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Musaca de arroz

Musaca de arroz

La musaca es un plato delicioso atribuido a Grecia, pero lo que traigo no es una musaca formal. De hecho pensé en inventar un nombre aunque finalmente desistí. Digamos que es una musaca que versioné como tanto me gusta hacer y así los puristas no se pueden enfadar.

En lugar de la berenjena pondremos calabacín, la carne será de ternera, añadimos arroz y queso. Sí, la vida con queso es una vida mejor. Por eso no es muy ortodoxa que digamos, pero rica es un montón. Y el segundo día está aún más deliciosa.

  • Ingredientes

    • 250 g arroz
    • puerro o caldo de verduras
    • sal
    • 400 g carne de ternera picada
    • 400 g salsa de tomate
    • vino blanco
    • 1 calabacín grande
    • ras el hanut
    • 15 lonchas queso gouda
    • queso rallado
  • Raciones: 4

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Necesitamos una fuente de horno de tamaño medio. Usé mi fuente básica para este tipo de platos, mide 30 x 20 cm, porque así ya tengo la medida y logro no hacer comida para el edificio.

Comenzamos haciendo el arroz, ya sabes doble de agua que de arroz, a menos que utilices alguno que necesite más. Si tienes caldo de verduras guardado mejor, más sabor le dará. Esta vez le añadí al agua una rodaja de puerro de unos 3 dedos y sal. Lo dejé al fuego unos minutos antes de echar el arroz para que cogiera más sabor. Reservamos.

A continuación, mezclamos la carne picada con el vino en una sartén, luego añadimos el tomate. Dejamos al fuego unos 10 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando. Reservamos.

Encendemos el horno a 1800C.

Pelamos y cortamos el calabacín en rodajas no muy finas para que tengan consistencia. No lo voy a cocinar previamente.

Capa de calabacín
Capa de calabacín

En la fuente para horno colocamos una capa de arroz, una de carne, la siguiente de calabacín, espolvoreamos el ras el hanout y capa de queso. Repetimos dos veces más y finalizamos con queso rallado para gratinar.

Metemos al horno ya caliente en la segunda posición desde abajo y dejamos unos 20 minutos. Subimos de posición y los dejamos 5 minutos más para que coja más color si es necesario. Sacamos, dejamos reposar y a disfrutar.

Tarta fría de plátano

Tarta fría de plátano

A veces los plátanos maduran más rápido de lo que los comes. El batido es una rápida forma de darles salida pero yo quería una tarta. Busqué por muchas webs pero no encontré algo como lo que tenía en la cabeza: una tarta fría de plátano.

Visto el éxito me decidí a cambiar una receta clásica, de esas que hacía con mi madre. Aquí el resultado. No puedo estar más contenta.

Como la hice de prueba preparé solo la mitad y es lo que indico en los ingredientes, no me gusta poner lo que no he hecho. Dividí la receta original y debería funcionar igual si la doblas. El molde usado es de 17 cm.

  • Ingredientes

    • 1 huevo
    • 70 g azúcar
    • 1 yogur de limón
    • 5 plátanos
    • 60 g aceite de oliva suave
    • 90 g harina de trigo
    • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    • pan rallado
    • mantequilla
  • Raciones: 8

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos por el final, engrasamos el molde y añadimos pan rallado, no harina. Encendemos el horno a 180oC.

Para la masa, comenzamos mezclando en un bol el huevo, el azúcar y el yogur. A continuación 3 de los plátanos en trozos para facilitar que se trituren bien. Luego mezclamos el aceite y añadimos la harina que removemos para integrarla. Añadí la vainilla en lugar el chorrito de whisky que indicaba en la receta porque me apetecía más. Lo dejo a tu elección o incluso añade los dos.

Vertemos la masa en el molde y adornamos con finas rodajas de los otros 2 plátanos. Yo dibujé una espiral pero tú puedes cubrirla toda, con más plátanos, o dejar hacer a tu imaginación y tu maña.

En el horno entre 45 y 60 minutos a 180oC, con calor arriba y abajo en la segunda posición desde abajo, pero recomiendo pincharla y comprobar que sale limpio. Si no es así, déjala más tiempo y si se está dorando demasiado tápala con aluminio o papel de horno.

