Tarta de zanahoria

Mi tarta favorita

La tarta de zanahoria o carrot cake está siempre en lo alto de mis favoritas. Da igual la presentación siempre que sea jugosa, esté bien especiada y lleve al azúcar justo. Adoro la combinación del bizcocho con la crema.

Esta vez la he preparado en su forma más simple para que cualquiera con un poco de mano pueda hacerla.

  • Ingredientes

    • 225 g zanahoria rallada
    • 2 huevos L
    • 125 g azúcar morena
    • 150 g aceite suave
    • 325 g harina
    • 8,5 g impulsor
    • 10 g bicarbonato
    • 3 g canela en polvo
    • 0,5 g clavo molido
    • 6,5 g sal
  • Raciones: 10 - 12

  • Duración: 1,5 h

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer esta tarta de zanahoria necesitas un molde desmoldable de 18 cm de diámetro y al menos 7 de alto.

Ralla las zanahorias y las secamos con dos o tres servilletas para eliminar algo de agua. Basta con presionarlas en el plato. Reservamos.

Unta el molde con spray antiadherente o mantequilla y harina, sacudiendo el exceso de harina. Lo que prefieras.

Por una parte tamiza la harina y añade bicarbonato, canela, clavo e impulsor. Reservamos.

Calienta el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

Bate los huevos con el azúcar a velocidad media hasta que estén espumosos y hayan blanqueado. Añade entonces el aceite y bate hasta que se integre.

A continuación incorpora la mezcla de harina, luego la sal y la pizca de vainilla. Bate lo justo para hacer una masa homogénea. Por último añade la zanahoria que se mezcla a mano con movimientos envolventes para repartirla bien.

Vierte en el molde y hornea durante 30 minutos, aproximadamente. Para comprobar que está hecho pincha en el centro introduciendo hasta 3/4 partes del palillo y si sale limpio puedes sacarlo del horno.

Déjalo 10 minutos y desmolda. Espera que se enfríe antes de decorarlo.

Crema de queso

Para hacer la crema bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glas. Cuando la masa sea cremosa y uniforme añade el queso. Mezcla bien, mete en la manga poniendo la boquilla antes de echar la crema y guarda en frío hasta que vayas a usarla.

Una vez que el bizcocho esté frío puedes decorarlo con la crema de queso, bien con la manga o con un cuchillo de forma más rústica. Mi tarta favorita está lista para comer.

 

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