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flores de hojaldre con chocolate

Flores de hojaldre con chocolate

Una merienda o postre tan fácil como resultón. No solo es bonito sino rico y fresco. La última vez que lo hice tuve unos pinches muy aplicados que se lo pasaron pipa y quieren repetir la experiencia con otra receta. Me encanta meter el gusanillo de la cocina en las nuevas generaciones con algo tan sencillo como estas flores de hojaldre con chocolate.

La única dificultad de esta receta está en disponer de cortadores para hacerlos bonitos. Los que utilicé miden unos 5 cm de diámetro para que tengas un referente.

  • Ingredientes

    • 2 láminas de hojaldre
    • 200 ml nata para montar
    • 2 cucharadas azúcar glass
    • 2 cucharadas cacao en polvo
  • Raciones: 10

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

Elaboración

Para empezar necesitamos un cortador para galletas. Extendemos el hojaldre frío y cortamos haciendo piezas en número par. Así los bocaditos se podrán comer mejor que si lo hacemos de más pisos. Probé alguno con 3 y no lo recomiendo; no hay forma de echárselo a la boca dignamente.

Las colocamos en una bandeja de horno con lámina de silicona o el papel de horno. Las cubrimos y ponemos otra bandeja que las presionen para que no se hinchen. Horneamos durante 14 minutos a 1800. Deben quedar doradas, pero ojo con pasarse de tiempo que si se queman, amargan.

Mientras se hornean preparamos la crema de relleno. Es importante que la nata esté bien fría pero no congelada. Comenzamos a batir la nata, añadimos el azúcar glass, seguimos batiendo y añadimos el cacao en polvo. Aviso, solo mezclamos hasta uniformar la mezcla, no más. Metemos la crema en una manga pastelera y a la nevera hasta que el hojaldre se enfríe.

Sobre una pieza de hojaldre echamos crema y tapamos con otra pieza. Espolvoreamos cacao o azúcar glass con ayuda de un colador para que no caigan grumos y ponemos una frambuesa encima que pegamos con una gota de crema. Lo ideal es comerlas pronto para que el hojaldre siga crujiente o no rellenarlas hasta un rato antes.

Y así de fácil tenemos un postre vistoso que es éxito seguro.

 

Un plato con solomillo wellington

Solomillo Wellington

Este Solomillo Wellington, además de ser fácil, nos permite preparar algo para quedar muy bien. Siempre que lo preparo quien lo ve me pide la receta por su vistosidad y su sabor. Cuando les cuento lo sencillo que es de preparar al poco me dicen que lo han hecho y lo bien que les ha ido; ellos contentos y yo más aún por ayudarles. 

Otra punto a favor de esta receta son todas las modificaciones que permite, pero eso será otro día. Hoy nos quedamos con la receta en su forma más convencional.

Un acompañamiento, si quieres hacer algo, pueden ser unos pimientos italianos rojos y verdes para darle un poco de contraste y color al plato.

  • Ingredientes

    • 2 Solomillos de cerdo
    • 2 Hojaldres
    • 125 g de paté
    • 1 Huevo tamaño L
  • Raciones: 4

  • Duración: 1 hora

  • Dificultad:

El paté a la pimienta o finas hierbas va muy bien

Elaboración

Comenzamos limpiando del posible exceso de grasa cada solomillo para continuar cortándolos longitudinalmente y así obtener dos piezas más finas. Luego, cada una a la mitad, así sacaremos 4 trozos de cada solomillo.

A continuación, preparamos el hojaldre extendiéndolo con cuidado de no romperlo sobre el mismo papel que viene. Cortamos uno de los hojaldres mediante dos cortes en cruz consiguiendo así trozos rectangulares. Cogemos una pieza del solomillo y lo untamos con paté. No es necesario ponerles gran cantidad porque de hacerlo quedarían muy pesados. Colocamos la pieza encima del hojaldre y lo envolvemos con él, plegando con cuidado de no romperlo y de que cierre bien montando un lado sobre el otro. El lado del cierre lo ponemos hacia abajo. Los extremos podemos cerrarlos plegando y apretando con los dedos, o con un tenedor como se hace con las truchas.

Si nos sobra más de un dedo de hojaldre es recomendable recortar ese exceso que lo podemos usar como decoración haciendo, por ejemplo bolitas a modo de botones o tiras que simplemente colocamos encima.

Una vez hechos todos los trozos, batimos solo la yema y untamos con una brocha por todos los lados cada pieza. En una bandeja de horno, colocamos papel de horno que puede ser el mismo que trae el hojaldre, y sobre este pondremos las 8 piezas separadas. Ya por último y con el horno caliente, metemos la bandeja a media altura con calor arriba y abajo, durante unos 25 minutos a 190ºC. El tiempo es aproximado porque tenemos que ver el hojaldre dorado con ese color tan característico. Es entonces cuando ya podemos salcarlo.