Ahora toca dejarla enfriar para meterla en la nevera hasta el día siguiente. Particularmente la prefiero fría y sin nada más. Quizá para la próxima le añada canela. Te cedo el testigo y ya me cuentas. ¡A disfrutar!

Nota: no está de más recordar que la harina se añade tamizada y que es recomendable pesar y disponer de todos los ingredientes antes de comenzar. De este modo nos aseguramos que lo tenemos todo, que no olvidamos nada y que no paramos el proceso.

Canelones con migas

Canelones con migas

Este plato de hoy es de esos que compongo estando en el supermercado. En este caso vi unos canelones y tomate deshidratado. Recordé algo que tenía en el congelador y ya me compuse el plato: canelones con migas de bacalao. A eso se unieron unas setas espléndidas y frescas que vimos en el mercado.

Así que toca cocina sin receta. Voy a hacer lo que me apetezca sin estar con la tablet de apuntador. Cómo disfruto así entre fogones. El resultado, platos vacíos al final de la comida y un, ¡qué rico quedó! No puedo pedir más.

  • Ingredientes

    • 24 canelones
    • 500 g migas de bacalao
    • 350 g setas
    • 35 g tomates deshidratados
    • 150 g caldo de verduras
    • salsa de tomate
    • tomillo
    • orégano
    • albahaca
    • aceite
    • vino blanco
    • queso para gratinar
    • Para la bechamel
    • 500 g leche
    • 50 g harina
    • 1 cucharada mantequilla
    • pizca de sal
    • cucharadita de nuez moscada
  • Raciones: 4

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

Elaboración

Empezamos a preparar estos canelones que en mi mente se visualizaban más bien cremosos, solo con el tomate intacto. Vete sacando la picadora.

Lo primero que hice fue limpiar las setas y trocearlas para ponerlas a fuego medio en una sartén con un chorro de aceite. Añadí un chorro de vino blanco y dejé que se fueran haciendo. Mientras tanto preparé un caldo con apio y una cebolla tierna. Una vez que las setas ya estaban hechas las pasé a la picadora junto con el caldo para conseguir un puré denso. Reservamos en un bol.

Las migas de bacalao por su parte también las pasé por la picadora porque no quería trozos de pescado sino que quedara molido. Pasamos al bol del puré de setas, en el que también echamos el tomate deshidratado troceado.

Vamos ahora por la bechamel

Calentamos leche y cuando empiece a hervir, retiramos.

Echamos la mantequilla en un cazo. Cuando se derrita añadimos la harina. Mezclamos hasta que se haga bola. El fuego no debe ser alto, 6 de 10.

Incorporamos un cucharón de leche y removemos para integrarla. Repetimos este proceso hasta agotar la leche. Es importante remover de forma continuada para que no se formen grumos. Añadimos la nuez moscada y la sal y terminamos de mezclar.

Conseguida la bechamel, mezclamos un 80% de la misma con el resto de ingredientes del bol. Así que ya tenemos nuestro relleno listo.

Montamos los canelones 

Necesitamos una fuente grande apta para horno para colocar en una sola capa los canelones. Si quieres hacer dos capas, echa entre ambas salsa de tomate y bechamel. Ahora lo más engorroso, rellenarlos. Mi consejo es que uses una manga pastelera. En la fuente ponemos salsa de tomate en la base y encima los canelones rellenos. Tomate nuevamente, la bechamel que habíamos reservado, el queso rallado, orégano, tomillo y albahaca.

Finalmente, al horno caliente a 2000 durante 35 minutos en la segunda posición desde abajo. Si ves que se doran mucho antes, tápalos con papel de aluminio o papel de horno.

Conseguí realizar lo que ideé y el resultado me ha gustado mucho. Si es que con unos canelones así soy feliz.

 

Lasaña con pasta fresca

Lasaña con pasta fresca

La cocina italiana, más o menos versioneada, ha estado en nuestras cocinas desde siempre. Desde los sencillos espaguetis o macarrones hasta la lasaña o mis adorados ñoquis. Quizá estos últimos no sean tan habituales pero a mí me chiflan. Hoy preparamos una lasaña con pasta fresca que hasta mi suegra me pidió la receta.

