bueno.

Linzer Sacher interior
Detalle interior
Notas

La receta del bizcocho de chocolate es de Ettore Cioccia, y lleva en origen 70 g de azúcares, pero lo reduje a 55. Quitar azúcar se traduce en algo menos de jugosidad, pero para mí el sabor gana, así que acepto el sacrificio.

Natillas de chocolate

Natillas de chocolate

Toda la vida me han gustado las natillas, sobre todo cuando quedan espesas. Así que las de chocolate no iban a ser distintas. La textura es muy suave, casi parece mousse.

La receta de las natillas clásicas es de La cocina de Tesa y son las que he adaptado para hacer con chocolate. He usado uno 70% y he tenido que compesar el amargor del mismo con el azúcar. Si quieres usar uno con leche o con un porcentaje de cacao inferior, debes tenerlo en cuenta y reducir la cantidad de azúcar.

A modo de sugerencia, yo con un chocolate 55%  pondría 150 g de azúcar.

 

  • Ingredientes

    • 4 yemas de huevo L
    • 750 ml leche entera
    • 215 g azúcar
    • 40 g maizena
    • 200 g chocolate 70%
    • 1 cucharadita vainilla
    • 1 pizca de sal
  • Raciones: 6

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Comenzamos y reservamos un vasito de leche para disolver la maizena.

Al fuego medio en un caldero ponemos el resto de la leche y el chocolate partido. Removemos para que se disuelva.

Por otro lado en la batidora, bien en la Kitchen Aid o con una de mano, ponemos las yemas con el azúcar para que espumen y blanqueen.

Una vez que el chocolate se ha derretido y está caliente, pero sin hervir, retiramos del fuego y lo vamos echando poco a poco a las yemas en la batidora que tendremos a velocidad baja. Disolvemos bien la maizena en la leche que reservamos para eliminar los grumos y se la añadimos a la mezcla anterior.

Incorporamos la vainilla y la sal. Pasamos todo a fuego medio nuevamente y no dejaremos de remover hasta que se espese al gusto.

Retiramos del fuego y servimos. Dejamos enfriar y guardamos en la nevera.

Esta vez te lo he puesto fácil, así que espero ver tus natillas.

Natillas de chocolate

 

Tarta con huesos

A vueltas con el chocolate, lo sé, pero es pasión y una versión a mi gusto más ligera que la tarta que ya publiqué. Es cuestión de paladares y así tú elijes. Esta tiene un acabado más trabajado con la temática de Halloween. Sabes que huyo de las cosas asquerosillas y prefiero hacer cosas más divertidas.

La tarta base es una receta que aprendí de Pamela de 'Quiero cupcakes'. Los huesos son cosa mía.

  • Ingredientes

    • Bizcocho
    • 4 huevos L
    • 430 g azúcar
    • 200 g aceite suave
    • 50 g leche entera
    • 1 cdta vainilla
    • 320 g harina trigo
    • 80 g cacao polvo
    • 7 g levadura química
    • 1 g sal
    • 160 g agua o café caliente
    • Crema
    • 380 g mantequilla sin sal
    • 380 g azúcar glas fino
    • 90 g cacao polvo
    • 1 cdta vainilla
    • 50 g leche entera
  • Raciones: 16

  • Duración: Un par de horas de trabajo y otras tantas de reposos

  • Dificultad:

 

Elaboración

Consejos previos

Pesa todos los ingredientes, tamizando el cacao, la levadura química y la harina, juntos. Puedes usar dos moldes de 18 cm de diámetro que sean altos o bien 3 que pueden ser más bajos. La diferencia estará en el número de capas y el grosor de las mismas. Para mí dos capas son suficientes, pero lo dejo a tu gusto. Incluso puedes usar 2 de 20 cm; será más baja, eso sí.

El azúcar glas de la crema asegúrate que sea fino, lo que se vende como 'icing sugar'. El azúcar glas tal cual que se vende en algunos supermercados no se disuelve bien y se nota a la hora de comer la crema.

El cacao debe ser sin azúcar, ojo, no sirve el cacao que se le añade a la leche.

Bizcocho

Comenzamos por el bizcocho. Engrasa los moldes que hayas elegido y enciende el horno con calor arriba y abajo a 180 C. Batimos los huevos a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añadimos el azúcar y batimos un par de minutos.