Desde aquí hago un llamamiento para que podamos comprar pasta fresca con más facilidad y variedad. La receta de hoy está preparada con láminas frescas para lasaña y te aseguro que se nota la diferencia. De hecho me estoy planteando aprender a hacerla.

  • Ingredientes

    • 5 láminas de pasta
    • 1 pimiento verde
    • 2 calabacines
    • 300 g de carne ternera picada
    • 400 ml salsa de tomate
    • pimienta blanca
    • queso gouda en lonchas
    • 200 g queso gratinar
    • albahaca
    • orégano
    • aceite de oliva
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Por si estás echando en falta algunos ingredientes para la bechamel, te aviso que no la he hecho así sino con queso.

Comenzamos por picar pequeño tanto el pimiento como calabacín. Los ponemos en una sartén grande con un chorrito de aceite y los dejamos pochar a fuego 6 de 10. Removemos de vez en cuando. Una vez hechos los mezclamos con la carne picada y pimienta blanca. Reservamos.

Enciende el horno a 1800.

En una fuente apta para horno echamos salsa de tomate y colocamos una lámina de pasta. Las que conseguí eran del tamaño de la fuente por eso uso solo 5. Ahora toca un poco de mezcla, capa de queso, tomate y lámina. Repetimos este proceso 3 veces más.

Hechas las 4 capas, cubrimos con el queso para gratinar, albahaca y orégano. Metemos en el horno en la posición 2 desde abajo durante 15 minutos. Si ves que queda poco tiempo y no coge mucho color puedes colocarla en una posición más alta y listo. Rica lasaña para comer.

Nota: No tiene sal, lo sé, pero para mí no le hacía falta porque el queso ya le da el toque salado que necesito. Si te gusta con un poco más se lo puedes añadir a las verduras al fuego.

 

Muffins con toque de frambuesas

Muffins con toque de frambuesas

Disponía de poco tiempo y quería preparar algo rico para tener un detalle, así que en lo que el almuerzo se hacía al horno me puse manos a la obra con estos muffins con toque de frambuesas. Y sí, digo muffins no magdalenas ni cupcakes porque mientras más leo más creo que no son lo mismo aunque lo parezcan y muchos los igualen.

Estoy contenta porque mis destinatarias quedaron contentas y saborearon cada miga; la mayor satisfacción para alguien que cocine. La receta de la que parto es de Xavier Barriga y que me perdone pero yo le pongo menos azúcar.

  • Ingredientes

    • 380 g harina de trigo
    • 250 g queso mascarpone
    • 160 g leche fría
    • 135 g azúcar
    • 2 huevos L
    • 90 g mantequilla sin sal
    • 75 g frambuesas
    • 10 g levadura química
    • 5 g sal
  • Raciones: 15

  • Duración: 50 minutos

  • Dificultad:

Elaboración

Una vez tengamos pesados todos los ingredientes, podemos encender el horno a 2300. Separamos las claras de las yemas. Tamizamos la harina junto con la levadura química y la sal. Reservamos.

En un bol mezclaremos la mantequilla pomada con el azúcar. Una vez integrados, añadimos las yemas de una en una. Echamos la leche fría, batimos y a continuación el mascarpone. Unificado todo, incorporamos la mezcla de la harina tamizada con la levadura química.

Montamos las claras a punto de nieve y con cuidado volcamos junto a la masa. Debemos hacer movimientos envolventes para que se mezclen.

Conseguido esto, podemos rellenar los moldes bien con manga pastelera o con una cuchara. Suelo usar una cuchara de helado porque es cómodo. No debemos rellenar más de ¾ partes porque la masa en el horno va a subir llenándolos. Finalmente, colocamos las frambuesas troceadas sobre los muffins.

Bajamos la temperatura a 2100 y colocamos en la segunda posición durante 20 – 25 minutos. Deben dorarse pero si tienes dudas pincha una y si sale limpio, listo. Recuerda no abrir el horno mientras están subiendo porque entra aire frío y se fastidia el proceso.

Consejo

Por si tienes la tentación de dejarla entera no te lo recomiendo porque no es igual de placentero en el momento de comer. El toque de varios trozos hace que tengas un golpe ácido de sabor junto con el dulce del muffin. Una frambuesa entera hace que el ácido sea demasiado y solo una vez. Así repartimos la diversión en varios bocados, unos 6 trozos por muffin para mí son suficientes.

Los moldes usados en esta ocasión son de silicona y no es necesaria la mantequilla. Si usas un molde rígido es conveniente engrasarlos si como yo no pones cápsulas de papel.

Son muy sencillos, eso sí, más densos que las magdalenas pero plenos en sabor. Anímate y disfruta.

pimientos rellenos

Pimientos rellenos

Me apetecía hacer pimientos rellenos, y como me encanta el pimiento ya sea rojo, verde, amarillo, italiano, crudo, al horno, en wok... siempre tengo en la nevera. Así que revisé lo que había en la despensa y salió este rico plato.

Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Podemos cambiar el jamón por atún, setas por calabacín, quitar el queso, añadir especias, una besamel... El proceso es el mismo, solo combina sabores que encajen bien y el resultado será delicioso.

Gracias Rosa por elegir con mimo los que me traigo a casa.

  • Ingredientes

    • 4 pimientos grandes
    • 200 g setas
    • 200 g champiñones
    • 75 g tacos de jamón serrano
    • 100 g queso de untar
    • sal
    • aceite de oliva
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora y cuarto

  • Dificultad:

Elaboración

Para hacer estos pimientos rellenos, tras lavarlos, debemos buscar su lado estable y cortar por el opuesto. Así cuando los rellenemos quedan bien apoyados. Hacemos un corte a modo de tapa y vaciamos el interior.

Por otra parte limpiamos y cortamos champiñones y setas. Deben ser trozos muy pequeños para poder rellenar bien los pimientos. Todo ya picado lo mezclamos con taquitos de jamón serrano y dos cucharadas de queso por pimiento. Una pizca de sal y nada más.

Encendemos el horno a 180o . Procedemos a rellenar los pimientos con cuidado y colocamos la tapa. Podemos echar un chorro mínimo de aceite por encima. En una fuente apta para horno los metemos 50 minutos. Debe quedar blando al pincharlo. Ojo con hacerlos más de la cuenta porque el pimiento se desmorona.

A experimentar y ya me cuentas.

 

Focaccia

Focaccia

Este fin de semana pasado venían unos amigos a casa así que me propuse hacer algo nuevo, sencillo y agradecido. En la focaccia encontré la respuesta. La he preparado básicamente según una receta de Ibán Yarza.

He hecho tres modificaciones: una por gusto, otra por tamaño y la tercera porque definitivamente el horno calienta mucho. Por lo que he visto a la focaccia se le echa aceite por encima cuando ya está lista, pero hice una así y no me gustó, era excesivamente grasa. Respecto al tamaño, la cantidad original de la receta desborda la bandeja así que tuve que dividirla en dos. Así que tras unos ajustes en el primer intento, la segunda fue rodada y es la que te traigo aquí.

La peculiaridad de esta receta es el uso de la biga, un prefermento como una masa madre, pero de menor complejidad. Apenas lleva unos minutos dejarla hecha y el aporte a la focaccia se agradece. Lo ideal es prepararla con antelación entre 16 o 24 horas.

Dicho esto, vamos a pringarnos un poco.

  • Ingredientes

    • Biga
    • 70 g harina de trigo
    • 33 g agua
    • 0,35 g levadura seca
    • Masa
    • biga preparada
    • 225 g harina de trigo
    • 170 g agua
    • 50 g puré de papas
    • 6 g sal
    • 1,16 g levadura seca
    • 125 g queso de cabra
    • 5 tomates cherry
    • 7 aceitunas
    • orégano
    • albahaca
    • aceite de oliva
  • Raciones:4

  • Duración: 3 horas

  • Dificultad:

 

Elaboración

Para la preparación de este pan de origen italiano, vamos a empezar por la biga. Mezclamos los tres ingredientes amasándolos en un bol. Formamos una bola, tapamos y que repose en la nevera.

Al día siguiente en un bol añadimos a la biga el resto de ingredientes. Amasamos todo hasta que se integren. Podemos hacerlo del tirón o con reposos de 5 minutos que nos faciliten la tarea. La masa es húmeda y pringosa, pero como se amasa en el bol no es tan difícil.