Con la velocidad al mínimo incorpora el aceite despacio, luego la leche con la vainilla. Bate hasta que esté homogéneo. Agregamos la mezcla tamizada y mezclamos unificando la masa. Añade la pizca de sal.

Por último, incorporamos el agua caliente y batimos despacio. Una vez uniforme podemos repartirla por igual en los modes. Con el horno ya caliente, hornea los bizcochos durante 35 minutos, aunque dependerá de los moldes utilizados.

Antes de sacarlos comprueba con un palillo que están hechos; los pinchas en el centro y si el palillo sale limpio puedes sacarlos. Cuidado porque si no has repartido bien la masa puede que uno esté hecho y otro no.

Espera 10 minutos y desmóldalos. Deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.

Para la crema

Batimos la mantequilla a velocidad medio alta unos 5 minutos. Tiene que quedar cremosa. Bajamos la velocidad, añadimos el azúcar glas y el cacao, todo tamizado para evitar grumos. Subimos a velocidad media y dejamos que se mezclen bien varios minutos antes de añadir la vainilla y la leche. Una vez esté homogénea ya podemos pasarla a una manga pastelera con una boca lisa ancha o directamente sin boquilla.

Huesos

Los huesos están hechos con un molde de plástico de Wilton y chocolate blanco.

Montaje de la tarta

Con los bizcochos ya fríos, corta la barriga que se haya formado con una lira. Guarda esos trozos. Coloca uno de los bizcochos y mete algunos huesos. Cubre con una capa de crema haciendo una espiral asegurándote con una espátula que no queden huecos. En el otro bizcocho mete también algunos huesos y colócalo dejando la parte lisa hacia arriba.

Ya solo nos queda poner una capa ligera de crema y pasar una espátula para hacer los que se llama la cubremigas. Es una capa fina para evitar que nos caigan migas en fases posteriores. Metemos en la nevera media hora.

Ahora sí cubrimos la tarta toda a la redonda con una capa de crema y alisamos. Queremos que queden zonas más profundas y para ello ponemos crema en la franja alta y en la baja de forma irregular y así al alisar nos quedarán esos huecos donde colocaremos los esqueletos. En la parte superior también ponemos crema y alisamos mientras hacemos el lateral. Todo a la vez. Aún los bordes lisos se me resisten, pero es cuestión de práctica, así que más tartas vendrán.

Lo ideal es hacer todo ese proceso dejando la tarta en la nevera unos 20 minutos al menos antes de hacer la siguiente capa.

En la parte superior ponemos las migas de las barrigas cortadas simulando tierra. Es cuestión ya de los huesos que tengas y cómo quieras repartirlos; es la parte más divertida de todas y ya acabamos.

Consérvala en la nevera aunque para comerla me gusta sacarla unos 20 minutos antes para que no esté muy fría.

Nota:

Depués de hacerla un par de veces más, hay una mejora que hacerle. Corta cada bizcocho en dos de forma que obtengas 4 capas. Es más rico comerlo así, pero ojo que la crema queda justa.

Vasitos tres chocolates

Tres chocolates

Hoy traigo una de esas recetas facilonas: los tres chocolates. Me había resistido a prepararla porque no me resultaba interesante a pesar de las maravillas que contaban. Pues por fin la hice, primero en tarta y luego en vasitos. Prefiero la presentación individual aunque personalmente no es una receta que me vuelva loca, pero que eso no te desanime porque gustó a todos.

El proceso es el mismo en ambos casos, solo cambian las cantidades. Hice 8 vasitos de 125 ml con las cantidades indicadas. Si quieres preparar la tarta solo tienes que duplicarlas y usar un molde de 24 cm desmoldable.

  • Ingredientes

    • 150 g galletas de mantequilla con 1/2 cdta de sal
    • 30 ml leche
    • Primera capa
    • 100 g chocolate negro
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Segunda capa
    • 100 g chocolate con leche
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
    • Tercera capa
    • 100 g chocolate blanco
    • 125 g nata líquida para montar
    • 125 g leche entera
    • 6 g cuajada en polvo
  • Raciones: 8

  • Duración: 45 min

  • Dificultad:

Elaboración

Comenzamos preparando las galletas para la base. Para hacerlas polvo las metí en una bolsa con cierre zip y las aplasté con un rodillo. Las galletas son las de mantequilla que hago habitualmente, así que para que no quede demasiado mantecosa cuando las troceo solo añado leche para humedecerlas. Si utilizas galletas tipo digestive o prefieres unas maría clásicas, puedes derretir unos 30 g de mantequilla con sal para hacer la mezcla.