Lo siguiente que haremos es untar una tarrina o 'táper' con aceite para dejar que la masa repose. Al meterla haremos dos pliegues formando un tríptico. Dejaremos 30 minutos de reposo.

Pasado este tiempo volvemos a plegar de igual forma y dejamos 1 hora más de reposo. Suelo dejarlo dentro del horno porque así la masa se resguarda de corrientes.

Tras este tiempo, preparamos la bandeja de horno. Sobre un papel de horno o lámina de silicona apta, echamos aceite que extenderemos por toda la bandeja. Volcamos la masa con cuidado de no rasgarla y la extendemos. Luego plegamos la parte superior e inferior hacia el centro. Lo mismo con los lados y le damos la vuelta para que las uniones queden sobre la bandeja.

Estiramos la masa y marcamos los dedos. Dejamos reposar 10 minutos tras los que volvemos a estirar y marcar los dedos, preferiblemente en el mismo sitio. Para mi gusto con el aceite que ya tenemos en la bandeja es suficiente, pero he visto que se le sueñe añadir más en este momento. Lo hice una vez y no me gustó porque quedó demasiado aceitosa.

Finalmente colocamos el queso de cabra, las aceitunas y los tomatitos cortados en rodajas, presionando en la masa. Añadimos orégano, albahaca y al horno.

El proceso de horneado se hace en tres fases:

1. Encendemos el horno a 220° y colocamos sobre la base del mismo un molde resistente. Cuando esté caliente y metamos la bandeja del horno con la focaccia en la posición 2, echamos un vaso de agua caliente en el molde. Horneamos durante 10 minutos.

2. Retiramos el molde del agua y dejamos otros 10 minutos.

3. Bajamos la bandeja una posición y la temperatura a 200° . Dejamos entre 5 y 10 minutos para que la base se haga bien y quede crujiente.

Para entonces ya estará con ese tono dorado también en la base. Ya solo queda lo mejor, ¡a comer!

 

cinta de lomo

Cinta de lomo

Si hay un electrodoméstico fantástico a la hora de cocinar, es el horno. Así que suele ser mi primera elección cuando busco cocinar alimentos como el de esta ocasión: cinta de lomo. El horno es limpio, sencillo y trabaja por mi. Hay que conocer el que tenemos en cuestión de temperaturas y altura en el momento de colocar los alimentos. No difieren mucho, pero por ejemplo en el pan sí he notado que no puedo seguir las indicaciones a pie juntillas, a menos que quiera pan quemado que no es el caso.

La receta de hoy la preparé con miel de naranja. La había comprado porque quería probarla y para este plato me apetecía. Nuevo punto para la naranja; al final será mi sabor fetiche, quién sabe.

  • Ingredientes

    • 1 pieza de cinta de lomo
    • miel de naranja
    • pimentón de la vera
    • agua
    • sal
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora y 1/4

  • Dificultad:

Elaboración

Calentamos el horno a 200oC con calor arriba y abajo.

En un cuenco echamos una cucharada generosa de miel de naranja, una cucharadita de pimentón de la vera, dos cucharadas de agua y una pizca de sal. Lo mezclamos bien y lo untamos sobre toda la superficie de la cinta de lomo.

En una fuente apta para horno, colocamos la cinta y la metemos de 45 a 55 minutos. Si pinchas la carne y sale líquido aún rojo, déjalo un poco más. Si es transparente, puedes sacarla ya para que no quede seca.

Puedes aprovechar y preparar también unos pimientos para acompañar la carne y que el plato sea perfecto.

 

Liaditos de pollo

Liaditos de pollo

Estos Liaditos de pollo, como tantas otras recetas que pondré en el blog, nacen de leer otras recetas y combinarlas para probar mezclas y presentaciones distintas; o si no ya me dirás a qué viene el beicon de pavo. La verdad es que estaba más rico de lo que pensaba, aunque siempre puedes optar por el beicon de cerdo en lonchas finas. Incluso se puede eliminar totalmente y hacer el liadito sin él. De hecho la primera vez que los hice no se lo puse.

Desde luego lo estoy poniendo fácil. Adelante pues.