Echamos en cada recipiente una cucharada y aplastamos con el dedo.

Vamos ahora con la primera capa. Mezclamos 45g de leche con los 6 g de cuajada y removemos para eliminar cualquier grumo. Mi truco es usar un batidor de esos a pilas que espuman la leche, así en unos segundos me aseguro de no tener grumos. Si no lo tienes dedícale un par de minutos para deshacerlos con ayuda de una cuchara.

Ponemos un cazo al fuego con la nata y 80 g de leche. Dejamos que se caliente y añadimos el chocolate negro troceado. Removemos continuamente hasta que se derrita por completo. Incorporamos la cuajada disuelta en la leche y seguimos moviendo hasta que hierva. Esperamos dos minutos para dar tiempo a la cuajada.

Echamos dos cucharadas en cada vasito sin demorarnos porque empieza a cuajar rápidamente.

Siguientes capas

Lavamos los utensilios y repetimos el proceso con los otros dos chocolates. Así le das tiempo a que cuaje. Comprueba que haya espesado antes de echar la siguiente capa.

Cuando llenes los vasitos puedes jugar y añadir más o menos cantidad de cada chocolate para adaptarlo al gusto de los chocolateros que vayan a comerlo.

Si quieres preparar la tarta de tres chocolates, duplica las cantidades. Lo más importante es que cuando vayas a verter las sucesivas capas de chocolate uses un cucharón del revés y a baja altura, para que caiga suavemente y no se mezcle con la capa previa. Guarda en la nevera al menos 4 horas para que se enfríe bien. Desmolda y a disfrutar, pero en porciones pequeñas que no un postre ligero.

La receta en la que me inspiré es la del blog 'De flores comestibles' que ella prepara en Thermomix, por si prefieres hacerla con la maquinita.

 

Pastel inteligente o pastel mágico

Pastel inteligente

Hace tiempo que vi este pastel inteligente y me llamó la atención. Es un pastel de origen rumano que me he traído al lado oscuro... ¡del chocolate! No tengo remedio. Prometo hacerlo sin chocolate, pero ya veré con qué.

La mejor capa para mí es la central. Está a medio camino entre la textura del flan y las natillas; una auténtica delicia. La superior es un suave bizcocho y en la base se forma una delgada capa densa tipo pudin. Y todo esto, lo hace el propio pastel al horno, por eso lo llaman inteligente o mágico.

La receta seguida básicamente es del blog Todo con azúcar.

  • Ingredientes

    • 125 g mantequilla sin sal
    • 4 huevos M
    • 500 g leche
    • 1 cucharada de agua
    • 120 g azúcar blanca
    • 65 g harina
    • 50 g cacao en polvo
    • 1 cdta. esencia de vainilla
    • una pizca de sal
  • Raciones: 10

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Pesa y tamiza los ingredientes en polvo. Los huevos deben estar a temperatura ambiente y la leche tibia.

Preparamos el molde con mantequilla y harina, o spray antiadherente. Aviso que la mezcla resultante es líquida, por lo que asegúrate que el molde no tenga fugas. He usado un desmoldable poniendo papel sulfurizado forrando la base.

Derretimos la mantequilla en el microondas con poca potencia y 20 segundos cada vez. Ojo con dejarla mucho tiempo porque salta y lo pone todo perdido o te puedes quemar al sacarla. Otra opción es derretirla a fuego suave. La reservamos porque para usarla deberá enfriarse.

Encendemos el horno para calentarlo a 180oC.

A continuación, separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas con el azúcar, añadimos el agua y la vainilla mientras removemos. La mantequilla ya se habrá enfriado y podemos incorporarla. Cuando ya esté la mezcla uniforme, añadimos tamizados el cacao, la harina y la sal poco a poco sin dejar de remover.

Llega el turno de la leche que también incorporamos poco a poco. Toda la mezcla debería estar lista en unos dos minutos. En otro bol monta las claras a punto de nieve. Una vez montadas, las vamos a ir añadiendo por partes en la mezcla con cacao, que a partir de este punto batiremos a mano y con movimientos suaves para que las claras no se bajen. Comenzamos con solo dos cucharadas de las claras, removemos con movimientos envolventes. Añadimos la mitad de las claras montadas, removemos y finalmente echamos el resto de las claras. Es importante que no removamos con brusquedad pero que no queden grumos de claras porque se nos quedarían blancos en la masa y no es agradable.

Horneado

Finalmente, metemos el pastel al horno que estará a 180oC . Mantenemos esa temperatura durante 10 minutos. Luego bajamos a 160oC durante 50 minutos.

Pasado el tiempo, pinchamos para comprobar que está hecho y sacamos del horno. Lo dejaremos en el molde hasta que se enfríe por completo para meterlo en la nevera donde debemos conservarlo tapado.

Notas

Si haces el pastel inteligente en un molde rectangular puedes cortar porciones cuadradas como hacemos con el brownie. En mi caso, con un molde redondo, lo partí como una tarta sin más tras desmoldarlo.

Molde usado: uno de 18 cm de diámetro y el pastel subió 6 cm durante el horneado. Al enfriarse bajó un poco.

Hay quien le espolvorea cacao o azúcar glas. Eso lo dejo a tu gusto. Yo no le puse.

La cantidad de azúcar la reduje respecto a la receta seguida que indicaba 150 g. Para mí con 120 g conserva un punto de amargor del chocolate muy apetecible, pero supongo que habrá paladares a los que le resulte amargo. He visto otras recetas con mucha más, así que hazlo a tu medida.

 

Galletas de chocolate

Disparos de chocolate

Siempre he tenido debilidad por las galletas y desde que me hice con una máquina para galletas, o popularmente la conocida como“pistola”, puedo hacerlas en 30 minutos. Comencé con la receta básica que venía en la caja pero claro, necesitaba las de chocolate. Así que tras varias pruebas estas son mis galletas de mantequilla con chocolate.

  • Ingredientes

    • 290 g harina de trigo
    • 200 g mantequilla
    • 1 huevo L
    • 75 g azúcar glas
    • 15 g cacao en polvo
  • Raciones: 70

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Encendemos el horno a 200ºC con ventilador.

En un bol echamos los ingredientes secos y mezclamos. Añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada en dados. A mano iremos deshaciendo la mantequilla con la harina. Obtendremos una bola de masa homogénea. La metemos en la pistola y repartimos por las bandejas del horno frías sin tapete de silicona ni papel.

Una vez el horno esté caliente metemos las dos bandejas en las posiciones centrales y las dejamos de 12 a 15 minutos. Como son de chocolate no se notará apenas el cambio de color a dorado, así que fíjate bien para que no se quemen.

Las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Una vez frías, se conservan estupendas en una lata o recipiente hermético durante una semana, no sé si más porque, ¡nunca llegan!

Con la pistola me suelen salir unas 70 galletas, las dos bandejas del horno bien llenitas.

Nota

Si no tienes pistola puedes hacerlas igualmente a mano, pero claro, te llevará más tiempo. Con una cuchara coge un poco de masa, haz una bola y la aplanas sin hacer bordes finos, ojo. Lo importante es que sean iguales entre sí y homogéneas, porque si no lo son al hornearlas se pueden quemar unas y quedarse crudas otras.

Bombones rellenos de mousse

Bombones mousse de chocolate

Me han regalado un molde para hacer bombones y estaba ansiosa por estrenarlo. Me he liado la manta a la cabeza y he preparado estos bombones mousse de chocolate.

El chocolate es todo un mundo y hay mucho por leer, pero yo me aventuré con la técnica del atemperado para hacer mis primeros bombones, que no serán de libro pero han quedado bien. Para rellenarlos hice la mousse de chocolate fácil de Paco Torreblanca y ha sido todo un acierto.

Como entiendo que el molde no es algo que tengamos habitualmente en casa pero quiero que tengas un postre rico por San Valentín, te cuento la mousse y por si acaso te da por hacer alguna decoración, también el proceso con el chocolate.