  • Ingredientes

    • 600 g Pechuga de pollo fileteada
    • 50 g Tomates secos
    • 250 g Queso de untar
    • Beicon de pavo, una loncha por filete
    • Especias de la provenza
    • 200 ml Caldo de carne
    • Aceite de oliva
  • Raciones: 4

  • Duración: 1,5 horas

  • Dificultad:

El sazonador de la provenza que añadí tiene: sal marina, tomate deshidratado, tomillo, orégano, ajo, salvia, albahaca,mejorana y romero.

Elaboración

Como primer paso de estos liaditos de pollo, vamos a pasar los filetes por la sartén con una gota de aceite y fuego fuerte solo para que cojan color. Hay que tener cuidado de no hacerlos mucho porque como luego van al horno se nos pueden quedar secos, así que cuidado. Luego hacemos el beicon.

En un bol pequeño echamos los tomates secos cortados en trozos de menos de 1 cm, el queso de untar y las especies. Mezclamos bien. Sobre cada filete de pollo untamos la mezcla para posteriormente enrollarlo atándolo con hilo de cocina.

Hecho esto los colocamos en una fuente para el horno, regándolos con el caldo y los dejamos unos 20 minutos al horno a 180ºC en la segunda posición del horno empezando por abajo, con calor superior e inferior.

Es importante en cualquier caso que elimines los hilos en el momento de servir para que resulte más fácil de comer y más estético en el plato.

Como opción complementaria, y para los amantes del queso como yo, podemos poner trocitos de queso sobre algunos liaditos, pero ha de ser un queso suave y más bien cremoso.

 

Delicioso Ratatouille con queso hecho al horno

Ratatouille con queso

El ratatouille es una receta que lleva poco en mi vida. Sin embargo se ha convertido rápidamente en una de mis favoritas, por eso la he elegido para dar el pistoletazo de salida a esta sección del blog, Edana cocina. Me encanta por la combinación de sabores de las verduras, lleve o no queso, pero para qué negarlo, el ratatouille con queso gana muchísimo sabor. Un buen aceite y las especias le darán el toque que redondean este plato.

Me gustan las recetas sencillas y versátiles como esta que permiten modificaciones al gusto; así que si no te gusta el queso, pues puedes no ponerlo y seguirá siendo rico, o las berenjenas no las encuentras, pues no pasa nada, más calabacín por ejemplo y asunto resuelto. Salvo los postres que son más exigentes, son bastantes las recetas que admiten nuestra personalización, que me perdonen los puristas. Así que no dejes de preparar platos así por un ingrediente, y quien sabe, quizá tu versión mejore la que ya existe. Anímate y cambia el menú.

  • Ingredientes

    • 2 Berenjenas
    • 1 Pimiento rojo
    • 1 Pimiento verde
    • 2 Calabacines
    • 2 Tomates
    • Rulo de queso de cabra
    • Queso semi curado
    • Queso griego salado
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal gorda
    • Media cucharada o al gusto de orégano, romero, tomillo, albahaca
    • Pimienta blanca molida
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

De los quesos, unos 200 g de cada

Elaboración

Para preparar este ratatouille con queso, empezamos por lavar bien las verduras y las cortamos en rodajas de un grosor aproximado de medio centímetro. Lo ideal es que sean similares no solo por vistosidad sino para que a la hora de meterlas al horno se hagan todas uniformemente y no queden unas duras y otras pasadas. En el caso de la berenjena y el tomate los dejo con piel, no así los calabacines. Los pimientos los corto en tiras a lo largo y las parto al colocarlas. El queso va un poco menos grueso. Finalmente en un bol echamos el aceite con la sal y las especies.

Encendemos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

Con todo ya cortado, iremos alternando las verduras y el queso, pincelando cada pieza antes de colocarla en la fuente, que deberá ser apta para horno. La que uso mide 30 x 20 cm. Así iremos poniendo berenjena, tomate, queso, calabacín, pimiento, queso... Se pueden colocar formando una espiral o en tiras a lo largo de la fuente, eso ya lo dejo al gusto o la maña y la fuente que tengamos.

Lo metemos al horno que ya estará caliente en la segunda posición desde abajo durante unos 30 minutos y listo.