  • Ingredientes

    • Exterior
    • 100 g chocolate 70%
    • Relleno
    • 50 g chocolate 60%
    • 50 g nata líquida
    • 13 g nata líquida
    • 12 g leche
    • pizca de sal
  • Raciones: 15 bombones

  • Duración: 30 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Tenemos dos preparaciones distintas que hacer. Podemos empezar con la mousse de chocolate y mientras esta se enfría, preparar el bombón. Como cuestiones previas:

1. los ingredientes indicados son solo para los bombones y su relleno;

2. si duplicas la cantidad del relleno tendrás además para dos vasitos de mousse, pero mientras mantengas las proporciones puedes hacerte todo el que quieras;

3. el chocolate de cobertura del 70% quedará con un toque amargo pero lo compensamos con el de la mousse;

4. la nata debe estar muy fría para que monte mejor;

5. un termómetro, para mí es imprescindible por lo pronto.

Para la mousse

Necesitamos derretir el chocolate y dejarlo enfriar un poco. Mientras tanto, por un lado, calentamos ligeramente los 13 g de nata líquida con la leche y, por el otro, montamos el resto de la nata, es decir los 50 g.

Una vez hecho eso tenemos que mezclarlo, pero ojo con el orden y proceso:

Primero echamos un tercio de la nata con la leche tibia en el chocolate. Mezclamos bien. Añadimos el resto y volvemos a mezclar. Quedará un chocolate brillante. Incorpora la pizca de sal.

Ahora echamos una cucharada de la nata montada en el chocolate y suavemente lo mezclamos.

Por último en el bol que montamos la nata añadimos el chocolate y con movimientos envolventes unificamos la mezcla.

Así de sencillo tenemos una deliciosa mousse sin huevo lista para comer en cuanto se enfríe unas horas en la nevera. Ahora bien, esta misma elaboración podemos usarla para rellenar unos bombones, por ejemplo, que es lo que hice yo.

Lo único que tenemos que hacer es meterla en una manga pastelera para que sea más fácil rellenarlos.

Bombones rellenos de mousse de chocolate

Para los bombones

Si eres de los valientes y te has decidido por prepararlos verás que merece la pena. Para ello vamos a emplear la técnica del atemperado, pero  no hay que temer.

El atemperado consiste en derretir el chocolate hasta alcanzar cierta temperatura, enfriarlo y volver a subir solo un poco. No es difícil pero sí requiere toda nuestra atención y un termómetro, no te voy a engañar.

Fase uno: atemperado

Ponemos un bol, sin contacto con el agua, al baño María, con 2/3 del chocolate de cobertura que vayamos a usar. Lo dejamos que se derrita y alcance los 45ºC.

Retiramos del fuego y añadimos el tercio de chocolate que reservamos al tiempo que removemos con la espátula.

Cuando la tempertura baje a 27ºC volvemos a poner al baño María hasta que suba a 32ºC y ya estará listo para su uso.

Mientras se mantenga en esas condiciones tendremos nuestro chocolate atemperado; si se enfría se endurecerá o si se calienta más perderá el punto ideal y tendremos que volver a empezar. Por ello te recomiendo que tengas muy claro qué vas a hacer y dispongas de lo necesario antes de empezar.

Fase dos

Llegados a este punto, para mí lo más práctico es echarlo en una manga y rellenar los huecos del molde. Según acabes, golpea suavemente para eliminar posibles burbujas de aire. Luego dale la vuelta para que escurra el chocolate sobrante. Deja el molde unos minutos en la nevera. El chocolate restante podemos mantenerlo a la temperatura de 32ºC y tenerlo listo para acabar los bombones. En caso contrario lo volvemos a atemperar para hacer la base del bombón cuando los hayamos rellenado, en mi caso con la mousse de chocolate anterior.

Necesitamos cerrar los bombones. Para ello una vez que el chocolale esté en su punto, con ayuda de la manga cubrimos uno a uno los bombones. Con una rasqueta o un elemento plano, retiramos TODO EL SOBRANTE de chocolate del molde. Es importante para que cuando desmoldemos el bombón no tenga pegotes sobrantes sino que quede liso. Dejamos unos minutos en la nevera y voilá. Desmoldamos y a ver cuánto te duran porque por aquí volaron. Ojo porque llevan nata y lo ideal es mantenerlos fríos.

Resumiendo

El proceso de atemperado lleva para el chocolate negro: calentarlo a 47ºC, bajarlo a 27ºC y finalmente subirlo a 32ºC.

Si seguimos esas franjas lograremos un chocolate brillante y duro que lucirá en nuestras elaboraciones.